{"id":341914,"date":"2022-03-27T08:40:40","date_gmt":"2022-03-27T12:40:40","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=341914"},"modified":"2022-03-27T08:40:40","modified_gmt":"2022-03-27T12:40:40","slug":"algo-mas-que-palabras-la-singularidad-del-momento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=341914","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS LA SINGULARIDAD DEL MOMENTO"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cLa particularidad del momento actual, nos demanda a cultivar la cercan\u00eda, con alianzas responsables y dedicaci\u00f3n especial a la trasparencia, para la optimizaci\u00f3n de recursos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>=============================<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>=============================<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cada instante tiene su singularidad de contrastes, y como tal, tambi\u00e9n su llave de tolerancia. No olvidemos que el futuro es nuestro y est\u00e1 ubicado en el ahora. Para empezar, hoy en d\u00eda, tenemos que ser capaces de resistir frente al aluvi\u00f3n de crueldades que nos acorralan, pero tambi\u00e9n tenemos que activar el esp\u00edritu creativo, para poder salir de este ambiente de pobreza y desasosiego que nos inunda. Sea como fuere, en cada despertar siempre tenemos un momento para repensar el modo y la manera de cambiar aquello que nos desmorona, el instante preciso y precioso en el que una afirmaci\u00f3n o una negaci\u00f3n, pueden modificar nuestros propios itinerarios vivientes. Ojal\u00e1 aprendamos a reprendernos, a ver el modo y la manera de rebajar contiendas que causan un sufrimiento humano inconmensurable. Nuestro primer deber, tal vez sea despojarnos de esas inhumanas garras de terror, que nos sorprenden en cualquier esquina del planeta y son dominadoras de un sentimiento que nos destruye por completo. El reto radica en asistirnos en plan cooperantes a plantear los problemas cr\u00edticos como oportunidades.<\/p>\n\n\n\n<p>La mejor ocasi\u00f3n radica en saber escucharnos&nbsp; y en amarnos de verdad. Tampoco nos importen los fracasos, son una circunstancia m\u00e1s para empezar otra vez con mejor intelecto. Las experiencias nos llevan a adquirir la c\u00e1tedra de la vida y esto es muy importante para poder discernir y desterrar todas esas batallas in\u00fatiles y absurdas, que conllevan que en determinadas zonas del mundo, tengamos dificultades para encontrar comida, porque la misma cadena de suministros de alimentos del pa\u00eds est\u00e1 rota; o el propio desconsuelo, no halla consuelo alguno de esperanza ni de sost\u00e9n. Deber\u00edamos aspirar a otros horizontes m\u00e1s claros y limpios, donde cada persona pueda llevar una vida sana y productiva, haciendo tronco y creciendo, independientemente de qui\u00e9n sea o d\u00f3nde viva. Desde luego, la particularidad del momento actual, nos demanda a cultivar la cercan\u00eda, con alianzas responsables y dedicaci\u00f3n especial a la trasparencia, para la optimizaci\u00f3n de recursos. Sea como fuere, tampoco podemos continuar en actitud indiferente y pasiva, aumentando las brechas y eclipsando evidencias desastrosas que exigen una soluci\u00f3n socialmente solidaria, comenzando por las propias instituciones.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay nadie menos afortunado que la persona a quien la&nbsp; sociedad descarta o la adversidad aniquila, pues no tiene la posibilidad de rehacerse. Justo por esto, el momento nos llama a la uni\u00f3n y a la unidad, aminorando tensiones y estrechando lazos; puesto que a poco que ahondemos en nuestras historias pasadas, veremos que los combates constantemente generan una recesi\u00f3n, hasta el extremo que el \u00fanico medio de vencerlos es evit\u00e1ndolos. La perspectiva de empeoramiento est\u00e1 ah\u00ed, en la mirada de esas gentes desamparadas y desfavorecidas a m\u00e1s no poder, aunque las condiciones se est\u00e1n deteriorando para todos. En efecto, cada d\u00eda son m\u00e1s&nbsp; los pa\u00edses con problemas en su balanza de pagos, lo que nos requiere de una flota de soluciones para abordar, desde la desigualdad hasta la consignaci\u00f3n de los esfuerzos necesarios, para hacer valer el valor de la \u00e9tica en las finanzas p\u00fablicas. \u00danicamente as\u00ed, se podr\u00e1 alcanzar parte de ese esp\u00edritu de recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica y prevenir algunas crisis, lo que nos exige revelar los pasivos ocultos y sus negocios.&nbsp; Nuestro mayor trance, indudablemente, ser\u00e1 aquel que nos dificulta para levantar cabeza y continuar camino. Al fin y al cabo, no hay mejor lecci\u00f3n aprendida, que saber cancelar una \u00e9poca e inaugurar otra.<\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier caso,&nbsp; jam\u00e1s entremos en un problema de entusiasmo, por muchas que sean las contrariedades. Es cierto que nos est\u00e1n dejando sin pujanza esos mundos enfrentados, hundidos en sus miserias ego\u00edstas. A esto, hay que sumarle la falta de voluntad pol\u00edtica al deseo de entenderse, ante la multitud&nbsp; de consecuencias devastadoras que la situaci\u00f3n del momento nos carga. Naturalmente, el per\u00edodo no puede ser m\u00e1s delicado para las naciones, lo mismo que para los individuos, lo que nos insta a trabajar por el bien colectivo, con la prueba m\u00e1s segura de sinceridad y de rectitud moral, a trav\u00e9s de los principios y valores que el propio linaje genera. Verdad, justicia, solidaridad y paz, son los vocablos esenciales para el progreso y desarrollo integral de la humanidad, al que estamos todos convocados. Adem\u00e1s, la familia, como centro de creaci\u00f3n de v\u00ednculos, est\u00e1 llamada a forjar la ciudadan\u00eda relacionada; y, por ende,&nbsp; el apoyo entre an\u00e1logos, para poder salir de este mundo perverso, que aprovecha cualquier desconcierto para sembrar desconfianza, desesperaci\u00f3n y discordia. Lo importante, pues, es mantener la l\u00e1mpara encendida en el coraz\u00f3n. Hemos de iluminar la oscuridad, y qu\u00e9 mejor que ser, activistas de la cultura del abrazo, constructores de paz, art\u00edfices de sonrisas e inventores de sue\u00f1os arm\u00f3nicos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO \/ Escritor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>27 de Marzo de 2022<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa particularidad del momento actual, nos demanda a cultivar la cercan\u00eda, con alianzas responsables y dedicaci\u00f3n especial a la trasparencia, para la optimizaci\u00f3n de recursos\u201d. ============================= V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ============================= &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cada instante tiene su singularidad de contrastes, y como tal, tambi\u00e9n su llave de tolerancia. No olvidemos que el futuro es nuestro [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":28,"featured_media":274992,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,27],"tags":[],"class_list":["post-341914","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","category-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/341914","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/28"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=341914"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/341914\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":341915,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/341914\/revisions\/341915"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/274992"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=341914"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=341914"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=341914"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}