{"id":337940,"date":"2022-03-12T03:35:53","date_gmt":"2022-03-12T07:35:53","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=337940"},"modified":"2022-03-12T03:35:53","modified_gmt":"2022-03-12T07:35:53","slug":"dr-ariel-acosta-cuevas-preclaro-dominicano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=337940","title":{"rendered":"DR. ARIEL ACOSTA CUEVAS, PRECLARO DOMINICANO"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Te\u00f3filo Lappot Robles\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de una fruct\u00edfera vida que se extendi\u00f3 por 86 a\u00f1os el Dr. Ariel Acosta Cuevas ha sido llamado a la casa grande, la que tiene como s\u00edmbolo principal el sello de la eternidad.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las familias Acosta Luciano, Acosta Cuevas, y las diversas ramas unidas a ellas por el circuito de la gen\u00e9tica sienten orgullo colectivo por el ejemplo que en vida fue el ilustre hombre cuyo cuerpo entregamos ahora a la tierra, quedando entre nosotros su legado de bien, pues como dijo el sabio de la antig\u00fcedad Marco Tulio Cicer\u00f3n: \u201cLa vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos.\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En esta postrera ocasi\u00f3n en que estamos frente al cuerpo del Dr. Ariel Acosta Cuevas, aunque yace inerte, como un fuerte roble derribado por esa hermana siamesa de la vida que es la muerte, es oportuno decir que form\u00f3 un hogar modelo con su esposa, la siempre bien recordada do\u00f1a Shirley Josefina Luciano Mej\u00eda de Acosta, con la cual estamos seguros ya est\u00e1 rememorando desde el para\u00edso celestial el paso de ambos, en conjunci\u00f3n de amor, por esta tierra colocada en un recodo del Caribe insular.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cabe imaginarlos a ambos con una sonrisa de orgullo por la calidad&nbsp; de los frutos que dejaron en la tierra: sus hijas Shirley Josefina y Radys Iris, as\u00ed como sus nietos Jean Ariel, Shirley Mariel y Daniel Ariel.<\/p>\n\n\n\n<p>El personaje cuyo funeral estamos realizando ahora se destac\u00f3 por sus cualidades de gran jurista, con una obra amplia que difundi\u00f3 en decenas de ensayos, en su condici\u00f3n de refinado doctrinario del derecho dominicano, y especialmente mediante una labor docente que no se limit\u00f3 al estrecho espacio de aulas cerradas, sino que&nbsp; esparci\u00f3 sus saberes con humildad, sencillez y profundidad ante todos los que tuvimos el privilegio de cobijarnos bajo el \u00e1rbol frondoso de su esplendente personalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue juez y fiscal en diferentes niveles y&nbsp; en diversos lugares del pa\u00eds. Por los pueblos y ciudades donde ejerci\u00f3 esas delicadas labores dej\u00f3 una marca de rectitud, serenidad y apego a la verdad y a la justicia.<\/p>\n\n\n\n<p>Como abogado de largo ejercicio hizo historia postulando con lealtad y gran sabidur\u00eda en los tribunales nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Como poeta tiene un nicho privilegiado en el mundo de las letras dominicanas. \u00c9l ocupa por m\u00e9ritos propios un lugar de principal\u00eda en el parnaso nacional, pues las musas de su inspiraci\u00f3n dejaron para la posteridad hermosos poemas que sobrevivir\u00e1n el paso del tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>En su sobresaliente condici\u00f3n de historiador de las grandezas del sur dominicano dej\u00f3 obras fundamentales para conocer y amar esa tierra caliente, hermosa y cargada de historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Por los caminos del sur, Neyba tierra de historia y poes\u00eda y Villa Jaragua, perfil hist\u00f3rico y cultural son tres muestras de su gran apego a la tierra que lo vio nacer y una prueba relevante de su capacidad de intelectual y de hombre comprometido con el presente y el futuro de su pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Su libro G\u00e9nesis de los Acosta Nacionales es la m\u00e1s alta expresi\u00f3n de su inter\u00e9s en contribuir, como lo logr\u00f3, con el conocimiento de las esencias de la dominicanidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Utiliz\u00f3 como herramienta el apellido que con orgullo ostentaba, para construir con la paciencia de Job dicha obra, pero en realidad ella es en s\u00ed misma un monumento etnogr\u00e1fico, y como tal un alto exponente de la cultura que define al pueblo dominicano en los diversos componentes que integran su idiosincrasia.<\/p>\n\n\n\n<p>Su obra T\u00fa tambi\u00e9n puedes es una clarinada de esperanza dirigida a la juventud dominicana para que no se deje dominar por las dificultades de la vida cotidiana. En ella arroja sus mejores deseos para que el pueblo dominicano sea cada vez mejor.<\/p>\n\n\n\n<p>En su juventud fue un reconocido m\u00fasico de su amada ciudad, la legendaria Neyba, en la cual dej\u00f3 gratos recuerdos como&nbsp; ejecutante del requinto dominicano con su caracter\u00edstica particular de cursos musicales que se sintonizan al mismo tiempo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hizo parte sobresaliente de la banda de m\u00fasica de aquella tierra agreste en cuyo suelo se produjo el hist\u00f3rico bautismo de fuego aquel glorioso 13 de marzo de 1844, que sirvi\u00f3 de gu\u00eda para la defensa de la patria en largas jornadas de lucha armada.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de los achaques propios de su edad, aparejados con sufrimiento f\u00edsico, el Dr. Ariel Acosta Cuevas nunca dej\u00f3 de ser afable y generoso. Ten\u00eda lo que se conoce como don de gente, que utilizaba para hacer sentir bien a sus interlocutores.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta sus horas finales se mantuvo como el orientador que siempre fue. Muri\u00f3 en plena lucidez, con su poderosa memoria siempre dispuesta para la ense\u00f1anza y el buen consejo. Las conversaciones con \u00e9l se convert\u00edan en c\u00e1tedras donde transmit\u00eda sus muchos saberes con asombrosa naturalidad y sin la m\u00e1s m\u00ednima muestra de aspavientos.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos conscientes del significado de la p\u00e9rdida f\u00edsica del Dr. Ariel Acosta Cuevas, como parte de la ley natural de la vida, pero su limpia trayectoria permitir\u00e1 a sus seres queridos sanar la herida emocional de su fallecimiento y as\u00ed entrar en la importante cuarta fase del duelo, que es la curaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La curaci\u00f3n del remolino de la turbaci\u00f3n presente ser\u00e1 la mejor manera para comprender en su justa dimensi\u00f3n la grandeza que simboliz\u00f3 su presencia en la sociedad dominicana y el ejemplo de bien que fue, es y ser\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>A usted nunca le gust\u00f3 el ruido de la chicharra y cuando alguna dificultad individual o colectiva se asomaba en el horizonte usted la contrarrestaba con su vibrante personalidad, la cual acompa\u00f1aba con una gran formaci\u00f3n humana caracterizada por la asertividad en sus acciones cotidianas.<\/p>\n\n\n\n<p>El ser humano con su albedr\u00edo, con su libertad individual puede dedicarse al mal o al bien. Usted, inolvidable maestro Dr. Ariel Acosta Cuevas, siempre escogi\u00f3 el camino del bien, por eso hoy podemos decir con plena seguridad que su viaje hacia la eternidad ser\u00e1 suave y ligero.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente al cuerpo inm\u00f3vil del Dr. Ariel Acosta Cuevas y ante el espejo de su ejemplar vida, cargada de todo lo bueno de que es susceptible la naturaleza humana, s\u00f3lo me resta recordar al poeta Gast\u00f3n Fernando Deligne, cuando frente a los restos mortales de su hermano Rafael le dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cYa has cavado hondo surco,\u2026ve a dormir labrador.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Paneg\u00edrico. 1-marzo-2022.<\/p>\n\n\n\n<p>Santo Domingo.D.N.,R.D.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Te\u00f3filo Lappot Robles\u00a0 Despu\u00e9s de una fruct\u00edfera vida que se extendi\u00f3 por 86 a\u00f1os el Dr. Ariel Acosta Cuevas ha sido llamado a la casa grande, la que tiene como s\u00edmbolo principal el sello de la eternidad.&nbsp;&nbsp; Las familias Acosta Luciano, Acosta Cuevas, y las diversas ramas unidas a ellas por el circuito de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":338043,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23,27],"tags":[],"class_list":["post-337940","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacional","category-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/337940","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=337940"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/337940\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":338044,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/337940\/revisions\/338044"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/338043"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=337940"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=337940"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=337940"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}