{"id":38812,"date":"2017-05-08T23:06:39","date_gmt":"2017-05-08T23:06:39","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=38812"},"modified":"2017-05-08T23:06:39","modified_gmt":"2017-05-08T23:06:39","slug":"la-polarizacion-y-la-cuestion-caribe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=38812","title":{"rendered":"La polarizaci\u00f3n y la cuesti\u00f3n caribe&#13;"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><strong>Reinaldo Iturriza L\u00f3pez<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong>ALAI AMLATINA, 08\/05\/2017.-<\/strong>  El texto que publico a continuaci\u00f3n es el que abre la primera parte del libro \u00abEl chavismo salvaje\u00bb, intitulado \u00ab\u00bfQu\u00e9 es la polarizaci\u00f3n?\u00bb. He considerado necesario agregarle una breve introducci\u00f3n, en la que hago un ejercicio muy conciso de actualizaci\u00f3n. Las circunstancias lo exigen.<\/p>\n<\/p>\n<p>Puesto que las de hoy son circunstancias muy similares a las de 2002, a\u00f1o del golpe de Estado contra Hugo Ch\u00e1vez. El mismo odio, el mismo miedo, el mismo esp\u00edritu de venganza. Los mismos cr\u00edmenes atribuidos autom\u00e1ticamente al chavismo, no importando si luego las investigaciones arrojan conclusiones que lo desmienten. Las mismas brutales golpizas a personas por el simple hecho de \u00abparecer\u00bb chavistas. El mismo furor antipol\u00edtico, el mismo envilecimiento de una minor\u00eda muy violenta, rechazada por la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n venezolana, incluyendo la mayor parte de la base social del antichavismo.<\/p>\n<\/p>\n<p>La misma impostura sobre la polarizaci\u00f3n entendida como enfrentamiento irracional de dos fuerzas equivalentes, con la salvedad de que ya no se tratar\u00eda exactamente de dos fuerzas: del lado del chavismo apenas persistir\u00eda un Gobierno muy d\u00e9bil que ha \u00abtraicionado el legado\u00bb de Ch\u00e1vez, raz\u00f3n por la cual, de acuerdo a lo que plantean los an\u00e1lisis m\u00e1s condescendientes, solo faltar\u00eda resolver el misterio de c\u00f3mo es que todav\u00eda una peque\u00f1a parte del pueblo y, m\u00e1s curioso, del movimiento popular, le sigue apoyando.<\/p>\n<\/p>\n<p>Los ejemplos sobran, pero con fines estrictamente ilustrativos podr\u00edan citarse tres de ellos: Eleonora Cr\u00f3quer Pedr\u00f3n se refiere al \u00abgobierno ca\u00f3tico y delincuencial de Maduro\u00bb (1), y describe as\u00ed la situaci\u00f3n pol\u00edtica en Venezuela: \u00abpor un lado, los excesos de un ?gobierno? espectral, mercenario y totalitario; y, por el otro, los desprop\u00f3sitos e inconsistencias de una ?oposici\u00f3n? negadora y debilitada por el logos nost\u00e1lgico y profundamente autoritario que la rige\u00bb (2). Es tambi\u00e9n el caso de Emiliano Ter\u00e1n Montavani, para quien \u00abel horizonte compartido de los dos bloques partidarios de poder es neoliberal\u00bb (3) o el caso de Keymer \u00c1vila, quien, a prop\u00f3sito de la convocatoria a Asamblea Nacional Constituyente hecha por el presidente Maduro, ha escrito: \u00abSi este proceso lo ganan (sic) cualquiera de los dos polos aparentemente antag\u00f3nicos perderemos todos, la Constituci\u00f3n hay que protegerla de ambos bandos\u00bb (4).<\/p>\n<\/p>\n<p>Con sus honrosas excepciones, y con notables desniveles en cuanto a rigurosidad anal\u00edtica, quienes reproducen las diversas variantes de este discurso de la polarizaci\u00f3n incurren en los mismos errores o desprop\u00f3sitos de hace quince a\u00f1os: en su af\u00e1n por marcar distancia del conflicto pol\u00edtico, terminan suscribiendo las posiciones del antichavismo, incluso del m\u00e1s antidemocr\u00e1tico, o asumiendo posturas que le son completamente funcionales.<\/p>\n<\/p>\n<p>Se ha dicho demasiadas veces que hay hechos hist\u00f3ricos tr\u00e1gicos que se repiten como farsa. En el caso del manido discurso de la polarizaci\u00f3n, habr\u00eda que decir que hay errores que son a\u00fan m\u00e1s tr\u00e1gicos cuando se repiten.<\/p>\n<\/p>\n<p>Es el tipo de error que se comete, por ejemplo, cuando no se distingue entre la \u00abpol\u00edtica boba\u00bb, que enfrenta a las l\u00edneas de fuerza m\u00e1s conservadoras y autoritarias del chavismo con lo m\u00e1s ruin del antichavismo (5), y el conflicto hist\u00f3rico en desarrollo actualmente en la sociedad venezolana, que enfrenta dos proyectos pol\u00edticos antag\u00f3nicos.<\/p>\n<\/p>\n<p>Incluso a quienes hemos combatido desde siempre a los polic\u00edas del pensamiento y la pol\u00edtica entendida como ejercicio paranoico, nos resulta sospechosa la total ligereza con la que son tratados asuntos tan decisivos como la guerra econ\u00f3mica contra la poblaci\u00f3n venezolana y su relaci\u00f3n directa con los esfuerzos imperiales por retomar el control total de nuestros recursos (en este punto, Ter\u00e1n Mantovani es una excepci\u00f3n). No vale excusarse, a estas alturas, en las deficiencias de la vocer\u00eda oficial y su propensi\u00f3n a reducir la interpretaci\u00f3n de la realidad a mera propaganda. Cuesti\u00f3nese la propaganda, pero no se incurra en el mismo error de anular la realidad.<\/p>\n<\/p>\n<p>Algo muy similar cabe decir a prop\u00f3sito de quienes, como nos corresponde a todos y todas, repudian las violaciones de derechos humanos, algunas de ellas graves, que se producen cuando el Gobierno nacional act\u00faa para mantener, controlar o restablecer el orden p\u00fablico, pero guardan un silencio casi sepulcral frente al ataque sistem\u00e1tico de centros de salud p\u00fablicos, unidades educativas p\u00fablicas, unidades e instalaciones de transporte p\u00fablicos, centros de distribuci\u00f3n de alimentos p\u00fablicos, sedes u oficinas de instituciones p\u00fablicas, actos de sabotaje del servicio el\u00e9ctrico y, lo peor, el asesinato de personas que no estaban manifestando en contra del Gobierno nacional; actos criminales que, dicho sea de paso, son perpetrados muchas veces con la complicidad de autoridades regionales o locales opositoras al Gobierno nacional, incluyendo los cuerpos policiales bajo su responsabilidad. \u00bfO es que, cuando de derechos se trata, unos son m\u00e1s humanos que otros?<\/p>\n<\/p>\n<p>La indignaci\u00f3n selectiva, esa que nos hace lamentar la muerte de unos seres humanos e ignorar la de otros, es una expresi\u00f3n clara y terrible de los niveles de degradaci\u00f3n que puede alcanzar el conflicto pol\u00edtico, que es lo que ocurre inevitablemente, por cierto, cuando el conflicto no se dirime democr\u00e1ticamente. Pero peor a\u00fan es pretender que, en nombre del rechazo a la indignaci\u00f3n selectiva, se puede silenciar el hecho de que durante las mal llamadas \u00abguarimbas\u00bb de febrero a junio de 2014, treinta y seis personas murieron como consecuencia de acciones de los \u00abguarimberos\u00bb y siete a manos de efectivos policiales o efectivos militares (6). \u00bfC\u00f3mo guardar silencio frente al hecho de que este patr\u00f3n se est\u00e1 repitiendo en 2017, con el agravante de que, en tan solo un mes, la cantidad de v\u00edctimas mortales casi alcanza a la de 2014? (7). Es cierto: las v\u00edctimas mortales caen \u00abde lado y lado\u00bb. Pero hay que tener muy poco coraje para no reconocer que esto ni siquiera est\u00e1 cerca de ocurrir proporcionalmente.<\/p>\n<\/p>\n<p>Tratar tan ligeramente asuntos tan decisivos o permanecer callados frente a hechos tan graves solo puede ser funcional a las fuerzas pol\u00edticas m\u00e1s retr\u00f3gradas: esas que celebran por adelantado la supuesta inminente restauraci\u00f3n de la democracia, cuando lo que est\u00e1n es cerca de aniquilarla; las mismas que intentan crear un clima de crispaci\u00f3n tal, que resulte absolutamente natural hablar de \u00abmatar chavistas\u00bb como si de matar moscas se tratara; las mismas que est\u00e1n haciendo todo lo posible porque haya un ba\u00f1o de sangre en Venezuela; las mismas que, sin verg\u00fcenza alguna, hacen bandera pol\u00edtica de personas presuntamente asesinadas por partidarios del antichavismo (8). <\/p>\n<\/p>\n<p>Porque una cosa es la obligaci\u00f3n que tiene el chavismo de asumir la responsabilidad que le corresponde y otra muy distinta es acusarle de ser el \u00abculpable\u00bb de cuanto ocurre en Venezuela. En 2002, cuando al menos resultaba novedosa, esta postura era ya sencillamente inaceptable: era la \u00absociedad civil\u00bb atribulada por la \u00abtragedia\u00bb que significaba la presencia intolerable de la barbarie chavista. En 2017 la \u00abtragedia\u00bb es de mayores proporciones: es todo el \u00abpueblo\u00bb levantado contra la \u00abdictadura\u00bb, un Gobierno que desconoce la voluntad popular, neoliberal, totalitario, criminal, etc. De aquel fuego revolucionario, de aquel pueblo politizado, solo quedar\u00edan las cenizas, y un pa\u00eds en ruinas.<\/p>\n<\/p>\n<p>Antes de terminar con esta introducci\u00f3n, quisiera traer a colaci\u00f3n una entrevista a William Ospina publicada en El Espectador el 12 de enero de 2013 (9), en la que el escritor era interpelado en t\u00e9rminos m\u00e1s bien severos por el contenido de un art\u00edculo de su autor\u00eda, publicado exactamente una semana antes en el mismo peri\u00f3dico, e intitulado \u00abA las puertas de la mitolog\u00eda\u00bb (10).<\/p>\n<\/p>\n<p>El art\u00edculo en cuesti\u00f3n, en el que Ospina realizaba una elocuente defensa de Hugo Ch\u00e1vez (\u00abYo creo que ha sido un gran hombre, que ha amado a su pueblo, y que ha intentado abrir camino a un poco de justicia en un continente escandalosamente injusto\u00bb), iniciaba con la siguiente an\u00e9cdota: \u00abAlguna vez le pregunt\u00e9 a Garc\u00eda M\u00e1rquez si no hab\u00eda sido muy dif\u00edcil ese momento en que buena parte de la intelectualidad latinoamericana rompi\u00f3 con la Revoluci\u00f3n cubana, y s\u00f3lo \u00e9l y unos pocos siguieron siendo sus amigos. Gabo no respondi\u00f3 con una teor\u00eda sino con algo m\u00e1s visceral: ?Para m\u00ed, dijo, lo de Cuba fue siempre una cuesti\u00f3n caribe?. A mi parecer, ello quer\u00eda decir que no se trataba de marxismo o teor\u00edas revolucionarias sino de la lucha de un pueblo por su soberan\u00eda y su cultura frente al asedio de unos poderes invasores\u00bb (11).<\/p>\n<\/p>\n<p>Volviendo a la entrevista, en alg\u00fan punto del careo con la periodista, Ospina dej\u00f3 colar la siguiente frase: \u00abVenezuela es el \u00fanico pa\u00eds de Am\u00e9rica Latina en donde los pobres est\u00e1n contentos y los ricos est\u00e1n molestos. Eso deber\u00eda significar algo\u00bb (12).<\/p>\n<\/p>\n<p>Poco m\u00e1s de cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, muchos pobres est\u00e1n molestos y muchos ricos est\u00e1n contentos. Eso deber\u00eda significar algo.<\/p>\n<\/p>\n<p>Pero adem\u00e1s, para entender lo que acontece a Venezuela hay que preguntarse: \u00bfqui\u00e9nes desean la guerra y los sepulcros, y qui\u00e9nes la paz y la justicia?<\/p>\n<\/p>\n<p>Lo de Venezuela fue con Hugo Ch\u00e1vez y sigue siendo con Nicol\u00e1s Maduro una cuesti\u00f3n caribe. No importa cu\u00e1ntos rompan con nosotros, y si nos quedamos con pocos amigos. <\/p>\n<\/p>\n<p>********<\/p>\n<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es la polarizaci\u00f3n? (13)<\/p>\n<\/p>\n<p>Recuerdo ese balc\u00f3n en Sabana Grande, casi sobre la Casanova, la noche del viernes 6 de diciembre de 2002. Los alaridos de horror, la sorpresa, el estupor: todo pod\u00eda percibirse con una nitidez paralizante. Al cabo de pocos segundos, la explosi\u00f3n de c\u00f3lera, bramidos aislados e imprecaciones que fueron convirti\u00e9ndose en un coro que ped\u00eda venganza. Un desquiciado acababa de abrir fuego contra el antichavismo congregado en la Plaza Francia. La noche apenas comenzaba.<\/p>\n<\/p>\n<p>Me toc\u00f3 lanzarme a la calle, rumbo a Plaza Venezuela, donde agarrar\u00eda el autob\u00fas hacia San Antonio de Los Altos. Tal vez fueron los minutos m\u00e1s largos de mi vida. Lo que s\u00ed es seguro es que nunca como entonces alcanc\u00e9 a sentir algo parecido a aquel odio que circulaba a corrientazos, como latigazos en la nuca, como el mar embravecido golpeando con todas sus fuerzas las paredes de un malec\u00f3n. El aire pesado, a punto de desplomarse y aplastarnos a todos, era sostenido a duras penas por el chillido de alg\u00fan carro, el taconeo nervioso, el rumor colectivo. Odio, mucho odio. Y miedo. En las inmediaciones de la Plaza Francia, un buhonero con apariencia de chavista hab\u00eda sido golpeado salvajemente. El recorrido a casa, que en condiciones ideales puede completarse en menos de treinta minutos, me tom\u00f3 cuatro o cinco horas interminables. Barricadas en la Panamericana, alimentadas por \u00e1rboles que eran talados con motosierras por tipos musculosos que vest\u00edan a la \u00faltima moda. Pu\u00f1etazos y patadas contra los carros de quienes se atrev\u00edan a reclamar, por m\u00e1s t\u00edmidamente que fuera, contra aquellos m\u00e9todos de protesta. Gente en las calles, desaforada. Escaramuzas. Noticias de intentos de agresi\u00f3n f\u00edsica contra personas de p\u00fablica filiaci\u00f3n chavista. San Antonio es como una gran urbanizaci\u00f3n del este de Caracas: furibunda y militante. Aquel d\u00eda, una parte de la sociedad venezolana, minoritaria pero muy beligerante, acus\u00f3 autom\u00e1ticamente a su contraparte pol\u00edtica de ser la responsable de un abominable crimen en el que, sin embargo, no tuvo participaci\u00f3n alguna. Sin pruebas, por supuesto. Sin enmienda posterior. Lo hizo antes y lo continu\u00f3 haciendo despu\u00e9s. Esta falta, m\u00e1s bien este exceso, el conjunto de circunstancias que exim\u00edan al antichavismo de reconocer la dignidad e incluso la humanidad de su oponente, era consecuencia de la polarizaci\u00f3n.<\/p>\n<\/p>\n<p>Pero la polarizaci\u00f3n es una a\u00f1agaza. El vocablo suele remitir a crispaci\u00f3n, predominio de las emociones sobre la raz\u00f3n, intolerancia, invasi\u00f3n de la pol\u00edtica en todas las esferas de la vida, etc. A\u00f1agazas todas. Trampas de la ret\u00f3rica para cazar incautos o desprevenidos, incluso para movilizar voluntades. Un enga\u00f1o. En la Venezuela en tiempos de chavismo, el uso del t\u00e9rmino tiene su origen en una enorme impostura. A grandes rasgos, \u00e9sta consiste en aparentar distancia frente al conflicto pol\u00edtico, en ubicarse m\u00e1s all\u00e1 de las dos grandes l\u00edneas de fuerzas enfrentadas, para tomar partido por una de ellas, de manera subrepticia.<\/p>\n<\/p>\n<p>No en balde, el discurso de la polarizaci\u00f3n cobr\u00f3 mayor auge justo a partir de 2002, cuando el Gobierno de Ch\u00e1vez estuvo m\u00e1s asediado, y cuando el chavismo fue m\u00e1s vilipendiado, estigmatizado, criminalizado, demonizado. En tal contexto, la noci\u00f3n de polarizaci\u00f3n traduc\u00eda el enfrentamiento irracional, fuera de todo cause democr\u00e1tico, lejos de todo respeto por las formas civilizadas de la pol\u00edtica, entre dos fuerzas equivalentes, en cuanto a m\u00e9todos y prop\u00f3sitos: la aniquilaci\u00f3n del adversario mediante el insulto, la provocaci\u00f3n o la descalificaci\u00f3n, primero, y luego mediante la violencia fratricida. En otras palabras, se trata de un discurso que, pretendi\u00e9ndose como el \u00fanico autorizado para dibujar un mapa realmente fiel de la conflictividad pol\u00edtica, hac\u00eda exactamente lo contrario: borronearlo, salvando la responsabilidad hist\u00f3rica de una minor\u00eda dispuesta literalmente a todo con tal de desconocer la voluntad mayoritaria del pueblo venezolano, y caricaturizando grotescamente al chavismo, en lugar de hacer un m\u00ednimo esfuerzo por retratarlo con justicia.<\/p>\n<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de tama\u00f1a impostura, m\u00e1s bien predominante en predios acad\u00e9micos, todav\u00eda preocupados por aparentar \u00abobjetividad\u00bb, tal discurso encierra una gran paradoja, sobre todo cuando se despliega a trav\u00e9s de un periodismo que demasiado pronto se liber\u00f3 de ataduras \u00e9ticas: la figura de Ch\u00e1vez es a la vez demonizada y endiosada. Ch\u00e1vez ser\u00eda responsable, antes que cualquier otra cosa, de estimular el \u00abodio social\u00bb, \u00abdividiendo\u00bb al pa\u00eds en ricos y pobres, oligarcas y bolivarianos (de all\u00ed provendr\u00eda, fundamentalmente, su capital pol\u00edtico). Luego, ser\u00eda el l\u00edder mesi\u00e1nico, vista su extraordinaria habilidad para la manipulaci\u00f3n de las masas resentidas y postergadas. Sin embargo, puesto todo el empe\u00f1o en facilitar el avance de la cruzada moral que \u00e9l mismo anuncia, concentrado en la distribuci\u00f3n de culpas, este discurso supone lo que hay que explicar: c\u00f3mo se constituye el sujeto chavista. Esta polarizaci\u00f3n que atizar\u00eda Ch\u00e1vez con su \u00ablenguaje violento\u00bb s\u00f3lo es posible haciendo desaparecer al chavismo, es decir, reduci\u00e9ndolo a una masa manipulable, maleable, pasiva, rabiosa, irracional, que poco o nada juega en esta historia. As\u00ed, Ch\u00e1vez es convertido por sus m\u00e1s ac\u00e9rrimos enemigos en un demiurgo que vendr\u00eda a ordenar lo informe (las masas) para volver a promover el caos. En otras palabras, y para colmo de iron\u00edas, en nombre de la polarizaci\u00f3n, el antichavismo hace aquello de lo que acusa a Ch\u00e1vez: le niega al chavismo su condici\u00f3n de sujeto pol\u00edtico, porque de alguna forma hay que explicar el origen de esa fuerza sobrenatural (l\u00e9ase apoyo popular), que exhibe la deidad maligna.<\/p>\n<\/p>\n<p>Al menos en su versi\u00f3n m\u00e1s difundida, el discurso de la polarizaci\u00f3n es hagiograf\u00eda pura y dura. Pero en este caso, no para justificar a los monarcas, como dir\u00eda Wallerstein, o como una pr\u00e1ctica estimulada por las \u00e9lites que controlan a su antojo las estructuras de poder, sino para suscitar al sujeto encargado de superar la situaci\u00f3n de polarizaci\u00f3n y poner las cosas en su sitio: la \u00absociedad civil\u00bb. Una suerte de hagiograf\u00eda a la inversa que legitima la lucha contra el \u00ababsolutismo\u00bb de Ch\u00e1vez. La \u00absociedad civil\u00bb no s\u00f3lo es anverso, en tanto que encarna los intereses de las \u00e9lites que comienzan a ser desplazadas, sino tambi\u00e9n el reverso del sujeto \u00abpueblo\u00bb chavista que, no obstante, permanece invisibilizado, reducido, oculto. Incapacitado, o m\u00e1s bien indispuesto para reconocer lo que pudiera haber de singularidad en el chavismo, concluye invariablemente que Ch\u00e1vez es una reedici\u00f3n del pasado secular, m\u00e1s de lo mismo, el caudillo que siempre vuelve (junto a su montonera) para recordarnos cu\u00e1nto de barbarie sigue habiendo entre nosotros.<\/p>\n<\/p>\n<p>Si Gramsci hablaba de pesimismo de la inteligencia, nuestros hagi\u00f3grafos personifican la inteligencia desencantada: la realidad nunca est\u00e1 a la altura de sus expectativas. Act\u00faan como los \u00abhistoricistas\u00bb que retrataba Benjamin, que andan \u00aben el pasado como en un desv\u00e1n de trastos, hurgando entre ejemplos y analog\u00edas\u00bb. Ch\u00e1vez es inscrito en la regularidad de los caudillos que van y vienen, mientras la decepci\u00f3n crece, porque el presente es siempre una promesa incumplida. Pero si este discurso se conforma con una \u00abimagen ?eterna? del pasado\u00bb, para seguir con Benjamin, nos corresponde levantar \u00abuna experiencia \u00fanica del mismo, que se mantiene en su singularidad\u00bb. Mientras dejamos \u00abque los otros se agoten con la puta del ?hubo una vez?, en el burdel del historicismo\u00bb, nosotros permanecemos due\u00f1os de nuestras fuerzas: lo suficientemente hombres \u00abcomo para hacer saltar el continuum de la historia\u00bb.<\/p>\n<\/p>\n<p>Corregir la falta de car\u00e1cter que supone este discurso de la polarizaci\u00f3n como hagiograf\u00eda, que atenaza y deshumaniza la figura de Ch\u00e1vez (endios\u00e1ndolo y demoniz\u00e1ndolo al mismo tiempo) y relega al chavismo al ostracismo, expuls\u00e1ndolo del \u00abpara\u00edso terrenal\u00bb de la pol\u00edtica, implica de hecho desacralizar la pol\u00edtica venezolana: la manera como se cuenta su historia, la forma como es concebida y practicada. Desacralizar significa aqu\u00ed reconocer el conflicto como fundamento de la pol\u00edtica y no marcar distancia frente a \u00e9l en raz\u00f3n de una pretendida superioridad moral ni borronearlo en nombre de la \u00abobjetividad\u00bb cient\u00edfica o period\u00edstica. Justamente porque ambas imposturas se fundan en una condena moral del conflicto (\u00abempat\u00eda con el vencedor\u00bb, lo llamaba Benjamin), el sujeto de la lucha desaparece de la escena, o solo aparece como mu\u00f1eco de ventr\u00edlocuo. Esto es lo que significa el chavismo: es el sujeto de la lucha. Desacralizar significa por tanto hacer visible a este sujeto, rescatarlo de la oscuridad, lo que por cierto no equivale a retratarlo como el \u00e1ngel que ha venido a redimirnos o como el profeta en la cruz dispuesto a expiar nuestros pecados. Al contrario, quiere decir retratar al chavismo en toda su profanidad, con sus grandezas y sus miserias. Desacralizar significa tambi\u00e9n humanizar la figura de Ch\u00e1vez, lo que implica, al menos para el campo popular y revolucionario, aproximarse sin complejos al esquivo asunto del liderazgo.<\/p>\n<\/p>\n<p>Se dice, por ejemplo, que el gran problema del chavismo, su principal debilidad, la causa de su fracaso inevitable, es que est\u00e1 aprisionado en la figura de Ch\u00e1vez, que es incapaz de superar ese l\u00edmite. Una posici\u00f3n tal presupone, obviamente, que el chavismo s\u00f3lo puede relacionarse con su l\u00edder desde una posici\u00f3n subordinada, expresada en el apoyo ciego y la incondicionalidad. Pr\u00e1cticamente no existe diferencia entre esta posici\u00f3n y la asumida desde el comienzo por el antichavismo m\u00e1s rancio. De hecho, puede decirse que no es m\u00e1s que su variante \u00abprogre\u00bb. Una vez m\u00e1s, lo que permanece oculto es el chavismo como sujeto de la lucha, el hecho de que su propia constituci\u00f3n como sujeto pol\u00edtico no hubiera sido posible sin beligerancia, sin conflicto, sin interpelaci\u00f3n. Ch\u00e1vez ha prestado su apellido y su liderazgo, pero su liderazgo no es nada sin el chavismo. Son dos procesos simult\u00e1neos y dependientes uno del otro: subjetivaci\u00f3n pol\u00edtica del chavismo e irrupci\u00f3n del Ch\u00e1vez l\u00edder.<\/p>\n<\/p>\n<p>Una vez desacralizada, podemos hablar de la polarizaci\u00f3n como el resultado de una interpelaci\u00f3n mutua y permanente entre Ch\u00e1vez y el pueblo chavista. La consecuencia es un nuevo universo pol\u00edtico: durante largo tiempo reducido a la nada, invisibilizado, silenciado, marginado, el pueblo irrumpe en la escena pol\u00edtica para trastocarlo todo. El chavismo encandila: con \u00e9l se hacen escandalosamente visibles las contradicciones de clase y casta, las injusticias de todo tipo. Una pol\u00edtica aletargada y estancada se ve arrollada por un sujeto que agita y se moviliza, demanda y antagoniza. En abierta oposici\u00f3n a la raz\u00f3n desencantada de nuestros hagi\u00f3grafos, el chavismo encarna la raz\u00f3n estrat\u00e9gica, como la concebir\u00eda Daniel Bensa\u00efd. Con el chavismo, la sociedad venezolana se repolitiza, se reconoce en la actualidad del conflicto, dejando atr\u00e1s la mojigater\u00eda de las formas \u00abcivilizadas\u00bb de la pol\u00edtica, que relegaban al pueblo, en el mejor de los casos, al pat\u00e9tico papel de actor de reparto.<\/p>\n<\/p>\n<p>Con el chavismo cambi\u00f3 la historia de la pol\u00edtica. Por eso, en previsi\u00f3n de las falsificaciones al uso, vale todo el esfuerzo que se haga para contar, tantas veces como sea posible, la historia de c\u00f3mo es que cuando decidimos luchar, ya nunca m\u00e1s fuimos los mismos. Fuimos mejores. Lo que seguimos siendo, pese a todo.<\/p>\n<\/p>\n<p>Notas<\/p>\n<p>(1) Eleonora Cr\u00f3quer Pedr\u00f3n. Violencia y espectacularizaci\u00f3n: del impase de la pol\u00edtica a la pol\u00edtica del impase en la Venezuela contempor\u00e1nea. Frontal 27. 22 de abril de 2017. http:\/\/frontal27.com\/violencia-y-espectacularizacion-del-impase-de-la-politica-a-la-politica-del-impase-en-la-venezuela-contemporanea\/<\/p>\n<\/p>\n<p>(2) Eleonora Cr\u00f3quer Pedr\u00f3n. Violencia y espectacularizaci\u00f3n: del impase de la pol\u00edtica a la pol\u00edtica del impase en la Venezuela contempor\u00e1nea. Frontal 27. 22 de abril de 2017. http:\/\/frontal27.com\/violencia-y-espectacularizacion-del-impase-de-la-politica-a-la-politica-del-impase-en-la-venezuela-contemporanea\/<\/p>\n<\/p>\n<p>(3) Emiliano Ter\u00e1n Mantovani. Venezuela desde adentro: siete claves para entender la crisis actual. Am\u00e9rica Latina en Movimiento. 20 de abril de 2017. http:\/\/www.alainet.org\/es\/articulo\/184922<\/p>\n<\/p>\n<p>(4) Keymer \u00c1vila. La Constituci\u00f3n como pharmakos. Contrapunto. 3 de mayo de 2017.<\/p>\n<\/p>\n<p>http:\/\/contrapunto.com\/noticia\/la-constitucion-como-pharmakos-134110\/<\/p>\n<\/p>\n<p>(5) Reinaldo Iturriza L\u00f3pez. El chavismo salvaje. Editorial Trinchera. 2017. P\u00e1gs. 104-106, 160-161.<\/p>\n<\/p>\n<p>(6) AVN. Defensor del Pueblo: Fascismo fue causa principal de las 43 v\u00edctimas de la guarimba. 18 de enero de 2016. http:\/\/m.avn.info.ve\/contenido\/defensor-del-pueblo-fascismo-fue-causa-principal-43-v%C3%ADctimas-guarimba<\/p>\n<\/p>\n<p>(7) Luigino Bracci Roa. Lista de fallecidos por las protestas violentas de la oposici\u00f3n venezolana, abril y mayo de 2017 (Actualizado). Alba Ciudad. 4 de mayo de 2017. http:\/\/albaciudad.org\/2017\/05\/lista-fallecidos-protestas-venezuela-abril-2017\/<\/p>\n<\/p>\n<p>(8) El 6 de mayo de 2017, el partido opositor Voluntad Popular, a trav\u00e9s de su cuenta oficial en Twitter, exig\u00eda justicia para \u00abCarlos Eduardo, Paola, Kenyer, Almelina y Miguel\u00bb, y acusaba al presidente Nicol\u00e1s Maduro de \u00abasesino\u00bb. Los presuntos asesinos de Paola Ram\u00edrez G\u00f3mez y Almelina Carrillo son partidarios del antichavismo. https:\/\/twitter.com\/VoluntadPopular\/status\/860801195383934976<\/p>\n<\/p>\n<p>(9) Cecilia Orozco Tasc\u00f3n. \u00abCh\u00e1vez entrar\u00e1 a la mitolog\u00eda de los altares callejeros\u00bb. El Espectador. 12 de enero de 2013. http:\/\/www.elespectador.com\/noticias\/elmundo\/chavez-entrara-mitologia-de-los-altares-callejeros-articulo-396288<\/p>\n<\/p>\n<p>(10) William Ospina. A las puertas de la mitolog\u00eda. El Espectador. 5 de enero de 2013. http:\/\/www.elespectador.com\/opinion\/las-puertas-de-la-mitologia-columna-395237<\/p>\n<\/p>\n<p>(11) William Ospina. A las puertas de la mitolog\u00eda. El Espectador. 5 de enero de 2013. http:\/\/www.elespectador.com\/opinion\/las-puertas-de-la-mitologia-columna-395237<\/p>\n<\/p>\n<p>(12) Cecilia Orozco Tasc\u00f3n. \u00abCh\u00e1vez entrar\u00e1 a la mitolog\u00eda de los altares callejeros\u00bb. El Espectador. 12 de enero de 2013. http:\/\/www.elespectador.com\/noticias\/elmundo\/chavez-entrara-mitologia-de-los-altares-callejeros-articulo-396288<\/p>\n<\/p>\n<p>(13) Reinaldo Iturriza L\u00f3pez. El chavismo salvaje. Editorial Trinchera. 2017. P\u00e1gs. 23-28.<\/p>\n<\/p>\n<p>URL de este art\u00edculo: http:\/\/www.alainet.org\/es\/articulo\/185329<\/p>\n<\/p>\n<p>Te invitamos a sostener el trabajo de ALAI. <\/p>\n<p>Contribuciones: http:\/\/alainet.org\/donaciones.php<\/p>\n<\/p>\n<p>Mas informacion: http:\/\/alainet.org<\/p>\n<p>FaceBook: http:\/\/facebook.com\/America.Latina.en.Movimiento<\/p>\n<p>Twitter: http:\/\/twitter.com\/ALAIinfo<\/p>\n<p>RSS: http:\/\/alainet.org\/rss.phtml <\/p>\n<\/p>\n<p>______________________________________<\/p>\n<p>Agencia Latinoamericana de Informacion<\/p>\n<p>email: info@alainet.org<\/p>\n<h6> 2017-05-08 23:06:39 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2186'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2185'>2185<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2186'>2186<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>2187<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2188'>2188<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2189'>2189<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2188'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reinaldo Iturriza L\u00f3pez ALAI AMLATINA, 08\/05\/2017.- El texto que publico a continuaci\u00f3n es el que abre la primera parte del libro \u00abEl chavismo salvaje\u00bb, intitulado \u00ab\u00bfQu\u00e9 es la polarizaci\u00f3n?\u00bb. He considerado necesario agregarle una breve introducci\u00f3n, en la que hago un ejercicio muy conciso de actualizaci\u00f3n. Las circunstancias lo exigen. Puesto que las de hoy [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-38812","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/38812","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=38812"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/38812\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=38812"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=38812"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=38812"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}