{"id":37726,"date":"2006-10-25T13:32:28","date_gmt":"2006-10-25T13:32:28","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=37726"},"modified":"2006-10-25T13:32:28","modified_gmt":"2006-10-25T13:32:28","slug":"operacion-cumbre-muerte-de-las-mirabal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=37726","title":{"rendered":"Operaci\u00f3n Cumbre: Muerte de las Mirabal"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><span class=\"titulogrande1\">Realidad  y Ficci\u00f3n:<\/span><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n    <strong>Operaci\u00f3n  Cumbre: Muerte de las Mirabal <br \/>&#13;<br \/>\n    <\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n    <span class=\"textogrande\">Por  V\u00edctor Manzueta Espaillat<\/span><\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\">El yip Land Rover se  desplazaba por la carretera Santiago-Puerto Plata a la que accedi\u00f3 unos  kil\u00f3metros antes porque venia viajando desde la comunidad de Ojo de Agua en  Salcedo, entrando por Moca y tomando la carretera hacia Tamboril, desde donde  enrumb\u00f3 hacia el cruce que empalma con la \u00fanica v\u00eda de acceso existente hasta  entonces para viajar hacia la \u201cNovia del Atl\u00e1ntico\u201d.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Rufino de la Cruz, experto chofer que  conoc\u00eda perfectamente los vericuetos de esos caminos del Cibao Central, era la  primera vez que hac\u00eda el viaje, ya que fue el \u00fanico, tal vez por su inocencia  campesina o por solidaridad con las tres mujeres que conoc\u00eda desde hac\u00eda  tiempo, accedi\u00f3 a servirles de chofer, ya que los que hac\u00edan el viaje no  quisieron hacerlo en esta ocasi\u00f3n desafiando as\u00ed la ira de la tiran\u00eda, para  quien las hermanas Mirabal eran \u201ccomunistas\u201d y \u201cenemigas del Jefe\u201d. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Los viajeros se dirig\u00edan a  Puerto Plata, ciudad costera al Norte del pa\u00eds donde guardaban prisi\u00f3n los  esposos de Minerva, Patria y Mar\u00eda Teresa Mirabal, uno de ellos el l\u00edder del  Movimiento Revolucionario 14 de Junio, el doctor Manuel Aurelio Tav\u00e1rez Justo,  Pedro Gonz\u00e1lez y el ingeniero Leandro Guzm\u00e1n y otros miembros del grupo que  urd\u00edan desde la clandestinidad para provocar el derrocamiento de la dictadura  que por m\u00e1s de 30 a\u00f1os manten\u00eda sobre el pueblo dominicano Rafael Le\u00f3nidas  Trujillo Molina.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Mientras que en Ciudad  Trujillo, el entonces jefe de operaciones del Servicio de Inteligencia Militar  (SIM), mayor C\u00e1ndido Torres Tejada (Candito), preparaba los planes para  obedecer las \u00f3rdenes recibidas de Jhonny Abbes Garc\u00eda, de provocar la muerte de  Minerva Mirabal de Tav\u00e1rez, para dar un escarmiento a quienes se opon\u00edan al  r\u00e9gimen del dictador Trujillo.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En el patio de la sede del SIM un carro de los denominados \u201ccepillos\u201d que eran  los Volswaguen de la \u00e9poca, esperaba a tres hombres que recib\u00edan instrucciones  del mayor Candito Torres Tejada.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Dentro de las oficinas, el  jefe de inteligencia le dec\u00eda a los tres agentes: Usted, de la Rosa (Ciriaco), quien  ostentaba el rango de sargento del Ej\u00e9rcito Nacional, ser\u00e1 el jefe del grupo  que llevar\u00e1 a cabo la \u201cOperaci\u00f3n Cumbre\u201d, junto a otros dos agentes que les  proporcionar\u00e1n en la comandancia del SIM en Santiago.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Torres Tejada prosigui\u00f3:  \u201cUstedes recibir\u00e1n \u00f3rdenes directas del capit\u00e1n V\u00edctor Alicinio Pe\u00f1a Rivera y  llevar\u00e1n a cabo en todas sus fases la operaci\u00f3n Cumbre, \u00f3iganlo bien, al pie de  la letra, porque de lo contrario, si cometen alguna estupidez y hacen abortar  el plan, lo pagar\u00e1n con sus vidas\u201d. \u201cDeben tener presente, que esta operaci\u00f3n  debe realizarse bajo el m\u00e1s absoluto secreto, que nadie debe enterarse, que no  pueden haber testigos y que parezca un accidente. El chofer que vaya con ella  (Minerva), debe ser eliminado. Recuerden bien, no deben haber testigos  vivientes\u201d, advirti\u00f3 el militar del SIM.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Terminado de instruir a sus  hombres, Torres Tejada los despach\u00f3, entreg\u00e1ndoles los vi\u00e1ticos y gasolina  necesarios para pasar varios d\u00edas fuera de su jurisdicci\u00f3n y si se les  terminaba, deb\u00edan abastecerse en las oficinas del SIM en Santiago, lugar que  hab\u00eda sido escogido para dirigir la Operaci\u00f3n Cumbre.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El cepillo sali\u00f3 del cuartel  general del SIM y se dirigi\u00f3 a la carretera Duarte rumbo a su destino. Tres  horas despu\u00e9s, los tres sicarios, Cariaco de la Rosa, Alfonso Cruz Valerio y Emilio Estrada  Malleta, llegaban al cuartel del SIM en Santiago y de inmediato se reportaban  ante el comandante, capit\u00e1n E.N. V\u00edctor Alicinio Pe\u00f1a Rivera.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El sargento de la Rosa le entreg\u00f3 un sobre  lacrado que le hab\u00eda enviado el mayor Torres Tejada, jefe de Operaciones de la Central en Ciudad  Trujillo, donde estaba detallada la \u201cOperaci\u00f3n Cumbre\u201d, que \u00e9l deber\u00eda hacer  que se llevara a cabo bajo su supervisi\u00f3n.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Pe\u00f1a Rivera dijo a los tres sicarios, que salieran de la oficina, que los  volver\u00eda a llamar pronto.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El jefe de operaciones del  SIM en el Cibao, al quedarse solo abri\u00f3 el sobre y empez\u00f3 a leer las  instrucciones de la \u201cOperaci\u00f3n Cumbre\u201d. Al terminar, el capit\u00e1n del Ej\u00e9rcito  Nacional y jefe de la inteligencia de la dictadura en el Cibao susurr\u00f3: \u201cCo\u00f1o,  qu\u00e9 vaina me est\u00e1n echando. Matar un hombre no es nada, pero una mujer, ya la  cosa es distinta. La pendej\u00e1 es que si el plan no se lleva a cabo, me jodo yo\u201d.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Pe\u00f1a Rivera hizo que  llamaran a los reci\u00e9n llegados de Santo Domingo y orden\u00f3 a su asistente que  llamara a los agentes Ram\u00f3n Emilio Rojas Lora y N\u00e9stor Antonio P\u00e9rez, para que  se unieran a los otros tres, uno de ellos en calidad de chofer.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Cuando estuvieron todos  juntos, el Jefe de Operaciones del SIM en el Cibao les dijo: \u201cLas informaciones  que tenemos de nuestros agentes en Salcedo y Puerto Plata, es que Minerva sali\u00f3  muy temprano junto a dos hermanas y el chofer hacia Puerto Plata y lo m\u00e1s  l\u00f3gico es que todos regresen en horas de la tarde.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Pe\u00f1a Rivera entonces  extendi\u00f3 un mapa sobre el escritorio y se\u00f1al\u00f3 un punto en el mismo. \u201cEn el  puente de Mara Pic\u00e1, ustedes detendr\u00e1n el yip, har\u00e1n a todos presos y se  dirigir\u00e1n en los dos veh\u00edculos hacia la mansi\u00f3n del jefe en La Cumbre. Ah\u00ed los estar\u00e9  esperando para darles nuevas instrucciones\u201d.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Los cinco sicarios se  montaron en el cepillo negro y enfilaron por la calle Bartolom\u00e9 Col\u00f3n, donde se  encontraba el cuartel general del SIM, en terrenos de la Base A\u00e9rea Militar para  seguir por la carretera a Puerto Plata.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Al poco tiempo estaban en el  puesto de guardia de La Cumbre,  donde el sargento de la Rosa  pregunt\u00f3 si hab\u00eda pasado de regreso un yip Land Rover, en el que viajaban un  hombre y tres mujeres, a lo que el cabo de guardia le respondi\u00f3: \u201cSe\u00f1or, ese  veh\u00edculo pas\u00f3 esta ma\u00f1ana y todav\u00eda no ha vuelto a pasar\u201d.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Era muy temprano a\u00fan, el reloj marcaba las 3:30 de la tarde, por lo que los  sicarios del SIM se dirigieron hacia el puente Mar\u00e1 Pic\u00e1 para apostarse en sus  cercan\u00edas a esperar el paso del veh\u00edculo donde regresar\u00edan las hermanas Mirabal  y el chofer Rufino de la Cruz.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Mientras tanto, el capit\u00e1n  V\u00edctor Alicinio Pe\u00f1a Rivera, conduciendo un Mercedes Benz, negro, hac\u00eda su  entrada a La Mansi\u00f3n.   Este llevaba puesto un sombrero Stetson blanco de ala ancha  que siempre usaba cuando andaba de civil. El carro entr\u00f3 a uno de los garajes y  del mismo bajaron Pe\u00f1a Rivera y sus guardaespaldas.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Un teniente les recibi\u00f3 y de  inmediato el Jefe del SIM en el Cibao le dio la siguiente \u00f3rden: Teniente,  usted y sus hombres quedan relevados desde este instante, por lo que deben  abandonar La Mansi\u00f3n,  ya que llevaremos a cabo un proyecto ultrasecreto, ordenado por su excelencia  el General\u00edsimo Doctor Rafael Le\u00f3nidas Trujillo Molina.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El teniente un tanto  receloso le respondi\u00f3 con respeto y temor, pues sab\u00eda que su interlocutor era  jefe de uno de los servicios de inteligencia m\u00e1s s\u00e1dicos del pa\u00eds y que adem\u00e1s,  ello les daba superioridad ante civiles y militares, m\u00e1s a\u00fan actuando en nombre  del General\u00edsimo Trujillo: \u201cSe\u00f1or, nosotros no tenemos ninguna orden en ese  sentido\u201d.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  -\u00a1Se la estoy dando en estos  momentos!, respondi\u00f3 Pe\u00f1a Rivera. El militar hizo el saludo y llam\u00f3 a sus hombres,  saliendo todos y dirigi\u00e9ndose al puesto militar en la carretera que se  encontraba casi enfrente, a unos pasos de la casa que Trujillo construyera y  que en muy contadas ocasiones visitara.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Pe\u00f1a Rivera y sus hombres se  quedaron solos dentro de la casa, a la espera de que los sicarios llegaran con  sus presas.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Minerva Mirabal y sus  hermanas, Patria y Mar\u00eda Teresa, como todas las semanas iban desde Ojo de Agua,  una secci\u00f3n de Salcedo hasta Puerto Planta, donde en la fortaleza militar de  all\u00ed se encontraban prisioneros sus respectivos esposos, cabecillas del  Movimiento Revolucionario 14 de Junio, el doctor Manuel Aurelio Tav\u00e1rez Justo,  ingeniero Leandro Guzm\u00e1n y el hacendado Pedro Gonz\u00e1lez.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Tras despedirse de sus respectivos maridos, en el patio de la fortaleza, las  tres mujeres y el chofer, salieron rumbo a Salcedo, planeando la pr\u00f3xima visita  para la siguiente semana.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Ya fuera de Puerto Plata, el  yip se desplazaba por la serpenteante carretera y al llegar al puente de Mar\u00e1  Pic\u00e1, fueron detenidos por cuatro hombres que ten\u00edan un carro cepillo  atravesado en medio del puente.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Las tres mujeres fueron  obligadas, a punta de pistola, a subirse al asiento trasero del carro de los  sicarios, mientras tres de estos se montaban con el chofer en el yip,  dirigi\u00e9ndose hacia La Cumbre  donde estaba La Mansi\u00f3n,  en la que les esperaba el capit\u00e1n Pe\u00f1a Rivera para darles las instrucciones  finales.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En el camino, en una de las  curvas de la carretera, casi cerca de la cumbre, bajaba un cami\u00f3n del Instituto  de Seguros Sociales, lo que aprovech\u00f3 Minerva para vocear: \u00a1Nos van a matar\u2026Nos  van a matar\u2026! El cami\u00f3n hizo como que se iba a parar, pero una acci\u00f3n de los  que ven\u00edan atr\u00e1s en el yip los hizo desistir y continuaron su camino. Las  prisioneras hab\u00edan perdido su \u00fanica oportunidad de librarse de sus captores.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Los dos veh\u00edculos entraron  al patio de la Mansi\u00f3n.   Las mujeres y el hombre fueron llevados a la fuerza por los  sicarios dentro de la casa.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  -\u201cUstedes han complicado esta vaina\u201d, les espet\u00f3 Pe\u00f1a Rivera cuando estuvieron  en su presencia.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  -\u201cLas \u00f3rdenes que tengo es  que muriera una de ustedes y el chofer, pero ahora todo se ha complicado porque  no se pueden dejar testigos\u201d, y de inmediato hizo una se\u00f1a a de la Rosa para que actuaran,  retir\u00e1ndose hacia una lejana habitaci\u00f3n de la casa.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Hubo un instante en que las  mujeres, mir\u00e1ndose a los ojos se hab\u00edan comunicado y trataron de escapar, pero  fueron fuertemente sujetadas por los sicarios.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El sargento de la Rosa  sali\u00f3 por un momento de la casa y se dirigi\u00f3 al carro en que andaban y sac\u00f3 cuatro  garrotes que hab\u00edan cortado cerca del puente Mar\u00e1 Pic\u00e1 y que llevaban en el  ba\u00fal del cepillo.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Entr\u00f3 a la casa y los  reparti\u00f3 entre sus otros tres compa\u00f1eros que deb\u00edan ejecutar el plan.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Durante varios minutos, se  escucharon unos golpes secos, como cuando algo duro da en la carne, seguidos de  unos quejidos y alaridos que no pudieron oirse fuera de la estructura de la  vivienda construida de adobe y forradas de caoba y s\u00f3lo al final, con la  respiraci\u00f3n entrecortada, los sicarios dieron por teminada su labor de  exterminio. Los cuerpos de las mujeres y el hombre ya no hac\u00edan ning\u00fan  movimiento convulsivo. Estaban muertos.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El sargento de la Rosa se dirigi\u00f3 entonces al  aposento donde estaba el hombre del sombrero Stetson, que era Pe\u00f1a Rivera y le  dijo: \u201cSe\u00f1or, misi\u00f3n cumplida\u201d.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El capit\u00e1n Pe\u00f1a Rivera  orden\u00f3 entonces: \u201cEsperen a que oscurezca un poco y busquen un lugar d\u00f3nde  derrumbar el yip, para que parezca un accidente\u201d. Acto seguido, Pe\u00f1a Rivera y  sus guardespaldas se montaron en el Mercedes Benz negro y se dirigieron a  Santiago. Por el camino, el Jefe del SIM en el Cibao, llam\u00f3 a la central en  Ciudad Trujillo: \u201cEjecutada Operaci\u00f3n Cumbre\u201d.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Ya oscureciendo, los  sicarios Ciriaco de la Rosa,  Alfonso Cruz Valerio, Emilio Estrada Malleta, Ram\u00f3n Emilio Rojas Lora y N\u00e9stor  Antonio P\u00e9rez, se dirigieron con los cuatro cad\u00e1veres en el yip a la secci\u00f3n  R\u00edo Arriba, que enlaza las carreteras Luper\u00f3n y Duarte y en una pendiente que  tiene unos 50 metros  empujaron el veh\u00edculo con los cad\u00e1veres de las tres mujeres y el hombre. El d\u00eda  27 de noviembre de 1960, en el peri\u00f3dico El Caribe apareci\u00f3 la noticia en la  p\u00e1gina tres, informado que dos d\u00edas antes, o sea del 25, \u201ctres hermanas y el  chofer del yip en que viajaban, hab\u00edan sufrido un accidente en la secci\u00f3n R\u00edo  Arriba, que enlaza las carreteras Luper\u00f3n con Duarte\u201d.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Las hermanas Patria Mirabal de Gonz\u00e1lez, Minerva Mirabal de Tav\u00e1rez y Mar\u00eda  Teresa Mirabal de Guzm\u00e1n, hab\u00edan perecido junto al chofer Rufino de la Cruz, \u201cen un accidente que se  presume ocurri\u00f3 cuando el conductor perdi\u00f3 el control del veh\u00edculo placa  J-19488, y cay\u00f3 unos 50   metros, deteni\u00e9ndose en la margen del r\u00edo Guazumal\u201d.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Este crimen fue el principio  de la ca\u00edda del r\u00e9gimen dictatorial de Rafael Le\u00f3nidas Trujillo Molina, quien  llevaba 30 a\u00f1os ostentando el poder en Rep\u00fablica Dominicana bajo la opresi\u00f3n,  tortura, fuego y sangre.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Seis meses despu\u00e9s, un grupo  de valientes puso fin a la vida de Trujillo en la autopista a San Crist\u00f3bal,  dejando la dictadura sin cabeza y bastaron otros seis meses para que todos los  Trujillo tuvieran que salir del pa\u00eds y entonces Rep\u00fablica Dominicana entrar\u00eda  en el per\u00edodo de transici\u00f3n de la dictadura a la libertad.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Eso era una realidad que el  pueblo dominicano deb\u00eda a los que dieron su sangre por la libertad en las  acciones de Cayo Confites, Luper\u00f3n, Constanza, Maim\u00f3n y Estero Hondo y el 30 de  Mayo, \u00faltima acci\u00f3n que fue desencadenada tras el horripilante crimen de las  hermanas Mirabal y el chofer Rufino de la Cruz, seis meses atr\u00e1s.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En el mes de junio de 1962  se inici\u00f3 el juicio en la   C\u00e1mara Penal de Jurisdicci\u00f3n Nacional a los acusados y  c\u00f3mplices del asesinato de las hermanas Mirabal y el chofer Rufino de la Cruz.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En el banquillo de los  acusados fueron sentados los autores materiales del cu\u00e1druple crimen, Ciriaco  de la Rosa,  Alfonso Cruz Valerio, Emilio Estrada Malleta, Ram\u00f3n Emilio Rojas Lora y N\u00e9stor  Antonio P\u00e9rez.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Como c\u00f3mplices fueron  juzgados Sandito Almonte, C\u00e1ndido Torres Tejada, jefe de Operaciones del  Servicio de Inteligencia Militar en la estaci\u00f3n Central en Ciudad Trujillo,  (quien a la hora del juicio se encontraba pr\u00f3fugo y que hasta hace un tiempo  asist\u00eda a los juegos de gallos en las galleras de Santo Domingo), V\u00edctor  Alicinio Pe\u00f1a Rivera, jefe de Operaciones en el Cibao, quien muri\u00f3 hace par de  a\u00f1os en Puerto Rico; Silvio Antonio G\u00f3mez Santana, Viterbo Alvarez (Pechito),  muerto a\u00f1os despu\u00e9s en San Crist\u00f3bal; Pedro Pe\u00f1a Ortiz y David Olivero.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El magistrado doctor Osvaldo  B. Soto, presid\u00eda el tribunal especial. El Procurador Fiscal de Jurisdicci\u00f3n  Nacional, era el doctor Rafael Valera Ben\u00edtez, mientras que la parte civil  estaba representada por los doctores H\u00e9ctor S\u00e1nchez Morcelo, Ram\u00f3n Pina  Acevedo, Francisco Carvajal Mart\u00ednez, Antonio Guzm\u00e1n y Miguel A. V\u00e1squez  Fern\u00e1ndez.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El abogado de la defensa de  los acusados fue el abogado de oficio H\u00e9ctor Bar\u00f3n Goico.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El tribunal conden\u00f3 a los  principales acusados a la pena m\u00e1xima de 30 a\u00f1os, aunque nunca las cumplieron.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Muchos de ellos han muerto  en distintas circunstancias, otros se encuentran vivos gozando de la impunidad  que les permiti\u00f3 la complicidad oficial y un pueblo con ansias de libertad y a  veces un poco olvidadizo. En los \u00faltimos 43 a\u00f1os, el pueblo dominicano ha  pasado por las transiciones de la dictadura a la libertad y de la libertad a la  democracia, aunque esta \u00faltima a\u00fan no se ha consolidado, ya que la mayor\u00eda del  pueblo dominicano sigue siendo v\u00edctima del enga\u00f1o de los pol\u00edticos y los  partidos tradicionales que la mantienen en los m\u00e1s altos niveles de pobreza,  por lo que contin\u00faan existiendo diferentes clases, unas con privilegios y otras  no. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El \u201cgobierno del pueblo\u201d que  es la democracia, no se ha hecho realidad, aunque fuera esa una de las causas  por las que lucharon Minerva Mirabal de Tav\u00e1rez y su esposo Manuel Aurelio  Tav\u00e1rez Justo, liderando el Movimiento 14 de Junio, constituido por cientos de  dominicanos que entregaron sus preciadas vidas a la noble causa de la libertad,  entrando por la puerta grande del martirologio junto a Patria y Mar\u00eda Teresa y  Rufino de la Cruz  un m\u00e1rtir inocente. <\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<h6> 2006-10-25 13:32:28 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=13459'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13458'>13458<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13459'>13459<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>13460<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13461'>13461<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13462'>13462<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=13461'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Realidad y Ficci\u00f3n:&#13; &#13; Operaci\u00f3n Cumbre: Muerte de las Mirabal &#13; &#13; Por V\u00edctor Manzueta Espaillat &#13; El yip Land Rover se desplazaba por la carretera Santiago-Puerto Plata a la que accedi\u00f3 unos kil\u00f3metros antes porque venia viajando desde la comunidad de Ojo de Agua en Salcedo, entrando por Moca y tomando la carretera hacia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-37726","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/37726","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=37726"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/37726\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=37726"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=37726"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=37726"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}