{"id":36543,"date":"2008-01-09T17:47:40","date_gmt":"2008-01-09T17:47:40","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=36543"},"modified":"2008-01-09T17:47:40","modified_gmt":"2008-01-09T17:47:40","slug":"feliz-2008","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=36543","title":{"rendered":"Feliz 2008"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<h2 class=\"titulogrande1\">Feliz 2008<\/h2>\n<p>&#13;<\/p>\n<h3 class=\"textogrande\">Frei  Betto<\/h3>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\">\u00bfPor qu\u00e9 la fiesta de fin de a\u00f1o provoca tanta locura?\u00bfQu\u00e9 hay de especial en  el cambio de a\u00f1o? Nada, excepto la convenci\u00f3n num\u00e9rica, una invenci\u00f3n  indoar\u00e1biga que nos permite codificar el tiempo en horas, minutos y segundos y  establecer, seg\u00fan el movimiento de nuestro planeta en torno al sol y a las  fases de la luna, calendarios que distribuyen el tiempo en a\u00f1os de doce meses,  meses con casi 30 d\u00edas y d\u00edas con 24 horas exactas.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Lo que pasa es que no somos trilobitas sino humanos, dotados de la capacidad de  imprimir al tiempo car\u00e1cter hist\u00f3rico y sentido a la historia. La fiesta de fin  de a\u00f1o es, pues, un rito de paso. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Resuena en nuestro inconsciente el alivio por  terminar un a\u00f1o de tantos reveses, p\u00e9rdidas, sufrimientos, y celebrar  conquistas, avances y victorias. Hay que tirar cohetes, llenar copas, expresar  buenos prop\u00f3sitos a las divinidades que pueblan nuestras creencias, vestirse de  blanco como se\u00f1al de nuestra primera comuni\u00f3n con el nuevo a\u00f1o que comienza.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Vivimos apremiados por el misterio. Como las part\u00edculas subat\u00f3micas, somos  regidos por el principio de la indeterminaci\u00f3n. Esa imposibilidad de prever el  futuro suscita angustia, lo que nos lleva a tratar de descifrarlo por v\u00eda de la  lectura de los astros y de las cartas, de la sabidur\u00eda de videntes, de las  conchas de los santeros y santeras, de la rogaci\u00f3n a nuestros santos  protectores.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n\u00c9sta es una parad\u00f3jica caracter\u00edstica del posmodernismo: en plena era de la  emergencia de la f\u00edsica cu\u00e1ntica y de la ca\u00edda del determinismo hist\u00f3rico como  ideolog\u00eda, creemos que nuestro futuro est\u00e1 escrito en las estrellas. De ah\u00ed la  inercia, la indignaci\u00f3n inmovilizadora, la impotencia frente a los esc\u00e1ndalos  \u00e9ticos y al descaro con que los corruptos son absueltos por sus pares, esa  insensibilidad que para nada recuerda lo que se debiera conmemorar en este a\u00f1o:  los 40 a\u00f1os de Mayo de 1968.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En los pa\u00edses industrializados Mayo del 68 es el paradigma de la rebeld\u00eda, el  grito estancado en el aire sonorizado al fin en las manifestaciones  estudiantiles, los Estados Unidos derrotados por los vietnamitas, los Beatles  reinventando la canci\u00f3n, la moda subvirtiendo par\u00e1metros, las mujeres a la conquista  del derecho a apasionarse por primera vez innumerables veces, la castraci\u00f3n del  machismo, el resurgimiento esot\u00e9rico.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  De la parte sur del planeta los a\u00f1os de plomo, los generales metiendo en las  fundas de sus pistolas las llaves de los parlamentos, la utop\u00eda colgada en el  palo de arara, los caminos del exilio multiplic\u00e1ndose, los muertos y  desaparecidos enterrados en los archivos secretos de las Fuerzas Armadas. A\u00fan  as\u00ed, hab\u00eda sue\u00f1o, y no era motivado por la ingesti\u00f3n qu\u00edmica, brotaba del  hambre de libertad y de justicia, fomentaba el deseo irrefrenable de adjetivar  de nuevo la creatividad incensurable: el cinema, la bossa, la literatura, el  tropicalismo.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En el pasado, el futuro era mejor. Hoy, inmersos en esta sociedad de la  hiperestetizaci\u00f3n de la banalidad, en que las im\u00e1genes contraen el tiempo y la  web virtualiza el di\u00e1logo en la soledad digital, andamos en busca de una raz\u00f3n  para vivir. Perdimos el sentido hist\u00f3rico, cambiamos los v\u00ednculos de  solidaridad por la conectividad electr\u00f3nica, vendimos la libertad por un plato  de lentejas en forma de seguridad.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En el 2008 seremos llamados a las urnas municipales. Tendremos que discernir  entre los idealistas y los arribistas, los servidores p\u00fablicos y los que se  ahogan en el ego destilado en la embriaguez de los aplausos, los movidos por la  intransigencia de los principios \u00e9ticos y los que miran los recursos del Estado  como carne fresca para su gula insaciable.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  A\u00f1o de conmemorar el 60\u00ba aniversario de la Declaraci\u00f3n Universal de los  Derechos Humanos, que, para verg\u00fcenza de nosotros, los cat\u00f3licos, hasta el d\u00eda  de hoy no ha sido firmada por el Estado Vaticano.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En este mundo de atrocidades no hay otro modo de celebrarla m\u00e1s que exigiendo  su aplicaci\u00f3n y perfeccionamiento: que cese la ocupaci\u00f3n de Iraq, la  independencia de Puerto Rico, el fin del bloqueo a Cuba, la reducci\u00f3n de la  emisi\u00f3n de gas carb\u00f3nico, la paralizaci\u00f3n del desmantelamiento de la Amazonia,  la salvaci\u00f3n de \u00c1frica. Y que se le a\u00f1adan a la Declaraci\u00f3n los derechos  internacionales, planetarios, ambientales.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En Brasil es hora de que la Declaraci\u00f3n sea trasvasada del papel a la realidad  social. En que, pese a la actuaci\u00f3n valiente de la Secretar\u00eda Especial de  Derechos Humanos de la Presidencia de la Rep\u00fablica, imposible celebrar  conquistas en derechos humanos mientras la polic\u00eda estigmatiza como supuesto  traficante al morador de la favela; el Poder Judicial promueve la org\u00eda  compulsiva al meter mujeres en celdas repletas de hombres; los ind\u00edgenas y  negros son condenados a la miseria por la incuria de las autoridades; la  debilidad de la ley cubre de inmunidad a los corruptos y de impunidad a  bandidos y asesinos.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  No basta el prop\u00f3sito sincero de hacer algo nuevo en nuestras vidas el a\u00f1o  2008. Es necesario m\u00e1s: hacer nuevas las realidades que nos rodean, de modo que  se den cambios afectivos y la paz florezca como fruto de la justicia.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n\u00a1Feliz 2008!<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  &#8211; Frei Betto es escritor, autor de \u201cEl arte de sembrar estrellas\u201d, entre otros  libros.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <em>Traducci\u00f3n de J.L.Burguet<\/em><\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<div align=\"justify\" class=\"text1noticias\"><em>ALAI, Am\u00e9rica Latina en Movimiento<br \/>&#13;<br \/>\n<\/em><\/div>\n<p>&#13;<\/p>\n<h6> 2008-01-09 17:47:40 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=12395'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=12394'>12394<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=12395'>12395<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>12396<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=12397'>12397<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=12398'>12398<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=12397'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Feliz 2008 &#13; Frei Betto &#13; \u00bfPor qu\u00e9 la fiesta de fin de a\u00f1o provoca tanta locura?\u00bfQu\u00e9 hay de especial en el cambio de a\u00f1o? Nada, excepto la convenci\u00f3n num\u00e9rica, una invenci\u00f3n indoar\u00e1biga que nos permite codificar el tiempo en horas, minutos y segundos y establecer, seg\u00fan el movimiento de nuestro planeta en torno al [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-36543","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36543","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=36543"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36543\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=36543"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=36543"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=36543"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}