{"id":39034,"date":"2017-02-05T19:29:20","date_gmt":"2017-02-05T19:29:20","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=39034"},"modified":"2017-02-05T19:29:20","modified_gmt":"2017-02-05T19:29:20","slug":"algo-mas-que-palabrasnos-puede-la-tristeza-del-alma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=39034","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS&#13;&#13;NOS PUEDE LA TRISTEZA DEL ALMA"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<\/p>\n<p>============================<\/p>\n<p>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>============================<\/p>\n<\/p>\n<p>\tA unos m\u00e1s, a otros menos, la tristeza del alma se contagia y es m\u00e1s cruel que cualquier nueva enfermedad. No la podemos esconder. S\u00f3lo hay que mirar y ver. El momento actual, crecido de dificultades y desconciertos como nunca, propicia esta atm\u00f3sfera que por s\u00ed misma no nos deja vivir; y, aunque siempre se ha dicho, que despu\u00e9s de la noche siempre llega el d\u00eda, o que tras la oscuridad brota el sol, lo cierto es que todo parece agonizar en el absurdo, en la indiferencia, en la falta de consideraci\u00f3n por el ser humano y su entorno. Lo real es que los moradores del planeta, pr\u00e1cticamente por todos los rincones del mundo, andan deca\u00eddos, sin fuerzas hasta para hacer ejercicio, lo que propicia estados depresivos que nos dejan sin ganas de movernos.  Puede que sean cosas humanas, que nos exigen cuando menos profundizar en los motivos, en mi vida, en c\u00f3mo camino, si encauzado o despistado. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tLa vigilancia de nuestros interiores nos exige siempre estar alerta, en servicio permanente, en guardia. Por desgracia, mucha gente se pasa la vida vegetando, con multitudes de angustias, desorientado. Le falta coraje y le sobra miedo, mientras el gent\u00edo se sigue burlando de los d\u00e9biles. Desde luego, con tes\u00f3n y una buena dosis de paciencia, deber\u00edamos concienciarnos de salir adelante, de no vivir bajo la anestesia de los poderosos, de actuar siempre en favor de lo justo, de no resignarnos, implic\u00e1ndonos en nuestras propias historias de luz. Quiz\u00e1s tengamos que aprender a amarnos de otra manera, m\u00e1s de gratuidad que de inter\u00e9s, m\u00e1s de hondura que de superficialidad, pues cuando resplandece lo verdadero, todo toma otro esp\u00edritu m\u00e1s alentador, m\u00e1s de esperanza, m\u00e1s de compartir. Yo creo que todav\u00eda no es demasiado tarde para reconstruir otros modos de vida, m\u00e1s de donaci\u00f3n que de ego\u00edsmos, y as\u00ed poder disfrutar de ambientes m\u00e1s saludables internamente.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tUn coraz\u00f3n querido puede con todo, ve una celebraci\u00f3n en todos los lugares. Sin duda, no hay nada mejor que sentirse acompa\u00f1ado. Tenemos que quitar de nuestros horizontes aquello que nos desborda y atosiga. Al fin y al cabo, nada es eterno en este mundo de corruptos enviciados por el ordeno y mando. Ojal\u00e1 fu\u00e9semos m\u00e1s servidores unos de otros. En el alma est\u00e1 nuestra propia realidad, nuestros m\u00e1s profundos deseos de transformaci\u00f3n, la vida misma purificada. Esto es lo que hay que saborear, regresar al universo de las virtudes, despojarse de mundanidad, reproduciendo la imagen gozosa del caminante abrazado a un horizonte de paz. Por ello, a mi manera de ver, tenemos que estimular nuestras ra\u00edces, nuestra verdadera humanidad, adaptar nuestros pasos a la liturgia de los bondades, adoptar otras actitudes tambi\u00e9n de familiaridad con nuestro hermanamiento. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tCiertamente, las atrocidades son un diario cruel en nuestra existencia. Las salvajadas sufridas por la minor\u00eda rohingya en Myanmar, el  asesinato a cuchillazos de un beb\u00e9 de ocho meses y los de dos ni\u00f1os de 5 y 6 a\u00f1os, as\u00ed como el de una ni\u00f1a de 5 a\u00f1os que intentaba impedir la violaci\u00f3n de su madre. O en mi misma patria, donde ayer mismo, un hombre muri\u00f3 junto a su hija (beb\u00e9) tras lanzarse con ella desde una ventana del Hospital Universitario de La Paz de Madrid. Es la locura del ser que ya no lleva consigo compasi\u00f3n alguna, que se siente destronado y destruido. Se mata asimismo y a los suyos, como si fuera una piltrafa. Son tantas las paranoias que, la actual perversi\u00f3n humana, verdaderamente nos degrada como especie pensante, sepult\u00e1ndonos en las miserias m\u00e1s profundas. Por consiguiente, tenemos que salir de ellas con urgencia. En otro tiempo, en Egipto se llamaban las bibliotecas el tesoro de los remedios del alma. En efecto, dice Jacques Benigne Bossuet (1627-1704), cl\u00e9rigo cat\u00f3lico franc\u00e9s y escritor, cur\u00e1base en ellas de la ignorancia, la m\u00e1s peligrosa de las enfermedades y el origen de todas las dem\u00e1s. Tal vez tengamos que buscar curaci\u00f3n en el sosiego, en la reflexi\u00f3n, en el pensar; pues quien no quiere hacerlo, aparte de ser un fan\u00e1tico y un idiota, es un cobarde. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tLa cobard\u00eda es la madre de la barbarie muchas veces. Ahora es el turno de la acci\u00f3n. De no traicionarse as\u00ed mismo. Tenemos que sanar nuestras entra\u00f1as, vivir m\u00e1s hacia dentro, ser mejores personas, sobre todo para sentirnos bien y hacer m\u00e1s humana la convivencia. Tiremos todos los muros, los de nuestras casas tambi\u00e9n, y volvamos a hacer pi\u00f1a, ver\u00e1n como en seguida todas las almas despertar\u00e1n felices. No hay mayor consuelo que sentirse en el coraz\u00f3n de alguien, que esperanzarse con alguien; puesto que por muchas espinas que hallemos en el camino, en comunidad todo se sobrelleva mejor. Se aminoran los desgarros y se acrecientan las esperanzas. Ya me gustar\u00eda que Naciones Unidas se sintiera acompa\u00f1ada (o acompasada) por todos los Estados del mundo, para que la solidaridad de la comunidad internacional fuese m\u00e1s efectiva, pero sobre todo, para que fuese referente de concordia entre todos los pueblos, para que nadie se sintiese excluido por nadie, ni estigmatizado por sus creencias o culturas. A veces nos cuesta creer que la irracionalidad y la intolerancia hayan vuelto a nuestro orbe, con la consabida desolaci\u00f3n que esto supone para todo ser humano. Es verdad que un alma abatida lleva en su historial siempre la pena; pero este correctivo, ser\u00e1 m\u00e1s llevadero en la medida en que la reconciliaci\u00f3n del ser con su vida misma, germine de la autenticidad del cambio. Tambi\u00e9n se dice, renovarse o morir. Y yo mismo pienso, que puede ser una buen injerto de ilusi\u00f3n para el ma\u00f1ana. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tIndudablemente, la mayor alegr\u00eda que podemos darnos es volver a tomar conciencia de lo que somos y de lo que deseamos aceptar. Si en verdad queremos ser personas de quietud, nos conviene avivar un buen entendimiento y m\u00e1s reposo en las decisiones. En su \u00e9poca, algo semejante lo dec\u00eda el inolvidable cient\u00edfico Albert Einstein, \u00abla alegr\u00eda de ver y entender es el m\u00e1s perfecto don de la naturaleza\u00bb. Tal vez tengamos que ahondar en el fondo de nuestro coraz\u00f3n (alguna secreta pena continuamente llevamos), para enhebrar un nuevo gozo en favor de lo arm\u00f3nico. Siempre ser\u00e1 posible concertar alianzas, incluso en medio de las tribulaciones. Cuando se posee un verdadero pulso de amor, aquel que da sentido a nuestra mirada, tambi\u00e9n se produce unidad de bienes y de talentos. El d\u00eda que dejemos de unirnos por materialismos y hagamos comuni\u00f3n espiritual de corazones, disminuir\u00e1 tambi\u00e9n nuestra tristeza. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tNos urge, en consecuencia, cambiar de cultos, activar otras ganancias menos mercantilistas, para tener regocijo en abundancia. Lo acaba de apuntar el propio Papa Francisco a los participantes en la econom\u00eda de comuni\u00f3n: \u00abel primer regalo del empresario es su propia persona: su dinero, aunque importante, no es suficiente. El dinero no se guarda si no va acompa\u00f1ado por el don de la persona. La econom\u00eda de hoy, los pobres, los j\u00f3venes, necesitan en primer lugar de tu alma, de tu fraternidad respetuosa y humilde, de su voluntad de vivir, y s\u00f3lo despu\u00e9s de su dinero\u00bb. Hay que donarse, en todo caso y siempre. Es la manera de ser feliz, de engendrar bienestar, de despojarse de la tristeza del alma que hoy en d\u00eda nos corrompe. De lo contrario, toda existencia interesada es bald\u00eda. Carece de lo b\u00e1sico; de la alegr\u00eda de vivir, por no saber vivir. Ac\u00e1 radica la ciencia (con su conciencia) y el avance de especie: en menos decir y en m\u00e1s obrar.<\/p>\n<\/p>\n<p>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>5 de febrero de 2017.-<\/p>\n<h6> 2017-02-05 19:29:20 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2386'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2385'>2385<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2386'>2386<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>2387<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2388'>2388<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2389'>2389<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2388'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>============================ V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor corcoba@telefonica.net ============================ A unos m\u00e1s, a otros menos, la tristeza del alma se contagia y es m\u00e1s cruel que cualquier nueva enfermedad. 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