{"id":36870,"date":"2007-09-20T12:23:40","date_gmt":"2007-09-20T12:23:40","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=36870"},"modified":"2007-09-20T12:23:40","modified_gmt":"2007-09-20T12:23:40","slug":"mentiras-deliberadas-muertes-extranas-y-agresion-a-la-economia-mundial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=36870","title":{"rendered":"MENTIRAS DELIBERADAS, MUERTES EXTRA\u00d1AS Y AGRESI\u00d3N A LA ECONOM\u00cdA MUNDIAL"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><u>Reflexiones  del comandante en jefe <\/u><\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n    <strong class=\"titulogrande1\">Mentiras  deliberadas, muertes extra\u00f1as y agresi\u00f3n a la econom\u00eda mundial <\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n    <br \/>&#13;<br \/>\n    <span class=\"text1noticias\">En una reflexi\u00f3n habl\u00e9 de barras de  oro depositadas en los s\u00f3tanos de las Torres Gemelas. Esta vez el tema es  bastante m\u00e1s complejo y dif\u00edcil de creer. Hace casi cuatro d\u00e9cadas cient\u00edficos  residentes en Estados Unidos descubrieron Internet, del mismo modo que Albert  Einstein, nacido en Alemania, descubri\u00f3 en su tiempo la f\u00f3rmula para medir la  energ\u00eda at\u00f3mica.<br \/>&#13;<br \/>\n    <br \/>&#13;<br \/>\n    Einstein era un gran cient\u00edfico y  humanista. Contradijo las leyes f\u00edsicas, hasta entonces sagradas, de Newton.  Sin embargo, las manzanas siguieron cayendo en virtud de la ley de la gravedad  definida por este. Eran dos formas diferentes de observar e interpretar la  naturaleza, de la cual se pose\u00edan muy pocos datos en los d\u00edas de Newton.  Recuerdo lo que le\u00ed hace m\u00e1s de 50 a\u00f1os sobre la famosa teor\u00eda de la  relatividad elaborada por Einstein: la energ\u00eda es igual a la masa multiplicada  por el cuadrado de la velocidad de la luz, que se denomina C: E=MC\u00b2. Exist\u00eda el  dinero de Estados Unidos y los recursos necesarios para realizar tan costosa  investigaci\u00f3n. El tiempo pol\u00edtico debido al odio generalizado por las  brutalidades del nazismo en la naci\u00f3n m\u00e1s rica y productiva de un mundo  destruido por la contienda, convirti\u00f3 aquella fabulosa energ\u00eda en bombas que  fueron arrojadas sobre las poblaciones indefensas de Hiroshima y Nagasaki,  ocasion\u00e1ndoles cientos de miles de muertos y un n\u00famero similar de personas  irradiadas que fallecieron en el transcurso de los a\u00f1os posteriores.<br \/>&#13;<br \/>\n    <br \/>&#13;<br \/>\n    Un ejemplo claro del uso de la ciencia  y la tecnolog\u00eda con los mismos fines hegem\u00f3nicos se describe en un art\u00edculo del  ex oficial de Seguridad Nacional de Estados Unidos Gus W. Weiss, aparecido  originalmente en la revista Studies in Intelligence, en 1996, aunque con  real difusi\u00f3n en el a\u00f1o 2002, titulado Enga\u00f1ando a los sovi\u00e9ticos. En \u00e9l  Weiss se atribuye la idea de hacerle llegar a la URSS los softwares que  necesitaba para su industria, pero ya contaminados con el objetivo de hacer  colapsar la econom\u00eda de aquel pa\u00eds. <br \/>&#13;<br \/>\n    <br \/>&#13;<br \/>\n    Gus W. Weiss se atribuy\u00f3 el  plaan de suministrar softwares contaminados a la URSS. Su \u201csuicidio\u201d sigue  despertando sospechas. <br \/>&#13;<br \/>\n    <br \/>&#13;<br \/>\n    Seg\u00fan notas tomadas del cap\u00edtulo 17  del libro Al borde del abismo: Historias de la guerra fr\u00eda contadas desde  adentro, de Thomas C. Reed, ex secretario de la Fuerza A\u00e9rea de Estados  Unidos, Leonid Brezhnev le dijo a un grupo de altos funcionarios del Partido en  1972: \u00abNosotros los comunistas tenemos que seguir arando con los  capitalistas durante alg\u00fan tiempo. Necesitamos sus cr\u00e9ditos, su agricultura y  su tecnolog\u00eda; pero vamos a continuar grandes programas militares, y para  mediados de los 80 estaremos en posici\u00f3n de volver a una pol\u00edtica exterior  agresiva, dise\u00f1ada a tener ventaja sobre el Oeste.\u00bb Esta informaci\u00f3n fue  confirmada por el Departamento de Defensa en audiencias ante el Comit\u00e9 de la  C\u00e1mara sobre la Banca y la Moneda en 1974.<br \/>&#13;<br \/>\n    <br \/>&#13;<br \/>\n    A principios de los 70 el gobierno de  Nixon plante\u00f3 la idea de la distensi\u00f3n. Henry Kissinger ten\u00eda la esperanza de  que \u00abcon el tiempo, el comercio y las inversiones pudieran reducir la  tendencia del sistema sovi\u00e9tico a la autarqu\u00eda\u00bb; \u00e9l consideraba que la  distensi\u00f3n podr\u00eda \u00abinvitar a la gradual asociaci\u00f3n de la econom\u00eda  sovi\u00e9tica con la de la econom\u00eda mundial y as\u00ed fomentar la interdependencia que  a\u00f1ade un elemento de estabilidad a la relaci\u00f3n pol\u00edtica\u00bb. <br \/>&#13;<br \/>\n    <br \/>&#13;<br \/>\n    Reagan se inclinaba a ignorar las  teor\u00edas de Kissinger sobre la distensi\u00f3n y a tomarle la palabra al presidente  Brezhnev, pero se eliminaron todas las dudas el 19 de julio de 1981, cuando el  nuevo Presidente de Estados Unidos se reuni\u00f3 con el presidente Fran\u00e7ois  Mitterrand, de Francia, en la cumbre econ\u00f3mica del G 7 en Ottawa. En una  conversaci\u00f3n aparte, Mitterrand le inform\u00f3 a Reagan acerca del \u00e9xito de sus  servicios de Inteligencia al reclutar a un agente de la KGB. El hombre  pertenec\u00eda a una secci\u00f3n que evaluaba los logros de los esfuerzos sovi\u00e9ticos  para adquirir tecnolog\u00eda de Occidente. Reagan expres\u00f3 gran inter\u00e9s en las  delicadas revelaciones de Mitterrand y tambi\u00e9n su agradecimiento por su oferta  de hacerle llegar el material al gobierno de Estados Unidos.<br \/>&#13;<br \/>\n    <br \/>&#13;<br \/>\n    El dossier, bajo el nombre de Farewell,  lleg\u00f3 a la CIA en agosto de 1981. Dejaba claro que los sovi\u00e9ticos llevaban a\u00f1os  realizando sus actividades de investigaci\u00f3n y desarrollo. Dada la enorme  transferencia de tecnolog\u00eda en radares, computadoras, m\u00e1quinas-herramientas y  semiconductores de Estados Unidos a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, podr\u00eda decirse que el  Pent\u00e1gono estaba en una carrera armamentista consigo mismo.<br \/>&#13;<br \/>\n    <br \/>&#13;<br \/>\n    El Dossier Farewell tambi\u00e9n  identificaba a cientos de oficiales de casos, agentes en sus puestos y otros  suministradores de informaci\u00f3n a trav\u00e9s de Occidente y Jap\u00f3n.<br \/>&#13;<br \/>\n    <br \/>&#13;<br \/>\n    Durante los  primeros a\u00f1os de la distensi\u00f3n, Estados Unidos y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica hab\u00edan  establecido grupos de trabajo en agricultura, aviaci\u00f3n civil, energ\u00eda nuclear,  oceanograf\u00eda, computadoras y medio ambiente. El objetivo era comenzar a  construir \u00abpuentes de paz\u00bb entre las superpotencias. Los miembros de  los grupos de trabajo deb\u00edan intercambiar visitas a sus centros.<br \/>&#13;<br \/>\n    <br \/>&#13;<br \/>\n    Aparte de la identificaci\u00f3n de  agentes, la informaci\u00f3n m\u00e1s \u00fatil aportada por el Dossier la constitu\u00eda  la \u00ablista de compras\u00bb y sus objetivos en cuanto a la adquisici\u00f3n de  tecnolog\u00eda en los a\u00f1os venideros. Cuando el Dossier Farewell lleg\u00f3 a Washington,  Reagan le pidi\u00f3 al Director de la CIA, Bill Casey, que ideara un uso operativo  clandestino del material.<br \/>&#13;<br \/>\n    <br \/>&#13;<br \/>\n    La producci\u00f3n y transporte de petr\u00f3leo  y gas era una de las prioridades sovi\u00e9ticas.<br \/>&#13;<br \/>\n    <br \/>&#13;<br \/>\n    Un nuevo gasoducto transiberiano  deb\u00eda llevar gas natural desde los yacimientos de gas de Urengoi en Siberia a  trav\u00e9s de Kazajst\u00e1n, Rusia y Europa oriental hasta los mercados de divisas de  Occidente. Para automatizar la operaci\u00f3n de v\u00e1lvulas, compresores e  instalaciones de almacenaje en una empresa tan inmensa, los sovi\u00e9ticos  necesitaban sistemas de control sofisticados. Compraron computadoras de los  primeros modelos en el mercado abierto, pero cuando las autoridades del  gasoducto abordaron a Estados Unidos para adquirir el software necesario,  fueron rechazados. Impert\u00e9rritos, los sovi\u00e9ticos buscaron en otra parte; se  envi\u00f3 un operativo de la KGB a penetrar un proveedor canadiense de softwares en  un intento por adquirir los c\u00f3digos necesarios. La inteligencia estadounidense,  avisada por el agente del Dossier Farewell, respondi\u00f3 y manipul\u00f3 el  software antes de enviarlo.<br \/>&#13;<br \/>\n    <br \/>&#13;<br \/>\n    Una vez en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, las  computadoras y el software, trabajando juntos, hac\u00edan operar el gasoducto  maravillosamente. Pero esa tranquilidad era enga\u00f1osa. <br \/>&#13;<br \/>\n    <br \/>&#13;<br \/>\n    En el software que  operaba el gasoducto hab\u00eda un caballo de Troya, t\u00e9rmino que se usa para  calificar l\u00edneas de software ocultas en el sistema operativo normal, que hacen  que dicho sistema se descontrole en el futuro, o al recibir una orden desde el  exterior.<br \/>&#13;<br \/>\n    <br \/>&#13;<br \/>\n    Con el objetivo de afectar las ganancias  de divisas provenientes de Occidente y la econom\u00eda interna de Rusia, el  software del gasoducto que deb\u00eda operar las bombas, turbinas y v\u00e1lvulas hab\u00eda  sido programado para descomponerse despu\u00e9s de un intervalo prudencial y resetear  \u2014as\u00ed se califica\u2014 las velocidades de las bombas y los ajustes de las  v\u00e1lvulas haci\u00e9ndolas funcionar a presiones muy por encima de las aceptables  para las juntas y soldaduras del gasoducto.<br \/>&#13;<br \/>\n    <br \/>&#13;<br \/>\n\u00abEl resultado fue la m\u00e1s colosal  explosi\u00f3n no nuclear e incendio jam\u00e1s vistos desde el espacio. En la Casa  Blanca, funcionarios y asesores recibieron la advertencia de sat\u00e9lites  infrarrojos de un extra\u00f1o evento en medio de un lugar despoblado del territorio  sovi\u00e9tico. El NORAD (Comando de Defensa Aeroespacial Norteamericano) tem\u00eda que  fuera el lanzamiento de misiles desde un lugar donde no se conoc\u00eda que hubiera  cohetes basificados; o quiz\u00e1s fuera la detonaci\u00f3n de un dispositivo nuclear.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nLos sat\u00e9lites no hab\u00edan detectado ninguna pulsaci\u00f3n electromagn\u00e9tica  caracter\u00edstica de las detonaciones nucleares. Antes de que tales indicios  pudieran convertirse en una crisis internacional, Gus Weiss lleg\u00f3 por un  pasillo para decirles a sus colegas del CSN (Consejo de Seguridad Nacional) que  no se preocuparan, afirma Thomas Reed en su libro.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nLa campa\u00f1a de contramedidas basadas en  el Dossier Farewell fue una guerra econ\u00f3mica. Aunque no hubo bajas  personales debido a la explosi\u00f3n del gasoducto, hubo un da\u00f1o significativo para  la econom\u00eda sovi\u00e9tica.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nComo gran final entre 1984 y 1985  Estados Unidos y sus aliados de la OTAN concluyeron esta operaci\u00f3n, que termin\u00f3  eficazmente con la capacidad de la URSS para captar tecnolog\u00eda en un momento en  que Mosc\u00fa se encontraba entre la espada de una econom\u00eda defectuosa, por un  lado, y la pared de un presidente estadounidense empecinado en prevalecer y  poner fin a la guerra fr\u00eda, por el otro.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nMosc\u00fa se encontraba entre la  espada de una econom\u00eda defectuosa, por un lado, y la pared de un presidente  estadounidense empecinado en prevalecer y poner fin a la guerra fr\u00eda, por el otro. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En el art\u00edculo de Weiss ya citado se  afirma que: \u00aben 1985, el caso tuvo un giro singular cuando sali\u00f3 a la luz  informaci\u00f3n sobre el expediente Farewell en Francia.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Mitterrand lleg\u00f3 a  sospechar que el agente sovi\u00e9tico hab\u00eda sido un montaje plantado por la CIA  para ponerle a prueba y decidir si el material ser\u00eda entregado a los  estadounidenses o mantenido por los franceses. Actuando a partir de esa idea,  Mitterrand despidi\u00f3 al jefe del servicio franc\u00e9s, Yves Bonnet.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Gus W. Weiss fue quien se atribuy\u00f3, como  ya se dijo, el siniestro plan para hacer llegar a la URSS los softwares  defectuosos, cuando Estados Unidos tuvo en su poder el Dossier Farewell.  Muri\u00f3 el 25 de noviembre del 2003 a la edad de 72 a\u00f1os. El Washington Post no report\u00f3 su muerte hasta el 7 de diciembre, 12 d\u00edas despu\u00e9s. Dijo que Weiss  se \u00abcay\u00f3\u00bb de su edificio de residencia, \u00abWatergate\u00bb, en  Washington, y afirm\u00f3 tambi\u00e9n que un m\u00e9dico forense de la capital norteamericana  declar\u00f3 su muerte como un \u00absuicidio\u00bb. El peri\u00f3dico de su ciudad  natal, el Nashville Tennessean, public\u00f3 la noticia una semana despu\u00e9s  del Washington Post, y advirti\u00f3 que en esa fecha todo lo que podr\u00edan  decir era que \u00ablas circunstancias que rodearon su muerte no se pod\u00edan  confirmar todav\u00eda.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Antes de morir dej\u00f3 escritas unas notas  in\u00e9ditas bajo el t\u00edtulo El dossier de despedida: el enga\u00f1o estrat\u00e9gico y la  guerra econ\u00f3mica en la guerra fr\u00eda.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Weiss se gradu\u00f3 en la Vanderbilt  University. Ten\u00eda postgrados de Harvard y de la New York University.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Su trabajo para el gobierno se  concentr\u00f3 en asuntos de Seguridad Nacional, organizaciones de Inteligencia y  preocupaciones con el traslado de tecnolog\u00eda a pa\u00edses comunistas. Trabaj\u00f3 con  la CIA, con la Junta de Defensa Cient\u00edfica del Pent\u00e1gono y con el Comit\u00e9 de  Se\u00f1ales de Inteligencia de la Junta de Inteligencia de EE. UU. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Recibi\u00f3 la Medalla de M\u00e9rito de la CIA  y la Medalla \u00abCipher\u00bb, del Consejo de Seguridad Nacional. Los  franceses le concedieron la \u00abLegi\u00f3n de Honor\u00bb, en 1975.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  No dej\u00f3 sobrevivientes.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Weiss se hab\u00eda declarado en contra de  la guerra en Iraq poco antes de su \u00absuicidio\u00bb. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Es interesante tener  en cuenta que 18 d\u00edas antes de la muerte de Weiss, tambi\u00e9n se suicid\u00f3 \u2014el 7 de  noviembre de 2003\u2014 otro analista del gobierno de Bush, John J. Kokal (58 a\u00f1os).  Este salt\u00f3 a su muerte desde una oficina en el Departamento de Estado donde  trabajaba. Kokal era analista de Inteligencia para el Departamento de Estado en  asuntos relacionados con Iraq.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Consta en documentos ya publicados que  Mijail Gorbachov se enfureci\u00f3 cuando comenzaron los arrestos y deportaciones de  agentes sovi\u00e9ticos en varios pa\u00edses, pues desconoc\u00eda que el contenido del Dossier  Farewell estaba en poder de los principales jefes de gobierno de la OTAN.  En una reuni\u00f3n del Bur\u00f3 Pol\u00edtico el 22 de octubre de 1986, convocada para  informar a sus colegas sobre la Cumbre de Reykjavik, aleg\u00f3 que los  estadounidenses estaban \u00abactuando muy descort\u00e9smente y comport\u00e1ndose como  bandidos\u00bb. Aunque mostraba un rostro complaciente en p\u00fablico, en privado  Gorbachov se refer\u00eda a Reagan como \u00abun mentiroso\u00bb.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En los d\u00edas finales de la Uni\u00f3n  Sovi\u00e9tica, el Secretario General del PCUS tuvo que andar a ciegas. Gorbachov no  ten\u00eda idea de lo que estaba ocurriendo en los laboratorios e industrias de alta  tecnolog\u00eda de Estados Unidos; ignoraba por completo que los laboratorios e  industrias sovi\u00e9ticas hab\u00edan sido comprometidos y hasta qu\u00e9 punto.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Los pragm\u00e1ticos de la Casa Blanca  andaban igualmente a ciegas mientras esto ocurr\u00eda.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El presidente Ronald Reagan jugaba su  carta de triunfo: la Iniciativa de Defensa Estrat\u00e9gica\/Guerra de las Galaxias.  Sab\u00eda que los sovi\u00e9ticos no pod\u00edan competir en esa liga, porque no pod\u00edan  sospechar que su industria electr\u00f3nica estaba infectada con virus y caballos de  Troya colocados all\u00ed por la comunidad de Inteligencia de Estados Unidos.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  La ex primera ministra brit\u00e1nica, en  sus memorias, publicadas por una importante editorial inglesa en 1993 con el  t\u00edtulo Margaret Thatcher, los a\u00f1os en Downing Street, expresa que todo  el plan de Reagan relacionado con la Guerra de las Galaxias y la intenci\u00f3n de hacer  colapsar econ\u00f3micamente a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica fue el plan m\u00e1s brillante de esa  administraci\u00f3n, y que condujo definitivamente al derrumbe del socialismo en  Europa.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En el cap\u00edtulo XVI de su libro explica  la participaci\u00f3n de su gobierno en la Iniciativa de Defensa Estrat\u00e9gica.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Llevarla a cabo fue, a juicio de  Thatcher, la \u00abdecisi\u00f3n m\u00e1s importante\u00bb de Reagan, \u00abprob\u00f3  resultar clave en la victoria del Oeste en la guerra fr\u00eda\u00bb. Impuso  \u00abm\u00e1s tensiones econ\u00f3micas y mayor austeridad\u00bb a la sociedad sovi\u00e9tica,  en fin, sus \u00abimplicaciones tecnol\u00f3gicas y financieras para la URSS fueron  devastadoras\u00bb.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Bajo el subt\u00edtulo \u00abReevaluando a  la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica\u00bb, describe una serie de conceptos cuya esencia est\u00e1  contenida en p\u00e1rrafos textuales tomados de ese largo pasaje, en los que deja  constancia del brutal complot.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n\u00abEn los albores de 1983, los  sovi\u00e9ticos deben haber comenzado a darse cuenta de que su juego de manipulaci\u00f3n  e intimidaci\u00f3n pronto se acabar\u00eda. Los gobiernos europeos no estaban dispuestos  a caer en la trampa tendida por la propuesta de una \u2018zona libre de armas  nucleares\u2019 para Europa. Continuaron los preparativos para el despliegue de los  misiles Crucero y Pershing. En el mes de marzo, el presidente Reagan anunci\u00f3  los planes de Estados Unidos para una Iniciativa de Defensa Estrat\u00e9gica (IDE),  cuyas consecuencias tecnol\u00f3gicas y financieras para la URSS ser\u00edan  devastadoras.\u00bb <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00ab[&#8230; ] no me cab\u00eda la menor duda  de lo correcto de su dedicaci\u00f3n en insistir en el programa. Analizado  retrospectivamente, ahora me queda claro que la decisi\u00f3n original de Ronald  Reagan sobre la Iniciativa de Defensa Estrat\u00e9gica fue la m\u00e1s importante de su  presidencia.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abAl formular nuestro enfoque a la  Iniciativa de Defensa Estrat\u00e9gica, hab\u00eda cuatro elementos diferentes que tuve  en cuenta. El primero fue la ciencia en s\u00ed misma.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nEstados Unidos impuso a la  URSS una brutal competencia militar con un extraordinario costo econ\u00f3mico. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n\u00abEl objetivo de Estados Unidos en  la Iniciativa de Defensa Estrat\u00e9gica era desarrollar una defensa nueva y mucho  m\u00e1s eficaz contra los misiles bal\u00edsticos.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abEste concepto de defensa se  basaba en la capacidad de atacar a los misiles bal\u00edsticos lanzados en cualquier  etapa de su vuelo, desde la fase de impulsi\u00f3n cuando el misil y todas sus  ojivas y se\u00f1uelos estaban juntos, hasta el punto de reentrada en la atm\u00f3sfera  terrestre en su camino hacia el blanco.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abEl segundo elemento que hab\u00eda  que tener en cuenta eran los acuerdos internacionales existentes, que limitaban  el despliegue de armas en el espacio y los sistemas de proyectiles  antibal\u00edsticos. El Tratado sobre la Limitaci\u00f3n de los Sistemas de Proyectiles  Antibal\u00edsticos, de 1972, enmendado por un Protocolo de 1974, permit\u00eda a Estados  Unidos y a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica emplazar un sistema de proyectiles antibal\u00edsticos  est\u00e1tico con hasta cien lanzacohetes para defender su campo de silos de misiles  bal\u00edsticos intercontinentales.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abLa Oficina de Relaciones  Exteriores y el Ministerio de Defensa brit\u00e1nicos siempre procuraron insistir en  la interpretaci\u00f3n m\u00e1s estrecha posible que los estadounidenses \u2014acertadamente a  mi juicio\u2014 creyeron que habr\u00eda significado que la Iniciativa de Defensa  Estrat\u00e9gica hab\u00eda muerto al nacer. Siempre he tratado de distanciarme de esta  fraseolog\u00eda y dej\u00e9 claro en privado y en p\u00fablico que no pod\u00eda decirse que se hubiera  completado la investigaci\u00f3n sobre si un sistema era viable hasta que se hubiese  ensayado con \u00e9xito. Subyacente en esta jerga, este punto al parecer t\u00e9cnico era  realmente una cuesti\u00f3n de evidente sentido com\u00fan. Sin embargo, se convertir\u00eda  en la cuesti\u00f3n que dividi\u00f3 a Estados Unidos y a la URSS en la cumbre de  Reykjavik, de modo que cobr\u00f3 gran importancia.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abEl tercer elemento en el c\u00e1lculo  fue la fuerza relativa de las dos partes en la defensa contra proyectiles  bal\u00edsticos. Solo la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica pose\u00eda un sistema de proyectiles  antibal\u00edsticos (conocido como GALOSH) en los alrededores de Mosc\u00fa, que en esos  momentos estaban perfeccionando. Los estadounidenses jam\u00e1s hab\u00edan emplazado un  sistema equivalente.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abLos sovi\u00e9ticos tambi\u00e9n estaban  m\u00e1s avanzados en las armas antisat\u00e9lites. Por consiguiente, hab\u00eda un argumento  fuerte de que los sovi\u00e9ticos ya hab\u00edan adquirido una ventaja inaceptable en  toda esta esfera.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abEl cuarto elemento era lo que  implicaba la Iniciativa de Defensa Estrat\u00e9gica para la disuasi\u00f3n. Al principio  sent\u00ed bastante simpat\u00eda por la filosof\u00eda tras el Tratado sobre la Limitaci\u00f3n de  los Sistemas de Proyectiles Antibal\u00edsticos, que era que mientras m\u00e1s  ultramoderna y efectiva fuera la defensa contra los misiles nucleares, mayor  presi\u00f3n hab\u00eda para procurar avances enormemente costosos en la tecnolog\u00eda para  las armas nucleares. Siempre cre\u00ed en una versi\u00f3n con ligeras condiciones de la  doctrina conocida como \u2018destrucci\u00f3n rec\u00edproca segura\u2019, MAD por sus siglas en  ingl\u00e9s. La amenaza de lo que yo prefiero llamar \u2018destrucci\u00f3n inaceptable\u2019 que  se producir\u00eda tras un intercambio nuclear era tal, que las armas nucleares  constitu\u00edan un elemento de disuasi\u00f3n efectivo contra la guerra no solo nuclear,  sino tambi\u00e9n convencional.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abPronto comenc\u00e9 a ver que la  Iniciativa de Defensa Estrat\u00e9gica no socavar\u00eda la disuasi\u00f3n nuclear, sino que  la fortalecer\u00eda. A diferencia del presidente Reagan y de otros miembros de su  Administraci\u00f3n, jam\u00e1s cre\u00ed que la Iniciativa de Defensa Estrat\u00e9gica podr\u00eda  ofrecer una protecci\u00f3n al ciento por ciento, pero permitir\u00eda que suficientes  misiles de Estados Unidos sobrevivieran a un primer golpe de los  sovi\u00e9ticos.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abEl tema de la Iniciativa de  Defensa Estrat\u00e9gica fue el que domin\u00f3 mis conversaciones con el presidente  Reagan y con los miembros de su Administraci\u00f3n cuando fui a Camp David el  s\u00e1bado 22 de diciembre de 1984 para informar a los estadounidenses sobre mis  conversaciones previas con el se\u00f1or Gorbachov. Esa fue la primera vez que o\u00ed al  presidente Reagan hablar sobre la Iniciativa de Defensa Estrat\u00e9gica. Habl\u00f3 de  eso apasionadamente. Estaba en su punto m\u00e1s idealista. Destac\u00f3 que la  Iniciativa de Defensa Estrat\u00e9gica ser\u00eda un sistema defensivo y que no era su  intenci\u00f3n obtener para Estados Unidos una ventaja unilateral. Es m\u00e1s, dijo que  si la Iniciativa de Defensa Estrat\u00e9gica ten\u00eda \u00e9xito estar\u00eda dispuesto a  internacionalizarla de modo que estuviera al servicio de todos los pa\u00edses, y le  hab\u00eda dicho lo mismo al se\u00f1or Gromyko. <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nReafirm\u00f3 su objetivo a largo plazo de  eliminar totalmente las armas nucleares.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abEsas observaciones me pusieron  nerviosa. Me horrorizaba pensar que Estados Unidos estuvieran dispuestos a  echar por la borda la ventaja tan arduamente ganada en materia de tecnolog\u00eda al  ponerla a disposici\u00f3n de todo el mundo.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abLo que escuch\u00e9, ahora que  lleg\u00e1bamos a la discusi\u00f3n de las probabilidades reales m\u00e1s que de una  concepci\u00f3n amplia, era tranquilizador. El presidente Reagan no simulaba que  ellos supieran a\u00fan a d\u00f3nde pudieran conducir las investigaciones. Pero recalc\u00f3  que \u2014adem\u00e1s de sus argumentos anteriores a favor de la Iniciativa de Defensa  Estrat\u00e9gica\u2014 seguirle el ritmo a Estados Unidos impondr\u00eda una presi\u00f3n econ\u00f3mica  a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Argument\u00f3 que no exist\u00eda un l\u00edmite pr\u00e1ctico en cuanto  hasta d\u00f3nde el gobierno sovi\u00e9tico podr\u00eda arrastrar a su pueblo por el camino de  la austeridad.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abAhora yo anotaba, mientras  conversaba con el asesor para la Seguridad Nacional Bud McFarlane, los cuatro  puntos que me parec\u00edan m\u00e1s cruciales.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abMis funcionarios luego  insertar\u00edan los detalles. El Presidente y yo acordamos un texto donde se  expon\u00eda la pol\u00edtica.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abLa secci\u00f3n principal de mi  declaraci\u00f3n expresa:<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abLe habl\u00e9 al Presidente acerca de  mi firme convicci\u00f3n de que el programa de investigaciones de la Iniciativa de  Defensa Estrat\u00e9gica deb\u00eda continuar. La investigaci\u00f3n, por supuesto, es  permitida seg\u00fan los tratados existentes entre Estados Unidos y la Uni\u00f3n  Sovi\u00e9tica; y, por supuesto, sabemos que los rusos ya tienen su programa de  investigaciones y, en opini\u00f3n de Estados Unidos, han ido ya m\u00e1s all\u00e1 de las investigaciones.  Convinimos en cuatro puntos: 1. El objetivo de Estados Unidos, de Occidente, no  era alcanzar la superioridad, sino mantener el equilibrio, tomando en cuenta  los avances sovi\u00e9ticos; 2. El despliegue relacionado con la Iniciativa de  Defensa Estrat\u00e9gica, en vista de las obligaciones que impon\u00edan los tratados,  tendr\u00eda que ser una cuesti\u00f3n para la negociaci\u00f3n; 3. El objetivo general es  aumentar, no socavar, disuasi\u00f3n; 4. La negociaci\u00f3n entre el Este y Occidente  debe apuntar hacia alcanzar la seguridad con niveles reducidos de sistemas  ofensivos de ambos lados. <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nEste ser\u00e1 el prop\u00f3sito de las negociaciones  reanudadas entre Estados Unidos y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica sobre el control de los  armamentos, que yo acojo con benepl\u00e1cito.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nEl libro Legado de Cenizas,  de Tim Weiner, una investigaci\u00f3n sobre los programas secretos de Estados  Unidos. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n\u00abPosteriormente supe que George  Schultz \u2014entonces Secretario de Estado\u2014 pensaba que yo hab\u00eda asegurado una  concesi\u00f3n demasiado grande por parte de los americanos en la redacci\u00f3n; pero  eso, de hecho, nos daba \u2014tanto a ellos como a nosotros\u2014 una l\u00ednea clara y  defendible, y ayudaba a tranquilizar a los miembros europeos de la OTAN. Un d\u00eda  de trabajo muy productivo.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nM\u00e1s adelante, con el subt\u00edtulo de  \u00abVisita A Washington: febrero de 1985\u00bb, Margaret Thatcher expresa:<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abVisit\u00e9 Washington nuevamente en  febrero de 1985. Las negociaciones sobre armamentos entre los americanos y la  Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica ya se hab\u00edan reanudado, pero la Iniciativa de Defensa  Estrat\u00e9gica segu\u00eda siendo una fuente de discusi\u00f3n. Yo deb\u00eda hablar ante una  reuni\u00f3n conjunta del Congreso en la ma\u00f1ana del mi\u00e9rcoles 20 de febrero y llev\u00e9  conmigo desde Londres como regalo una estatua de bronce de Winston Churchill, a  quien tambi\u00e9n muchos a\u00f1os antes se le hab\u00eda honrado con tal invitaci\u00f3n. Trabaj\u00e9  de manera especialmente ardua en este discurso. Utilizar\u00eda el teleprompter para pronunciarlo. Sab\u00eda que el Congreso hab\u00eda visto al propio \u2018Gran  Comunicador\u2019 pronunciando discursos intachables y yo tendr\u00eda un auditorio  exigente. <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nDe modo que decid\u00ed practicar la lectura del texto hasta que lograra  pronunciarlo con la entonaci\u00f3n y el \u00e9nfasis correctos. Hablar a partir del teleprompter,  debo agregar, es una t\u00e9cnica totalmente distinta a hablar a partir de notas. De  hecho, el presidente Reagan me prest\u00f3 su propio teleprompter y yo lo  hab\u00eda llevado de vuelta a la Embajada brit\u00e1nica, donde estaba alojada. Harvey  Thomas, quien me acompa\u00f1aba, lo consigui\u00f3 y, haciendo caso omiso de cualquier  desfase horario, practiqu\u00e9 hasta las 4:00 a.m. No me acost\u00e9, comenzando el  nuevo d\u00eda de trabajo con mi acostumbrado caf\u00e9 negro y mis tabletas de  vitaminas; despu\u00e9s conced\u00ed entrevistas televisivas a partir de las 6:45 a.m.;  pas\u00e9 por la peluquera y estuve lista a las 10:30 para partir hacia el  Capitolio. Utilic\u00e9 mi discurso, que abordaba extensamente los asuntos  internacionales, para dar un fuerte apoyo a la Iniciativa de Defensa  Estrat\u00e9gica. Tuve una acogida fabulosa.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abEl mes siguiente (marzo de 1985)  ocurri\u00f3 la muerte del se\u00f1or Chernenko y notablemente, sin mucha demora, la  sucesi\u00f3n del se\u00f1or Gorbachov a la direcci\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Una vez m\u00e1s  asist\u00ed a un funeral en Mosc\u00fa: el tiempo estaba, incluso, m\u00e1s fr\u00edo que en el de  Yuri Andr\u00f3pov. El se\u00f1or Gorbachov ten\u00eda que atender a gran cantidad de  dignatarios extranjeros. Pero tuve una charla de casi una hora con \u00e9l esa tarde  en el Sal\u00f3n de Santa Catalina del Kremlin. La atm\u00f3sfera era m\u00e1s formal que en  Chequers (residencia rural oficial de los primeros ministros brit\u00e1nicos desde  1921), y la presencia callada, sard\u00f3nica, del se\u00f1or Gromyko no ayudaba. Pero  pude explicarles las implicaciones de la pol\u00edtica que yo hab\u00eda convenido con el  presidente Reagan en el mes de diciembre anterior en Camp David. Estaba claro  que la Iniciativa de Defensa Estrat\u00e9gica era ahora la preocupaci\u00f3n principal de  los sovi\u00e9ticos en t\u00e9rminos de control de armamentos. El se\u00f1or Gorbachov trajo,  como hab\u00edamos esperado, un nuevo estilo al gobierno sovi\u00e9tico. \u00c9l hablaba  abiertamente del horrible estado de la econom\u00eda sovi\u00e9tica, aunque todav\u00eda en esta  etapa se apoyaba en los m\u00e9todos asociados con la campa\u00f1a del se\u00f1or Andr\u00f3pov por  una mayor eficiencia m\u00e1s que en una reforma radical. Un ejemplo de ello fueron  las medidas draconianas que tom\u00f3 Gorbachov contra el alcoholismo. Pero, a  medida que avanz\u00f3 el a\u00f1o, no hubo se\u00f1ales de mejor\u00eda de las condiciones en la  Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. De hecho, como se\u00f1al\u00f3 nuestro nuevo y gran embajador en Mosc\u00fa,  Brian Cartledge, que hab\u00eda sido mi secretario privado sobre relaciones  exteriores cuando result\u00e9 Primera Ministra por primera vez, en uno de sus  primeros informes, era cuesti\u00f3n de \u2018compota ma\u00f1ana y, mientras tanto, nada de  vodka hoy\u2019.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abLas relaciones de Gran Breta\u00f1a  con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica entraron en un claro periodo de frialdad como resultado  de las expulsiones que yo autoric\u00e9 de funcionarios sovi\u00e9ticos que hab\u00edan estado  realizando actos de espionaje.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abEn noviembre, el presidente  Reagan y el se\u00f1or Gorbachov celebraron su primera reuni\u00f3n en Ginebra. Sus  resultados fueron escasos \u2014los sovi\u00e9ticos insist\u00edan en vincular las armas  nucleares estrat\u00e9gicas con la suspensi\u00f3n de las investigaciones relativas a la  Iniciativa de Defensa Estrat\u00e9gica\u2014 pero pronto se desarroll\u00f3 una simpat\u00eda  personal entre los dos l\u00edderes. Se hab\u00eda expresado cierta preocupaci\u00f3n en  cuanto a que el avispado y joven hom\u00f3logo sovi\u00e9tico del presidente Reagan  pudiera superarlo en habilidad. Pero no fue as\u00ed, lo cual no me sorprendi\u00f3 en lo  absoluto, pues Ronald Reagan hab\u00eda tenido much\u00edsima pr\u00e1ctica en sus primeros  a\u00f1os como presidente del gremio de artistas de cine al llevar a cabo  negociaciones del sindicato sobre bases realistas \u2014y nadie era m\u00e1s realista que  el se\u00f1or Gorbachov.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abDurante 1986 el se\u00f1or Gorbachov  demostr\u00f3 gran sutileza en explotar la opini\u00f3n p\u00fablica occidental al presentar  propuestas tentadoras, pero inaceptables, sobre el control de armamentos. Los  sovi\u00e9ticos dijeron relativamente poco sobre el v\u00ednculo entre la Iniciativa de  Defensa Estrat\u00e9gica y la reducci\u00f3n de las armas nucleares. Pero no se les dio  raz\u00f3n alguna para creer que los americanos estaban dispuestos a suspender o  detener las investigaciones relativas a la Iniciativa de Defensa Estrat\u00e9gica. A  finales de ese a\u00f1o se acord\u00f3 que el presidente Reagan y el se\u00f1or Gorbachov \u2014con  sus Ministros de Relaciones Exteriores\u2014 se deber\u00edan reunir en Reykjavik,  Islandia, para discutir ofertas sustantivas.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abEl hecho era que nosotros no  pod\u00edamos contener la investigaci\u00f3n sobre nuevos tipos de armas. Ten\u00edamos que  ser los primeros en obtenerlas. Es imposible detener a la ciencia: no se  detendr\u00e1 por ser ignorada.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abEn retrospectiva, puede  considerarse que la Cumbre de Reykjavik ese fin de semana del 11 y 12 de  octubre [de 1986] tuvo una significaci\u00f3n absolutamente diferente a la que le  atribuy\u00f3 la mayor\u00eda de los comentaristas en ese entonces. Se les hab\u00eda preparado  una trampa a los americanos. Concesiones sovi\u00e9ticas cada vez mayores se  hicieron durante la Cumbre: convinieron por primera vez en que los elementos de  disuasi\u00f3n brit\u00e1nicos y franceses se excluyeran de las negociaciones sobre las  fuerzas nucleares de alcance intermedio; y que las reducciones en las armas  nucleares estrat\u00e9gicas deb\u00edan dejar a cada bando con cantidades iguales \u2014y no  s\u00f3lo una reducci\u00f3n porcentual, que habr\u00eda dejado a los sovi\u00e9ticos con clara  ventaja. Tambi\u00e9n hicieron concesiones significativas en cuanto a las cifras  relativas a las fuerzas nucleares de alcance intermedio. Cuando la Cumbre se  acercaba a su fin, el presidente Reagan propuso un acuerdo mediante el cual  todo el arsenal de armas nucleares estrat\u00e9gicas \u2014bombarderos, misiles Crucero y  bal\u00edsticos de largo alcance\u2014 se reducir\u00eda a la mitad en un plazo de cinco a\u00f1os  y las m\u00e1s poderosas de estas armas, los misiles bal\u00edsticos estrat\u00e9gicos, se  eliminar\u00edan en un plazo de diez a\u00f1os. El se\u00f1or Gorbachov era a\u00fan m\u00e1s ambicioso:  quer\u00eda que se eliminaran todas las armas nucleares estrat\u00e9gicas al concluir el  periodo de diez a\u00f1os.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abPero entonces repentinamente, al  mism\u00edsimo final, se accion\u00f3 la trampa. El presidente Reagan hab\u00eda concedido que  durante el periodo de diez a\u00f1os ambos bandos acordar\u00edan no retirarse del  Tratado sobre la Limitaci\u00f3n de los Sistemas de Proyectiles Antibal\u00edsticos,  aunque se permitir\u00eda el desarrollo y los ensayos compatibles con el  Tratado.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nPero Reagan sufri\u00f3 una extra\u00f1a amnesia  en torno al detonante de la brutal competencia militar que se le impuso a la  URSS, con un extraordinario costo econ\u00f3mico. Su publicitado diario no menciona  absolutamente nada del Dossier Farewell. En sus apuntes de cada d\u00eda,  publicados este a\u00f1o, Ronald Reagan, hablando de su estancia en Montebello, Canad\u00e1,  expresa: <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abDomingo 19 de julio (1981)<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abEl hotel es una maravillosa obra  de ingenier\u00eda, hecha totalmente de troncos. La mayor caba\u00f1a de troncos del  mundo.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abTuve un mano a mano con el  Canciller Schmidt (Jefe del gobierno alem\u00e1n). Estaba realmente deprimido y de  un humor pesimista acerca del mundo. <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abLuego me reun\u00ed con el presidente  Mitterrand, le expliqu\u00e9 nuestro programa econ\u00f3mico y que no ten\u00edamos nada que  ver con las altas tasas de inter\u00e9s.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abEsa noche cenamos solamente  nosotros 8. Los 7 jefes de Estado y el Presidente de la Comunidad Europea. Se  convirti\u00f3 realmente en una conversaci\u00f3n informal sobre cuestiones econ\u00f3micas,  debido b\u00e1sicamente a una sugerencia de la Primera Ministra Thatcher.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nEl resultado final de la gran  conspiraci\u00f3n y la alocada y costosa carrera armamentista, cuando la Uni\u00f3n  Sovi\u00e9tica estaba herida de muerte en el orden econ\u00f3mico, lo cuenta en la  introducci\u00f3n al libro de Thomas C. Reed, George H. W. Bush, el primer  Presidente de la dinast\u00eda Bush, quien particip\u00f3 de forma real en la Segunda  Guerra Mundial, al escribir textualmente:<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abLa guerra fr\u00eda fue una lucha a  favor de la mism\u00edsima alma de la humanidad. Fue una lucha a favor de un modo de  vida definido por la libertad de una parte y por la represi\u00f3n de la otra. Creo  que ya hemos olvidado cu\u00e1n larga y dura fue esa lucha, y cu\u00e1n cerca del  desastre nuclear estuvimos a veces. El hecho de que este no ocurriera da fe de  los honorables hombres y mujeres de ambos lados que mantuvieron su serenidad e  hicieron lo correcto \u2014seg\u00fan su criterio\u2014 en momentos de crisis.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abEste conflicto entre las  superpotencias que sobrevivieron a la Segunda Guerra Mundial comenz\u00f3 cuando yo  regresaba a casa de la guerra. En 1948, el a\u00f1o de mi graduaci\u00f3n de la  Universidad de Yale, los sovi\u00e9ticos trataron de cortar el acceso de Occidente a  Berl\u00edn. Ese bloqueo condujo a la creaci\u00f3n de la OTAN, fue seguido de la primera  prueba sovi\u00e9tica de la bomba at\u00f3mica, y se volvi\u00f3 sangriento con la invasi\u00f3n a  Corea del Sur. Detr\u00e1s de esto vinieron cuatro d\u00e9cadas de enfrentamientos nucleares,  guerras donde cada superpotencia apoyaba al bando contrario y privaciones  econ\u00f3micas.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abYo tuve el privilegio de ser el  Presidente de Estados Unidos cuando todo esto lleg\u00f3 a su fin. En el oto\u00f1o de  1989 los estados sat\u00e9lites comenzaron a liberarse y revoluciones mayormente  pac\u00edficas se extendieron por Polonia, Hungr\u00eda, Checoslovaquia y Rumania. Cuando  cay\u00f3 el muro de Berl\u00edn, sab\u00edamos que se acercaba el fin.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abTendr\u00edan que transcurrir a\u00fan dos  a\u00f1os para que se acabara el imperio de Lenin y Stalin. Yo recib\u00ed la buena nueva  por medio de dos llamadas telef\u00f3nicas. La primera me lleg\u00f3 el 8 de diciembre de  1991, cuando Boris Yeltsin me llam\u00f3 desde un pabell\u00f3n de caza cerca de Brest en  Bielorrusia. Habiendo sido recientemente elegido Presidente de la Rep\u00fablica rusa,  Yeltsin se hab\u00eda estado reuniendo con Leonid Kravchuk, presidente de Ucrania y  Stanislav Shushchevik, presidente de Bielorrusia. <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u2018Hoy ocurri\u00f3 un  acontecimiento muy importante en nuestro pa\u00eds,\u2019 dijo Yeltsin. \u2018Quise  inform\u00e1rselo yo mismo antes de que se enterara por la prensa.\u2019 Entonces me dio  la noticia: los Presidentes de Rusia, Bielorrusia y Ucrania hab\u00edan decidido  disolver la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abDos semanas m\u00e1s tarde, una  segunda llamada confirm\u00f3 que la antigua Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica desaparecer\u00eda. Mijail  Gorbachov me contact\u00f3 en Camp David en la ma\u00f1ana de Navidad de 1991. Nos dese\u00f3  una feliz Navidad a B\u00e1rbara y a m\u00ed y luego pas\u00f3 a resumir lo que hab\u00eda sucedido  en su pa\u00eds: la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica hab\u00eda dejado de existir. <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00c9l acababa de  comparecer en la televisi\u00f3n nacional para confirmar el hecho y hab\u00eda  transferido el control de las armas nucleares sovi\u00e9ticas al Presidente de  Rusia. <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u2018Pueden disfrutar de una tranquila noche de Navidad\u2019, nos dijo. Y as\u00ed  termin\u00f3 todo.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nConsta, por un art\u00edculo publicado en The  New York Times que la operaci\u00f3n utiliz\u00f3 casi todas las armas al alcance de  la CIA \u2014guerra sicol\u00f3gica, sabotaje, guerra econ\u00f3mica, enga\u00f1o estrat\u00e9gico,  contrainteligencia, guerra cibern\u00e9tica\u2014, todo ello en colaboraci\u00f3n con el  Consejo de Seguridad Nacional, el Pent\u00e1gono y el FBI. Destruy\u00f3 al pujante  equipo de espionaje sovi\u00e9tico, da\u00f1\u00f3 la econom\u00eda y desestabiliz\u00f3 el Estado de  ese pa\u00eds. Fue un \u00e9xito rotundo. De haberse hecho a la inversa (los sovi\u00e9ticos a  los norteamericanos), pudiera haberse visto como un acto de terrorismo.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nDel tema se habla tambi\u00e9n en otro  libro titulado Legado de Cenizas, que acaba de ser publicado. En la  solapa del libro se expresa que \u00abTim Weiner es un reportero de The New  York Times, quien ha escrito sobre los servicios de Inteligencia  estadounidenses durante veinte a\u00f1os, y obtuvo un Premio Pulitzer por su trabajo  sobre los programas secretos de Seguridad Nacional. Ha viajado a Afganist\u00e1n y  otros pa\u00edses para investigar de primera mano las operaciones encubiertas de la  CIA. Este es su tercer libro.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>\u00abLegado de Cenizas se basa  en m\u00e1s de 50 000 documentos, provenientes fundamentalmente de los propios  archivos de la CIA, y cientos de entrevistas a veteranos de dicha agencia,  incluidos diez directores. Nos muestra un panorama de la CIA desde su creaci\u00f3n  despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, pasando por sus batallas durante la  guerra fr\u00eda y la guerra contra el terrorismo iniciada el 11 de Septiembre del  2001.\u00bb<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El art\u00edculo de Jeremy Allison,  publicado en Rebeli\u00f3n en junio del 2006, y los de Rosa Miriam Elizalde,  publicados el 3 y el 10 de septiembre del a\u00f1o en curso, 2007, denuncian estos  hechos destacando la idea de uno de los fundadores del software libre, quien  se\u00f1al\u00f3 que: \u00aba medida que se complejizan las tecnolog\u00edas ser\u00e1 m\u00e1s dif\u00edcil  detectar acciones de ese tipo\u00bb.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Rosa Miriam public\u00f3 dos sencillos  art\u00edculos de opini\u00f3n de apenas cinco p\u00e1ginas cada uno. Si lo desea, puede  escribir un libro de muchas p\u00e1ginas. La recuerdo bien desde el d\u00eda en que, como  periodista muy joven, me pregunt\u00f3 ansiosa, nada menos que en una conferencia de  prensa hace m\u00e1s de 15 a\u00f1os, si yo pensaba que podr\u00edamos resistir el periodo  especial que nos ca\u00eda encima con la desaparici\u00f3n del campo socialista.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  La URSS se derrumb\u00f3 estrepitosamente.  Desde entonces hemos graduado a cientos de miles de j\u00f3venes en el nivel  superior de ense\u00f1anza. \u00a1Qu\u00e9 otra arma ideol\u00f3gica nos puede quedar que un nivel  superior de conciencia! La tuvimos cuando \u00e9ramos un pueblo en su mayor\u00eda  analfabeto o semianalfabeto. Si lo que se desea es conocer verdaderas fieras,  dejen que en el ser humano prevalezcan los instintos. Sobre eso se puede hablar  mucho.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En la actualidad, el mundo est\u00e1  amenazado por una desoladora crisis econ\u00f3mica. El gobierno de Estados Unidos  emplea recursos econ\u00f3micos inimaginables para defender un derecho que viola la  soberan\u00eda de todos los dem\u00e1s pa\u00edses: continuar comprando con billetes de papel  las materias primas, la energ\u00eda, las industrias de tecnolog\u00edas avanzadas, las  tierras m\u00e1s productivas y los inmuebles m\u00e1s modernos de nuestro planeta.<br \/>&#13;<br \/>\n    <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>Fidel Castro Ruz<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>Septiembre 18 del 2007<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>6:37 p.m.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<h6> 2007-09-20 12:23:40 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=12689'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=12688'>12688<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=12689'>12689<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>12690<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=12691'>12691<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=12692'>12692<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=12691'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexiones del comandante en jefe &#13; &#13; Mentiras deliberadas, muertes extra\u00f1as y agresi\u00f3n a la econom\u00eda mundial &#13; &#13; En una reflexi\u00f3n habl\u00e9 de barras de oro depositadas en los s\u00f3tanos de las Torres Gemelas. Esta vez el tema es bastante m\u00e1s complejo y dif\u00edcil de creer. 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