{"id":39163,"date":"2016-12-11T19:27:55","date_gmt":"2016-12-11T19:27:55","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=39163"},"modified":"2016-12-11T19:27:55","modified_gmt":"2016-12-11T19:27:55","slug":"algo-mas-que-palabrasme-quedo-con-los-sentimientos-del-alma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=39163","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS&#13;&#13;ME QUEDO CON LOS SENTIMIENTOS DEL ALMA"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<\/p>\n<p>============================<\/p>\n<p>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>============================<\/p>\n<\/p>\n<p>\tHay momentos en el que las palabras se quedan vac\u00edas para describir los profundos sentimientos del alma; ese movimiento del coraz\u00f3n siempre sorprendente y sorpresivo, que nos enternece y nos deja sin verbo para mover los labios. Son, entonces, las elocuentes l\u00e1grimas vertidas, las que nos suscitan vivencias y recuerdos, las que nos reviven encuentros y soledades, silencios y m\u00edsticas; abecedarios, en suma, inolvidables; pues cada lamento, al igual que cada gozo volcado, ense\u00f1a a los mortales una evidencia. Para desgracia nuestra, todos sin excepci\u00f3n, andamos hambrientos de certezas. La incertidumbre del mundo actual, antes que ser una crisis financiera, econ\u00f3mica y social, es una inestabilidad de esp\u00edritu, de falta de discernimiento interior, o sea, de b\u00fasqueda de esa estrella para que nos ilumine en tantos valores perdidos, el principal el del amor de amar amor. Tenemos demasiados resentimientos metidos en nuestro interior que nos impiden mirar y ver, llorar y re\u00edr, ser nosotros mismos con nuestros llantos y alegr\u00edas. Es fundamental, a mi manera de ver, que el ser humano vuelva a reencontrarse consigo mismo, liberado de tantas cadenas que nos acorralan y atrofian como seres pensantes. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tDej\u00e9monos mover, en efecto, por  la po\u00e9tica preocupaci\u00f3n de la benevolencia. No quedemos encerrados en nosotros mismos. Sin inquietud somos est\u00e9riles. Salgamos a navegar con el deseo de hallarnos familia. Jam\u00e1s nos acomodemos en nuestro yo. Nos debemos a los dem\u00e1s de manera directa, m\u00e1s all\u00e1 de las meras palabras. No de modo abstracto. Riamos y lloremos juntos. Tampoco importa el parentesco. Venimos de un mismo tronco. Requerimos de lo arm\u00f3nico para crecer. Por ello, como dec\u00eda el inolvidable fil\u00f3sofo y escritor espa\u00f1ol, Miguel de Unamuno, all\u00e1 por el siglo pasado: \u00abhay que sentir el pensamiento y pensar el sentimiento\u00bb. \u00a1Cu\u00e1nta raz\u00f3n hay en ello!. Pensar es mucho m\u00e1s interesante que hacer carrera; y, al complementarlo con buenos sentimientos, es m\u00e1s fruct\u00edfero que tener poder. Ya est\u00e1 bien de que el ser humano se incline por costumbre o adoctrinamiento, a ir en pos del dinero o del dominio. Avancemos hacia dentro, despertemos a la vida, que no es otra cosa, que donarse y perdonarse, lo que verdaderamente nos da aliento y buen \u00e1nimo. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tNuestra acci\u00f3n deja de tener sentido en la medida que dejamos de sentir por los dem\u00e1s, de servir a los dem\u00e1s. Por ello, la gran enfermedad del siglo actual es el ego\u00edsmo. As\u00ed surge la gran crisis de la familia, como yo no siento, corto el v\u00ednculo que me une y me olvido de la promesa de uni\u00f3n y unidad. Nada es definitivo, todo lo hemos vuelto provisional. Ahora me apetece una cosa, la lleva a cabo; ma\u00f1ana no me apetece, la abandono. Me deshago de ella. Nos hemos convertido en aut\u00e9nticas piedras inservibles, en parte por esa ausencia de principios morales. Ellos son los que verdaderamente nos sustentan. S\u00f3lo, de este modo, con esa comprensi\u00f3n profunda por el ser humano, podremos trabajar con eficacia para que esta sociedad pueda cambiarse, pueda reconstruirse respetando la dignidad, la libertad, el derecho de toda persona. L\u00e1stima de aquel ser que se deja dominar por el aislamiento, la ingratitud, empobrece sus horizontes de vida, rebaja sus energ\u00edas internas, arruina su presencia e impide el adecuado crecimiento de su personalidad. De ah\u00ed, lo dif\u00edcil que es hoy en d\u00eda hallarnos con semejantes en un estado de completo bienestar f\u00edsico, mental y social.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tA poco que salgamos de nuestro ser, ciertamente, veremos a gente sola, con la tristeza en la mirada, ausente, sin ganas de vivir; y es que, la depresi\u00f3n hoy en d\u00eda, afecta a nacidos de todas las edades y condiciones sociales y de todos los pa\u00edses. Provoca angustia mental y afecta a la capacidad de cualquiera para llevar a cabo incluso las tareas cotidianas m\u00e1s simples, lo que tiene en ocasiones efectos nefastos sobre las relaciones con la familia y los amigos y sobre la capacidad de ganarse la vida. En el peor de los casos, este hundimiento del individuo puede provocar el suicidio, que actualmente es la segunda causa de muerte entre los de 15 a 29 a\u00f1os de edad. Si en verdad fu\u00e9semos m\u00e1s solidarios, acompa\u00f1ar\u00edamos a estas existencias, pues el amor es el significado \u00faltimo de todo cuanto nos rodea, y, por ende, la receta m\u00e1s liberadora del ser humano. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tSentir y pensar, consider\u00e1ndolo bien, son palabras que se complementan, ya que ambas se requieren mutuamente para experimentar, percibir sensaciones, o estados de \u00e1nimo, que sin duda se encuentran en estrecha  vinculaci\u00f3n con la actividad intelectual. Desde luego, el mundo no puede cambiar sin la renovaci\u00f3n de su gente. Quiz\u00e1s, por ello, la gran asignatura pendiente de nuestra \u00e9poca sea la de dejar de vivir para s\u00ed mismo y por s\u00ed mismo. El centro no puede ser uno mismo sino los acompa\u00f1antes. Todos somos parte de un todo y, seguramente, aparte de aprender a pensar m\u00e1s profundamente, tengamos que poner todo nuestro conocimiento en el quehacer de los puros sentimientos, que son los que nacen en nuestras entra\u00f1as. En este sentido, a la hora de ahondar en los sentimientos m\u00e1s n\u00edveos, no podemos perder la esperanza. Sin duda, tenemos que perseverar y preservar en la ilusi\u00f3n por vivir y dejar vivir, por ser y dejar ser, por amar y dejar amar, por muy fr\u00e1gil que sea nuestra naturaleza humana.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tJunto a esta frialdad de esp\u00edritu, Naciones Unidas acaba de advertir al mundo, sobre una corriente peligrosa que est\u00e1 cobrando fuerza en los \u00faltimos tiempos, y es la falta de respeto hacia todo, hacia los mismos derechos humanos. Zeid Ra?ad Al Hussein, del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, se refiri\u00f3 a los movimientos populistas que invocan el nacionalismo y tradicionalismo para justificar el racismo, la xenofobia, el sexismo, la homofobia y otras formas flagrantes de discriminaci\u00f3n, aprovechando un clima de crisis econ\u00f3mica. Tambi\u00e9n denunci\u00f3 que los discursos de odio que apuntan a incitar a la violencia est\u00e1n aumentando dr\u00e1sticamente, al igual que la intimidaci\u00f3n o el crimen contra las mujeres, los ni\u00f1os, los grupos \u00e9tnicos, religiosos y las personas con discapacidades. Adem\u00e1s de ataques a las minor\u00edas sexuales y los migrantes. Deber\u00edamos, en consecuencia, mantenernos firmes en tan noble sentimiento de proteger los logros activados desde 1948, para seguir avanzado, en el pensamiento libre, pero respetuoso con el bienestar de la ciudadan\u00eda, habite donde habite,  la estabilidad de las sociedades y la concordia de un mundo interconectado. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tTal vez tengamos que dejarnos reconducir por los sublimes sentimientos de nuestra propia esencia humana; ser\u00e1 el modo de que nada de este mundo nos resulte fr\u00edo e insensible, de que permanezcamos unidos siempre a pesar de nuestras diferencias e indiferencias, ya que lo que est\u00e1 pasando en cualquier pa\u00eds forma parte de nosotros, forma parte de un planeta que es casa com\u00fan de todos. Con estos pensamientos, generados desde el hondo sentir de mi camino, pido al lector que activemos el consuelo para emprender un conciliador y reconciliador sentimiento que nos fraternice, humaniz\u00e1ndonos, en la confianza de ser para los dem\u00e1s, la inspiraci\u00f3n de la verdad al servicio del inocente, \u00a1del Ni\u00f1o que va con nosotros!. Que su pujanza inocente transforme las armas en latidos, la destrucci\u00f3n en reconstrucci\u00f3n, el rencor en ternura. As\u00ed podremos decir con alegr\u00eda: \u00a1el hombre ya no es un lobo para el hombre!. <\/p>\n<\/p>\n<p>\t\t V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>11 de diciembre de 2016.-<\/p>\n<h6> 2016-12-11 19:27:55 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2501'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2500'>2500<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2501'>2501<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>2502<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2503'>2503<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2504'>2504<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2503'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>============================ V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor corcoba@telefonica.net ============================ Hay momentos en el que las palabras se quedan vac\u00edas para describir los profundos sentimientos del alma; ese movimiento del coraz\u00f3n siempre sorprendente y sorpresivo, que nos enternece y nos deja sin verbo para mover los labios. 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