{"id":340170,"date":"2022-03-20T09:43:16","date_gmt":"2022-03-20T13:43:16","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=340170"},"modified":"2022-03-20T09:43:16","modified_gmt":"2022-03-20T13:43:16","slug":"algo-mas-que-palabras-desgarradores-lamentos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=340170","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS \u00a0DESGARRADORES LAMENTOS"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cNo olvidemos que tambi\u00e9n en los suspiros hay cuestiones contradictorias, unas que nos envenenan y otras que nos reconcilian, pero que deben hacernos salir de la visi\u00f3n de amargado, para retomar el impulso de la valent\u00eda ante los sorbos de la vida\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>=============================<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>=============================<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Parece envolvernos la tragedia; puesto que, apenas levantamos cabeza, vuelven a azotarnos las se\u00f1ales de abandono y recelo, ante el vac\u00edo permanente y la ausencia descarada de amor aut\u00e9ntico, produciendo desgarradores lamentos y gritos de auxilio permanente. La humanidad, en su estado global, suele caminar enfrentada, sin conciencia de familia condescendiente, lo que genera un gran sufrimiento, avivado por corazones empedrados, reafirmados con abecedarios perversos de abuso de poder e intereses mezquinos destructores. Fruto de este aluvi\u00f3n de sollozos, generados en parte por las imperfecciones de nuestras relaciones humanas, se acrecientan los fracasos de todo tipo y multitud de necesidades empiezan a dejarnos sin aliento. A\u00fan as\u00ed, no tiremos por tierra las buenas costumbres que la moral nos sustenta, la de ser justos sembrando actos de rectitud, la de sentirnos libres realizando vuelos salvavidas, la de ser coraz\u00f3n y vida ejecutando el buen fondo que todos llevamos consigo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Desde luego, si esto hacemos, la carga de pesares ser\u00e1 menor. Hoy, m\u00e1s que nunca, hace falta revisar modos y maneras de comportarse, explorar otros estilos de vivir m\u00e1s acordes con lo arm\u00f3nico y activar el arte de entendernos, comenzando por el propio arte pol\u00edtico. Para empezar, los di\u00e1logos entre liderazgos han de ser m\u00e1s aut\u00e9nticos, continuos y resolutivos; si en verdad, queremos poner fin a la enorme desdicha humanitaria que est\u00e1 causando la irresponsabilidad de algunos dirigentes pol\u00edticos, m\u00e1s afanados en el poder que en asistir a la ciudadan\u00eda a la que dicen gobernar, cuando el desgobierno es manifiesto y la penuria de la crueldad toma ejercicio sin consideraci\u00f3n alguna. Deber\u00edamos retomar, pues, otras fuerzas m\u00e1s sensatas y razonables en los diversos continentes, con aut\u00e9nticos ciudadanos valerosos, que adem\u00e1s de que cultiven el fuero artesano del br\u00edo cooperante han de ser poetas en guardia, ut\u00f3picos andarines de un sue\u00f1o com\u00fan conciliador.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; So\u00f1ar es la actividad est\u00e9tica m\u00e1s confluente del hacer; lo que nos exige estar despiertos siempre, en mansedumbre de estado y abiertos de coraz\u00f3n, para poder ayudar a las gentes m\u00e1s vulnerables. Sea como fuere, hemos de reconocer que la multitud de incertidumbres y congojas nos est\u00e1n dejando sin fuerzas; y, lo que es peor, se agudizan las carencias. Tampoco las operaciones humanitarias cuentan con fondos suficientes para aminorar tanto clamor vertido por los rincones del mundo. La desigualdad es manifiesta, socava los Estados sociales democr\u00e1ticos de derecho, erosiona cualquier esp\u00edritu solidario y obstaculiza la ansiada recuperaci\u00f3n inclusiva, que muchos mandos repiten hasta la saciedad, pero no con hechos, cuesti\u00f3n que lesiona hasta su legitimidad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La atmosfera no puede ser m\u00e1s violenta, es cierto. Tanto es as\u00ed, que ninguna naci\u00f3n es inmune a la intolerancia y a este fanatismo enfermizo que viene cargado de venganzas. Ya en otro tiempo, hab\u00edamos sufrido episodios inhumanos, encomendados a la fuerza y al terror, &nbsp;porque sus semillas eran de odio; pero, a pesar de tantos avances, a\u00fan no hemos aprendido la lecci\u00f3n de respeto y consideraci\u00f3n que todos nos merecemos porque s\u00ed, sin dominio ni dominadores; puesto que el afecto nunca se sulfura y jam\u00e1s se venga. De ah\u00ed, lo importante de no equivocarse de camino ni de andares, de hacer parada para repensar y dejarse fortalecer. No olvidemos que tambi\u00e9n en los suspiros hay cuestiones contradictorias, unas que nos envenenan y otras que nos reconcilian, pero que deben hacernos salir de la visi\u00f3n de amargado, para retomar el impulso de la valent\u00eda ante los sorbos de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En todo caso, ser\u00e1 complicado imaginar un mundo en paz, hasta que aquellos que nos dirigen&nbsp; no se tomen en serio su modo de administrar el poder, encaminado siempre al servicio, que ha estar enraizado en los derechos humanos, para procurar el bienestar de todos. Por otra parte, tambi\u00e9n nosotros tenemos que dejarnos o\u00edr &nbsp;m\u00e1s y escucharnos mejor, con los consabidos deberes de enmienda a realizar, cuando menos para que cesen los conflictos, con tantos gemidos lastimosos que nos dejan sin palabras. Retornar a la innata actitud de renovaci\u00f3n, activando la amistad y reactivando la proximidad entre diversos, es otro de los compromisos a efectuar. Querer hacerlo es buena se\u00f1al. Poder mover el cambio en las conciencias, mejorar el vivir cultivando la adhesi\u00f3n sin tantas fronteras que nos dividen, por muy dolorosas que sean las movidas, es un avance que tranquiliza. Solo hace falta ponerle voluntad; con ella todo se alcanza, se encuentra la expresi\u00f3n de la arm\u00f3nica convivencia y hasta se reencuentra uno consigo mismo para sentirse en familia.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO \/ Escritor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>20 de Marzo de 2022.-<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cNo olvidemos que tambi\u00e9n en los suspiros hay cuestiones contradictorias, unas que nos envenenan y otras que nos reconcilian, pero que deben hacernos salir de la visi\u00f3n de amargado, para retomar el impulso de la valent\u00eda ante los sorbos de la vida\u201d. ============================= V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ============================= &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Parece envolvernos la tragedia; puesto [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":28,"featured_media":306596,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19,16,27],"tags":[],"class_list":["post-340170","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mi-voz","category-opiniones","category-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/340170","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/28"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=340170"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/340170\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":340171,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/340170\/revisions\/340171"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/306596"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=340170"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=340170"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=340170"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}