{"id":35593,"date":"2008-09-22T16:31:46","date_gmt":"2008-09-22T16:31:46","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=35593"},"modified":"2008-09-22T16:31:46","modified_gmt":"2008-09-22T16:31:46","slug":"efectos-curativos-del-perdon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=35593","title":{"rendered":"Efectos curativos del Perd\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p class=\"titulogrande1\"><strong>Efectos  curativos del Perdon<\/strong><\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\">En el oto\u00f1o de 2003, unos 40 investigadores se  reunieron en Atlanta para revisar sus hallazgos sobre el poder curativo del  perd\u00f3n. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\nUn estudio  demostr\u00f3 que olvidar los resentimientos puede reducir el dolor de espalda  cr\u00f3nico. <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nOtro revel\u00f3  que el perd\u00f3n disminuye las reca\u00eddas en personas drogadictas. <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nY seg\u00fan otro  estudio, realizado con im\u00e1genes de resonancia magn\u00e9tica, el simple acto de  pensar en la empat\u00eda y la reconciliaci\u00f3n pone a funcionar la circunvoluci\u00f3n  temporal media izquierda del cerebro, lo que indica que todos tenemos un centro  mental del perd\u00f3n&#8230;<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nEl Doctor Fred Luskin, director del proyecto sobre  el perd\u00f3n de la Universidad Stanford, ha observado que desterrar la ira reduce  el str\u00e9s hasta el 50 por ciento. <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nLos  participantes de sus estudios tambi\u00e9n han\u00a0  mostrado mejor\u00eda en vigor f\u00edsico, estado de \u00e1nimo, calidad de sue\u00f1o y  vitalidad general.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n&#8216;Llevar a cuestas una carga de amargura y rabia por  haber sufrido un agravio es muy da\u00f1ino&#8217;, afirma.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nLa raz\u00f3n es que estamos conformados para reaccionar  ante cualquier cosa que nos produzca tensi\u00f3n como si fuera una crisis, ya sea  una alarma de incendios o recordar un pleito encarnizado. <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nEn una  situaci\u00f3n as\u00ed, nuestro cuerpo segrega hormonas del estr\u00e9s adrenalina y  cortisol, que nos acelera el pulso, la respiraci\u00f3n y el pensamiento.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nOcurre  tambi\u00e9n un aumento en el nivel de glucosa en la sangre, lo cual tensa los  m\u00fasculos, y de factores coagulantes. <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nEsto resulta inofensivo si el susto es pasajero  (como un percance leve de tr\u00e1nsito), pero la ira y el resentimiento perduran  mucho m\u00e1s y convierten en toxinas las hormonas que deber\u00edan protegernos.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nEl efecto inhibidor del cortisol sobre el sistema  inmunitario est\u00e1 asociado con algunos trastornos graves. <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nBruce McEwen,  director del laboratorio de neuroendocrinolog\u00eda de la Universidad Rockefeller  en Nueva York, dice que el cortisol atrofia las neuronas, causa p\u00e9rdida de  memoria y aumenta la presi\u00f3n arterial y el nivel de glucosa en la sangre, lo  cual propicia el endurecimiento de las arterias y la aparici\u00f3n de problemas  cardiacos.<br \/>&#13;<br \/>\nAl parecer, perdonar detiene la secreci\u00f3n de estas  hormonas. <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nEn Marzo de  2003, unos investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison reclutaron para  un estudio a 36 excombatientes varones enfermos de las coronarias y agobiados  por los dolorosos motivos, algunos relacionados con la guerra y otros con  problemas conyugales, laborales o traumas de la infancia. <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nLa mitad  recibieron terapia para perdonar, y cuando la aplicaron se observ\u00f3 en ellos una  mayor afluencia de sangre al coraz\u00f3n.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nLa pr\u00e1ctica del perd\u00f3n es por tanto algo muy  saludable y adem\u00e1s produce un efecto domin\u00f3 sobre nuestro entorno. Como  muestra, un bot\u00f3n: esta es una\u00a0 historia  ver\u00eddica que ocurri\u00f3 hace veinte a\u00f1os. <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nJulio, un  brillante ejecutivo que trabajaba en una multinacional, tuvo que enfrentarse a  una situaci\u00f3n muy com\u00fan en este tipo de ambiente: la envidia.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nUn compa\u00f1ero suyo, que no pose\u00eda el mismo carisma  que \u00e9l, se hab\u00eda dedicado a criticarlo duramente a sus espaldas porque lo ve\u00eda como  un competidor y planeaba. Esto dur\u00f3 muchos meses hasta que un buen d\u00eda Julio  sinti\u00f3 la necesidad repentina de llamar a este compa\u00f1ero y  decirle que le perdonaba por sus habladur\u00edas, que no le apetec\u00eda trabajar en un  ambiente tenso, y le propuso que fueran amigos. El otro acept\u00f3 encantado y  cesaron las cr\u00edticas, pero el destino quiso que este chico, de apenas 35  abriles, falleciera en un accidente de aviaci\u00f3n una semana despu\u00e9s.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nEs como si  intuitivamente Julio hubiera captado este triste desenlace y hubiera querido  saldar las cuentas con su compa\u00f1ero antes de que se fuera. <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nPero lo curioso es que apenas unos d\u00edas despu\u00e9s,  recibi\u00f3 una llamada de su superior jer\u00e1rquico para convocarle a una reuni\u00f3n. Le  dijo a Julio que hab\u00eda estado mirando su expediente porque necesitaban cubrir  un puesto directivo en otra ciudad (su jefe era extranjero y llevaba poco  tiempo en la divisi\u00f3n espa\u00f1ola), y se hab\u00eda dado cuenta de que era un buen  profesional pero un tanto conflictivo, juerguista y \u00e1crata.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nLe dijo lo siguiente: &#8216;He decidido romper este  expediente para que nadie pueda verlo as\u00ed que prescindir\u00e9 de los comentarios  poco gratos de tus anteriores jefes y te dar\u00e9 una oportunidad porque creo que  tienes madera de l\u00edder y que vales para el puesto que tenemos vacante&#8217;. Julio  no cab\u00eda en s\u00ed de gozo, fue nombrado para un interesante ascenso.<br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\nPero, a lo  que \u00edbamos: plant\u00f3 en su propio jard\u00edn las semillas del perd\u00f3n y estas  fructificaron a los pocos d\u00edas. Y ahora que se est\u00e1n acelerando tanto los  procesos, los frutos pueden ser cosechados incluso en horas. <br \/>&#13;<br \/>\n<br \/>&#13;<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n se  apunta a comprobarlo?<\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\">(Recibido de la doctora Nery Estevez, psicologo)<\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<h6> 2008-09-22 16:31:46 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=11539'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=11538'>11538<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=11539'>11539<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>11540<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=11541'>11541<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=11542'>11542<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=11541'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Efectos curativos del Perdon &#13; En el oto\u00f1o de 2003, unos 40 investigadores se reunieron en Atlanta para revisar sus hallazgos sobre el poder curativo del perd\u00f3n. &#13; &#13; Un estudio demostr\u00f3 que olvidar los resentimientos puede reducir el dolor de espalda cr\u00f3nico. &#13; &#13; Otro revel\u00f3 que el perd\u00f3n disminuye las reca\u00eddas en personas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-35593","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35593","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=35593"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35593\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=35593"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=35593"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=35593"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}