{"id":39147,"date":"2016-12-18T19:44:14","date_gmt":"2016-12-18T19:44:14","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=39147"},"modified":"2016-12-18T19:44:14","modified_gmt":"2016-12-18T19:44:14","slug":"algo-mas-que-palabrasdignificar-a-la-persona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=39147","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS&#13;&#13;&#13;DIGNIFICAR A LA PERSONA"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p>============================<\/p>\n<p>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>============================<\/p>\n<\/p>\n<p>\tHace tiempo que vengo demandando, a trav\u00e9s de sucesivos art\u00edculos, algo que debe ser nuestra primera preocupaci\u00f3n, la ayuda a todo ser vivo, m\u00e1xime si es un ser humano, a vivir plenamente dignificado como ciudadano, con sus obligaciones y derechos. A punto de decirle adi\u00f3s al a\u00f1o 2016, y viendo el clima de destrucci\u00f3n y de desesperaci\u00f3n que viven algunas gentes, no puedo por menos que reivindicar, con toda la fuerza de mi alma, la reconstrucci\u00f3n de un mundo, tantas veces deshumanizado e inhumano, con la mano tendida hacia todo individuo. Esto comporta esforzarse para que toda vida tenga lo necesario desde el punto de vista material; pero, al mismo tiempo, coseche lo preciso para poder desarrollarse en libertad, y as\u00ed, poder sentirse realizado. En la actualidad tenemos verdaderos infiernos, que efectivamente nos sobrecogen. La uni\u00f3n y la unidad de sus moradores, la cooperaci\u00f3n internacional continua siendo el camino que nos gu\u00eda hacia un espacio m\u00e1s sensible con el pr\u00f3jimo, siempre pr\u00f3ximo a cada uno de nosotros. A prop\u00f3sito, nos llena de esperanza, esa persistente crecida de voluntarios que acogen y brindan todo tipo de apoyo a los millones de refugiados que continuamente se ven obligados a abandonar sus hogares como consecuencia del aluvi\u00f3n de conflictos armados y persecuciones. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tHace unos d\u00edas recib\u00eda, justamente, una noticia tranquilizadora. Me advert\u00edan que el \u00edndice mundial de pobreza hab\u00eda disminuido m\u00e1s de la mitad. A continuaci\u00f3n me indicaban que los mortales viven m\u00e1s tiempo y en mejores condiciones de salud, estaban mejor formados y tambi\u00e9n m\u00e1s conectados entre s\u00ed. Desde luego, estos avances, -me comentaba el interlocutor en su nota-, son datos objetivos, que est\u00e1n ah\u00ed; pero esa prosperidad que cohabita para algunos, -le respond\u00ed casi de inmediato-, no es igual para todos. Las desigualdades crecen. La exclusi\u00f3n es una epidemia que nos deja sin alma. El desempleo es el c\u00e1ncer de los j\u00f3venes y menos j\u00f3venes, y, adem\u00e1s, cosechamos una corriente de actos que nos degradan nuestra propia consideraci\u00f3n, hasta el punto de que nos hemos injertado corazas y el coraz\u00f3n ha dejado de sentir. Hoy ya nadie llora por nadie. A todo esto, hay que sumarle el fuerte temporal de discriminaciones, algo que verdaderamente nos deja sin \u00e1nimo. La actividad humanitaria est\u00e1 muy bien; pero hace falta, de igual modo, acompa\u00f1ar m\u00e1s all\u00e1 de ese auxilio primero o primario. Sabemos que diciembre es un mes para la solidaridad, y es bueno que as\u00ed sea, ojal\u00e1 fuesen todos los meses igual de activos, para poder subsanar las deficiencias de tantas pol\u00edticas interesadas, de tantos desarrollos insostenibles, de tantos caminantes abandonados, heridos en su propia honradez y nobleza.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tLa decencia del ser humano, provenga de donde provenga, habite donde habite, es una voz clave en nuestra historia de especie pensante. Nos conviene a veces, por tanto, hacer memoria, reflexionar contra las m\u00faltiples violencias. En el centro de toda po\u00e9tica, de cualquier proyecto pol\u00edtico, hay que despojar el inter\u00e9s, o sea, don dinero tiene que dejar de gobernarnos en su avaricia, para poder caminar hacia esa otra trascendencia de hacernos valer y de tener valor. Somos lo sumo, debemos ser lo m\u00e1ximo, en este diario acontecer de encuentros. La percepci\u00f3n de la importancia de los derechos humanos nace, precisamente, como resultado de esa retentiva de sufrimientos y sacrificios, que han contribuido a formar conciencia, esp\u00edritu de compasi\u00f3n y ternura. No destrocemos nuestra arm\u00f3nica m\u00edstica y, mucho menos, nos desmembremos de nuestra genealog\u00eda. Vayamos a volver a caer en los errores del pasado, en las contiendas in\u00fatiles, pues estamos llamados, ya no solo a cohabitar, tambi\u00e9n a fundirnos, a crecer como humanidad y con mansedumbre. Dignifiqu\u00e9monos, por ende, y pong\u00e1monos todos al servicio de la ciudadan\u00eda. Nada de derroches, pero s\u00ed de compartir. La cultura de la cooperaci\u00f3n deber\u00eda estar presente en todo nuestro orbe. No olvidemos que el futuro del mundo, de sus moradores en el planeta, va a depender de la colaboraci\u00f3n de todos para con todos, sin descartes, sabiendo que cualquier situaci\u00f3n marginal nos revierte deshumaniz\u00e1ndonos.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tNos dignificamos siendo familia, uni\u00e9ndonos como cada palabra en un verso, como cada verso en una poes\u00eda, como cada poes\u00eda en un horizonte de sue\u00f1os. Para esto no hacen falta los intelectualismos, sino la sabidur\u00eda, la conjunci\u00f3n de sensaciones en una atm\u00f3sfera com\u00fan. Este es un reto que hoy la propia especie, en su totalidad, debe activar para crecer y humanizarse. La concordia llega de la donaci\u00f3n de cada uno consigo mismo en los dem\u00e1s. All\u00ed donde el mando es codiciado y disputado, -como dec\u00eda en su \u00e9poca el mismo Plat\u00f3n-, no puede haber buen gobierno ni reinar\u00e1 la paz. Las alianzas llegan de un abrazo aut\u00e9ntico, de una mano que no espera nada, tan solo la voluntad de lograr el objetivo de salvar amaneceres. O andamos todos juntos hacia un horizonte de sosiego o nunca lo hallaremos. La dedicaci\u00f3n y el entusiasmo de esos aut\u00e9nticos voluntarios pueden servirnos de referencia y de referente a todos. Quiz\u00e1s debi\u00e9ramos escucharlos m\u00e1s en sus testimonios, promover su coraje, y entusiasmarnos con ellos, en ese di\u00e1logo de darse por entero a los d\u00e9biles. Ellos s\u00ed que edifican con su generosidad abecedarios que nos dejan sin palabras, si acaso nos hacen saltar m\u00e1s de una l\u00e1grima, cuando nos hablan de hacer causa com\u00fan por dignificar existencias, en lugar de alejarse por temor. Sin duda, son los grandes h\u00e9roes del momento actual, los grandes poetas de la realidad, pues lo \u00fanico que pretenden es crear un futuro mejor para todos. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tEl respeto es b\u00e1sico para poder convivir, ya que uno tiene que sentir veneraci\u00f3n por todo ser humano. Prohibido prohibir aquello que nos armonice. El c\u00e1ntico de los \u00e1ngeles, que se aparecieron a los pastores de Bel\u00e9n la noche de la Navidad, es, realmente una ant\u00edfona que nos fraterniza, el cielo con la tierra, la tierra con el ser humano, con el anhelo de la paz. L\u00e1stima que, en algunos lugares del mundo, los docentes tengan vetado hablar  sobre este tiempo en clase. Nada de villancicos, ni mucho menos adornos navide\u00f1os en el colegio, por negativa expresa de la direcci\u00f3n. Yo s\u00ed que les invito, a creyentes y no creyentes, a hacer suyo ese c\u00e1ntico de acogida, que es el de cada hombre y mujer siempre en guardia, aceptando una responsabilidad compartida a caminar con ese sentido solidario, a la espera de un camino m\u00e1s llevadero, preocup\u00e1ndose y ocup\u00e1ndose de los que nadie quiere ni ver, intentando hacer humildemente el propio deber de cada cual, el de amparar y atender. No pasemos de largo. Viendo al Ni\u00f1o de Bel\u00e9n, ni\u00f1o de amor, pensemos en los ni\u00f1os que son v\u00edctimas de los adultos constantemente.  Viendo a los pastores, pensemos en los voluntarios afanados por llevar aliento a todo el que pide asistencia. Viendo a Jos\u00e9 y Mar\u00eda, pensemos en tantas familias necesitadas de luz. Tampoco perdamos la fuerza del recuerdo, de lo que pudo haber sido y no fue. Siempre, en todo caso, nos quedar\u00e1 la ilusi\u00f3n por emprender otros caminos, por rehacer otra presencia de m\u00e1s caricias, de m\u00e1s coraz\u00f3n, de mejor estrella. Desde luego, ser\u00eda saludable para todos, dejarnos conmover por la bondad de los ni\u00f1os, por esa inocencia que no necesita ni explicarse, pues se siente el sol por ambos lados. <\/p>\n<\/p>\n<p> V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>18 de diciembre de 2016<\/p>\n<h6> 2016-12-18 19:44:14 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2488'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2487'>2487<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2488'>2488<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>2489<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2490'>2490<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2491'>2491<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2490'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>============================ V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor corcoba@telefonica.net ============================ Hace tiempo que vengo demandando, a trav\u00e9s de sucesivos art\u00edculos, algo que debe ser nuestra primera preocupaci\u00f3n, la ayuda a todo ser vivo, m\u00e1xime si es un ser humano, a vivir plenamente dignificado como ciudadano, con sus obligaciones y derechos. 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