{"id":375888,"date":"2022-08-14T09:06:01","date_gmt":"2022-08-14T13:06:01","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=375888"},"modified":"2022-08-14T09:06:01","modified_gmt":"2022-08-14T13:06:01","slug":"algo-mas-que-palabras-79","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=375888","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>REUNIRSE Y UNIRSE PARA ENTENDERSE Y PREVENIR<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cLos problemas del desempleo, la inactividad y la precariedad profesional deben situarte en el centro de las pol\u00edticas de recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica, si en verdad queremos evitar que la crisis laboral se convierta tambi\u00e9n en un trance corriente\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>=============================<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>=============================<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El momento que vivimos no es f\u00e1cil, pero la irresponsabilidad no puede regir nuestros andares. Adem\u00e1s, hemos de poner en valor el sentido com\u00fan y la sensatez en todas nuestras acciones.&nbsp; Son tantas las tribulaciones que debemos repensar nuestros movimientos. La primera misi\u00f3n, posiblemente radique en reunirse y unirse para batallar por las personas m\u00e1s vulnerables del mundo, ante la multitud de emergencias que nos asolan. Sin duda, para empezar a tomar partido y desvelo solidario, el esp\u00edritu cooperante es fundamental, pues cada amanecer son m\u00e1s los individuos que necesitan asistencia y protecci\u00f3n humanitaria. Detengamos las divisiones, asumamos un compromiso colectivo frente al aluvi\u00f3n de males que nos acechan, que nos est\u00e1n dejando sin palabras, lo que nos exige un aut\u00e9ntico esfuerzo de generosidad por parte de todos. Los gobiernos tampoco pueden actuar a su antojo, aislados, autosuficientes, con agendas interesadas. Est\u00e1 visto que la ciudadan\u00eda por s\u00ed misma no puede hacer grandes cosas. Quiz\u00e1s tengamos que reavivar la escucha; sobre todo, en un periodo como el actual de recuperaci\u00f3n desigual y d\u00e9bil, lo que nos demanda un enfoque global, con liderazgos ejemplarizantes para remar unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Distanciados unos de otros nada se consigue. El verdadero poblador se regenera cada d\u00eda, crece&nbsp; en comuni\u00f3n y aprende de los tropiezos, sabe que el coste de la dignidad radica en el fuero responsable de cada cual, y hasta llega a manifestar que siempre es el principal garante de lo que ocurre. Por eso, tal vez tengamos que cuestionarnos con valent\u00eda nuestro propio modo de actuar. Ser\u00e1 complicado imaginar que se pueda avanzar si cada vez trabaja menos juventud y, muchos de los que lo hacen, laborean en injustas condiciones. De no rectificar, la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo destaca que si no se toman medidas al respecto, aumentar\u00e1 el n\u00famero de j\u00f3venes desanimados, una situaci\u00f3n que nos requiere de otro \u00e1nimo m\u00e1s reflexivo y de di\u00e1logo. A prop\u00f3sito, hace unos d\u00edas recib\u00eda un comunicado final de los cursos de verano 2022, que con el t\u00edtulo \u201cSo\u00f1ando el trabajo decente, construyendo pr\u00e1cticas de comuni\u00f3n\u201d la Hermandad Obrera de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica (HOAC) ha realizado recientemente, y donde qued\u00f3 plasmado, entre otras cuestiones, la necesidad de potenciar los derechos sociales y los servicios p\u00fablicos, como derechos humanos inalienables. Pensemos que no es el trabajo lo que corrompe, sino la pereza con su inercia de ociosidad. Trabajar, pues, es un deber y un derecho a cultivar, para valerse y descubrirse uno as\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, la recuperaci\u00f3n del mercado de trabajo es vital para poder realizarse como persona. Aqu\u00ed, en el conjunto de actividades humanas tambi\u00e9n prolifera la indecencia para desgracia de todos, pues muchas de las tareas se realizan sin respeto a los principios y derechos fundamentales. En la mayor\u00eda de las ocasiones no hay proporcionalidad entre el esfuerzo realizado y el honorario recibido. Ante esta atm\u00f3sfera de inmoralidades, unirse y reunirse entre culturas, es capital para promover la justicia social y activar otros horizontes de luz. En un mundo ca\u00f3tico, privado de entusiasmo, es menester el esfuerzo conjunto. Naturalmente, los problemas del desempleo, la inactividad y la precariedad profesional deben situarte en el centro de las pol\u00edticas de recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica, si en verdad queremos evitar que la crisis laboral se convierta tambi\u00e9n en un trance corriente. Forjemos, por consiguiente, una nueva esperanza. Sembremos oportunidades innovadoras sin desfallecer, que no sean las de tomar las armas como combatientes, sino la de hacer pi\u00f1a en com\u00fan, con di\u00e1logos reconciliadores y de reintegraci\u00f3n. Son, precisamente, los peque\u00f1os gestos cotidianos de atenci\u00f3n y cari\u00f1o, los que nos dan fortaleza para seguir adelante, trabajando con gozo en ese acompa\u00f1amiento comunitario. En efecto, siempre hay una posibilidad de aglutinarse en el quehacer diario, como hay otra de aislarse y practicar la indiferencia. Esa falta de comprensi\u00f3n hacia el an\u00e1logo, que camina a nuestro lado como un ciudadano m\u00e1s, se merece cuando menos sentirse parte nuestra y sustentarse en la igualdad de obligaciones e imparcialidades, que nos universalizan, bajo cuya protecci\u00f3n todos hemos de disfrutar en rectitud.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n esa relaci\u00f3n entre universos distintos es una necesidad solidaria innegable, que no puede ser olvidada ni sustituida, por la dominaci\u00f3n materialista. Estamos al l\u00edmite de la destrucci\u00f3n. De ah\u00ed, lo significativo que es hacer un llamamiento a toda conciencia que repudia este estado salvaje en el que caminamos, de contiendas permanentes, puesto que ning\u00fan rinc\u00f3n del planeta est\u00e1 a salvo, de esta amenaza ego\u00edsta, generada por la actividad humana. La violencia e inhumanidad es tan fuerte que multitud de gentes se sienten menospreciadas y ya empiezan a tener sed de libertad y de sosiego. Indudablemente, una de las condiciones esenciales para vivir en alianza es el desarme. A poco que pongamos en valor la dimensi\u00f3n humana, que no es otra que ponerse al servicio los unos de los otros, percibiremos un cambio de actitud, que nos ayudar\u00e1 a sentirnos familia, con lo que eso conlleva de esp\u00edritu desprendido, esencial para enfrentarse a la multitud de retos que advierten sobre nuestro porvenir como sociedad.&nbsp; Hemos de unir esfuerzos, englob\u00e1ndonos al un\u00edsono para lograr un mundo m\u00e1s equitativo. La exclusi\u00f3n no tiene sentido, todos somos necesarios e imprescindibles para ese poema perfecto existencial, al que tenemos que dar continuidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO \/ Escritor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>14 de agosto de 2022<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>REUNIRSE Y UNIRSE PARA ENTENDERSE Y PREVENIR \u201cLos problemas del desempleo, la inactividad y la precariedad profesional deben situarte en el centro de las pol\u00edticas de recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica, si en verdad queremos evitar que la crisis laboral se convierta tambi\u00e9n en un trance corriente\u201d. ============================= V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ============================= &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El momento que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":28,"featured_media":375889,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,27],"tags":[],"class_list":["post-375888","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","category-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/375888","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/28"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=375888"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/375888\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":375890,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/375888\/revisions\/375890"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/375889"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=375888"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=375888"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=375888"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}