{"id":34769,"date":"2020-08-16T15:53:03","date_gmt":"2020-08-16T15:53:03","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=34769"},"modified":"2020-08-16T15:53:03","modified_gmt":"2020-08-16T15:53:03","slug":"urgencia-del-momento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=34769","title":{"rendered":"URGENCIA DEL MOMENTO"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>URGENCIA DEL MOMENTO <\/strong><\/p>\n<p> \u00abQuiz\u00e1s sea el instante de comprendernos m\u00e1s para sobrecogernos menos\u00bb<\/p>\n<p>=============================<\/p>\n<p>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net\t<\/p>\n<p>============================= <\/p>\n<\/p>\n<p>\tEntendemos la singularidad de la \u00e9poca, que nos empieza por demandar a cada cual compromiso y asistencia vital durante la pandemia, pero tambi\u00e9n se nos pide un examen profundo que nos encamine hacia un estado de maduraci\u00f3n m\u00e1s solidario y justo, lo que nos exige una disposici\u00f3n por tanto de servicio, entrega y generosidad, a fin de que entre todos podamos salir de esta atm\u00f3sfera de conflictos, inseguridades y bochornos, que padecemos y sufrimos. Sin duda, este a\u00f1o, con las restricciones impuestas por el COVID-19 en todo el planeta, se han dificultado las operaciones humanitarias como jam\u00e1s. As\u00ed, mientras las necesidades han aumentado en todos los pa\u00edses, no ha sido f\u00e1cil brindar la oportuna asistencia, sobre todo para poder reducir el deterioro de tantas vidas inocentes, pero gracias a la haza\u00f1a de algunos moradores, aut\u00e9nticos h\u00e9roes de nuestro orbe, se ha podido contener la propagaci\u00f3n de la epidemia y perseverar en ese horizonte de cohesi\u00f3n social esperanzador, a pesar de los obst\u00e1culos. Se me ocurre pensar, en esos casi 168 millones de seres humanos en el mundo, que seg\u00fan Naciones Unidas necesitan protecci\u00f3n. Esto representa una de cada 45 personas, la cifra m\u00e1s alta en d\u00e9cadas. En vista de la tremenda situaci\u00f3n panor\u00e1mica, quiz\u00e1s sea el instante de comprendernos m\u00e1s para sobrecogernos menos. <\/p>\n<p>\tDesde luego, el paisaje humanitario mundial 2020 no puede ser m\u00e1s desolador. Todo va a agravarse si adem\u00e1s no abordamos con firmeza el cambio clim\u00e1tico y las causas principales de los conflictos. Naciones Unidas, precisamente, estima que m\u00e1s de 200 millones de individuos podr\u00edan requerir asistencia para 2022. Confiemos en esa gente de coraz\u00f3n grande, que jam\u00e1s olvida el auxilio, aunque en 2019; 483 trabajadores humanitarios fueron atacados en un total de 277 incidentes separados, de los cuales 125 fueron asesinados, 234 heridos y 124 secuestrados. Sin embargo, no han cesado en su prop\u00f3sito de bondad, frente a los desastres naturales o provocados por el ser humano. En cualquier caso, una de las aspiraciones de Naciones Unidas, como se afirma en su carta es \u00abrealizar la cooperaci\u00f3n en la soluci\u00f3n de problemas internacionales de car\u00e1cter econ\u00f3mico, social, cultural o humanitario\u00bb. Por ello, es menester mostrar gratitud hacia los cultivadores del bien com\u00fan, que suelen hacerlo con humildad y jug\u00e1ndose la vida a diario, por hacer m\u00e1s humano el hogar de todos. La cometida es de la humanidad en su conjunto.  Hoy en d\u00eda tampoco es el momento de pensar en lo que no tienes, sino de explorar en las inherentes facultades de cada cual y en lo que puedes hacer con lo que hay.<\/p>\n<p>\tMuchas veces, somos nosotros mismos nuestro peor enemigo, y en lugar de colocar los cimientos arm\u00f3nicos, lo que hacemos es destruir ese esp\u00edritu de concordia que necesitamos, cuando menos para tomar el camino de la quietud. Solitariamente solos nos hundimos. La propia naturaleza nos llama a la reconstrucci\u00f3n de la familia, a la restauraci\u00f3n de los v\u00ednculos, y a la reparaci\u00f3n de nuestros propios andares. Junto a este fondo tormentoso, permanecen huellas imborrables, historias verdaderamente ejemplares, que son una manera de contribuir a que ese sue\u00f1o vuelva a ser posible y a no resignarnos a batallar en los campos del pensamiento humano. Ahora bien, despoj\u00e9monos de los espect\u00e1culos, volvamos al deber de la acci\u00f3n, que cualquier realidad es un lecho de rosas, pero tambi\u00e9n lleva consigo sus espinas, que hemos de retirarlas de nuestra mirada, al menos para purificar el coraz\u00f3n. Estos modales curativos, lo que nos demandan es una clara voluntad de liberaci\u00f3n, frente a los persistentes desv\u00edos del vicio, el individualismo y  el af\u00e1n de notoriedad. Lo importante es no desfigurar ese soplo human\u00edstico, que nos insta a tomar un sentido \u00e9tico, lo que conlleva poner en pr\u00e1ctica un juicio de valor sobre las cosas que hemos de hacer, en el camino que se abre ante nosotros al romper el alba, teniendo en cuenta que la voluntad innata que todos llevamos consigo, nos recomienda una disponibilidad incondicional.  <\/p>\n<p>\tLas consecuencias de muchos a\u00f1os en permanente pasividad, sin apenas mover un hilo por los dem\u00e1s, con infinidad de situaciones complicadas entre masas de diversas culturas, nos reclaman de un mayor esfuerzo humanitario, donde la dimensi\u00f3n aut\u00e9ntica del di\u00e1logo no puede dejar de cultivarse. Quiero pensar en que los l\u00edderes, ya sean pol\u00edticos, religiosos, econ\u00f3micos, cambien de abecedarios, y lo que digan lo realicen sin desfigurarlo con la mentira, pues no se trata de defender intereses particulares, sino causas comunes que nos alienten a vivir en sociedad. Indudablemente, todo cambio, como el del instante que estamos viviendo, nos pide un canje de actitudes, la constituci\u00f3n de una aldea m\u00e1s humana, donde se active la donaci\u00f3n en base a la creatividad y a la responsabilidad de cada cual, que ha de ponerse al servicio de la sociedad en la que no se dormita, sino que se vive cada rel\u00e1mpago, abrazando la amplia gama de experiencias compartidas, que nos recuerdan constantemente que hemos de converger hacia una conversi\u00f3n de respeto a toda vida, al estado de derecho, con el fin de prevenir las desviaciones de descaro y profanaci\u00f3n, antidemocr\u00e1ticas, populistas y extremistas. En consecuencia, abandonemos el actual desconcierto de inhumanidad y permanezcamos  en esos gestos de acogida y en proyectos humanitarios de impulsar la justicia social, evitando din\u00e1micas de bloqueo que nos deshumanizan y dividen. Sea, pues, el momento de que nuestra sociedad se postre ante la buena estrella, no ante al oro de la estrella.<\/p>\n<\/p>\n<p>V\u00edctor CORCOBA HERRERO \/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>16 de agosto de 2020<\/p>\n<h6> 2020-08-16 15:53:03 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=107'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=106'>106<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=107'>107<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>108<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=109'>109<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=110'>110<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=109'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS URGENCIA DEL MOMENTO \u00abQuiz\u00e1s sea el instante de comprendernos m\u00e1s para sobrecogernos menos\u00bb ============================= V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor corcoba@telefonica.net ============================= Entendemos la singularidad de la \u00e9poca, que nos empieza por demandar a cada cual compromiso y asistencia vital durante la pandemia, pero tambi\u00e9n se nos pide un examen profundo que nos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-34769","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34769","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=34769"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34769\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=34769"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=34769"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=34769"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}