{"id":36934,"date":"2007-08-22T15:22:04","date_gmt":"2007-08-22T15:22:04","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=36934"},"modified":"2007-08-22T15:22:04","modified_gmt":"2007-08-22T15:22:04","slug":"violencia-y-agresion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=36934","title":{"rendered":"Violencia y agresi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<h2 class=\"titulogrande1\">Violencia y agresi\u00f3n<\/h2>\n<p>&#13;<\/p>\n<h3 class=\"textogrande\">Frei Betto<\/h3>\n<p>&#13;<\/p>\n<div align=\"justify\" class=\"text1noticias\">Friedrick Hacker (1914-1989), siquiatra usamericano, analiz\u00f3 con propiedad las  ra\u00edces de la violencia que impera en este mundo globocolonizado que se  arrodilla reverente ante el dios Mercado. La agresividad es propia de la  naturaleza animal, incluida la especie humana. Denota esp\u00edritu de  supervivencia. Ante determinadas circunstancias cada uno es agresivo a su modo:  iron\u00eda, humor, astucia, desprecio, presunci\u00f3n, etc. Violencia es cuando se  rompe la barrera de la alteridad y se impone la fuerza f\u00edsica sobre el m\u00e1s  fr\u00e1gil o indefenso y como reacci\u00f3n ante el agresor.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Casi nunca entendemos como violencia la acci\u00f3n que alcanza al otro, excepto  cuando nosotros somos las v\u00edctimas. Si la polic\u00eda rodea, a la salida del cine,  a nuestro grupo de amigos y exige que nos pongamos con las manos en la pared y  las piernas abiertas, mientras nos registran, lo tomaremos como violencia. Pero  si vemos la escena desde la ventana de nuestro apartamento, y con la diferencia  de que los detenidos son j\u00f3venes de la periferia, admitimos que la polic\u00eda  cumple con su deber. Y hasta sentimos cierto alivio al saber que estamos  protegidos por el Estado que, sostenido por nuestros impuestos, nos ofrece  seguridad.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Si uno de los amigos protesta por el modo como est\u00e1 siendo palpado y recibe en  respuesta un empuj\u00f3n, queda patente la violencia. Pero para el polic\u00eda en  ning\u00fan momento hubo violencia; cree que s\u00f3lo est\u00e1 cumpliendo con su deber. Es  igual que el caso del padre de familia que, al regresar del trabajo, se entera  de que el hijo mayor golpe\u00f3 al m\u00e1s chico. Para darle la lecci\u00f3n de que nunca  debe pegar a nadie m\u00e1s d\u00e9bil que \u00e9l, el padre le da una zurra al hijo mayor.  Sin ninguna conciencia de que est\u00e1 practicando lo mismo que recrimin\u00f3. Es esa  contradicci\u00f3n entre el discurso sobre la educaci\u00f3n y los m\u00e9todos empleados lo  que expande el comportamiento violento.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 el mismo acto cometido por uno es reprensible y, si es por otro, es  leg\u00edtimo? Ese padre nunca se considerar\u00e1 violento, pero si se le cuestiona dir\u00e1  que es su deber educar.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n\u00c9sta es la estructura en la que se apoya la violencia: es siempre practicada  como si se tratara de un acto de justicia, legitimada por una raz\u00f3n superior,  sea el Dios de los cruzados o de los fundamentalistas, la defensa de la  propiedad privada, el liberalismo del Mercado, los deberes de una buena  educaci\u00f3n, etc.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  La violencia es la forma m\u00e1s primaria de manifestaci\u00f3n de la agresi\u00f3n. Toda la  estructura de la sociedad, con sus leyes e instituciones, contiene buena dosis  de agresividad, as\u00ed como la disciplina que los padres imponen para la buena  educaci\u00f3n de sus hijos. Ella favorece nuestra convivencia social y reprime  nuestras tendencias autodestructivas. El mejor ejemplo de agresividad sin  violencia es el deporte.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  De por s\u00ed la violencia es rastrera, cruel, repetitiva, lo que permite a la  polic\u00eda identificar el modus operandi de los delincuentes, pues ella se propaga  sin la menor creatividad, excepto en el caso de los equipamientos b\u00e9licos  concebidos para hacerla m\u00e1s brutal y masiva. Para saber lidiar con la  agresividad es necesario cierto refinamiento de esp\u00edritu. Pues la violencia es  burra, no exige educaci\u00f3n, est\u00e1 al alcance de cualquiera.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Lo m\u00e1s grave es que nos acostumbramos a la pr\u00e1ctica de la violencia. Cobardes  como somos, no intentamos usar las propias manos, pero aplaudimos cuando la  polic\u00eda golpea al delincuente, la ley rebaja la edad penal, el plebiscito  liber\u00f3 el comercio de armas, el Estado decreta la pena de muerte, etc. Sin  darnos cuenta de que nos estamos dejando dominar por la parte m\u00e1s primitiva de  nuestro cerebro, donde se aloja el reptil que nos precede en la escala  evolutiva y del que somos tributarios.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Si una sociedad pierde la sensibilidad ante la violencia e ignora el l\u00edmite que  debe establecerse entre ella y la agresividad, eso fermenta el caldo de cultivo  del autoritarismo. El sentimiento de humillaci\u00f3n que la primera guerra mundial  impuso al pueblo alem\u00e1n favoreci\u00f3 el ascenso del \u2018vengativo\u2019 Hitler. La derrota  de Bush padre en Iraq en 1991 movi\u00f3 a buena parte de la opini\u00f3n p\u00fablica de USA  a apoyar en el 2003 al hijo dispuesto a \u2018lavar la honra\u2019.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Nadie es capaz de atacar a su semejante a menos que se produzca, entre s\u00ed y el  otro, la desemejanza. De ese modo el hombre le pega a la mujer por considerarla  imb\u00e9cil; el blanco agrede al negro por creerlo inferior; la naci\u00f3n grande  declara la guerra a la peque\u00f1a que se niega a ceder su soberan\u00eda; el dirigente  popular pasa a ser atacado por los medios de comunicaci\u00f3n para deslegitimar la  causa que \u00e9l defiende. Esa postura distancia, desculpabiliza, abre el camino a  la violencia como leg\u00edtima e incluso legal.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  No conviene erradicar la agresividad propia del ser humano y que nos impulsa a  alcanzar metas y conquistas. El reto est\u00e1 en hacer la distinci\u00f3n ense\u00f1ada por  Hacker y crear una cultura basada en el m\u00e1s primordial paradigma de la  alteridad, que tiene su origen en Aquel que, radicalmente diferente de  nosotros, nos cre\u00f3 a su imagen y semejanza.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  &#8211; Frei Betto es escritor, autor de \u201cTrece cuentos diab\u00f3licos y uno angelical\u201d,  entre otros libros.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Traducci\u00f3n de J.L.Burget<\/div>\n<p>&#13;<\/p>\n<h6> 2007-08-22 15:22:04 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=12747'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=12746'>12746<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=12747'>12747<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>12748<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=12749'>12749<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=12750'>12750<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=12749'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Violencia y agresi\u00f3n &#13; Frei Betto &#13; Friedrick Hacker (1914-1989), siquiatra usamericano, analiz\u00f3 con propiedad las ra\u00edces de la violencia que impera en este mundo globocolonizado que se arrodilla reverente ante el dios Mercado. 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