{"id":373997,"date":"2022-08-05T23:54:32","date_gmt":"2022-08-06T03:54:32","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=373997"},"modified":"2022-08-06T00:10:14","modified_gmt":"2022-08-06T04:10:14","slug":"quien-fue-neney-cepin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=373997","title":{"rendered":"\u00bfQUI\u00c9N FUE NENEY CEP\u00cdN?"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde que los conquistadores y colonizadores espa\u00f1oles empaparon de sangre esta tierra, a partir del 1492, aqu\u00ed han ocurrido diversos enfrentamientos armados.<\/p>\n\n\n\n<p>En cada ocasi\u00f3n han surgido personajes que han dejado sus nombres en las p\u00e1ginas de nuestra historia.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed ocurri\u00f3 en la larga etapa en que potencias europeas se disputaban el control de este rinc\u00f3n caribe\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"370\" height=\"276\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/invasores02.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-373999\" srcset=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/invasores02.jpg 370w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/invasores02-300x224.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 370px) 100vw, 370px\" \/><figcaption>1965<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Lo mismo pas\u00f3 durante las 6 invasiones que padecimos desde Hait\u00ed (1801,1805, 1822,1844,1849 y 1855). Tambi\u00e9n en la Guerra de Restauraci\u00f3n contra Espa\u00f1a (1863-1865) y en las invasiones perpetradas contra la soberan\u00eda nacional por los EE.UU.(1905,1916 y 1965).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"370\" height=\"219\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/invasores0.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-374000\" srcset=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/invasores0.jpg 370w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/invasores0-300x178.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 370px) 100vw, 370px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Las numerosas luchas fratricidas entre bandos dominicanos tambi\u00e9n fueron canteras de donde brotaron h\u00e9roes y m\u00e1rtires.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, los nombres de muchos valientes que participaron en acciones b\u00e9licas no aparecen en la historia. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"296\" height=\"404\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/federico-B.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-373998\" srcset=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/federico-B.jpg 296w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/federico-B-220x300.jpg 220w\" sizes=\"auto, (max-width: 296px) 100vw, 296px\" \/><figcaption>Federico Bermudez<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>A los an\u00f3nimos que enfrentaron a los invasores del 1916 les escribi\u00f3 el poeta petromacorisano Federico Berm\u00fadez Ortega su poema A los h\u00e9roes sin nombre: \u201cVosotros, los humildes, los del mont\u00f3n salidos, heroicos defensores de nuestra libertad, que en el desfiladero o en la llanura agreste cumplisteis la orden brava de vuestro capit\u00e1n\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>En las luchas de manigua que en el pasado encabezaron caudillos locales, regionales y nacionales sobresalieron personajes antes desconocidos.<\/p>\n\n\n\n<p>En uno de esos per\u00edodos convulsos surgi\u00f3 como un rayo arrasante el c\u00e9lebre Manuel de Jes\u00fas Cep\u00edn, mejor conocido como Neney Cep\u00edn (1880-1906), cuyas haza\u00f1as con las armas hicieron que su nombre siga mencion\u00e1ndose en manuales de la historia dominicana.<\/p>\n\n\n\n<p>Neney Cep\u00edn lleg\u00f3 al grado de general en esos ascensos que se otorgaban bajo el plomo de las luchas caudillescas. Descend\u00eda de una familia de \u201carmas tomar\u201d, afincada en la comunidad de Pontezuela, Santiago de los Caballeros.<\/p>\n\n\n\n<p>Neney Cep\u00edn tuvo por abuelo a Leonardo Cep\u00edn, quien combati\u00f3 a soldados anexionistas, &nbsp;a sus secuaces criollos y a muchos pendencieros y tabarrones que se aliaron (1861-1865) a los extranjeros para mancillar la patria.<\/p>\n\n\n\n<p>Su padre, Eusebio Cep\u00edn, era tenido como uno de los hombres m\u00e1s arrojados de su zona. Fue de leyenda la pelea que tuvo al mismo tiempo con los comandantes montaraces To\u00f1o Calder\u00f3n y Polo Balbuena. Este \u00faltimo muri\u00f3 de un tiro que no iba para \u00e9l, mientras estaba abruzado con Cep\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p>Neney tambi\u00e9n hac\u00eda parte de la estirpe de do\u00f1a Petronila Cep\u00edn, dama que al conocer el Grito de Capotillo del 16 de agosto de 1863 dej\u00f3 sus quehaceres dom\u00e9sticos, se coloc\u00f3 en la cintura un rev\u00f3lver, de esos que entonces llamaban \u201cpata de mulo\u201d, y junto a su esposo se dirigi\u00f3 al lugar llamado Ca\u00f1ada Bonita, en la antigua ruta que conduc\u00eda hacia Puerto Plata, para desde ah\u00ed luchar por la restauraci\u00f3n de la soberan\u00eda dominicana.<\/p>\n\n\n\n<p>Los amigos m\u00e1s cercanos de Neney Cep\u00edn eran hombres que como \u00e9l amaban estar guerreando, pues para ellos el valor superaba cualquier otro inter\u00e9s; tal fue el caso del valiente Mauricio Jim\u00e9nez, aquel nativo de un campo de Guayub\u00edn que hizo proezas cuando el gobernador Manolo Camacho orden\u00f3 una hecatombe en aquel lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>El protagonismo de Neney Cep\u00edn comenz\u00f3 poco despu\u00e9s de la muerte del tirano Ulises Heureaux. Tuvo su bautismo de fuego en Montecristi, bajo el mando del gobernador de Santiago, Pedro (Perico) Pep\u00edn y del cacique liniero Miguel Andr\u00e9s Pichardo, mejor conocido como Guelito, quien dec\u00eda que aprendi\u00f3 con Gregorio Luper\u00f3n a no temer a las balas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En esa ocasi\u00f3n era evidente que estaba en el bando de los remanentes del lilisismo que combat\u00edan a los que como el nativo de Manzanillo Andr\u00e9s Navarro se hab\u00edan alzado para derrocar el gobierno de transici\u00f3n encabezado por Wenceslao Figuereo.<\/p>\n\n\n\n<p>Neney Cep\u00edn era un combatiente imperativo y un jinete experimentado. Se movi\u00f3 por un tiempo entre los coludos, que segu\u00edan a Horacio V\u00e1squez, y los bolos, que eran los partidarios de Juan Isidro Jimenes. Al parecer ten\u00eda m\u00e1s inclinaci\u00f3n hacia estos \u00faltimos.<\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda 6 de abril de 1903 Neney Cep\u00edn arriesg\u00f3 su seguridad y se dirigi\u00f3 al entonces poblado de San Carlos de Tenerife (fundado el 18 de febrero de 1685 por familias canarias en una colina de cercana a la parte norte de la capital dominicana) para avisarle al mencionado general Perico Pep\u00edn de la traici\u00f3n de un notorio jefe de tropas que hab\u00eda desertado de sus filas.<\/p>\n\n\n\n<p>Perico Pep\u00edn, con su car\u00e1cter cerril, no le dio importancia a la advertencia de Cep\u00edn y el resultado fue que horas despu\u00e9s ca\u00eda fulminado por balas que impactaron su cuerpo en la calle El Perd\u00f3n (hoy Trinitaria).<\/p>\n\n\n\n<p>Valga la digresi\u00f3n para decir que ese general Perico Pep\u00edn fue el que el 26 de julio de 1899 rescat\u00f3 en Moca el cad\u00e1ver ensangrentado del tirano Lil\u00eds. Algunos lo han calificado como \u201cel m\u00e1s valiente de los generales de su \u00e9poca, o por lo menos ninguno m\u00e1s que \u00e9l.\u201d(Cl\u00edo No.109, a\u00f1o 1957.p46).<\/p>\n\n\n\n<p>Fue enfrentando a los coludos que Neney Cep\u00edn perdi\u00f3 su brazo derecho al&nbsp; manipular mal una pieza de artiller\u00eda, en la insurrecci\u00f3n llevada a cabo en la ciudad de Santo Domingo el 23 de marzo de 1903.<\/p>\n\n\n\n<p>A los 4 d\u00edas de aquella p\u00e9rdida personal se incorpor\u00f3 de s\u00fabito y comenz\u00f3 a recorrer las trincheras de sus compa\u00f1eros de lucha, quienes le apodaron desde entonces el Mocho Neney.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l dec\u00eda que hab\u00eda quedado mocho para ser como los dem\u00e1s hombres. Cuando as\u00ed hablaba pareciera que hab\u00eda o\u00eddo la frase del gran guerrero Alejandro Magno: \u201cNo hay nada imposible para aquel que lo intenta.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Ah\u00ed comenz\u00f3 &nbsp;otra etapa en su leyenda de hombre excepcional en el fragor de los combates.<\/p>\n\n\n\n<p>La p\u00e9rdida de su brazo derecho no le impidi\u00f3 seguir combatiendo. Cargaba el tambor de su rev\u00f3lver con agilidad felina, utilizando la mano izquierda, sus dientes y la punta de lo que le qued\u00f3 del brazo mutilado.<\/p>\n\n\n\n<p>Relatos de la \u00e9poca de m\u00e1s actividad de Neney Cep\u00edn recogen que cada bala que disparaba (\u201ccon gallard\u00eda de postura militar\u201d) significaba un muerto o un herido. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como jefe militar se mov\u00eda entre los combatientes, animando a los perezosos y lanzando proclamas de guerra. Cuando sab\u00eda que los enemigos estaban tan cerca que pod\u00edan escucharlo dec\u00eda: \u00a1Aqu\u00ed est\u00e1 Neney Cep\u00edn! Era la advertencia de lo que estaba por llegarles, pues nunca dudaba en matar a sus rivales.<\/p>\n\n\n\n<p>En los frecuentes enfrentamientos armados que tuvo en diferentes lugares del pa\u00eds no dejaba v\u00edas de escape ni conoc\u00eda la indulgencia para sus adversarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Neney Cep\u00edn atacaba sin piedad. No entend\u00eda aquello de mantener prisioneros en su zona de dominio. La muerte era el sendero directo de los que quedaban atrapados bajo sus tenazas.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque posiblemente Neney Cep\u00edn no ten\u00eda informaci\u00f3n sobre los juicios del fil\u00f3sofo indio Kautilya, (quien esparci\u00f3 sus saberes por la pen\u00ednsula del Indost\u00e1n 3 siglos antes de la era cristiana) pon\u00eda en pr\u00e1ctica sus terribles &nbsp;consejos: \u201cNunca se debe ignorar a un enemigo, crey\u00e9ndolo d\u00e9bil. Puede tornarse peligroso en cualquier momento, como una chispa en una parva de heno\u2026Por lo tanto, al enemigo debe extermin\u00e1rselo por completo.\u201d&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Neney Cep\u00edn fue gobernador de la ciudad de San Pedro de Macor\u00eds durante una parte de la guerra de 6 meses (1904) que libraron los jimenistas contra el gobierno de Carlos Felipe Morales Languasco.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa designaci\u00f3n fue hecha por el general Demetrio Rodr\u00edguez Pe\u00f1a, que era el jefe de operaciones de la revoluci\u00f3n entonces en curso en la parte oriental del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco antes de desempe\u00f1ar el referido cargo Neney Cep\u00edn particip\u00f3 en las batallas &nbsp;contra las tropas dirigidas por el Ministro de Guerra general Ra\u00fal Cabrera, que estaban acantonadas en las comarcas de Guerra, Bayaguana, San Jos\u00e9 de Los Llanos y Los Montones.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese \u00faltimo sitio, muy pr\u00f3ximo a La Sultana del Este, el combate fue tan aguerrido que el famoso escritor Juan Bosch escribi\u00f3 un romance que se hizo popular, exaltando la figura del culto y valiente general Demetrio Rodr\u00edguez Pe\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Macor\u00eds del mar Neney Cep\u00edn orden\u00f3 fusilar a un criminal que all\u00ed fue condenado a muerte por la justicia por haber asesinado a una mujer y su hijo. Esa decisi\u00f3n fue anulada por la Suprema Corte de Justicia, imponi\u00e9ndole 20 a\u00f1os de c\u00e1rcel, que purgaba en la ciudad de &nbsp;Santo Domingo. Luego dicho sujeto se fug\u00f3 en medio de la gran confusi\u00f3n que provoc\u00f3 el golpe de Estado del 23 de marzo de 1903 contra el presidente Horacio V\u00e1squez.<\/p>\n\n\n\n<p>El individuo en cuesti\u00f3n volvi\u00f3 a San Pedro de Macor\u00eds, donde fue reapresado, y el gobernador Neney Cep\u00edn lanz\u00f3 una proclama diciendo que ignoraba el fallo del m\u00e1ximo tribunal de justicia del pa\u00eds y que en cambio acataba la sentencia del juzgado petromacorisano: \u201cpara garant\u00eda y sosiego de la sociedad.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando la llamada Guerra de la Desuni\u00f3n (1904) se fue a pique, y el legendario Demetrio Rodr\u00edguez Pe\u00f1a (nacido en el sitio Las Aguas, paraje Juan G\u00f3mez, Guayub\u00edn) tuvo que dejar los escenarios de combates en el este del pa\u00eds, le correspondi\u00f3 a Neney Cep\u00edn dirigir la vanguardia &nbsp;de las tropas que partieron hacia la L\u00ednea Noroeste.<\/p>\n\n\n\n<p>Con motivo de la muerte del general Rodr\u00edguez Pe\u00f1a en el puente de La Guinea, a pocos kil\u00f3metros de la ciudad de Puerta Plata, Neney Cep\u00edn se convirti\u00f3 en General en jefe de los alzados.<\/p>\n\n\n\n<p>El fracaso del ataque del 2 de enero de 1906 a la ciudad de Santiago le hizo comprender lo dif\u00edcil de continuar guerreando en esas condiciones.<\/p>\n\n\n\n<p>El mi\u00e9rcoles 7 de marzo de 1906, en el gobierno de Ram\u00f3n C\u00e1ceres, Neney Cep\u00edn cay\u00f3 en una trampa. Fue asesinado por \u00f3rdenes del gobernador de Montecristi, un siniestro personaje conocido como Manolo Camacho.<\/p>\n\n\n\n<p>Es lo que se conoce en la historia dominicana como la matanza de Guayub\u00edn.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES Desde que los conquistadores y colonizadores espa\u00f1oles empaparon de sangre esta tierra, a partir del 1492, aqu\u00ed han ocurrido diversos enfrentamientos armados. En cada ocasi\u00f3n han surgido personajes que han dejado sus nombres en las p\u00e1ginas de nuestra historia. 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