{"id":38709,"date":"2017-06-18T14:26:16","date_gmt":"2017-06-18T14:26:16","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=38709"},"modified":"2017-06-18T14:26:16","modified_gmt":"2017-06-18T14:26:16","slug":"algo-mas-que-palabrasverse-ante-el-espejo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=38709","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS&#13;VERSE ANTE EL ESPEJO"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p>============================<\/p>\n<p>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>============================<\/p>\n<\/p>\n<p>\tSiempre nos lo dec\u00eda mi abuela: es mejor mirarse en el espejo antes de juzgar a nadie. La hipocres\u00eda de esta sociedad actual es tan fuerte, que estamos todos los d\u00edas y a todas horas, haciendo juicios de valor, sin benevolencia alguna. Lo sabemos todo, lo juzgamos todo, hasta el punto que el arrepentimiento del hip\u00f3crita es fingimiento por s\u00ed mismo. Por si fuera poco el enga\u00f1o, le ponemos un apasionamiento que raya el atropello, porque al fin tambi\u00e9n nos creemos dioses. Tanto es as\u00ed, que cada a\u00f1o, m\u00e1s de un mill\u00f3n de personas pierden la vida debido a la barbarie que avivamos, cuando debi\u00e9ramos ser gentes de paz y no de guerras. Por cada una que muere hay muchas m\u00e1s con lesiones y con diversos problemas de salud f\u00edsica, sexual, reproductiva y mental. Ante esta atm\u00f3sfera de crueldades que cosechamos a diario, y bajo este absurdo clima de bestialidades sembradas por todo el mundo, la misma Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, nos llama a prevenir y a dignificarnos como personas. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tEs p\u00fablico y notorio, que las naciones con mayores niveles de desigualdad econ\u00f3mica tienden a presentar mayores tasas de mortalidad por fanatismos, y dentro de cada naci\u00f3n las tasas m\u00e1s elevadas corresponden a quienes viven en las comunidades m\u00e1s pobres. Por otra parte, este salvajismo verdaderamente preocupante suele afectar principalmente a personas j\u00f3venes, econ\u00f3micamente productivas. Esto se produce cuando el ser humano, pierde de vista sus bondades y virtudes, encerr\u00e1ndose en su propio ego\u00edsmo, lo que le impide ver los aut\u00e9nticos horizontes de belleza que nos circundan. Nuestro comportamiento, que en palabras del poeta y dramaturgo alem\u00e1n Goethe (1749-1832), \u00abes un espejo en el que cada uno muestra su imagen\u00bb, en ocasiones es v\u00edctima de esa incertidumbre y divisi\u00f3n que vive la sociedad actual.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tIndudablemente, hay que retornar al encuentro con lo arm\u00f3nico, mediante la clemencia necesaria y los deberes de justicia conciliados para toda la humanidad. Despoj\u00e9monos de todo odio y activemos el sosiego, empezando por nosotros mismos. Si hay rencor en nuestros corazones, dif\u00edcilmente vamos a poder reeducarnos el alma. Hay que buscar nuevos lenguajes amorosos, aut\u00e9nticos, que conlleven generosidad para que puedan silenciarse el sonido de las armas. T\u00e9ngase en cuenta que el impacto sanitario de la violencia no se limita \u00fanicamente a las lesiones f\u00edsicas, su estela de sa\u00f1a deja tras de s\u00ed multitud de trastornos mentales, como la depresi\u00f3n, los intentos de suicidio, los s\u00edndromes de dolor cr\u00f3nico, entre otros. Los analistas en todos estos desajustes consideran que se puede reducir su impacto, pues al delimitar las causas subyacentes, como el bajo nivel educativo, la parentalidad incoherente, la concentraci\u00f3n de la pobreza, el desempleo y las normas sociales que respaldan la violencia, ya tenemos parte del camino andado, mediante estrategias cient\u00edficamente cre\u00edbles. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tDesde luego, est\u00e1 visto que los programas escolares de prevenci\u00f3n de la violencia son beneficiosos. De igual modo, el fomento de las relaciones familiares. En este sentido, deber\u00edamos impulsar las escuelas de padres en todos los centros educativos del mundo. Personalmente, llevo implicado bastante tiempo en un Colegio al respecto, y he podido comprobar, que el fomento de la participaci\u00f3n de los padres en la vida de los ni\u00f1os y los adolescentes a trav\u00e9s de programas que desarrollen la alianza entre el hogar y la escuela, a mi juicio, es algo esencial para generar actitudes positivas y enriquecedoras para todos socialmente. L\u00e1stima que el 55% de los ni\u00f1os de 3 y 4 a\u00f1os de 74 pa\u00edses no juegan ni realizan ninguna actividad educativa con sus padres, seg\u00fan un recient\u00edsimo informe del Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF).<\/p>\n<\/p>\n<p>\tComo quiera que la palabra es el prototipo de la acci\u00f3n, mi apuesta de que la sociedad, en su conjunto, se mire ante el espejo, no tiene otra finalidad que la de reflexionar para salir de esta espiral envenenada de dolor y muerte. No podemos continuar indiferentes ante el sufrimiento de los dem\u00e1s. Hemos de crecer en el amor, izando la autenticidad como bandera y sinti\u00e9ndonos libres al hacerlo. Esta es la cuesti\u00f3n, mayores estrategias centradas en la comunidad que tienen una eficacia demostrada o son prometedoras para prevenir la violencia: aumento de la disponibilidad y la calidad de centros de atenci\u00f3n a los ni\u00f1os; programas escolares para modificar normas y actitudes relacionadas con los problemas de g\u00e9nero, y mejoras de los entornos escolares que incluyan las pr\u00e1cticas docentes, las pol\u00edticas educativas y de seguridad, tal y como propicia la misma Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud.  <\/p>\n<\/p>\n<p>\tEn cualquier caso, las sociedades pueden prevenir los hechos violentos reduciendo factores de riesgo como el alcohol, las armas de fuego y las desigualdades econ\u00f3micas y de g\u00e9nero. Por eso, hoy m\u00e1s que nunca hace falta caminar hacia delante para reencontrarse con otras culturas, y una vez en di\u00e1logo, poder defender la dignidad de la persona humana, por encima de cualquier otro inter\u00e9s. Ahora bien, nuestra gran asignatura pendiente es que tenemos que aprender a respetarnos, a reconocer en el otro su valor, sin conceptuarlo a la ligera. En efecto, la sociedad tiene que salir del resentimiento para hallarse en un lugar de sost\u00e9n y acompa\u00f1amiento, si en verdad queremos coexistir y cohabitar como especie pensante. Pensemos, que no hay espejo que mejor irradie nuestra imagen, que aquellas palabras vertidas por nosotros. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tNaturalmente, es un mal presagio para una sociedad que aspira a confluir ideas, levantar muros o activar contiendas.  La guerra en Siria entr\u00f3 a su s\u00e9ptimo a\u00f1o y todav\u00eda no se avista un fin del conflicto. Es la peor crisis humanitaria y de desplazamiento desde la segunda guerra mundial. A prop\u00f3sito, UNICEF acaba de hacer un llamamiento financiero de 1400 millones de d\u00f3lares para sus operaciones de emergencia en Siria, L\u00edbano, Jordania, Turqu\u00eda, Iraq y Egipto. Hasta la fecha, nos consta, que la llamada no ha tenido demasiado eco, a juzgar por lo poco recaudado, apenas la cuarta parte. Sin duda, es particularmente preocupante esta falta de sensibilidad ante el sufrimiento de muchos ni\u00f1os, madres, ancianos, desplazados y refugiados, v\u00edctimas de la violencia de todo tipo. Ojal\u00e1 aprendamos otros abecedarios de convivencia y dominio. Cada ser humano debe aprender a dominarse as\u00ed mismo, a no ser un lobo.  En este sentido, pienso, que las diversas religiones pueden ayudarnos a permanecer coaligados, pues la paz no ha de vociferarse \u00fanicamente en los campos de batalla, sino dondequiera que se desarrolle cualquier existencia humana. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tConfieso, por ende,  que no me gusta este esp\u00edritu de degradaci\u00f3n humana que vivimos. Me da miedo esa ra\u00edz perversa que nos est\u00e1 contagiando un poco a todos, derivada en parte de una decadencia de la conciencia moral, algo que nos ha deshumanizado hasta extremos que cuesta reconocernos.  Contemplando tantos corazones doloridos, vemos, como en un espejo, los sufrimientos de la humanidad y hallamos el deseo del cambio.  Estoy convencido de que, m\u00e1s pronto que tarde, vamos a tomar conciencia de nuestra realidad en el mundo para modificar historias que est\u00e1n ah\u00ed; en Europa, \u00c1frica, Medio Oriente, Asia y otras latitudes. Sea como fuere, no podemos construir la paz sobre la base de mirar hacia otro lado, hemos de implicarnos y ser m\u00e1s responsables, sobre todo en la \u00fanica respuesta que puede aportar esperanza y oportunidad: la educaci\u00f3n; que es la que verdaderamente nos templa el alma ante las dificultades de la vida. Por desdicha, vivimos un tiempo marcado por una profunda crisis educativa que hace extremadamente complicado transmitir a las j\u00f3venes valores b\u00e1sicos. Creo, pues, que el mundo tiene que empezar a mundializarse humanamente con programas que impulsen reglas de convivencia, nuevos modos y maneras de andar por el planeta, al menos siendo m\u00e1s considerados con todo lo que nos acompa\u00f1a en el viaje por la vida.<\/p>\n<\/p>\n<p>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>18 de junio de 2017.-<\/p>\n<h6> 2017-06-18 14:26:16 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2093'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2092'>2092<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2093'>2093<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>2094<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2095'>2095<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2096'>2096<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2095'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>============================ V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor corcoba@telefonica.net ============================ Siempre nos lo dec\u00eda mi abuela: es mejor mirarse en el espejo antes de juzgar a nadie. 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