{"id":37133,"date":"2007-06-20T04:08:50","date_gmt":"2007-06-20T04:08:50","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=37133"},"modified":"2007-06-20T04:08:50","modified_gmt":"2007-06-20T04:08:50","slug":"democratizar-la-comunicacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=37133","title":{"rendered":"Democratizar la comunicaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<h2 class=\"titulogrande1\">Democratizar la comunicaci\u00f3n<\/h2>\n<p>&#13;<\/p>\n<h3 class=\"textogrande\">Osvaldo  Le\u00f3n<\/h3>\n<p>&#13;<\/p>\n<p class=\"textogrande\">&amp; <\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<h3 class=\"textogrande\">Sally  Burch<\/h3>\n<p>&#13;<\/p>\n<div align=\"justify\" class=\"text1noticias\"><em>\u201cSin democratizaci\u00f3n de la comunicaci\u00f3n, no  hay democracia\u201d <\/em>fue una proclama, un grito, que se extendi\u00f3 por  Latinoam\u00e9rica a inicios de los \u201980, particularmente en aquellos pa\u00edses del Sur  que transitaban de las tinieblas dictatoriales a f\u00f3rmulas constitucionales. La  premisa era simple, pero contundente, por ser universalmente aceptada: la  vitalidad de la democracia depende de la participaci\u00f3n ciudadana, para lo cual  resulta fundamental que los diversos sectores ciudadanos est\u00e9n debidamente  informados y puedan expresar sus particulares puntos de vista al conjunto de la  sociedad, condici\u00f3n que solamente puede garantizarse con la democratizaci\u00f3n de  la comunicaci\u00f3n.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Para entonces, en un sentido general, estaba presente el hecho de que gran  parte de los medios establecidos o fueron puntales para el establecimiento de  tales dictaduras o se acomodaron a ellas, sea por la censura o autocensura,  para medrar de un entendimiento t\u00e1cito que permiti\u00f3 que se levanten monopolios  a cambio de favores efectivos pero nunca dichos, como el silenciar las voces de  las fuerzas pol\u00edticas de oposici\u00f3n y de los movimientos sociales.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Pero en tal proclama tambi\u00e9n estuvo presente la voz y anhelo de un sinn\u00famero de  esfuerzos y experiencias alternativas, que con un sentido popular, comunitario,  de base, etc., buscaban desde anteponer contrapuntos a segmentos del manejo  medi\u00e1tico, hasta formular respuestas globales, en un sentido anti-hegem\u00f3nico,  pasando por un conjunto h\u00edbrido, pero con un com\u00fan denominador: la filiaci\u00f3n a  lo que fue el movimiento en torno a las \u201cpol\u00edticas nacionales de comunicaci\u00f3n\u201d  que dio sustento a la demanda por un Nuevo Orden Mundial de Informaci\u00f3n y  Comunicaci\u00f3n (NOMIC).<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Aunque no faltaron los respaldos y simpat\u00eda de las fuerzas sociales organizadas  con esta causa, el hecho es que no dieron el paso para apropiarse de ella, para  hacerla suya; fue como si se tratara de un asunto circunscrito a quienes est\u00e1n  directamente vinculados al campo comunicacional, cuando en realidad es ante  todo un asunto de ciudadan\u00eda. A la postre, ello redund\u00f3 en que pase a ser una  de las asignaturas pendientes de las luchas sociales, aunque en ella han  perseverado un contingente de colectivos para mantenerla vigente y, de a poco,  con un trabajo de hormiga, ir pugnando para que la lucha por la democratizaci\u00f3n  de la comunicaci\u00f3n pase a ocupar el sitial que se merece en las luchas sociales  contempor\u00e1neas.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En el plano de la gestaci\u00f3n y proyecci\u00f3n de respuestas en el terreno, el  acumulado que la comunicaci\u00f3n alternativa, popular, dialogal, horizontal, etc.  hab\u00eda logrado entre finales de los \u201970 e inicios de los \u201980, pr\u00e1cticamente se  desparram\u00f3 ante el impacto brutal de las pol\u00edticas neoliberales, en la medida  que afectaron el sentido mismo de organizaci\u00f3n social con la premisa  individualista del \u201cs\u00e1lvese quien pueda\u201d. Fueron, sin duda, momentos dif\u00edciles,  pero la llama permaneci\u00f3 encendida.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n    <strong>\u00bfD\u00f3nde queda la sociedad?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Con los acelerados avances de las tecnolog\u00edas de informaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n  registrados en los \u00faltimos tiempos, no solo se ha establecido un nuevo  escenario en este campo, sino que \u00e9stas han repercutido en las diversas esferas  del convivir social de manera profunda. En este contexto, el poder que han  venido acumulando los medios de difusi\u00f3n les ha llevado a una virtual ocupaci\u00f3n  del espacio p\u00fablico, que les permite actuar con una agenda pol\u00edtica y econ\u00f3mica  propia, estableciendo lo que tiene o no pertinencia social. Al punto que, en  los tiempos que corren, ante el descalabro de los partidos pol\u00edticos del  establecimiento, pr\u00e1cticamente han pasado a cumplir el rol de articuladores de  tales sectores, incluso como cuasi partidos. Todo esto, en medio de la febril  competencia mercantil que desdibuja seriamente el car\u00e1cter de servicio p\u00fablico  de los medios de comunicaci\u00f3n y la responsabilidad social que tienen, lo cual  va acompa\u00f1ado de intentos por desbaratar cualquier norma legal que pudiera  restringir el control corporativo del sector.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Es por ello que va cobrando fuerza la demanda de un amplio debate p\u00fablico sobre  el rol de los medios en las sociedades democr\u00e1ticas contempor\u00e1neas, el sistema  de propiedad, el car\u00e1cter de los medios p\u00fablicos, la libertad de expresi\u00f3n,  etc. que precisamente ha sido una de las banderas de quienes impulsan el  reconocimiento del Derecho a la   Comunicaci\u00f3n y la democratizaci\u00f3n de los medios.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Sean O&#8217;Siochr\u00fa, de la Campa\u00f1a  por los Derechos de la   Comunicaci\u00f3n en la Sociedad de la Informaci\u00f3n (CRIS)  (1), al referirse a los diferentes pasos del proceso de comunicaci\u00f3n en la  sociedad -creaci\u00f3n y propiedad del conocimiento, procesos y medios para la  difusi\u00f3n y la comunicaci\u00f3n, su uso para alcanzar metas pol\u00edticas, econ\u00f3micas y  sociales-, y quienes ejercen el control sobre ellos, se\u00f1ala que: \u00abEl  peligro inminente es que cada momento del ciclo se est\u00e1 atando a las necesidades  del capital y del mercado. El peligro en \u00faltima instancia es que el ciclo del  proceso de la comunicaci\u00f3n en la sociedad sea interrumpido, que el proceso de  aprendizaje social se haga cada vez m\u00e1s d\u00e9bil, y que al final el proceso de la  creatividad sea transformado y reducido a la generaci\u00f3n de ganancia a corto  plazo, en forma insostenible, para una peque\u00f1a minor\u00eda\u00bb. El evoca el  concepto y la pr\u00e1ctica de los \u00abderechos de la comunicaci\u00f3n\u00bb, que  pueden ayudar a \u00abevaluar cr\u00edticamente y entender estos peligros, pero  tambi\u00e9n para ayudarnos a organizar soluciones integrales para abordarlas\u00bb.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Ser\u00eda oportuno retomar el concepto de la comunicaci\u00f3n como derecho humano,  indispensable para el ejercicio de ciudadan\u00eda, para reencaminar el debate que  se ha abierto en los \u00faltimos meses en Am\u00e9rica Latina en torno a la libertad de  expresi\u00f3n -particularmente a ra\u00edz de la decisi\u00f3n del gobierno venezolano de  soberana y legalmente no renovar la concesi\u00f3n de frecuencias de RCTV-, puesto  que la tendencia ha sido polarizar el debate entre medios comerciales y  gobierno, como si fueran los \u00fanicos actores.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Con la conquista del espacio p\u00fablico, de manera sistem\u00e1tica los medios  pretenden erigirse en representantes de la sociedad. Pero no queda claro que  las grandes mayor\u00edas se sientan representadas por ellos, siendo que, por lo  general, solo hacen referencia a los sectores populares como v\u00edctimas de  desastres o protagonistas de la violencia social y la criminalidad. \u00bfQu\u00e9 hay de  la libertad de expresi\u00f3n de estos sectores y su derecho de hacer o\u00edr sus  propuestas, demandas y cr\u00edticas? \u00bfQu\u00e9 mecanismos existen para defender el  derecho a la informaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda, frente al control dominante y  crecientemente monop\u00f3lico de los sectores de poder econ\u00f3mico en el \u00e1mbito de la  comunicaci\u00f3n?<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  La reemergencia en el continente de expresiones organizadas que pugnan por  democratizar la comunicaci\u00f3n est\u00e1 contribuyendo a este replanteamiento del  debate. Dos de sus recientes logros incluyen la aprobaci\u00f3n de una ley de  radiodifusi\u00f3n comunitaria en Uruguay, y en M\u00e9xico la decisi\u00f3n de la Corte Suprema de  declarar inconstitucional partes de la llamada \u00abLey Televisa\u00bb, que  consagraba el monopolio privado en la televisi\u00f3n. Estas expresiones, incluyen  desde las redes y campa\u00f1as que impulsan el reconocimiento e implementaci\u00f3n de  derechos y marcos legales, hasta los medios alternativos y comunitarios que  apuntan a desbloquear la expresi\u00f3n de la ciudadan\u00eda, adem\u00e1s del an\u00e1lisis de  investigadores que acompa\u00f1an estas causas. Son iniciativas como \u00e9stas y las  articulaciones que se van tejiendo entre ellas y otros movimientos que luchan  por la justicia social, las que est\u00e1n sentando las bases para que la  democratizaci\u00f3n de la comunicaci\u00f3n se haga realidad.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\nNota<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n(1) O&#8217;Siochr\u00fa, Sean, \u00abLos Derechos de la Comunicaci\u00f3n y la Campa\u00f1a CRIS\u00bb,  Am\u00e9rica Latina en Movimiento, ALAI, No 399-400, Quito, Sept. 12 2005.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n&#8211; Este art\u00edculo forma parte de la revista de ALAI <em>Am\u00e9rica Latina en  Movimiento <\/em>N\u00ba 421, que versa sobre el tema <strong>\u201cComunicaci\u00f3n:  democratizaci\u00f3n, ciudadan\u00eda, medios comunitarios<\/strong>\u201d, que ya est\u00e1 en  circulaci\u00f3n<br \/>&#13;\n<\/div>\n<p>&#13;<\/p>\n<h6> 2007-06-20 04:08:50 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=12926'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=12925'>12925<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=12926'>12926<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>12927<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=12928'>12928<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=12929'>12929<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=12928'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Democratizar la comunicaci\u00f3n &#13; Osvaldo Le\u00f3n &#13; &amp; &#13; Sally Burch &#13; \u201cSin democratizaci\u00f3n de la comunicaci\u00f3n, no hay democracia\u201d fue una proclama, un grito, que se extendi\u00f3 por Latinoam\u00e9rica a inicios de los \u201980, particularmente en aquellos pa\u00edses del Sur que transitaban de las tinieblas dictatoriales a f\u00f3rmulas constitucionales. La premisa era simple, pero [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-37133","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/37133","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=37133"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/37133\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=37133"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=37133"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=37133"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}