{"id":35915,"date":"2008-07-15T23:15:38","date_gmt":"2008-07-15T23:15:38","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=35915"},"modified":"2008-07-15T23:15:38","modified_gmt":"2008-07-15T23:15:38","slug":"el-descanso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=35915","title":{"rendered":"El descanso"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p class=\"text1noticias\">Reflexiones del compa\u00f1ero Fidel<\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<h1 class=\"titulogrande1\">El descanso<\/h1>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\">El l\u00edder de la Revoluci\u00f3n Cubana se encontr\u00f3 este martes con Gabriel Garc\u00eda  M\u00e1rquez y Mercedes, la esposa del Premio Nobel de Literatura colombiano.  Durante horas charlaron sobre los acontecimientos m\u00e1s trascendentales del mundo  y de los casi 50 a\u00f1os de amistad entre ellos.<\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\">Ayer martes ten\u00eda un c\u00famulo de cables con noticias sobre la reuni\u00f3n en Jap\u00f3n  de las potencias m\u00e1s industrializadas. Dejar\u00e9 el material para otro d\u00eda, si no  se vuelve fiambre. Decid\u00ed descansar. Prefer\u00ed reunirme con Gabo y su esposa,  Mercedes Barcha, que est\u00e1n de visita en Cuba hasta el d\u00eda 11. \u00a1Qu\u00e9 deseos ten\u00eda  de intercambiar con ellos para rememorar casi 50 a\u00f1os de sincera amistad!<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Nuestra agencia de noticias, sugerida por el Che, acababa de nacer, y \u00e9sta  contrat\u00f3, entre otros, los servicios de un modesto periodista de origen  colombiano, llamado Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez. Ni Prensa Latina ni Gabo pod\u00edan  suponer que hab\u00eda un Nobel por el medio; o tal vez \u00e9l s\u00ed, con la \u201cdescomunal\u201d  imaginaci\u00f3n del hijo del telegrafista en el correo de un pueblito de Colombia,  perdido entre los latifundios plataneros de una empresa yanqui.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/> &#13;<br \/>\n  Compart\u00eda su  suerte con un mont\u00f3n de hermanos, como era costumbre, y a pesar de eso su  padre, un colombiano que disfrutaba el privilegio de estar empleado gracias al  teclado telegr\u00e1fico, pudo enviarlo a estudiar.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Yo viv\u00ed una experiencia a la inversa. El correo con su teclado telegr\u00e1fico y  la escuelita p\u00fablica de Bir\u00e1n eran las \u00fanicas instalaciones en aquel caser\u00edo  que no constitu\u00edan una propiedad de mi padre; todos los dem\u00e1s bienes y  servicios de valor econ\u00f3mico eran de don \u00c1ngel, y por eso pude estudiar. Nunca  tuve el privilegio de conocer Aracataca, el pueblito donde naci\u00f3 Gabo, aunque  s\u00ed el de celebrar con \u00e9l mi 70 cumplea\u00f1os en Bir\u00e1n, adonde lo invit\u00e9.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Fue igualmente obra de la casualidad que cuando por iniciativa nuestra se  organizaba en Colombia un Congreso Latinoamericano de Estudiantes, la capital  de ese pa\u00eds fuera sede de la reuni\u00f3n de Estados latinoamericanos para crear la  OEA, siguiendo pautas de Estados Unidos, en el a\u00f1o 1948.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Recib\u00ed el honor de ser presentado a Gait\u00e1n por los estudiantes  universitarios colombianos. Este nos apoy\u00f3 y nos entreg\u00f3 folletos de lo que se  conoci\u00f3 como la Oraci\u00f3n de la Paz, discurso pronunciado en ocasi\u00f3n de la Marcha  del Silencio, la multitudinaria e impresionante manifestaci\u00f3n que desfil\u00f3 por  Bogot\u00e1, en protesta contra las masacres campesinas realizadas por la oligarqu\u00eda  colombiana. Gabo estaba en aquella marcha.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Germ\u00e1n S\u00e1nchez, el actual embajador cubano en Venezuela, transcribe en su  libro Transparencia de Emmanuel, p\u00e1rrafos textuales de lo que narr\u00f3 Gabo de  aquel episodio.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Hasta aqu\u00ed el azar.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Nuestra amistad fue fruto de una relaci\u00f3n cultivada durante muchos a\u00f1os en  que el n\u00famero de conversaciones, siempre para m\u00ed amenas, sumaron centenares.  Hablar con Garc\u00eda M\u00e1rquez y Mercedes siempre que ven\u00edan a Cuba \u2014y era m\u00e1s de  una vez al a\u00f1o\u2014 se convert\u00eda en una receta contra las fuertes tensiones en que  de forma inconsciente, pero constante, viv\u00eda un dirigente revolucionario  cubano.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En la propia Colombia, con motivo de la IV Cumbre Iberoamericana, los  anfitriones organizaron un paseo en coche por el recinto amurallado de  Cartagena, una especie de Habana Vieja, reliquia hist\u00f3rica protegida. Los  compa\u00f1eros de la Seguridad cubana me hab\u00edan dicho que no era conveniente  participar en el paseo programado. Pens\u00e9 que se trataba de una preocupaci\u00f3n  excesiva, ya que por demasiada compartimentaci\u00f3n los que me informaron  desconoc\u00edan datos concretos. Yo siempre respet\u00e9 su profesionalidad y cooper\u00e9  con ellos.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Llam\u00e9 al Gabo, que estaba cerca, y le dije bromeando: \u201c\u00a1Monta con nosotros  en este coche para que no nos disparen!\u201d As\u00ed lo hizo. A Mercedes, que qued\u00f3 en  el punto de partida, le a\u00f1ad\u00ed en el mismo tono: \u201cVas a ser la viuda m\u00e1s joven.\u201d  \u00a1No lo olvida! El caballo parti\u00f3 renqueando con su pesada carga. Los cascos  resbalaban en el pavimento.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Despu\u00e9s supe que ocurri\u00f3 all\u00ed lo mismo que cuando en Santiago de Chile una  c\u00e1mara de televisi\u00f3n que conten\u00eda un arma autom\u00e1tica apunt\u00f3 hacia m\u00ed en una  entrevista de prensa, y el mercenario que la operaba no se atrevi\u00f3 a disparar.  En Cartagena estaban con fusiles telesc\u00f3picos y armas autom\u00e1ticas emboscados en  un punto del recinto amurallado, y otra vez temblaron los que deb\u00edan apretar el  gatillo. El pretexto fue que la cabeza del Gabo se interpon\u00eda obstruyendo la  visi\u00f3n.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Ayer, durante nuestra conversaci\u00f3n, rememor\u00e9 y les pregunt\u00e9 a \u00e9l y a  Mercedes \u2014campeona ol\u00edmpica de los datos\u2014 sobre multitud de temas vividos  dentro y fuera de Cuba en que estuvimos presentes. La Fundaci\u00f3n del Nuevo Cine  Latinoamericano, creada por Cuba y presidida por Garc\u00eda M\u00e1rquez, ubicada en la  antigua quinta Santa B\u00e1rbara \u2014hist\u00f3rica por lo positivo y negativo de sus  antecedentes en el primer tercio del pasado siglo\u2014, y la Escuela del Nuevo Cine  Latinoamericano que dirige esa Fundaci\u00f3n, y est\u00e1 ubicada en las proximidades de  San Antonio de los Ba\u00f1os, ocuparon un espacio de nuestro encuentro.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Birri, con su larga barba negra, hoy tan blanca como la nieve, y otros  muchos personajes cubanos y extranjeros, pasaron por nuestro recuento.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Gabo a mis ojos gan\u00f3 respeto y admiraci\u00f3n por su capacidad para organizar la  escuela de forma meticulosa y sin olvidar un solo detalle. Yo lo hab\u00eda  supuesto, por prejuicio, un intelectual lleno de maravillosa fantas\u00eda; ignoraba  cu\u00e1nto realismo hab\u00eda en su mente.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Decenas de acontecimientos dentro y fuera de Cuba, en que ambos estuvimos  presentes, fueron mencionados. \u00a1C\u00f3mo pasan cosas en decenas de a\u00f1os!<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Dos horas para conversar, como es de suponer, no alcanzaron. La reuni\u00f3n  hab\u00eda comenzado a las 11:35 a.m. Los invit\u00e9 a almorzar, algo que nunca hice con  visitante alguno durante estos casi dos a\u00f1os, pues no lo hab\u00eda pensado nunca.  Comprend\u00ed que yo estaba realmente de vacaciones y se lo dije. Improvis\u00e9. Pude  resolver. Ellos almorzaron lo suyo, y por mi parte cumpl\u00ed la dieta  disciplinadamente, sin salirme un \u00e1pice, no para a\u00f1adir a\u00f1os a la vida, sino  productividad a las horas.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Apenas llegaron, me hab\u00edan entregado un peque\u00f1o y agradable obsequio  envuelto en papel de atractivos y vivos colores. Conten\u00eda peque\u00f1os vol\u00famenes un  poco mayores pero menos alargados que una tarjeta postal. Cada uno ten\u00eda entre  40 y 60 p\u00e1ginas, en letra peque\u00f1ita pero legible. Son los discursos  pronunciados en Estocolmo, capital de Suecia, por cinco Premios Nobel de  Literatura de los otorgados en los \u00faltimos 60 a\u00f1os. \u201cPara que tengas material  de lectura\u201d \u2014me dijo Mercedes al entreg\u00e1rmelo.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Les ped\u00ed m\u00e1s datos sobre el regalo antes de que ambos se marcharan a las  cinco de la tarde. \u201cHe pasado las horas m\u00e1s agradables desde que enferm\u00e9 hace  casi dos a\u00f1os\u201d \u2014les dije sin vacilar. Es lo que sent\u00ed.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n\u201cHabr\u00e1 otras\u201d, \u2014respondi\u00f3 el Gabo.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nPero no cesaba mi curiosidad. Mientras caminaba, un rato despu\u00e9s, le ped\u00ed a  un compa\u00f1ero traer el obsequio. <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nConsciente del ritmo con que ha cambiado el  mundo en las \u00faltimas d\u00e9cadas, me preguntaba: \u00bfqu\u00e9 pensaron algunos de aquellos  brillantes escritores que vivieron antes de esta \u00e9poca turbulenta e incierta de  la humanidad?<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nLos cinco Premios Nobel seleccionados en la peque\u00f1a colecci\u00f3n de discursos  que ojal\u00e1 puedan leer un d\u00eda nuestros compatriotas, por orden cronol\u00f3gico,  fueron:<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n  William Faulkner (1949)<br \/>&#13;<br \/>\n  Pablo Neruda (1971)<br \/>&#13;<br \/>\n  Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez (1982)<br \/>&#13;<br \/>\n  John Maxwell Coetzee (2003)<br \/>&#13;<br \/>\n  Doris Lessing (2007)<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  A Gabo no le gustaba pronunciar discursos. Se pas\u00f3 meses buscando datos  \u2014recuerdo\u2014, angustiado por las palabras que deb\u00eda pronunciar para recibir el  Premio. Lo mismo le ocurri\u00f3 con el breve discurso que deb\u00eda dirigir en la cena  que le ofrecieron despu\u00e9s del Premio. Si ese hubiera sido su oficio, es seguro  que Gabo habr\u00eda muerto de infarto.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  No debe olvidarse que el Nobel se otorga en la capital de un pa\u00eds que no ha  sufrido los estragos de una guerra en m\u00e1s de 150 a\u00f1os, regido por una monarqu\u00eda  constitucional y gobernado por un partido socialdem\u00f3crata donde un hombre tan  noble como Olof Palme fue asesinado por su esp\u00edritu solidario con los pa\u00edses  pobres del mundo. No era f\u00e1cil la misi\u00f3n a cumplir por Gabo.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Nada sospechosa de procomunista, la instituci\u00f3n sueca asign\u00f3 el Premio Nobel  a William Faulkner, un inspirado y rebelde escritor norteamericano; a Pablo  Neruda, militante del Partido Comunista, quien lo recibe en d\u00edas gloriosos de  Salvador Allende, cuando el fascismo intentaba apoderarse de Chile, y a Gabriel  Garc\u00eda M\u00e1rquez, genial y prestigiosa pluma de nuestra \u00e9poca.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  No es necesario decir c\u00f3mo pensaba el Gabo. Basta transcribir simplemente  los p\u00e1rrafos finales de su discurso, una joya de la prosa, al recibir el Premio  Nobel el 10 de diciembre de 1982, mientras Cuba, digna y heroica, resist\u00eda el  bloqueo yanqui.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n\u201cUn d\u00eda como el de hoy, mi maestro William Faulkner dijo en este lugar: \u2018Me  niego a admitir el fin del hombre\u2019\u201d \u2014afirm\u00f3.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u201cNo me sentir\u00eda digno de ocupar este sitio que fue suyo si no tuviera la  conciencia plena de que por primera vez desde los or\u00edgenes de la humanidad, el  desastre colosal que \u00e9l se negaba a admitir hace 32 a\u00f1os es ahora nada m\u00e1s que  una simple posibilidad cient\u00edfica. Ante esta realidad sobrecogedora que a  trav\u00e9s de todo el tiempo humano debi\u00f3 de parecer una utop\u00eda, los inventores de  f\u00e1bulas que todo lo creemos nos sentimos con el derecho de creer que todav\u00eda no  es demasiado tarde para emprender la creaci\u00f3n de la utop\u00eda contraria.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u201cUna nueva y arrasadora utop\u00eda de la vida, donde nadie pueda decidir por otros  hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la  felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien a\u00f1os de soledad tengan por  fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra.\u201d<\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\">Fidel Castro Ruz<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Julio 9 de 2008<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  7:26 p.m.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n(Tomado de Cubadebate)<\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<h6> 2008-07-15 23:15:38 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=11829'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=11828'>11828<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=11829'>11829<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>11830<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=11831'>11831<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=11832'>11832<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=11831'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexiones del compa\u00f1ero Fidel &#13; El descanso &#13; El l\u00edder de la Revoluci\u00f3n Cubana se encontr\u00f3 este martes con Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez y Mercedes, la esposa del Premio Nobel de Literatura colombiano. 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