{"id":39092,"date":"2017-01-11T22:27:28","date_gmt":"2017-01-11T22:27:28","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=39092"},"modified":"2017-01-11T22:27:28","modified_gmt":"2017-01-11T22:27:28","slug":"haiti-un-sueno-que-reaparecio-tras-el-terremoto-y-en-medio-de-la-tragedia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=39092","title":{"rendered":"Hait\u00ed, un sue\u00f1o que reapareci\u00f3 tras el terremoto y en medio de la tragedia"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>Wooldy Edson Louidor<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong>ALAI AMLATINA, 11\/01\/2017.- <\/strong>Los estragos provocados por el terremoto que devast\u00f3 gran parte de Hait\u00ed el 12 de enero de 2010 dejaron claro que este pa\u00eds afrocaribe\u00f1o no es simplemente el pedazo de una peque\u00f1a isla (que figura entre \u00ablos pa\u00edses m\u00e1s pobres del mundo\u00bb), sino un sue\u00f1o que acarician muchos haitianos y haitianas. Sue\u00f1o por el que varios hijos e hijas de este pa\u00eds fueron asesinados, exiliados y humillados. Sue\u00f1o que no dejan de so\u00f1ar: escritores, intelectuales, activistas de derechos humanos, periodistas, l\u00edderes campesinos, negros del continente americano y del mundo entero, as\u00ed como conocedores de la historia de este gran peque\u00f1o pa\u00eds.<\/p>\n<\/p>\n<p>Vivir en el Hait\u00ed post-terremoto era oscilar entre la crudeza de la realidad de un pa\u00eds destruido y la emergencia de la utop\u00eda de reconstruir una nueva sociedad libre de la pobreza, democr\u00e1tica, independiente, justa y fraterna. De todos lados emerg\u00edan iniciativas y propuestas articuladas por ciudadanos haitianos dentro y fuera del pa\u00eds para contribuir, desde sus capacidades y experticias, al dise\u00f1o de un plan de reconstrucci\u00f3n nacional.<\/p>\n<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s, se concret\u00f3 la idea de que Hait\u00ed no se acaba ni en una isla ni en el hoy: traspasa las fronteras temporales y espaciales. Se encuentra en Miami, Nueva York, Quebec, Santo Domingo, M\u00e9xico, Bogot\u00e1, Par\u00eds, etc. Hubo un impulso transnacional por devolver la dignidad al pueblo damnificado, cuya historia es una referencia para la independencia de los pueblos, los derechos humanos, la dignidad. Los haitianos, experimentamos el mismo sentimiento que hab\u00edamos vivenciado despu\u00e9s del derrocamiento de la dictadura de los Duvalier el 7 de febrero de 1986: el orgullo de pertenecer a Hait\u00ed y de trabajar por construirlo desde abajo.  <\/p>\n<\/p>\n<p>Varios movimientos campesinos, obreros, feministas, artistas, religiosos, comerciantes y defensores de derechos humanos en Hait\u00ed, colectivos de profesionales en el exterior, ciudadanas y ciudadanos de \u00aba pie\u00bb y la di\u00e1spora haitiana en su conjunto expresaron de una manera u otra su voluntad de participar en la reconstrucci\u00f3n de su pa\u00eds. Se organizaron de distintas maneras para afinar sus propuestas. Esperaban solamente luz verde por parte de las autoridades haitianas para hacer sus respectivos aportes.<\/p>\n<\/p>\n<p>Las reuniones (particip\u00e9 en las que fueron organizadas por la C\u00e9lula de Reflexi\u00f3n y Acci\u00f3n Nacional ?CRAN) estuvieron muy animadas: acad\u00e9micos, activistas sociales, estudiantes, religiosos, todos aportaban apasionadamente sus ideas por la construcci\u00f3n de un nuevo Hait\u00ed. De estos intercambios brotaron varios documentos de propuestas muy valiosas, orientadas a la elaboraci\u00f3n de un plan de reconstrucci\u00f3n de Hait\u00ed.<\/p>\n<\/p>\n<p>Por otro lado, en varias zonas de Puerto Pr\u00edncipe, Le\u00f4gane, Petit-Go\u00e2ve y otros lugares afectados por la cat\u00e1strofe, las personas se organizaron en los campamentos y los barrios para buscar y distribuir ayuda de emergencia a las familias. Si bien los principales medios extranjeros se fijaron m\u00e1s en algunos disturbios aislados, registrados con ocasi\u00f3n de la distribuci\u00f3n de kits de alimentos y otros productos (debido en gran parte a la manera c\u00f3mo se entregaron las ayudas, por ejemplo, tirar la comida a la gente, en vez de entregarla a la gente organizada en fila), es importante rescatar la incansable labor de j\u00f3venes voluntarios y l\u00edderes espont\u00e1neos haitianos quienes se dedicaron a organizar a \u00absu gente\u00bb para que nadie se quedara con hambre.<\/p>\n<\/p>\n<p>El papel de las mujeres haitianas fue sobresaliente. Acostumbradas a \u00abbuscar la vida\u00bb, ellas mostraron una vez m\u00e1s su gran capacidad para hacer brotar vida, para resistir, para organizar, para dirigir. Estuvieron al frente de todas las subcomisiones que se crearon en los campamentos para coordinar los aspectos importantes de la vida en estos lugares improvisados: alimentaci\u00f3n, salud, limpieza, educaci\u00f3n, seguridad, etc. <\/p>\n<\/p>\n<p>Por el otro lado, el abandonado campo haitiano recibi\u00f3 decenas de miles de damnificados del terremoto, quienes huyeron de una capital Puerto Pr\u00edncipe en ruinas para buscar la vida y la esperanza en el \u00abpa\u00eds de afuera\u00bb (como se acostumbra en Hait\u00ed a llamar el campo). Los hist\u00f3ricamente excluidos acog\u00edan a los desplazados.<\/p>\n<\/p>\n<p>Este pueblo se mov\u00eda desde todos los frentes: la reflexi\u00f3n y la acci\u00f3n, dentro y fuera del territorio nacional, la realidad y el sue\u00f1o, el liderazgo personal y la organizaci\u00f3n comunitaria. Hait\u00ed era un sue\u00f1o que reapareci\u00f3 tras el terremoto, en medio de la tragedia. Un sue\u00f1o que dur\u00f3 poco, pero que evidencia que siempre ha estado all\u00ed: en el alma de este pueblo, en el coraz\u00f3n de cada uno de sus hijos e hijas, en las profundidades de la historia.<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, 11 de enero de 2017. <\/p>\n<\/p>\n<p>&#8211; Wooldy Edson Louidor, profesor investigador del Instituto Pensar-Pontificia Universidad Javeriana <\/p>\n<\/p>\n<p>URL de este art\u00edculo:   http:\/\/www.alainet.org\/es\/articulo\/182773<\/p>\n<\/p>\n<p>Te invitamos a sostener el trabajo de ALAI. <\/p>\n<p>Contribuciones: http:\/\/alainet.org\/donaciones.php<\/p>\n<\/p>\n<p>Mas informacion: http:\/\/alainet.org<\/p>\n<p>FaceBook: http:\/\/facebook.com\/America.Latina.en.Movimiento<\/p>\n<p>Twitter: http:\/\/twitter.com\/ALAIinfo<\/p>\n<p>RSS: http:\/\/alainet.org\/rss.phtml <\/p>\n<\/p>\n<p>______________________________________<\/p>\n<p>Agencia Latinoamericana de Informacion<\/p>\n<p>email: info@alainet.org<\/p>\n<h6> 2017-01-11 22:27:28 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2438'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2437'>2437<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2438'>2438<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>2439<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2440'>2440<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2441'>2441<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2440'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Wooldy Edson Louidor ALAI AMLATINA, 11\/01\/2017.- Los estragos provocados por el terremoto que devast\u00f3 gran parte de Hait\u00ed el 12 de enero de 2010 dejaron claro que este pa\u00eds afrocaribe\u00f1o no es simplemente el pedazo de una peque\u00f1a isla (que figura entre \u00ablos pa\u00edses m\u00e1s pobres del mundo\u00bb), sino un sue\u00f1o que acarician muchos haitianos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-39092","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/39092","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=39092"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/39092\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=39092"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=39092"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=39092"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}