{"id":35267,"date":"2008-12-16T17:06:25","date_gmt":"2008-12-16T17:06:25","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=35267"},"modified":"2008-12-16T17:06:25","modified_gmt":"2008-12-16T17:06:25","slug":"argentina-los-dilemas-de-la-politica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=35267","title":{"rendered":"Argentina: Los dilemas de la pol\u00edtica"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p align=\"justify\"><span class=\"titulogrande1\">Argentina:  Los dilemas de la pol\u00edtica<\/span><br \/>&#13;<br \/>\n    <br \/>&#13;<br \/>\n    <span class=\"text1noticias\">Julio C. Gambina<br \/>&#13;<br \/>\n    <br \/>&#13;<br \/>\n    ALAI AMLATINA, 16\/12\/2008, Buenos Aires.- Tras cinco a\u00f1os de crecimiento al 9%  acumulativo anual, muchos creyeron que la normalizaci\u00f3n pol\u00edtica retornaba a la  Argentina. Es que el crecimiento econ\u00f3mico esconde la subsistencia de problemas  estructurales. Para el discurso hegem\u00f3nico parece no importar el desempleo o la  pobreza ya que por un lustro la tendencia era decreciente, a\u00fan con precariedad,  informalidad y bajos ingresos. Si el presente era promisorio con relaci\u00f3n a un  pasado turbulento como el de los recesivos a\u00f1os transcurridos entre 1998 y  2002, lo que importaba era la reversi\u00f3n del ciclo asociado a una imagen de no  retorno y ascendente progreso. <br \/>&#13;<br \/>\n  \u00a0<br \/>&#13;<br \/>\n  El sentido com\u00fan imperante rezaba que la asignatura pendiente para eliminar la  pobreza llegar\u00eda finalmente, no en vano del 57% de poblaci\u00f3n bajo la l\u00ednea de  la pobreza se hab\u00eda reducido al 24% y el 21,5% de desempleados hab\u00eda disminuido  al 7,8%. Era solo cuesti\u00f3n de tiempo para cumplir el sue\u00f1o de eliminar ambos  flagelos sociales. En el plano pol\u00edtico, la normalidad se manifestaba como  renovaci\u00f3n presidencial en diciembre del 2007, con continuidad de los  principales ejes en el gobierno y buena parte del gabinete de ministros.  Cristina Fern\u00e1ndez era la continuidad de N\u00e9stor Kirchner y no se dudaba de una  proyecci\u00f3n similar, con el ejercicio del Poder Ejecutivo de \u201cuna u otro\u201d por  varios periodos constitucionales.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El kirchnerismo expresaba la nueva cara de la hegemon\u00eda pol\u00edtica en la  Argentina. El imaginario era entonces de normalidad econ\u00f3mica y pol\u00edtica, lo que  hac\u00eda realidad la propuesta realizada el 25\/5\/03 por el Presidente electo para  \u201creconstruir el capitalismo nacional\u201d, traducido como un orden socioecon\u00f3mico  \u201cserio\u201d o \u201cnormal\u201d. Los piquetes, asambleas y cacerolazos propios de un tiempo  de protesta, organizaci\u00f3n y movilizaci\u00f3n, daban lugar al retorno de las  negociaciones colectivas de los contratos de trabajo y a la conciliaci\u00f3n de  clases en un renovado \u201cConsejo del salario m\u00ednimo, el empleo y la  productividad\u201d. Todo indicaba que se pasaba de la lucha de calles a la  concertaci\u00f3n mediada por las corporaciones.<br \/>&#13;<br \/>\n  \u00a0<br \/>&#13;<br \/>\n  Claro que subsist\u00edan los l\u00edmites institucionales y la tradici\u00f3n del sindicato  \u00fanico, a\u00fan con la renovaci\u00f3n gremial expresada en nueva organicidad de  trabajadores y empresarios. En el centro de escena brillaba el acuerdo pol\u00edtico  entre el gobierno, los industriales de la Uni\u00f3n Industrial Argentina (UIA) y  los sindicalistas de la Confederaci\u00f3n General del Trabajo (CGT). A ellos  asociados aparec\u00edan otra franja de beneficiarios del modelo de producci\u00f3n y  exportaci\u00f3n que se inaugur\u00f3 con la devaluaci\u00f3n de Duhalde y el respiro por el  no pago parcial del endeudamiento logrado entre 2002 y 2005 por Rodr\u00edguez Sa\u00e1.  Estas dos \u00faltimas medidas son causa originaria directa del ciclo de crecimiento  posterior.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Sin embargo, la normalidad se afect\u00f3 con el conflicto surgido por el lado menos  esperado, el campo. Producto de grandes cambios operados, tecnol\u00f3gicos,  productivos y econ\u00f3micos, especialmente en los a\u00f1os 90\u00b4, la liberalizaci\u00f3n del  sector agropecuario hab\u00eda transformado el perfil productivo local desde la  diversidad productiva a la hegemon\u00eda de la soja transg\u00e9nica. Alcanzaron pocos  15 a\u00f1os para entronizar el predominio de la soja sobre producciones  tradicionales en emblem\u00e1ticas zonas (algod\u00f3n en el Chaco, p.e.) y para  colonizar tierras destinadas al ganado y otros cultivos. Esos cambios  materiales sustentaron nuevas culturas sociales y de clase, con sus respectivas  manifestaciones de riqueza y pobreza. Como en todo tiempo de \u201cprogreso\u201d lo  visible era la expansi\u00f3n de la construcci\u00f3n y la renovaci\u00f3n del parque  automotor y de maquinaria agr\u00edcola derivado del boom de precios internacionales  y de la extensi\u00f3n de la frontera de la soja.<br \/>&#13;<br \/>\n  \u00a0<br \/>&#13;<br \/>\n  Era escamoteado el problema de la agricultura familiar y comunitaria, tanto  como de los peque\u00f1os productores insubordinados a la nueva l\u00f3gica de la  producci\u00f3n de soja. El fen\u00f3meno aparec\u00eda como un problema a resolver con los  frutos de una distribuci\u00f3n secundaria derivada del progreso sustancial de la  producci\u00f3n hegem\u00f3nica. La l\u00f3gica pol\u00edtica se estremeci\u00f3 cuando el gobierno  intent\u00f3 apropiar renta con argumentos cambiantes entre marzo y julio, ya que  termin\u00f3 proponiendo una utilizaci\u00f3n no explicitada al comienzo. <br \/>&#13;<br \/>\n  \u00a0<br \/>&#13;<br \/>\n  El destino final de los eventuales recursos apareci\u00f3 m\u00e1s por la presi\u00f3n social  que por convicci\u00f3n originaria. La realidad es que los propietarios no quisieron  resignar ganancias y el gobierno erosion\u00f3 buena parte del consenso pol\u00edtico  logrado hacia fines del verano.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Nuevo ciclo<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Un ciclo pol\u00edtico estaba llegando a su final y habilit\u00f3 un reordenamiento de la  pol\u00edtica, a derecha e izquierda. Aunque el kirchnerismo lograba normalizar el  Partido Justicialista (PJ) y atraer al mismo a Roberto Lavagna, ex Ministro de  Econom\u00eda de Duhalde y Kirchner, el conflicto agrario reaviv\u00f3 la sempiterna  interna del peronismo para desarmar el orden en construcci\u00f3n y hacer emerger  nuevas apetencias de poder pol\u00edtico. Puesta en funcionamiento la l\u00f3gica  pol\u00edtica de grupos peronistas desplazados, emergi\u00f3 la disidencia parlamentaria  que arrastr\u00f3 a la divisi\u00f3n en el Poder Ejecutivo, reanimando la posibilidad  rediviva del raqu\u00edtico radicalismo. <br \/>&#13;<br \/>\n  \u00a0<br \/>&#13;<br \/>\n  El vicepresidente Julio Cobos, desoyendo el mandato presidencial con su voto  negativo, encendi\u00f3 las esperanzas de otro proyecto pol\u00edtico para la  normalizaci\u00f3n capitalista de un ciclo de ascendentes ganancias para la clase  dominante. Por primera vez en mucho tiempo se ganaba la calle, arrastrando a  peque\u00f1os productores y parte de las capas medias urbanas con un conflicto que  supon\u00eda beneficios extraordinarios para la clase dominante. El gobierno perd\u00eda  consenso entre sectores que lo hab\u00edan votado recientemente y perd\u00eda voluntades  de grupos pol\u00edticos al interior del peronismo y de otros no peronistas que  hab\u00edan protagonizado la expectativa de una construcci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 del peronismo.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El escenario hab\u00eda cambiado, aunque debe reconocerse que nuevos aliados  conquist\u00f3 en ese proceso, especialmente entre un grupo importante de  intelectuales. El desorden de la pol\u00edtica incluy\u00f3 a la izquierda que se  posicion\u00f3 en variadas formas en el conflicto, con y contra el gobierno; con y  contra sectores del campo; incluso aquellos que pretendieron quedar afuera de  una u otra parcialidad.<br \/>&#13;<br \/>\n  \u00a0<br \/>&#13;<br \/>\n  Fue un dilema que atraves\u00f3 a organizaciones sociales como la CTA y a los  partidos pol\u00edticos del espectro de izquierda. Algunos imaginaron una nueva base  social para la derecha pol\u00edtica y azuzaron el temor con argumentos de una  derechizaci\u00f3n de la sociedad, en el sentido que suger\u00edan las movilizaciones que  indujeron cambios regresivos en la legislaci\u00f3n penal y el nuevo gobierno de la  Ciudad de Buenos Aires.<br \/>&#13;<br \/>\n  \u00a0<br \/>&#13;<br \/>\n  La realidad es que retornaba la crisis de la pol\u00edtica y volv\u00eda ef\u00edmera la  apariencia de normalizaci\u00f3n social del ciclo posterior a la crisis del 2001. Se  presenta as\u00ed la apertura de un nuevo ciclo pol\u00edtico con dilemas a dirimir en el  corto y mediano plazo.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Entre las clases dominantes se habilita un debate sobre las personas y  proyectos para liderar un nuevo tiempo. Son varios los anotados para  representar ese arco pol\u00edtico y social. Los poderosos usufructuaron las mieles  de las ganancias derivadas de la reaccionaria reestructuraci\u00f3n iniciada bajo el  terror de Estado y consolidada en la d\u00e9cada del noventa. La liberalizaci\u00f3n  econ\u00f3mica modific\u00f3 la estructura econ\u00f3mica y social con claros beneficiarios en  la dominaci\u00f3n del capital transnacional, hoy con dominio monop\u00f3lico en el  sector primario, secundario y terciario. <br \/>&#13;<br \/>\n  La visi\u00f3n es que la quietud en las calles favorece un nuevo tiempo para el  relanzamiento del proyecto de m\u00e1xima, especialmente en tiempos de crisis de la  econom\u00eda mundial. El discurso y la pr\u00e1ctica del poder mundial se orientan a una  recuperaci\u00f3n del papel de los Estados para reanimar la propuesta de  liberalizaci\u00f3n de los mercados a costa del conjunto de la sociedad.<br \/>&#13;<br \/>\n  \u00a0<br \/>&#13;<br \/>\n  Entre las clases subalternas el dilema se define entre la acumulaci\u00f3n en  alianza con el mantenimiento de un proyecto que discute las pol\u00edticas  neoliberales hegem\u00f3nicas en el pasado reciente y escasa capacidad para revertir  los cambios estructurales; o, por ejemplo, en un proyecto aut\u00f3nomo surgido de  un extenso debate en el sentido propuesto por la constituyente social  recientemente reunida en Jujuy por 700 organizaciones liderada por la Central  de los Trabajadores Argentinos (CTA). Es un debate que atraviesa a propuestas  sociales y pol\u00edticas que pretenden inscribir al pa\u00eds en el rumbo de cambios que  sugiere la regi\u00f3n latinoamericana y caribe\u00f1a. <br \/>&#13;<br \/>\n  \u00a0<br \/>&#13;<br \/>\n  Es un dilema entre orientar el decurso hist\u00f3rico del pa\u00eds en la perspectiva  neodesarrollista emergente en Brasil y en el bloque hegem\u00f3nico del MERCOSUR; o  en el camino que propone la alianza cubana-venezolana en la integraci\u00f3n que  define la Alternativa Bolivariana para las Am\u00e9ricas, ALBA. Todos esos enfoques  coinciden desde UNASUR aunque desde diferentes perspectivas de desarrollo.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Por lo tanto, lo que est\u00e1 en discusi\u00f3n es que ambas perspectivas regionales  articulan el proyecto UNASUR e intentan, con diferente convicci\u00f3n, no quedar  subordinados al dise\u00f1o pol\u00edtico dictado desde Washington, m\u00e1s all\u00e1 de algunas  expectativas que genera el recambio presidencial en EEUU. Del mismo modo, en el  \u00e1mbito local la opci\u00f3n dilem\u00e1tica divide organizaciones y movimientos en una  disputa que se presenta como crisis terminal. Es cierto que regional y  localmente es una disputa de proyectos, pero tambi\u00e9n merece incorporar la  reflexi\u00f3n sobre la din\u00e1mica y densidad social necesaria para resolver uno u  otro de los rumbos del dilema. All\u00ed se definen las razones que hoy apasionan el  debate entre los hegem\u00f3nicos y los subalternos y tambi\u00e9n al interior de cada  uno de ellos. El dilema de la pol\u00edtica, como siempre, se define con  participaci\u00f3n social.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n&#8211; Julio C. Gambina es Presidente de la Fundaci\u00f3n de Investigaciones Sociales y  Pol\u00edticas, FISYP e integrante del Comit\u00e9 Directivo del Consejo Latinoamericano  de Ciencias Sociales, CLACSO.<\/span><\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<h6> 2008-12-16 17:06:25 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=11246'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=11245'>11245<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=11246'>11246<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>11247<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=11248'>11248<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=11249'>11249<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=11248'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Argentina: Los dilemas de la pol\u00edtica&#13; &#13; Julio C. 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