{"id":379154,"date":"2022-08-28T08:22:52","date_gmt":"2022-08-28T12:22:52","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=379154"},"modified":"2022-08-28T08:22:52","modified_gmt":"2022-08-28T12:22:52","slug":"algo-mas-que-palabras-oportunidades-y-riesgos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=379154","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS OPORTUNIDADES Y RIESGOS"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cLos Estados sociales y democr\u00e1ticos de derecho, tendr\u00e1n que atajar ese maligno reino de desigualdades y reivindicar la justicia, con acciones contundentes para provocar una mayor equidad e inclusi\u00f3n social en todos los continentes\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>=============================<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>=============================<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/strong>Es verdad que el mundo ha cambiado sustancialmente, en parte porque la vida es una oportunidad continua, pero tambi\u00e9n los riesgos nos desbordan en ocasiones, dej\u00e1ndonos sin nervio ni coraz\u00f3n, hundidos en el miedo y en la desesperaci\u00f3n. Para remate de males, nadie suele considerar a nadie, sobre todo si es pobre. El respeto camina ausente y la alegr\u00eda de vivir suele apagarse con multitud de l\u00e1grimas, ante la crecida de hechos violentos, que nos dejan sin palabras. Todo se mueve bajo la presi\u00f3n inhumana, deshumanizante por completo, puesto que la misma econom\u00eda es excluyente. Tampoco se puede tolerar m\u00e1s, que mientras unos privilegiados derrochan, otros se mueran de hambre o caminen por las esquinas, sin una palabra de aliento. Me niego a que los poderosos contin\u00faen comi\u00e9ndose al d\u00e9bil. Desde luego, los Estados sociales y democr\u00e1ticos de derecho, tendr\u00e1n que atajar ese maligno reino de desigualdades y reivindicar la justicia, con acciones contundentes para provocar una mayor equidad e inclusi\u00f3n social en todos los continentes.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cada d\u00eda hay m\u00e1s vidas truncadas por falta de esp\u00edritu cooperante entre an\u00e1logos. La irresponsabilidad suele germinar, hasta en los mismos gobiernos, que han activado el no hacer nada ante los clamores de los dem\u00e1s. Fruto de este esp\u00edritu cruel, es que se ha desarrollado una globalizaci\u00f3n pasiva e indiferente, que nos deja sin alma. Realmente, somos una generaci\u00f3n que necesitamos aprender a reprendernos, cuando menos para aminorar la multitud de riesgos que nos acorralan. Hoy, la historia nos ha demostrado, -como bien indica Naciones Unidas-, que las tragedias humanas y medioambientales resultantes de ensayos tan mezquinos como los nucleares, u otro tipo de armas at\u00f3micas contempor\u00e1neas, son cada vez m\u00e1s poderosas y destructivas. Ante este c\u00famulo de riesgos, no podemos permitir que el mundo camine ciego hacia una nueva carrera armament\u00edstica. De hecho, pensando en el aluvi\u00f3n de conflictos, que pone en peligro la tranquilidad, alimentando el odio, la rabia, la frustraci\u00f3n y el radicalismo, deber\u00edamos interrogarnos m\u00e1s, hacer memoria del pasado, y ver nuevas circunstancias que la propia vida nos ofrece por s\u00ed misma. Aprovechar la oportunidad en todas las cosas es demostrar un esp\u00edritu renacentista. El \u00e1nimo no puede fallar nunca.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin riesgos en la lucha por un mundo m\u00e1s habitable, perdemos hasta la esperanza del cambio. Ahora bien, por m\u00e1s que nos empe\u00f1emos, no hay seguridad acumulando artefactos, sino estableciendo puentes de apertura y de di\u00e1logo, de diplomacia y entendimiento. Sin duda, necesitamos un nuevo sistema mundial de control de armas; pero tambi\u00e9n se requiere de otras actitudes m\u00e1s solidarias y menos ego\u00edstas. Los pedestales hay que destruirlos y que gobierne el sentido com\u00fan, con su af\u00e1n de amar y de b\u00fasqueda de la verdad. S\u00f3lo as\u00ed disminuir\u00e1n los riesgos de destrucci\u00f3n. Ciertamente, a poco que trabajemos unidos, bajo el paraguas de una solidaridad comprometida y desinteresada, con el regreso a una econom\u00eda sin caudales corruptos, notaremos otras atm\u00f3sferas m\u00e1s \u00e9ticas; y, por ende, nos llenaremos de ilusi\u00f3n, que buena falta nos hace. Sea como fuere, la humanidad tiene que despertar, no generar m\u00e1s violencia por s\u00ed misma, con la ret\u00f3rica del odio y la discriminaci\u00f3n sistem\u00e1tica; ya que, lo que se requiere, son certezas que nos fraternicen, para que cesen los conflictos y las violaciones de derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nuestro planeta, en continua transformaci\u00f3n, tiene que mejorar esas nuevas condiciones de existencia de sus moradores. Lo que no es de recibo es continuar batallando unos contra otros en un h\u00e1bitat que ha de ser para todos, aunque haya diversidad de rostros. El horizonte de la concordia tiene que tomar nuestra vida por entero. Ser agentes conciliadores y reconciliadores ha de formar parte de nuestro diario existencial, lo que nos exige la valent\u00eda de dar el primer paso, reconociendo los propios errores y las propias debilidades. Aqu\u00ed entra en combate el riesgo de la hipocres\u00eda, el colmo de todas las maldades, que debe hacernos repensar sobre esa vida franca y sincera que todos nos merecemos, entregada a los dem\u00e1s, lo que contrarresta este c\u00edrculo vicioso en donde una situaci\u00f3n putrefacta te conduce a otra. Los dirigentes no pueden lavarse las manos como Pilatos, ante escenarios anormales. Esto, adem\u00e1s, aumenta el riesgo de que, al final, la que pierde y es pisoteada sea la dignidad humana y las propias obligaciones. De ah\u00ed, lo importante que es educar en la igualdad para que no se pierda un solo talento en la formaci\u00f3n de esa pi\u00f1a ingeniosa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO \/ Escritor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>28 de agosto de 2022<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLos Estados sociales y democr\u00e1ticos de derecho, tendr\u00e1n que atajar ese maligno reino de desigualdades y reivindicar la justicia, con acciones contundentes para provocar una mayor equidad e inclusi\u00f3n social en todos los continentes\u201d. ============================= V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ============================= &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es verdad que el mundo ha cambiado sustancialmente, en parte porque la vida [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":28,"featured_media":375889,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36,16,27],"tags":[],"class_list":["post-379154","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-hombresmujeresycosas","category-opiniones","category-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/379154","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/28"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=379154"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/379154\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":379155,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/379154\/revisions\/379155"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/375889"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=379154"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=379154"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=379154"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}