{"id":36808,"date":"2007-10-10T19:37:42","date_gmt":"2007-10-10T19:37:42","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=36808"},"modified":"2007-10-10T19:37:42","modified_gmt":"2007-10-10T19:37:42","slug":"bolivia-discriminacion-racial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=36808","title":{"rendered":"Bolivia: Discriminaci\u00f3n racial"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p class=\"titulogrande1\">Bolivia: Discriminaci\u00f3n racial<\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<p class=\"textogrande\">V\u00edctor Montoya<\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\"><strong>ALAI AMLATINA, 09\/10\/07, Estocolmo.-<\/strong> Desde cuando sent\u00ed la discriminaci\u00f3n racial en carne propia y dej\u00e9 de creer en la  historia oficial de los conquistadores, me resist\u00ed a compartir el  racismo existente en mi pa\u00eds, donde la mayor\u00eda de los ind\u00edgenas y  negros no comparten todav\u00eda la mesa del patr\u00f3n.<\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\">Los negros no figuran en los libros oficiales de historia,  aunque desde la \u00e9poca de la colonia viven en la regi\u00f3n subtropical de los  Yungas, donde se establecieron como agricultores, sin haber olvidado  su historia ni su pasado. Y, por mucho que no sepan precisar si sus  antepasados fueron tra\u00eddos de Senegal o de otras costas del oeste  africano, siguen conservando la tradici\u00f3n de coronar a su rey en la Bolivia republicana, pues seg\u00fan cuenta la leyenda, hab\u00eda un rey entre los negros  que fueron empleados como bestias de carga en las minas de Potos\u00ed.<\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\">Sin embargo, lo pat\u00e9tico de esta realidad es que, mientras  los afrobolivianos vienen coronando a sus reyes desde 1932, la  mayor\u00eda de los ni\u00f1os bolivianos, que aprendimos a conocer \u00c1frica a  trav\u00e9s de las revistas de Tarz\u00e1n, no ve\u00edamos en las calles a m\u00e1s negros  que a los mestizos disfrazados de morenos y tundiquis en la fiesta del  Carnaval.<\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\">Cuando los ni\u00f1os ve\u00edamos en la calle a un negro de verdad,  nos pellizc\u00e1bamos los brazos y dec\u00edamos al un\u00edsono: \u201c\u00a1Suerte  para m\u00ed! <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n\u00a1Suerte para m\u00ed!\u201d. En cambio algunos, que confund\u00edan el  exotismo con el racismo y ve\u00edan a un negro en sus sue\u00f1os, se despertaban  espantados y, restreg\u00e1ndose los ojos, exclamaban: \u201c\u00a1Enfermedad!  \u00a1Enfermedad!&#8230;\u201d.<\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\">A medida que fui creciendo, comprend\u00ed que el negro no s\u00f3lo  simbolizaba la suerte, sino tambi\u00e9n la mala suerte y la enfermedad. De  modo que en una conversaci\u00f3n coloquial, no era extra\u00f1o que alguien  dijera: \u201cpasarlas negra\u201d o \u201ctener la negra\u201d, en lugar de decir: \u201cme encuentro  en una situaci\u00f3n dif\u00edcil\u201d o \u201ctengo mala suerte\u201d. Pero la frase que  m\u00e1s me golpe\u00f3, como convoc\u00e1ndome a una reflexi\u00f3n necesaria, fue la  que escuch\u00e9 en boca de una de mis maestras, quien, a tiempo de  ense\u00f1arnos una fotograf\u00eda, dijo: \u201cEste hombre tiene el color de sufrido\u201d.  Desde entonces no he dejado de pensar en que estas expresiones de  desprecio, que los criollos y mestizos utilizaban para referirse  despectivamente a una persona de tez negra, trasluc\u00eda una clara discriminaci\u00f3n  racial.<\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\">Ahora entiendo mejor por qu\u00e9 mi t\u00eda, una se\u00f1ora presumida y  acomplejada, me aplicaba cremas en la cara y me pon\u00eda un gorro de visera  ancha. Claro que no era para cubrirme la piel del abrasante sol del  altiplano, sino para evitar que los vecinos me confundieran con los ni\u00f1os de  \u201ccolor sufrido\u201d. Por suerte, a mi t\u00eda no se le ocurri\u00f3 la idea de  blanquearme la piel a la fuerza, como a ese negrito del cuento que muri\u00f3  de pulmon\u00eda, de tanto que su ama lo lavaba en leche fr\u00eda.<\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\">Con el transcurso del tiempo, y gracias a los sermones de un  cura tercermundista, mi t\u00eda se fue liberando de sus prejuicios  raciales y empez\u00f3 a entender que el hombre negro no era un castigo  divino, ni un ser llegado de las catacumbas del infierno, sino un  individuo como cualquier otro, con los mismos derechos y las mismas  responsabilidades. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Aprendi\u00f3 tambi\u00e9n a rescatar los valores culturales de ese  continente que tanto aport\u00f3 a la cultura universal; empez\u00f3 a gustar del  jazz, esa m\u00fasica que tiene su origen en los ritmos africanos, y empez\u00f3  a leer las poes\u00edas de Nicol\u00e1s Guill\u00e9n y las novelas de Nadime Gordimer,  cuyos textos est\u00e1n inspirados en los mitos, leyendas y relatos que  los africanos conservaron en la memoria colectiva y la tradici\u00f3n  oral. Mi t\u00eda cambi\u00f3 tanto que, adem\u00e1s de llamarme Negrito con cari\u00f1o,  acab\u00f3 reconociendo que la madre del g\u00e9nero humano era negra y  vivi\u00f3 en \u00c1frica, all\u00ed donde se encuentran las ra\u00edces del \u00e1rbol geneal\u00f3gico de  la humanidad entera.<\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\">Si bien es cierto que mi t\u00eda se liber\u00f3 de sus prejuicios y  los afrobolivianos gozan de mayor libertad que durante la  colonia, es tambi\u00e9n cierto que algunos sectores de la sociedad,  constituidos por los estamentos m\u00e1s conservadores de la clase dominante,  contin\u00faan manifestando conceptos peyorativos contra el negro. El hecho  de agitar las banderas de la biolog\u00eda racial y el socialdarwinismo, y  plantear la tesis reaccionaria de que los blancos, gen\u00e9ticamente, son  superiores a los negros, y que debido a su inteligencia ocupan los  puestos de preferencia en la c\u00faspide de la pir\u00e1mide social, es una  forma de afirmar que los negros son \u201cbrutos\u201d y \u201cpobres\u201d por herencia  gen\u00e9tica; una mentira universal que debemos rechazar en\u00e9rgicamente, ya que  ni la pobreza de las mayor\u00edas, ni la discriminaci\u00f3n racial, ni la  divisi\u00f3n de la sociedad en clases, corresponden a un orden natural de  las cosas, sino a factores hist\u00f3ricos y econ\u00f3micos que determinaron que  lo blanco est\u00e9 arriba y lo oscuro est\u00e9 abajo. En lo que a m\u00ed respecta,  una vez m\u00e1s, me resisto a compartir la opini\u00f3n de quienes creen  todav\u00eda en la <br \/>&#13;<br \/>\n  supremac\u00eda del hombre blanco.<\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\">&#8211; V\u00edctor Montoya es escritor boliviano radicado en  Estocolmo, Suecia.<\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<h6> 2007-10-10 19:37:42 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=12633'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=12632'>12632<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=12633'>12633<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>12634<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=12635'>12635<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=12636'>12636<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=12635'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bolivia: Discriminaci\u00f3n racial &#13; V\u00edctor Montoya &#13; ALAI AMLATINA, 09\/10\/07, Estocolmo.- Desde cuando sent\u00ed la discriminaci\u00f3n racial en carne propia y dej\u00e9 de creer en la historia oficial de los conquistadores, me resist\u00ed a compartir el racismo existente en mi pa\u00eds, donde la mayor\u00eda de los ind\u00edgenas y negros no comparten todav\u00eda la mesa del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-36808","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36808","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=36808"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36808\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=36808"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=36808"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=36808"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}