{"id":38638,"date":"2020-06-07T20:34:40","date_gmt":"2020-06-07T20:34:40","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=38638"},"modified":"2020-06-07T20:34:40","modified_gmt":"2020-06-07T20:34:40","slug":"el-mar-de-la-vida-no-admite-la-cultura-que-oprime","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=38638","title":{"rendered":"EL MAR DE LA VIDA NO ADMITE LA CULTURA QUE OPRIME"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><strong>Diariodominicano.com<\/strong><\/p>\n<p><strong>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS<\/strong><\/p>\n<p><strong>EL MAR DE LA VIDA NO ADMITE LA CULTURA QUE OPRIME <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00abEl verso de la creaci\u00f3n no puede marchitarse a nuestro antojo\u00bb <\/strong><\/p>\n<p><strong>=============================<\/strong><\/p>\n<p><strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/strong><\/p>\n<p><strong>corcoba@telefonica.net\t<\/strong><\/p>\n<p><strong>============================= <\/strong><\/p>\n<p><strong>\t<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>\tMe gusta el planeta con su horizonte celeste, dispuesto siempre a abrazarnos, pero tambi\u00e9n me ensimisma ese oleaje de sue\u00f1os que nos alientan, ese mar de la vida en perenne movimiento, que moviliza el coraz\u00f3n y nos recluta a navegar por los abecedarios de los sentimientos. La calma absoluta no es norma en nosotros ni en nada de lo que nos rodea. Todo ha de estar vivo, empapado por el aire y el agua, y todo ha de poseer la fuerza de la esperanza, que no es otra que la luz vertida de unos hacia otros. Hemos de hacer, pues, de la preciosa y sorpresiva cr\u00f3nica un motivo de celebraci\u00f3n permanente. No estamos para destruirnos, sino para ser tiernos con esa eternidad que nos circunda y que a todos, por igual, ha de pertenecernos. Quien no valora lo que tiene dif\u00edcilmente puede entender nada. Hoy sabemos que la masa de agua absorbe alrededor del 30% del di\u00f3xido de carbono producido por los humanos, amortiguando los impactos del calentamiento global. Tambi\u00e9n nos consta que esa concurrencia de suelos, que nos facilita el camino de nuestros andares, requiere de esa biodiversidad natural, que es la que nos pone alas y vivifica. Por eso, es menester que nuestras huellas mundanas se sensibilicen con ese esp\u00edritu natural para no degradarse m\u00e1s. El actual modelo de desarrollo, tan injusto como cruel, nos viene dejando sin alma. Olvida, que uno existe para hallarse en la po\u00e9tica sorpresa, de ser para los dem\u00e1s, ese soplo que no amarga y ese abrazo que endulza. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tIndudablemente, nunca es tarde para rectificar. Comencemos por fortalecer ese innato esp\u00edritu campestre cuanto antes. Veamos la manera de no defraudarnos.  El verso de la creaci\u00f3n no puede marchitarse a nuestro antojo. Necesitamos otras luces menos interesadas. La sabidur\u00eda de los relatos arm\u00f3nicos del tiempo, nos reconoce esa voluntad respetuosa con todo lo que nos rodea, ese buen uso de la composici\u00f3n que es lo que nos da memoria, ese  \u00e1nimo  creativo de generosidad y entrega hacia la m\u00edstica del universo. Todo esto ha de reconducirnos hacia otros lenguajes, m\u00e1s en coherencia con esa comuni\u00f3n oce\u00e1nica liberadora, que nos hace levantar los ojos y mirar hacia los verdaderos horizontes existenciales. Por desgracia, mayormente los dominadores del planeta son los grandes falsificadores. En consecuencia, urge regresar a esa legi\u00f3n de aut\u00e9nticos servidores, convencidos  de que la mayor regeneraci\u00f3n humana debe comenzar por nuestras propias actitudes, m\u00e1s respetuosas y responsables con la naturaleza, incluso con nuestra propia identidad. Quiz\u00e1s tengamos que entender de otro modo la pol\u00edtica, las finanzas y hasta nuestros propios estilos de vida, arcaicos y opresores a m\u00e1s no poder, que dificultan cualquier alianza entre la humanidad y el ambiente.  Sin duda, se requieren de otras fortalezas m\u00e1s cooperantes y persistentes con el planeta,  lo que nos exige una modificaci\u00f3n de t\u00e1cticas. Tal vez, hasta un cambio de coraz\u00f3n. S\u00f3lo as\u00ed, podremos propiciar otros deseos m\u00e1s n\u00edveos, porque ahora lo que prolifera en nosotros son las corazas. No olvidemos que, en el fondo son las relaciones entre nosotros, lo que nos hace ser m\u00e1s humanos, acrecentando nuestro esp\u00edritu humanitario en sentirnos activos.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tPersuadido de esa profunda conversi\u00f3n interior, tan conciliadora como reconciliadora, el desaf\u00edo consiste en asegurar otros cultivos m\u00e1s considerados con toda vida, sin dejar a nadie al margen, cuidando nuestro propio cord\u00f3n umbilical  con la naturaleza y atendiendo a recoger las experiencias vividas por nuestros predecesores. Es p\u00fablico y notorio que esta cultura que hoy nos gobierna se ha vuelto est\u00e9ril, borreguil y siempre al servicio del poder, no de las personas como tales; tampoco suele aportar nada nuevo, es m\u00e1s de lo mismo, \u00fanicamente sabe de esp\u00edritu lucrativo. La espiral de los maltratos alcanza a la madre tierra y no desiste entre las personas. Nos merecemos otros desvelos; por ejemplo, nuestro af\u00e1n contemplativo, al menos para no quedar vac\u00edos y desilusionados. Sin duda, debe de hacernos bien despertar a esa dimensi\u00f3n pedag\u00f3gica, con actitudes y acciones confluentes y ben\u00e9volas, al menos para calmar tanto grito deshumanizador y vergonzoso. En lugar de vendernos y de vendarnos los ojos, busquemos la forma de sentir de otro modo, menos voraz y m\u00e1s sereno, pues no hay mejor liturgia que los oficios de cercan\u00eda y de acogida entre individuos. Circunstancialmente, creo que ha llegado el momento de saber c\u00f3mo dise\u00f1ar otros rumbos m\u00e1s equitativos, que propicien los encuentros y no los encontronazos. Ojal\u00e1 nos dispongamos a mitigar todo aquello que nos impide relacionarnos. Vivir juntos es comprenderse y entenderse. Dicho lo cual, orgullosos de nuestras ra\u00edces, puede que tengamos que hacer actos de humildad y ejemplarizar esa mano tendida.  Concebirse vinculado a ese hogar com\u00fan ya es un paso adelante. Lo nefasto es emanciparse de todo y retirarse endiosado del camino, llev\u00e1ndose lo material y no el h\u00e1lito del himno. Pongamos, en todo caso, el h\u00e1bito del amor en nuestro andar.<\/p>\n<\/p>\n<p>V\u00edctor CORCOBA HERRERO \/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>.-7 de junio de 2020.-<\/p>\n<h6> 2020-06-07 20:34:40 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=202'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=201'>201<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=202'>202<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>203<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=204'>204<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=205'>205<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=204'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Diariodominicano.com ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS EL MAR DE LA VIDA NO ADMITE LA CULTURA QUE OPRIME \u00abEl verso de la creaci\u00f3n no puede marchitarse a nuestro antojo\u00bb ============================= V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor corcoba@telefonica.net ============================= Me gusta el planeta con su horizonte celeste, dispuesto siempre a abrazarnos, pero tambi\u00e9n me ensimisma ese oleaje de sue\u00f1os que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-38638","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/38638","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=38638"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/38638\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=38638"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=38638"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=38638"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}