{"id":35249,"date":"2008-12-22T15:57:26","date_gmt":"2008-12-22T15:57:26","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=35249"},"modified":"2008-12-22T15:57:26","modified_gmt":"2008-12-22T15:57:26","slug":"fidel-castro-de-la-sierra-maestra-a-la-batalla-de-las-ideas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=35249","title":{"rendered":"Fidel Castro: de la Sierra Maestra a la batalla de las ideas"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<div align=\"justify\"><strong class=\"titulogrande1\">Fidel  Castro: de la Sierra Maestra a la batalla de las ideas<\/strong> <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <span class=\"text1noticias\"><strong>Un hombre en revoluci\u00f3n permanente <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Stella Calloni<br \/>&#13;<br \/>\n  <\/strong>\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\n  Sentado, vestido deportivamente, como quien invita a alguien a su casa para una  charla distendida, el Comandante Fidel Castro Ruz tiene la misma fuerza  inquisidora, inteligente y curiosa en la mirada, como aquella que vimos en  fotograf\u00edas, algunas de color sepia, en los d\u00edas en que con otros muchachos  barbudos baj\u00f3 de la Sierra Maestra. Lo miro y no puedo dejar de verlo entrando  a La Habana en enero de 1959, rodeado de sus compa\u00f1eros de duros combates y de  sacrificados d\u00edas de guerra, montados en camiones desvencijados, levantando  armas y banderas en las calles de la bella capital cubana y rodeados por un  pueblo desbordado por la felicidad de la liberaci\u00f3n. Una multitud que se mov\u00eda  en oleajes como el mar.<br \/>&#13;<br \/>\n  <strong><em>\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\n  <\/em><\/strong>Fue esa la imagen que dio la vuelta al mundo y  era esa la dirigencia revolucionaria que nunca perdi\u00f3 el rumbo en los 50 a\u00f1os  de resistencia que es lo que en realidad se celebra en estos d\u00edas en Cuba.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nEs esa luminosidad de una revoluci\u00f3n, que no han logrado desterrar ni los  bloqueos, ni las bombas, ni el terrorismo, lo que se va a festejar  austeramente, porque hay que reconstruir lo que los huracanes dejaron como  tierra arrasada hace muy poco tiempo. Esta es una Isla rodeada de aguas de  cambiantes colores esmeraldas, a solo 90 millas de la potencia imperial, que  mantiene un sitio medieval de casi medio siglo. <br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nEn realidad es un acto de guerra y terrorismo permanente, que nada ha logrado  pol\u00edticamente, a pesar de los da\u00f1os temibles a ese pa\u00eds. Solo hacer m\u00e1s  rebeldes y dignos a los cubanos y cada vez m\u00e1s solidarios con la Revoluci\u00f3n a  los pueblos del mundo.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nAl final de los debates del importante Congreso-Taller sobre los 60 a\u00f1os de la  Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos, convocado por Cuba, un  compa\u00f1ero, respetado por su historia y modestia, me invita a dar \u00abuna  vueltecita\u00bb por La Habana, que en realidad termina sorpresivamente. Quien  est\u00e1 sentado esperando en un lugar austero es el Comandante Fidel Castro.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nHace mucho m\u00e1s de medio siglo que comenz\u00f3 su lucha contra la tiran\u00eda y sigue  dando su batalla frontal contra el imperio. Lo veo preparado para otra dura  pelea de ideas, de reconstrucci\u00f3n hist\u00f3rica y denuncias permanentes&#8230;<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\n<strong><em>\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\n<\/em><\/strong>Miro a ese hombre sereno, de cabellos y barba  encanecidos, que suavizan su rostro, mucho m\u00e1s recuperado que en fotograf\u00edas  recientes, y lo imagino \u2014por un momento\u2014 cruzando un mar brav\u00edo con sus  compa\u00f1eros desde M\u00e9xico a La Habana, en un barco, que, de acuerdo con todas las  predicciones, no podr\u00eda haber llegado como lo hizo, cargado y con 82  tripulantes. Despu\u00e9s de un desembarco bajo brutal bombardeo, solo volvieron a  reunirse en la Sierra Maestra unos pocos. All\u00ed se inici\u00f3 esa incre\u00edble guerra  de liberaci\u00f3n que derroc\u00f3 a la dictadura de Fulgencio Batista y con ella el  intento del imperio de quedarse definitivamente en Cuba. Fue la independencia  definitiva lo que en realidad se logr\u00f3 aquel primer d\u00eda de 1959.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nCastro saluda de pie y su mano es firme. La \u00faltima vez que lo vi, antes de su  enfermedad, estaba con uniforme militar. Ahora, con su ropa de entrecasa se le  ve m\u00e1s cercano y esto desarma toda formalidad. No ser\u00e1 una entrevista. Me  advierte sonriendo que \u00e9l har\u00e1 preguntas.<br \/>&#13;<br \/>\nTodo transcurre como un r\u00edo, la charla y ese deseo apasionado de saber detalles  de acontecimientos y personas.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nQuiere saber, por ejemplo, sobre Celia de la Serna de Guevara, la madre del  Che, que fue para m\u00ed una amiga entra\u00f1able en aquel inmenso Buenos Aires de los  a\u00f1os sesenta, cuando yo hab\u00eda llegado desde Entre R\u00edos. Castro se conmueve ante  la descripci\u00f3n de la personalidad de Celia, culta, austera, tierna, de voluntad  y pasi\u00f3n incre\u00edbles, sensibilizada ante cualquier injusticia. Todo lo lleva  hasta el Che.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abElla tuvo una influencia indudable sobre el car\u00e1cter y la formaci\u00f3n del  Che\u00bb, dice.<br \/>&#13;<br \/>\nConoci\u00f3 a Celia cuando lleg\u00f3 con su familia a La Habana poco despu\u00e9s del  triunfo de la Revoluci\u00f3n, para abrazar a un hijo que no ve\u00eda desde hac\u00eda a\u00f1os.  Ernesto Guevara, el joven m\u00e9dico, se hab\u00eda convertido en el Che, en el  comandante de una Revoluci\u00f3n singular que sigue hasta hoy contra vientos y  mareas imperiales. \u00abMe impact\u00f3 el rostro y la mirada de Celia\u00bb,  confiesa Castro.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nEs sorprendente que est\u00e9 hurgando en los peque\u00f1os detalles del pasado para  escribir sus \u00abreflexiones\u00bb, columnas de an\u00e1lisis de la actualidad,  que ser\u00e1n recogidas por peri\u00f3dicos en todo el mundo. Me dicen que es muy  riguroso y revisa palabra por palabra, ajusta el lenguaje y es perfeccionista  en extremo.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nCada una de esas palabras tendr\u00e1 peso en el mundo y \u00e9l lo sabe. No es vanidad,  sino una necesidad imperiosa de analizar acuciosamente para desafiar el  perverso esquema de la desinformaci\u00f3n y la mentira.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abDecir resistencia es decir Fidel y dirigencia revolucionaria, la que  lleg\u00f3 de la Sierra Maestra y la que fue naciendo en el camino de la  Revoluci\u00f3n\u00bb, me ha dicho solo unas horas antes un viejo combatiente. Y  sonriendo se\u00f1ala: \u00abFidel los sigue venciendo con palabras que ahora est\u00e1n  en todo el mundo. Y hasta los enemigos deben reconocer su sabidur\u00eda y  liderazgo\u00bb.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nApenas atino a agradecer al Comandante sus comentarios sobre algunos trabajos e  investigaciones (Operaci\u00f3n C\u00f3ndor y guerras contrainsurgentes) y le digo que me  ha dado un impulso extraordinario para seguir hurgando en las telara\u00f1as de una  invasi\u00f3n silenciosa en nuestra Am\u00e9rica.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nLa contrainsurgencia informativa, el \u00abterrorismo medi\u00e1tico\u00bb le  preocupan mucho. Sabe que la informaci\u00f3n es hoy m\u00e1s que nunca un arma efectiva  que se usa contra los pueblos y los gobiernos. Se mencionan los llamados  \u00abgolpes suaves\u00bb y las conspiraciones que no dan descanso contra  algunos pa\u00edses de la regi\u00f3n.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nPero tambi\u00e9n de la enorme resistencia de los pueblos y Am\u00e9rica Latina va por  delante en eso, con altibajos, porque \u00abtodo es perfectible\u00bb en el  camino de la construcci\u00f3n de un mundo nuevo.<br \/>&#13;<br \/>\nEs evidente que se siente muy orgulloso de su pueblo solidario, de los  maestros, de los m\u00e9dicos, de todas aquellas mujeres y hombres que trabajan  ejemplarmente por la vida en varios pa\u00edses de la regi\u00f3n. De all\u00ed vamos saltando  de un hecho a otro, recordando a mujeres extraordinarias como Fany Edelman,  dirigente argentina del Partido Comunista, que particip\u00f3 junto a su esposo en  la guerra civil espa\u00f1ola. <br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nLe cuento que ahora a los 97 a\u00f1os, ella sigue asombr\u00e1ndonos con sus an\u00e1lisis,  las historias de sus recorridos por el mundo, muchas veces junto a Vilma Esp\u00edn,  a la que admir\u00f3 siempre. Sus conferencias son de una agudeza extraordinaria,  tanto como la frescura de su mirada azul. Precisamente cuando escribo esto,  Fany Edelman inaugur\u00f3 el Congreso del PC argentino de este a\u00f1o con un discurso  sorprendente.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nHablar de Fany nos lleva hacia el revolucionario brasile\u00f1o Luis Carlos Prestes,  cuya historia extraordinaria de lucha est\u00e1 siendo estudiada en su pa\u00eds en estos  tiempos de recuperar memorias, para no perder futuros. En 1936, cuando Prestes  fue detenido despu\u00e9s de una insurrecci\u00f3n, su esposa Olga Benarios, jud\u00eda  alemana, fue entregada por Brasil a Alemania y asesinada en un campo de  concentraci\u00f3n nazi.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nLuego se recuerda a otra mujer maravillosa, Gladys Mar\u00edn, quien fue legendaria  dirigente del Partido Comunista chileno. \u00abLe hace mucha falta ahora a  Am\u00e9rica Latina Gladys\u00bb, dice Castro algo apesadumbrado por el recuerdo.  Esa misma Gladys que so\u00f1aba con \u00abun socialismo arcoiris\u00bb.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nPide detalles sobre la invasi\u00f3n a Panam\u00e1, que este 20 de diciembre cumple 19  a\u00f1os y que el gobierno de George Bush (padre) llam\u00f3 \u00abCausa justa\u00bb.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nLamentablemente, dentro de la din\u00e1mica de tantos sucesos, a veces no nos hemos  detenido lo suficiente en el significado que tuvo para Am\u00e9rica Latina lo  sucedido en ese peque\u00f1o pa\u00eds donde se probaron armas que luego ser\u00edan  utilizadas en otras guerras que hasta hoy perduran.<br \/>&#13;<br \/>\nY surge el recuerdo del general Omar Torrijos, un hombre que luch\u00f3 para  terminar con el enclave colonial de la Zona del Canal y el Comando Sur y sus  bases militares, las escuelas de contrainsurgencia que sembraron de tragedias a  la regi\u00f3n en el siglo XX.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nMe dice en un murmullo c\u00f3mplice que alguna vez Torrijos estaba tan desesperado  que estaba dispuesto a volar las bases e inmolarse: \u00abYo le dec\u00eda que eso  tendr\u00eda resultados terribles para todos\u00bb, pero entend\u00eda la desesperaci\u00f3n  de \u00abun hombre que ha soportado el colonialismo\u00bb tanto tiempo.<br \/>&#13;<br \/>\nEn ese viaje en que se transforma la charla, tambi\u00e9n recuerda al ex presidente  de Estados Unidos Jimmy Carter, que firm\u00f3 el Tratado con Torrijos (para la  entrega del Canal), y enfrent\u00f3 una feroz campa\u00f1a de los fundamentalistas en su  pa\u00eds.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nNada se escapa a sus recuerdos. Lo conmueve pensar en los muertos de esa  invasi\u00f3n a Panam\u00e1 y en esas madres lanzando flores al mar para sus hijos.  Recuerda que, en 1993, el general Manuel Antonio Noriega, llevado ilegalmente a  Estados Unidos despu\u00e9s de la invasi\u00f3n, fue llamado para que acusara a Fidel y  Ra\u00fal Castro de narcotraficantes y lo dejaban libre. \u00abHay que reconocer que  se neg\u00f3\u00bb, dice. Hasta ahora Noriega contin\u00faa preso.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nY de all\u00ed retrocedemos a 1983 y parece como si una pantalla reflejara ante sus  ojos el recuerdo de otra invasi\u00f3n, que tambi\u00e9n se ha olvidado. El 25 de octubre  de 1983, Estados Unidos invadi\u00f3 Granada, una isla caribe\u00f1a de 344 kil\u00f3metros  cuadrados. Para eso invent\u00f3 una supuesta \u00abcoalici\u00f3n\u00bb con algunos  peque\u00f1os pa\u00edses del Caribe que pr\u00e1cticamente no ten\u00edan fuerzas armadas ni barcos,  con las que Washington lanz\u00f3 esta operaci\u00f3n bajo el nombre de \u00abFuria  urgente\u00bb.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nRecuerda Castro que \u00ablanzaron los paracaidistas sobre el pueblo indefenso  y trabajadores cubanos que estaban construyendo el \u00fanico aeropuerto para que se  pudiera llegar bien hasta la isla\u00bb. Un aeropuerto peque\u00f1o que existe hasta  hoy. Los aviones bombardearon tambi\u00e9n el hospital, en una poblaci\u00f3n que ni  siquiera llegaba a 70 000 personas y que apenas estaba emergiendo de una  situaci\u00f3n colonial.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nDe alguna manera parece asociar lo sucedido en la peque\u00f1a isla, cuando una de  esas conspiraciones que hoy est\u00e1n de moda desat\u00f3 una lucha interna en el  Gobierno de Maurice Bishop, el gran dirigente granadino que fue asesinado.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nEsto sirvi\u00f3 para provocar \u00abdesorden interno\u00bb y justificar la invasi\u00f3n,  que fue el anuncio de lo que vendr\u00eda en Panam\u00e1 seis a\u00f1os despu\u00e9s.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nAhora mucho ha cambiado. Por esas mismas horas se desarrollaba una Cumbre de la  CARICOM en Cuba, que evidenci\u00f3 que tambi\u00e9n en el Caribe, como en toda Am\u00e9rica  Latina, se entiende que la \u00fanica salvaci\u00f3n posible es la unidad.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nEntre esas indignaciones justas, surge el recuerdo de Paraguay y su encuentro  con el escritor Augusto Roa Bastos.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nA\u00fan lo emociona el relato sobre aquellos ni\u00f1os paraguayos que fueron los  \u00faltimos defensores de su pa\u00eds, cuya poblaci\u00f3n masculina fue exterminada. Una  guerra de exterminio, en que bajo intereses brit\u00e1nicos se arm\u00f3 otra de las  t\u00edpicas coaliciones. Le llamaron la Guerra de la Triple Alianza y en ella  participaron los gobiernos olig\u00e1rquicos de Argentina, Uruguay y Brasil. Un  exterminio que transcurri\u00f3 entre 1965 y 1970.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nMe doy cuenta de que ese r\u00e1pido recorrido por sucesos que conmovieron al mundo,  o personas que han \u00abiluminado\u00bb el continente, tiene que ver con el  presente.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nPor eso Fidel habla del dolor y la afrenta que significa el uso del territorio  de una parte de Guant\u00e1namo, donde Estados Unidos convirti\u00f3 sus bases en un  campo de concentraci\u00f3n brutal. Nos vamos a Venezuela y Bolivia, al presidente  Hugo Ch\u00e1vez, a quien \u00e9l no dud\u00f3 en sorprender yendo a esperarlo al aeropuerto  en su primer viaje a Cuba \u00aball\u00e1 por 1994\u00bb, cuando reci\u00e9n comenzaba a  perfilarse como un l\u00edder pol\u00edtico.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nY el presidente Evo Morales y el pueblo boliviano que emerge desde tantos  siglos de resistencias y que ahora debe resistir golpe a golpe, d\u00eda a d\u00eda, los  intentos de volver a robarle sus derechos recuperados. Y vamos tocando otros  pa\u00edses y otras situaciones, en este nuevo mapa de Am\u00e9rica.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nReflexiona tambi\u00e9n sobre la sorprendente situaci\u00f3n que se vive cuando las  revoluciones comienzan a hacer justicia, y por primera vez llegan beneficios a  los pueblos tan postergados siempre. \u00abCuando pasa un tiempo ya eso se  incorpora como una conquista de la vida cotidiana\u00bb.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nDe aquella admiraci\u00f3n y asombro de los primeros tiempos se pasa a la costumbre.  Ya est\u00e1, ya se tiene y la Revoluci\u00f3n debe seguir dando pasos y a la vez  resistir los embates de los que necesitan que todo esto desaparezca, porque  para los poderosos la justicia de los pueblos es un mal ejemplo.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nDe todo se habla, de ese hilo que une tan dolorosamente las injusticias de un  terrorismo mundial que no cesa, de las debilidades de organismos  internacionales que no detienen la mano de la muerte, cuando se esperaba un  mundo distinto para el siglo XXI.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nRealmente lo que uno puede sentir es su enorme preocupaci\u00f3n o angustia, porque  la tecnolog\u00eda que deb\u00eda salvar y ayudar al hombre \u00abpara la vida, es  utilizada para la muerte y la dominaci\u00f3n\u00bb. Se toma la cabeza entre las  manos cuando habla de la depredaci\u00f3n incansable del capitalismo que est\u00e1  destruyendo el medio ambiente, el h\u00e1bitat del hombre. Y el hambre en el mundo  parece dolerle en el pecho.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nEntiende que hay un momento hist\u00f3rico \u00fanico con posibilidades extraordinarias  de transformaci\u00f3n y liberaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n peligros inmensos.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abTratan de llevar a una guerra cruel a pa\u00edses vecinos. <br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nEs grav\u00edsimo para el mundo lo que sucede entre Paquist\u00e1n y la India\u00bb,  comenta. Insiste en el peligro de estas \u00abcontrainsurgencias  informativas\u00bb, que hacen su trabajo cotidiano sobre los pueblos, que  paralizan y confunden, los dejan inermes y los llevan a participar en luchas  est\u00e9riles entre pa\u00edses y poblaciones que no son enemigas.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nComo un hombre que ha vivido una de las experiencias m\u00e1s extraordinarias y  creativas en el siglo pasado y lo que va de este, sabe que se necesita la  reflexi\u00f3n creadora, la unidad imprescindible de los pueblos. Miradas  generalizadoras y fuertes, no aisladas, solitarias e individualistas. Por eso,  Fidel Castro est\u00e1 analizando ahora cada detalle para cerrar bien los relatos de  nuestra historia com\u00fan.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\n\u00abEl camino siempre ser\u00e1 dif\u00edcil y requerir\u00e1 el esfuerzo inteligente de  todos. Desconf\u00edo de las sendas aparentemente f\u00e1ciles de la apolog\u00e9tica, o la  autoflagelaci\u00f3n como ant\u00edtesis. Prepararse siempre para la peor de las variantes.  Ser tan prudentes en el \u00e9xito como firmes en la adversidad es un principio que  no puede olvidarse. <br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nEl adversario a derrotar es sumamente fuerte, pero lo hemos mantenido a raya  durante medio siglo\u00bb, ha dicho no hace mucho tiempo.<br \/>&#13;<br \/>\nAhora se informa cada d\u00eda de todo lo que pasa en el mundo y escribe como un  soldado de las ideas, es decir, con el arma de la palabra. <br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nEste tiempo de obligado sosiego le ha dado la enorme posibilidad de ser el  \u00fanico l\u00edder de una revoluci\u00f3n y de una resistencia heroica y m\u00edtica contra un  imperio brutal, que puede mirar en retrospectiva todo lo sucedido y abundar en  detalles, como lo ha demostrado en el libro que recientemente escribi\u00f3 sobre  Colombia; esos detalles que dan la verdadera luz a la historia universal.<br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nFidel Castro no descansa. En su retiro de trabajo nos entrega cada d\u00eda un  relato hist\u00f3rico, renovado y enriquecido para que los pueblos recuperen la  memoria verdadera, sin subterfugios. Afuera, el pueblo cubano se prepara para  comenzar un a\u00f1o festejando la Revoluci\u00f3n que lleg\u00f3 hace medio siglo para  quedarse. <br \/>&#13;<br \/>\n\u00a0<br \/>&#13;<br \/>\nEste hombre que no ha dejado de luchar desde su adolescencia nos ense\u00f1a que la  humildad es un destello maravilloso de la vida en revoluci\u00f3n.<br \/>&#13;<br \/>\n  <\/span><\/div>\n<p>&#13;<\/p>\n<h6> 2008-12-22 15:57:26 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=11229'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=11228'>11228<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=11229'>11229<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>11230<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=11231'>11231<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=11232'>11232<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=11231'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fidel Castro: de la Sierra Maestra a la batalla de las ideas &#13; &#13; Un hombre en revoluci\u00f3n permanente &#13; &#13; Stella Calloni&#13; \u00a0&#13; Sentado, vestido deportivamente, como quien invita a alguien a su casa para una charla distendida, el Comandante Fidel Castro Ruz tiene la misma fuerza inquisidora, inteligente y curiosa en la mirada, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-35249","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35249","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=35249"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35249\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=35249"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=35249"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=35249"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}