{"id":38039,"date":"2018-04-03T11:36:57","date_gmt":"2018-04-03T11:36:57","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=38039"},"modified":"2018-04-03T11:36:57","modified_gmt":"2018-04-03T11:36:57","slug":"a-pleno-sollas-siete-palabras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=38039","title":{"rendered":"A Pleno Sol&#13;&#13;Las Siete Palabras"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><strong>Por Manuel Hern\u00e1ndez Villeta<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>La iglesia cat\u00f3lica dominicana est\u00e1  escenificando  un gran cambio. Se aparta cada d\u00eda  m\u00e1s de las viejas directrices del Cardenal Nicol\u00e1s de Jes\u00fas L\u00f3pez Rodr\u00edguez. Va entrando a un terreno empedrado, dif\u00edcil, de  cuestionar, y por el cual no se sabe a d\u00f3nde va.<\/p>\n<\/p>\n<p>El serm\u00f3n de Las Siete Palabras es el mejor indicativo de los nuevos tormentos de la Iglesia. El arzobispo de Santo Domingo fija la pauta a seguir, y luego los sacerdotes abren trochas. Desde hace tiempo se est\u00e1 diciendo que los cat\u00f3licos de la c\u00fapula tienen una postura para favorecer a los inmigrantes ilegales haitianos, y a los nacidos  sin actas de nacimiento que  levantan la nacionalidad dominicana.<\/p>\n<\/p>\n<p>Hay un claro acercamiento hacia el emigrante y su suerte. La iglesia en esta nueva etapa no cuestiona a los que viven en la Rep\u00fablica Dominicana sin tener en claro sus papeles, por el contrario le da un apoyo circunstancial.<\/p>\n<\/p>\n<p>Desde hace muchos a\u00f1os se comenta que el arzobispo de Santo Domingo plantea en su accionar tender la mano a los ilegales haitianos. Con el Serm\u00f3n de Las Siete Palabras parece que se confirma esta situaci\u00f3n. No se cuestiona los intentos de organismos internacionales para fulminar la nacionalidad dominicana, y se le abre puerta a los que enfrentan la invasi\u00f3n pac\u00edfica haitiana.<\/p>\n<\/p>\n<p>Es un terreno movedizo donde la Iglesia no tiene nada que buscar tomando partido.  Es pasable que los curas hablen como pastores de los desamparados, pero levantar espadas para defender la ilegalidad es un desprop\u00f3sito que le puede traer inconvenientes en lo que se refiere al respaldo de sus feligreses. El tema haitiano  no es un acto de fe, sino de participaci\u00f3n pol\u00edtica, de patriotismo, de nacionalidad. La posici\u00f3n de los sacerdotes no es m\u00edstica, sino  tremendista.<\/p>\n<\/p>\n<p>Los dominicanos estamos sufriendo la invasi\u00f3n permanente de los haitianos, que llegan en situaci\u00f3n de ilegalidad, pero que una parte del empresariado de inmediato les da trabajo, sobre todo en la industria de la construcci\u00f3n y  el agro. Desde ese momento cuentan con padrinos, y muchos son intocables.<\/p>\n<\/p>\n<p>Nadie es m\u00e1s solidario que los dominicanos en los duros momentos de la existencia de los  haitianos, pero ello no puede significar que permitamos  que pasen la frontera sin restricciones.  Los hospitales dominicanos  reciben a miles de haitianos todos los a\u00f1os, y hoy ocupan un lugar importante en los niveles de producci\u00f3n relacionados con la construcci\u00f3n, la agricultura y el comercio bi-nacional.<\/p>\n<\/p>\n<p>A la Iglesia se le va la mano. No es solidaria, sino que quiere dictar  normas a seguir, y ello es inaceptable. El sacerdote est\u00e1 para salvar almas, para ayudar  al hombre en su   regeneraci\u00f3n, pero no puede estar aplicando el bistur\u00ed para causar heridas y para abrir sendas, a\u00fan a costa del patriotismo y la nacionalidad dominicana.<\/p>\n<\/p>\n<p>Pedimos mayor ecuanimidad al arzobispo de Santo Domingo. Comprender que pr\u00e9dicas desaforadas en torno al caso haitiano hieren la sensibilidad de los dominicanos, y sirven de punta de lanza a organismos internacionales que quieren destruir nuestros valores nacionales. La Iglesia debe ser un faro que ilumine conciencias. Debe ser la luz que rompa con la oscuridad. Por desgracia estas pol\u00e9micas Siete Palabras echan combustible a la caldera del fuego de las inconformidades. \u00a1Ay!, se me acab\u00f3 la tinta.<\/p>\n<h6> 2018-04-03 11:36:57 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=1490'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1489'>1489<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1490'>1490<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>1491<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1492'>1492<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1493'>1493<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=1492'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Manuel Hern\u00e1ndez Villeta La iglesia cat\u00f3lica dominicana est\u00e1 escenificando un gran cambio. Se aparta cada d\u00eda m\u00e1s de las viejas directrices del Cardenal Nicol\u00e1s de Jes\u00fas L\u00f3pez Rodr\u00edguez. Va entrando a un terreno empedrado, dif\u00edcil, de cuestionar, y por el cual no se sabe a d\u00f3nde va. El serm\u00f3n de Las Siete Palabras es [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-38039","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/38039","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=38039"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/38039\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=38039"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=38039"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=38039"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}