{"id":37929,"date":"2018-05-28T00:58:16","date_gmt":"2018-05-28T00:58:16","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=37929"},"modified":"2018-05-28T00:58:16","modified_gmt":"2018-05-28T00:58:16","slug":"a-pleno-solteleferico-y-miseria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=37929","title":{"rendered":"A Pleno Sol&#13;&#13;Telef\u00e9rico y miseria"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><strong>Por Manuel Hern\u00e1ndez Villeta<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Vivimos rodeados de segmentos sociales que pecan de hip\u00f3critas y de insensibles. La marginalidad y miseria atormentadora siempre ha envuelto a los principales barrios populares, en especial, los que bordean los r\u00edos  Ozama e Isabela.<\/p>\n<\/p>\n<p>La apertura del telef\u00e9rico ha permitido exhibir la falta de sensibilidad de una parte considerable de los dominicanos, en especial de los sectores que todos los d\u00edas luchan por conseguir los titulares de los peri\u00f3dicos. Desde las casetas, en momentos en que se encuentran transitando a gran altura, se ve el abandono de m\u00e1s de una docena de barrios.<\/p>\n<\/p>\n<p>Esa miseria es ancestral. D\u00e9cadas de abandono, sin agua, sin luz el\u00e9ctrica, ahogados por la basura, teniendo que salir en hombros de vecinos cuando alguien se enferma. Los ni\u00f1os reci\u00e9n nacidos siendo v\u00edctimas de los ratones. Hombres sin trabajo, y mujeres que al salir el sol van camino de las casas de familia donde trabajan.<\/p>\n<\/p>\n<p>Ni\u00f1as que   antes de los quince a\u00f1os  est\u00e1n pre\u00f1adas. En ocasiones por caricias de un ilusionista que vende promesas y luego desaparece. Detritus donde se forman las bandas callejeras,  y cuya principal escuela es preparar a golpe de bolas e insensatez a los que van a morir defendiendo un punto de drogas, o ir a la c\u00e1rcel por un atraco.<\/p>\n<\/p>\n<p>El asombro por lo que se palpa de las alturas, constituye una verg\u00fcenza para esta sociedad. Es como decir que nadie se daba cuenta de que exist\u00eda la marginalidad dividiendo con el r\u00edo Ozama o el Isabela a la vieja capital dominicana, en Distrito Nacional y la parte oriental. Hay que montarse en el Telef\u00e9rico para ver el color del hambre. Es el perfume que se evapora por el aire de una sociedad encumbrada en vaguedades.<\/p>\n<\/p>\n<p>El segmento de poblaci\u00f3n que es indiferente a la suerte de su vecino, y en las desdichas de las mayor\u00edas debe reflexionar. Fuera de las grandes plazas comerciales, lejos de rondar el \u00e1rea  de los parqueos de carros de lujo, m\u00e1s all\u00e1 de los restaurantes de men\u00fa exclusivos europeos, palpita otro h\u00e1lito social, donde la esperanza se va perdiendo.<\/p>\n<\/p>\n<p>Las estad\u00edsticas de los organismos internacionales hablan de crecimiento sostenido, de progreso de la sociedad dominicana, de torres que se construyen y de automotores que llegan acabados de salir de f\u00e1brica. Pero hay otra cara, fea, espantosa, sin alegr\u00edas, sin muletas para apoyarse. Hacia ella debemos mirar. El asombro nos huele a farsa y falsa. Es el palpitar de una conciencia que se va ensuciando con el holl\u00edn de los nuevos tiempos. \u00a1Ay!, se me acab\u00f3 la tinta.<\/p>\n<\/p>\n<h6> 2018-05-28 00:58:16 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=1391'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1390'>1390<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1391'>1391<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>1392<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1393'>1393<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1394'>1394<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=1393'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Manuel Hern\u00e1ndez Villeta Vivimos rodeados de segmentos sociales que pecan de hip\u00f3critas y de insensibles. 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