{"id":344057,"date":"2022-04-03T17:46:21","date_gmt":"2022-04-03T21:46:21","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=344057"},"modified":"2022-04-03T17:46:21","modified_gmt":"2022-04-03T21:46:21","slug":"algo-mas-que-palabras-gentes-de-verbo-activo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=344057","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS GENTES DE VERBO ACTIVO"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cEl momento nos llama a reducir brechas, a superar contiendas in\u00fatiles, a trabajar unidos activando no solo la conciencia de los derechos, tambi\u00e9n la de los deberes, bajo un horizonte en el que todo nos afecta a todos, lo que nos demanda una sujeci\u00f3n al juicio moral\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>=============================<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>=============================<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Me emocionan las gentes que cultivan el sosiego a trav\u00e9s de la aut\u00e9ntica palabra, que fraternizan con los lenguajes que salen de adentro, que han desterrados vocabularios indecentes de sus vidas; pues, no hay pobreza mayor, que enfrentarse entre an\u00e1logos. La realidad por s\u00ed misma, nos llama a repensar el per\u00edodo, a trabajar nuestro interior con otro despuntar m\u00e1s humilde, en coherencia con el ep\u00edgrafe inclusivo, que no tiene otro significado, que el de sentirse familia para reconstruir ese porvenir arm\u00f3nico de la raza humana. Con raz\u00f3n, siempre se ha dicho, que m\u00e1s vale una expresi\u00f3n a tiempo que cien a destiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La vida no es aceptable entre desequilibrios. Nos merecemos esa consideraci\u00f3n natural entre el cuerpo y el alma, ese tiento de lucidez para que despertemos y podamos ser una sociedad afanada tanto&nbsp; por el vuelo libre como por la verdad. Hasta ahora hemos dicho de comprometernos por el bien colectivo. Lo hemos repetido hasta la saciedad, pero sin pasar del buen prop\u00f3sito. Nos falla esa determinaci\u00f3n firme y perseverante, aut\u00e9ntica, de batallar por lenguajes que nos unan y nos re\u00fanan alrededor de ese br\u00edo integrador, que es lo que verdaderamente nos da quietud, y que ha de ser para todos o no es para ninguno. Por desgracia, el endiosamiento tan ejercitado en los \u00faltimos tiempos nos ha empedrado nuestro propio habit\u00e1culo interior, deshumaniz\u00e1ndonos por completo y activando las contiendas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Muchos ciudadanos se creen que las guerras no les afectan, que las batallas del odio no van en serio, que las tribulaciones cesar\u00e1n como por arte de magia, que las divisiones y rivalidades entre familias se solventan con visiones de indiferencia, lo que nos exige una revoluci\u00f3n espiritual, comenzando por reconstruir nuestros propios lazos, emprendiendo un reencuentro hacia nosotros mismos, para finalizar en una concienciaci\u00f3n del verbo, que ha de saber conjugarse en todos los tiempos y para todas las edades, sobre todo en lo que se refiere a la dignidad de la persona y al valor de los derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La paz se alcanza cuando se hace efectivo el justo vocablo en torno a una causa colectiva, en t\u00e9rminos indulgentes y de acercamientos entre culturas diversas. Y ah\u00ed es, precisamente, cuando se puede alimentar la esperanza y alentar el entusiasmo recuperando la confianza. Por ello, hoy m\u00e1s que nunca, necesitamos favorecer la proximidad, asistirnos m\u00e1s y mejor unos a otros, socorrernos en suma para experimentar ese respeto natural, que todos nos merecemos como el pan de cada d\u00eda, porque adem\u00e1s es la substancial brida de los desenfrenos. De ah\u00ed, la urgencia de un cambio de aires que mejore nuestros pasos, tanto de mente como de esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esa energ\u00eda profunda, manada y emanada del verso y su representaci\u00f3n, necesita ser descubierta, vivida, experimentada, ofrecida en comunidad a trav\u00e9s de la entrega generosa; hasta el extremo, de que nada soy sino soy algo para los dem\u00e1s. Quiz\u00e1s tengamos que volver a esos innatos abecedarios del campo para entusiasmarnos, para crecer en sus m\u00edsticas arboledas y descubrir las vivientes lecciones que nos hermanan. Por eso, hay que estar en vela como ser racional, volver a las ra\u00edces existenciales de que es la vida la que dona vida, reencontrarse con los v\u00ednculos para mostrar gratitud a la gratuidad recibida y practicar la vecindad de coraz\u00f3n que es lo que imprime sentido a nuestros andares.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00danicamente as\u00ed, con la convicci\u00f3n de la voz vertida en la exactitud de la sem\u00e1ntica, obrando luego en coherencia, podremos tener continuidad en el futuro. El momento nos llama a reducir brechas, a superar contiendas in\u00fatiles, a trabajar unidos activando no solo la conciencia de los derechos, tambi\u00e9n la de los deberes, bajo un horizonte en el que todo nos afecta a todos, lo que nos demanda una sujeci\u00f3n al juicio moral. Desde luego, mientras quienes ocupen puestos de responsabilidad no sean gentes de acci\u00f3n y locuciones razonables, lo que conlleva gestionar el poder como servicio, o si quieren como un poeta en guardia, dif\u00edcilmente vamos a poder avanzar hacia atm\u00f3sferas pac\u00edficas. La fuerza de la paz, no lo olvidemos, germina del buen decir y mejor hacer de la obligaci\u00f3n, que es lo que nos salva.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO \/ Escritor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>03 de abril de 2022.-<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEl momento nos llama a reducir brechas, a superar contiendas in\u00fatiles, a trabajar unidos activando no solo la conciencia de los derechos, tambi\u00e9n la de los deberes, bajo un horizonte en el que todo nos afecta a todos, lo que nos demanda una sujeci\u00f3n al juicio moral\u201d. ============================= V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ============================= Me [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":28,"featured_media":304837,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,27],"tags":[],"class_list":["post-344057","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","category-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/344057","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/28"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=344057"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/344057\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":344058,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/344057\/revisions\/344058"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/304837"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=344057"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=344057"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=344057"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}