{"id":36964,"date":"2007-08-10T06:17:18","date_gmt":"2007-08-10T06:17:18","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=36964"},"modified":"2007-08-10T06:17:18","modified_gmt":"2007-08-10T06:17:18","slug":"el-hombre-que-filmo-el-alma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=36964","title":{"rendered":"El hombre que film\u00f3 el alma"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<h2 class=\"titulogrande1\">El hombre que film\u00f3 el alma<\/h2>\n<p>&#13;<\/p>\n<h3 class=\"textogrande\">Frei  Betto<\/h3>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\">El lunes 30 de julio Ingmar Bergman,  cineasta sueco, transvivenci\u00f3, a los 89 a\u00f1os. Con su muerte se apaga una mirada,  una luz, el rel\u00e1mpago que nos permite descifrar, entre gritos y susurros, la  hora del amor y tambi\u00e9n la hora del lobo.<br \/>&#13;<br \/>\n    <br \/>&#13;<br \/>\n  Al mirar el mundo no lo hacemos de igual manera. Depende de los lentes que nos  ponemos delante de los ojos. Hay ojos l\u00edmpidos que encubren diab\u00f3licos  visionarios; otros, sombr\u00edos, conservan una aguda lucidez. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  La miop\u00eda, antes de  ser una anomal\u00eda del globo ocular, es una deformaci\u00f3n de la mente. S\u00f3lo se  conoce bien a una persona cuando se desvela su \u00f3ptica de las cosas.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Tras los ojos bien abiertos de Bergman se escond\u00edan el fil\u00f3sofo Soren  Kierkegaard y el siquiatra Carl Jung, dos intelectuales angustiados por el  silencio de Dios, como el profeta El\u00edas. Kierkegaard rompi\u00f3 el monopolio de la  raz\u00f3n al introducir en la agenda filos\u00f3fica las inquietudes del coraz\u00f3n. Jung  trascendi\u00f3 la piedra angular del racionalismo cient\u00edfico revelando la sinton\u00eda  hol\u00edstica y religiosa del inconsciente.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  He visto casi todas las pel\u00edculas de Bergman, cuyos ojos se fijaron m\u00e1s en la Tierra que en el cielo, m\u00e1s  en el ser humano que en el divino, m\u00e1s en los misterios del alma que en las  incongruencias de las relaciones sociales. Hizo de la subjetividad la materia  prima de su arte, sin ceder nunca al sicologismo barato. Su lenguaje est\u00e9tico  revolucion\u00f3, en el cine, las est\u00e9ticas del lenguaje y de la imagen.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Tres de sus pel\u00edculas me marcaron de modo especial: <em>Fresas silvestres<\/em> (1957), <em>El silencio<\/em> (1963) y <em>El huevo de la serpiente<\/em> (1977).  El primero describe el viaje del m\u00e9dico Isak Borg (de iguales iniciales que el propio  Bergman\u2026) desde Estocolmo a Lund, durante el cual se mezclan, en la cabeza del  personaje, las esferas real y on\u00edrica. La memoria es el punto de uni\u00f3n entre  ambas. Como un Bras Cubas sueco, desprovisto de humor y de amor, el m\u00e9dico  evoca su infancia y juventud, y se descubre condenado al desamor.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <em>El silencio<\/em> termina la trilog\u00eda iniciada con <em>A trav\u00e9s de un espejo<\/em> (1960) y <em>Luz de invierno<\/em> (1962). Trata de la incomunicabilidad entre  dos hermanas que viajan en compa\u00f1\u00eda del hijo de una de ellas. Al son de Bach  emerge el vac\u00edo existencial de sus vidas, el apego a la sensualidad, la  mediocridad de quien se niega a reconocer la naturaleza sustantiva de la  existencia para dejarse llevar por meros adornos perif\u00e9ricos. Con mucha  dificultad ellas consiguen balbucear la palabra \u2018alma\u2019.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <em>El huevo de la serpiente<\/em> es la historia de un refugiado de guerra,  desempleado, que encuentra refugio en el apartamento de un cient\u00edfico y al poco  tiempo descifra el enigma del suicidio de su hermano. Retrata el Berl\u00edn de  1923, cuando ya se pod\u00eda vislumbrar, dentro de la membrana transparente del  huevo, el monstruo nazi preparado para romper la c\u00e1scara. Ante los indicios de  que estaba naciendo una nueva era de atrocidades, el sacerdote admite que  quiz\u00e1s Dios est\u00e9 lejano, y s\u00f3lo le queda pedir perd\u00f3n por sentir indiferencia y  miedo ante la realidad.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En cierto modo ayudamos a romper el huevo de la serpiente cuando nuestra  indignaci\u00f3n ante la realidad, paralizada por la indiferencia y el miedo, se  esconde en ese silencio amargo que nos impide saborear lo que la vida tiene de  mejor, como las fresas silvestres. (Traducci\u00f3n de J.L.Burguet)<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  &#8211; Frei Betto es escritor, autor de \u201cTipos t\u00edpicos. Perfiles literarios\u201d, entre  otros libros.<\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<h6> 2007-08-10 06:17:18 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=12774'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=12773'>12773<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=12774'>12774<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>12775<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=12776'>12776<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=12777'>12777<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=12776'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El hombre que film\u00f3 el alma &#13; Frei Betto &#13; El lunes 30 de julio Ingmar Bergman, cineasta sueco, transvivenci\u00f3, a los 89 a\u00f1os. 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