{"id":38949,"date":"2020-05-20T15:11:03","date_gmt":"2020-05-20T15:11:03","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=38949"},"modified":"2020-05-20T15:11:03","modified_gmt":"2020-05-20T15:11:03","slug":"la-memoria-de-los-que-se-van","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=38949","title":{"rendered":"LA MEMORIA DE LOS QUE SE VAN"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><strong>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS<\/strong><\/p>\n<p><strong>LA MEMORIA DE LOS QUE SE VAN <\/strong><\/p>\n<p><strong> \u00abSomos iguales en fragilidad\u00bb<\/strong><\/p>\n<p><strong>=============================<\/strong><\/p>\n<p><strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/strong><\/p>\n<p><strong>corcoba@telefonica.net\t<\/strong><\/p>\n<p><strong>==================<\/strong>=========== <\/p>\n<\/p>\n<p>\tMe pesa todo lo vivido en los \u00faltimos d\u00edas, pero a\u00fan as\u00ed quiero compartir lo experimentado, ofreci\u00e9ndolo en abrazo permanente con el lector de mis sue\u00f1os, despu\u00e9s de haber sufrido la p\u00e9rdida de un ser querido y el dolor de la soledad de un cementerio en profunda quietud, donde todo parece estar descansando y en realidad lo que dormitan son los recuerdos. En ocasiones, perdemos la noci\u00f3n del tiempo y borramos de la memoria, que un amanecer m\u00e1s en nuestras vidas, tambi\u00e9n es un paso m\u00e1s hacia la hora suprema. <\/p>\n<\/p>\n<p>Desde luego, la vivencia de un progenitor m\u00edo que se ha ido hacia la eternidad, entre l\u00e1grimas vertidas y sue\u00f1os de esperanza, me han dejado muy desolado, aunque reconozco que jam\u00e1s halle compa\u00f1ero m\u00e1s ed\u00e9nico que la soledad del buc\u00f3lico campo santo. Sabemos que la muerte llega en cualquier momento, lo importante es dejarnos reencontrar con la inmortalidad del reposo sereno y con la m\u00edstica de la imagen en comuni\u00f3n con los latidos del alma. Confesar\u00e9 que mi referente estuvo en la serenidad del influjo de Mar\u00eda, que sufri\u00f3 bajo la cruz el drama de la muerte de su hijo, participando despu\u00e9s en la alegr\u00eda de su reaparici\u00f3n. De igual modo, es bello pensar que ser\u00e1 Jes\u00fas, nuestro Redentor y Se\u00f1or de la vida, quien nos acompa\u00f1a y despertar\u00e1 del sue\u00f1o, porque estoy convencido de que nuestro andar tiene horizonte perenne y la expiraci\u00f3n es un paso m\u00e1s hacia el aut\u00e9ntico mimo gal\u00e1ctico, una vez envueltos en las entretelas de la composici\u00f3n, donde francamente no se muere, sino que se vive en el m\u00e1s acentuado de los amores, en esos instantes preciosos y precisos de plet\u00f3rica plenitud po\u00e9tica. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tDe camino por el campo po\u00e9tico de la memoria, ca\u00ed en la cuenta de que uno ha de temerle a la vida, no a la muerte; record\u00e9 a las v\u00edctimas de la guerra y la violencia, a esas poblaciones martirizadas por la pandemia del coronavirus, que ya est\u00e1 provocando un aumento del contrabando de migrantes y la trata de personas, aparte de las muertes constantes en todo el mundo, puesto que todos en cualquier momento podemos ser personas vulnerables. En efecto, a\u00f1adamos un parecido m\u00e1s: somos iguales en fragilidad. Nadie estamos a salvo del tr\u00e1nsito, de ese encuentro con el verso y la palabra m\u00e1s all\u00e1 del tiempo y del espacio. Ojal\u00e1 estemos preparados para ese paso mental, que conlleva el hacerse placidez y no poder del que aplasta. <\/p>\n<\/p>\n<p>Seguramente, tendremos que tejer otros lenguajes menos endiosados y m\u00e1s de servicio y mano tendida. Al fin y al cabo, lo substancial es recorrer el camino con la certeza de vivir las dimensiones de la vida (pasado, futuro y presente), arraigadas a nuestra historia, puesto que nada somos por s\u00ed mismos, y con el anhelo de que el camino es nuestro y lo fundamental es no equivocarse de orientaci\u00f3n. Quiz\u00e1s la muerte no sea m\u00e1s que un cambio de vientre literario, posiblemente una evoluci\u00f3n en la metamorfosis del hoy, o tal vez una revuelta en la conjugaci\u00f3n del pulso. De hecho, si el olvido no te alcanza por las huellas dejadas, siempre estar\u00e1s vivo, aunque f\u00edsicamente el cuerpo ya no sea lo que fue.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tPor eso, es menester no perder jam\u00e1s las ra\u00edces, para que esa continuidad de amor, fructifique en la mansedumbre que injerta el depositar la confianza en todo lo que nos acompa\u00f1a. Con raz\u00f3n, siempre se ha dicho que el cari\u00f1o verdadero soporta todos los defectos de los dem\u00e1s, y que jam\u00e1s se escandaliza de las debilidades humanas. Lo significativo, por tanto, es no desistir nunca de luchar por lo equitativo. En el momento actual, hay mucho que hacer en cuanto a la defensa de los derechos humanos. Asimismo, faltan manos para socorrer a tanto oprimido. Sin embargo, no todo est\u00e1 perdido, las grandes elevaciones del esp\u00edritu siempre nacen del retiro y de la mudez. En consecuencia, hemos de saber nutrirnos de aquello que nos embellece, pues la virtud no habita en lo mundano, sino en lo celeste.<\/p>\n<\/p>\n<p>Sea como fuere, todo en esta vida requiere tes\u00f3n, serenidad, creatividad, destreza y solidaridad. Lo arm\u00f3nico no se consigue de la noche a la ma\u00f1ana, requiere de aguante y paciencia, adem\u00e1s de la  unidad y uni\u00f3n de voces, hacia esas densas tinieblas que nos impiden hermanarnos. Precisamente, en la memoria de los que se van, permanece su estela que es lo que da sentido a nuestra existencia. Y en, nosotros, son los peque\u00f1os detalles de cada soplo, los que nos hacen m\u00e1s humanos, m\u00e1s gente de nervio y verbo. No olvidemos que nuestro camino es un combate permanente de fuerza y valent\u00eda, al menos para poder resistir las penurias de este mundo que nos solemos lanzar unos contra otros. No obstante, siempre nos quedar\u00e1n los ojos del coraz\u00f3n para fusionarnos en el todo, en la m\u00e1s gloriosa obra del Creador, y as\u00ed poder revitalizarnos, cuando estemos disueltos en la nada.  <\/p>\n<\/p>\n<p>V\u00edctor CORCOBA HERRERO \/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>20 de mayo de 2020<\/p>\n<h6> 2020-05-20 15:11:03 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=230'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=229'>229<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=230'>230<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>231<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=232'>232<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=233'>233<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=232'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS LA MEMORIA DE LOS QUE SE VAN \u00abSomos iguales en fragilidad\u00bb ============================= V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor corcoba@telefonica.net ============================= Me pesa todo lo vivido en los \u00faltimos d\u00edas, pero a\u00fan as\u00ed quiero compartir lo experimentado, ofreci\u00e9ndolo en abrazo permanente con el lector de mis sue\u00f1os, despu\u00e9s de haber sufrido la p\u00e9rdida de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-38949","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/38949","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=38949"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/38949\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=38949"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=38949"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=38949"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}