{"id":34196,"date":"2009-10-06T17:58:06","date_gmt":"2009-10-06T17:58:06","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=34196"},"modified":"2009-10-06T17:58:06","modified_gmt":"2009-10-06T17:58:06","slug":"honduras-en-visperas-de-un-posible-acuerdo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=34196","title":{"rendered":"Honduras: En v\u00edsperas de un posible acuerdo"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Manuel Torres Calder\u00f3n<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">ALAI AMLATINA, 06\/10\/2009.- Se habla mucho de que estamos en v\u00edsperas de un acuerdo pol\u00edtico, del que se asegura pondr\u00e1 fin a la crisis actual. <\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Se afirma que ser\u00e1 esta semana y se conjetura mucho sobre sus alcances. <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Puede ser cierto o puede que no lo sea. En todo caso, el sacrificio realizado por el pueblo ? las muertes, los atropellos, las detenciones, los abusos, el costo econ\u00f3mico y social en estos tres meses de lucha- demanda compromisos efectivos y transparentes. No puede ser un acuerdo que toque s\u00f3lo los intereses de unos pocos y deje a la deriva los de la mayor\u00eda. Al contrario, es precisamente la consideraci\u00f3n de los derechos generales lo que debe constituir el criterio adecuado y fundamental para la suscripci\u00f3n de un acuerdo. En ese sentido no se pueden esperar s\u00f3lo compromisos pol\u00edticos y electorales en una crisis que tambi\u00e9n es econ\u00f3mica y social. Cuando se deja sola a la pol\u00edtica tradicional y sus protagonistas aparecen la corrupci\u00f3n, los intereses particulares y el clientelismo, y se retoman los ingredientes que dan como resultado las decisiones equivocadas.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Conviene recordar que este ha sido un golpe de Estado de un modelo de poder que genera riquezas para unos a costa de crear mayor desigualdad, inequidad y pobreza para otros. El marco legal que se reclama restituir no se limita al retorno de Manuel Zelaya a la Presidencia, sino el que ordena la realizaci\u00f3n progresiva de los derechos pol\u00edticos, econ\u00f3micos, sociales y culturales de toda la sociedad; no de un peque\u00f1o sector privilegiado. En esencia se trata de sentar las bases de una transformaci\u00f3n real, con pasos y objetivos a corto y mediano plazo. Eso es lo complejo de esta negociaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n lo impostergable.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">El prop\u00f3sito no debe ser retornar al estatus quo de la Honduras previa al 28 de junio, sino avanzar, o \u00bfacaso hemos tenido una sociedad tolerante, solidaria, plural, deliberativa, objetiva en el an\u00e1lisis de sus problemas, proponente para enfrentar los desaf\u00edos, respetuosa de los derechos de los dem\u00e1s, sincera respecto a los prop\u00f3sitos de naci\u00f3n, reflexiva, abierta a las ideas, donde nos reconocemos los unos a los otros en la misma dimensi\u00f3n de los derechos, con identidad nacional, con sentido de pertenencia, pr\u00e1ctica y coherente en el abordaje de nuestros problemas?<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">El golpe puso en evidencia que la imagen de democracia que proyect\u00e1bamos como naci\u00f3n no era cierta y que la transici\u00f3n constitucional iniciada en 1982 fall\u00f3 en la construcci\u00f3n de un Estado de Derecho democr\u00e1tico, con una institucionalidad s\u00f3lida e incluyente. Su ausencia es lo que explica el conflicto, la ruptura del orden constitucional, la confrontaci\u00f3n, el irrespeto a los derechos, la decadencia social, la fragmentaci\u00f3n y desintegraci\u00f3n. Por muy radical que podr\u00eda haber sido el discurso del Presidente Zelaya, jam\u00e1s explicar\u00eda por s\u00ed mismo el estallido social de los pasados meses. Hay mucho cinismo en quienes se asustan de la polarizaci\u00f3n existente, cuando el modelo de dominaci\u00f3n en Honduras se fundamenta precisamente en la ausencia deliberada de cohesi\u00f3n social. <\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Ninguno de los mecanismos cl\u00e1sicos de la cohesi\u00f3n funciona en el pa\u00eds, ni la educaci\u00f3n, ni el trabajo, puesto que la carretera de la movilidad social est\u00e1 bloqueada.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Esa desintegraci\u00f3n, que asume expresiones ideol\u00f3gicas y pol\u00edticas concretas, es la que ha ido acumulando grados de tensi\u00f3n e insatisfacci\u00f3n tan altos que de alguna manera explican la fractura extrema que tenemos, y eso es clave recordarlo porque relativiza el papel de los protagonismos personales o de mecanismos de convocatoria colectiva como los procesos electorales.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">La crisis de la sociedad hondure\u00f1a es coyuntural pero tambi\u00e9n estructural y por eso se revela multidimensional, pero en esencia si no tomamos medidas para empezar a resolver el tema central de las desigualdades, exclusiones e inequidades, cualquier pacto o acuerdo ser\u00e1 temporal e inestable. Es m\u00e1s, mientras m\u00e1s alejado est\u00e9n los arreglos de las ra\u00edces del conflicto, m\u00e1s desaprovecharemos esta oportunidad hist\u00f3rica de transformar al pa\u00eds, como ya ocurri\u00f3 despu\u00e9s del impacto del hurac\u00e1n Mitch en 1998.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Las biograf\u00edas personales de las elites de poder y de las bases sociales en resistencia son tan diferentes, tan dis\u00edmiles, que la brecha es imposible de cerrar de manera cosm\u00e9tica o superficial. La intensa din\u00e1mica de protesta de los \u00faltimos cien d\u00edas no ha sido provocada por una oposici\u00f3n pol\u00edtica y social vertebrada, con programas y proyectos claramente identificables e ideol\u00f3gicamente s\u00f3lidos. Ese tipo de oposici\u00f3n, hasta ahora, no ha existido en el pa\u00eds. La mayor\u00eda de los hondure\u00f1os y hondure\u00f1as en resistencia han sido movilizados por una acumulaci\u00f3n silenciosa de humillaciones, de abusos en su contra, de frustraciones y esperanzas fallidas, pero tambi\u00e9n por el deseo de contar con un mejor pa\u00eds. Es la decisi\u00f3n personal que al sumarse a otras se convierte en una decisi\u00f3n social. Esta no es la rebeli\u00f3n que la izquierda tradicional aguard\u00f3 por a\u00f1os; m\u00e1s bien le ha estallado en sus manos. La palanca que la impulsa es la inconformidad que nace de las injusticias objetivas, las que se palpan cada d\u00eda en la violaci\u00f3n consuetudinaria de los derechos m\u00e1s elementales. Cada quien, a su manera, con mayor o menor grado de entendimiento, anda en la cabeza su propia deuda social por reclamar. Los que combaten este estallido a fuerza de dictadura son, parad\u00f3jicamente, quienes lo han originado y estimulado, y que niegan reconocer su responsabilidad hist\u00f3rica. El problema es que sin sentido de culpa, tampoco puede existir arrepentimiento y a la mesa de negociaciones acuden pensando que siempre tuvieron la raz\u00f3n y que el pueblo es el equivocado. Esa es la mentalidad que busca ganar tiempo a las elecciones, no resolver la crisis. El Golpe de Estado confirm\u00f3 que lo verdaderamente p\u00e9treo en nuestra sociedad no est\u00e1 en la Constituci\u00f3n, sino la mentalidad de una clase gobernante que se espanta ante el reclamo de cambios y no quiere ceder ni un mil\u00edmetro de sus privilegios.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Ante ese muro de indiferencia, lo que el pueblo en resistencia ha tratado de impulsar no es ni siquiera una revoluci\u00f3n o que le quiten a los ricos sus fortunas; es m\u00e1s bien un reclamo generalizado a favor de la equidad y la justicia, que la institucionalidad funcione y se respete, y que se restablezca la frontera entre lo p\u00fablico y lo privado; que lo p\u00fablico sea p\u00fablico y lo privado; privado. Que la corrupci\u00f3n, en fin, deje de ser la pandemia que desnaturaliza al Estado y pervierte el rumbo de nuestra sociedad. Es la demanda de modernidad pol\u00edtica frente al atraso secular. Obviamente, se requiere m\u00e1s de cien d\u00edas de lucha y nuevos liderazgos para lograrlo; sin embargo, cualquiera sea el contenido del pacto o acuerdo que se llegue a suscribir, Honduras entr\u00f3 a un proceso de revisi\u00f3n de s\u00ed misma. Los cuestionamientos son diversos, empezando por los conceptos fundacionales de ?patria? y ?democracia?. <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">S\u00f3lo se puede entender como ?patria? el lugar donde se reconocen los derechos y por ?democracia? el ejercicio pleno de la ciudadan\u00eda. Ah\u00ed puede nacer el acuerdo o el desacuerdo, como antes lo ha sido hablar de ?golpe? o ?sucesi\u00f3n?.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Seguramente no ser\u00e1 f\u00e1cil para la Resistencia ?y hablo de su direcci\u00f3n- abordar el tema de estas negociaciones y adoptar las decisiones correctas. Seguro que est\u00e1 viendo al interior de su alianza con otros grupos, precisando sus fortalezas y debilidades, sus grados de coincidencia o desacuerdo (incluyendo el tema electoral), determinando si Mel Zelaya hablar\u00e1 por ella o tendr\u00e1 su propia voz. No ser\u00e1 f\u00e1cil, adem\u00e1s, porque las reuniones ya est\u00e1n en marcha, porque al asumir la representaci\u00f3n de muchos tiene que tener un criterio p\u00fablico y porque no hay defensa real de los intereses del pueblo que no sea \u00e9tica. Es posible que haya quienes afirmen que m\u00e1s que \u00e9tica lo que debe imperar en la Resistencia es el pragmatismo y que este conflicto debe concluir porque entr\u00f3 a su fase de cansancio, pero se debe desconfiar de quienes hablen as\u00ed porque lo \u00e9tico ?y vale la reiteraci\u00f3n del t\u00e9rmino ? es innegociable; si se pierde ese valor o no se tiene, en cualquier momento el poder compra. El reto es ganar autonom\u00eda, crecer como movimiento plural pero con unidad de objetivos y sentar las bases de una nueva convivencia democr\u00e1tica. La que no hemos tenido. Desde la Resistencia nadie quiere un pa\u00eds destruido; al contrario, lo sue\u00f1a fuerte. Ah\u00ed es donde cobra mayor sentido la propuesta de elegir una Constituyente, y tambi\u00e9n la de contar con una agenda de reformas sustanciales de Estado ?un acuerdo pol\u00edtico, econ\u00f3mico y social- que garanticen previamente que una convocatoria de esa naturaleza no s\u00f3lo sea posible, sino democr\u00e1tica. El pueblo hondure\u00f1o quiere un proyecto de pa\u00eds, pero antes de eso reclama cambios concretos que le ayuden a mejorar sus condiciones de vida y refuercen su sentido ciudadano de pertenencia a esta naci\u00f3n de todos y todas.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">&#8211; Manuel Torres Calder\u00f3n es Periodista de El Inventario.<\/span><\/p>\n<h6> 2009-10-06 17:58:06 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=10282'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=10281'>10281<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=10282'>10282<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>10283<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=10284'>10284<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=10285'>10285<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=10284'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Manuel Torres Calder\u00f3n ALAI AMLATINA, 06\/10\/2009.- Se habla mucho de que estamos en v\u00edsperas de un acuerdo pol\u00edtico, del que se asegura pondr\u00e1 fin a la crisis actual. Se afirma que ser\u00e1 esta semana y se conjetura mucho sobre sus alcances. Puede ser cierto o puede que no lo sea. En todo caso, el sacrificio [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-34196","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34196","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=34196"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34196\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=34196"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=34196"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=34196"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}