{"id":336406,"date":"2022-03-06T08:29:14","date_gmt":"2022-03-06T12:29:14","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=336406"},"modified":"2022-03-06T08:29:14","modified_gmt":"2022-03-06T12:29:14","slug":"algo-mas-que-palabras-soportarse-y-soportarnos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=336406","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS SOPORTARSE Y SOPORTARNOS"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cLa tolerancia es lo que nos hace entendernos y armonizarnos, mientras la intolerancia cubre la tierra de l\u00e1grimas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>=============================<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>=============================<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La penuria m\u00e1s grande de una sociedad, radica en las tremendas desigualdades entre an\u00e1logos. Por una parte, tenemos ese mundo privilegiado, que del principio al fin lo conforma a su antojo, sumido tanto en el vac\u00edo como en el vicio, en el endiosamiento como en la inhumanidad entre s\u00ed. Al otro lado, est\u00e1 ese otro mundo hundido en la pobreza y en la mayor de las desdichas; hasta el punto de que la misma sociedad a la que pertenece, lo contamina y lo excluye. Y, en medio de esos \u00e1mbitos diversos, la incapacidad de superar la divisi\u00f3n y el antagonismo, el miedo a tender la mano para fomentar el acercamiento, en aras de una humanidad m\u00e1s fraterna y solidaria. En realidad las partes se vuelven insoportables, porque hasta nosotros mismos no acertamos a despojarnos de nuestras miserias, asent\u00e1ndonos en bases falsas que lo funden en contiendas in\u00fatiles y lo confunden hasta la saciedad, convirti\u00e9ndose as\u00ed en modelos sectarios que nos dejan sin aliento. Ante estas bochornosas situaciones, hay que pararse para hacer silencio y poder escucharse, restituir v\u00ednculos y restablecer el aguante de soportarse y soportarnos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En efecto, la tolerancia es lo que nos hace entendernos y armonizarnos, mientras la intolerancia cubre la tierra de l\u00e1grimas. Sin duda, es menester tomar otros esp\u00edritus como especie pensante, que nos impidan proseguir con la multitud de caldeamientos entre semejantes, que lo \u00fanico que nos conducen es a la propia destrucci\u00f3n humana. Los calentamientos no son buenos para nada ni para nadie. Tampoco debemos continuar desperdiciando energ\u00edas que nos mantienen vivos en comunidad. Propiciemos el parentesco de la uni\u00f3n y de la unidad. Este valor trascendental ha de ser nuestro punto de partida, nuestro gallardete a reconquistar en esta era digital en la que nos movemos, con un declive moral sin precedentes, cuesti\u00f3n que nos est\u00e1 dejando sin confianza entre similares. Lo importante es que aprendamos a reconocernos en la oscuridad para poder clarificarnos entre tantas historias vividas, y hacerlo con una mirada global, que es lo que verdaderamente no har\u00e1 volver a retomar la cultura del abrazo, como algo que nos conecta y nos iguale.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En cualquier caso, el momento actual nos llama a la resistencia para detener el aluvi\u00f3n de enfrentamientos absurdos y a poner fin a las guerras de ra\u00edz, incluidas las familiares, redescubriendo los sue\u00f1os arm\u00f3nicos del verso y la palabra que salen de nuestro interior, cuando se sustentan en los latidos de la verdad y de la bondad. &nbsp;No podemos continuar en la incoherencia, ni proseguir el camino desdici\u00e9ndonos con el hacer, batallando unos contra otros sin piedad alguna. Solo hay que ver como cada d\u00eda se nos proporcionan nuevas pruebas de que no es s\u00f3lo Ucrania la que est\u00e1 siendo atacada por Rusia, es el mundo entero, es la humanidad en su conjunto, es el propio esp\u00edritu humano que se deshumaniza por completo. Urge que nos enmendemos para salir de esta enfermedad contagiosa de sufrimientos y dolores. Quiz\u00e1s, el primer impulso deba ser desarmarse y verse de cerca unos y otros, con la visi\u00f3n del alma y sin armas, para tomar conciencia del bochorno y de este mal que nos deshonra como linaje. S\u00f3lo hay que ver los brotes de tensi\u00f3n en cualquier esquina, el desorden y el desenga\u00f1o permanente, el descontrol de todo y hacia todos, las situaciones dolorosas y la falta de voluntad de cambio.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por ello, la nueva reorientaci\u00f3n del g\u00e9nero humano tiene que partir de un contexto de familia, que es donde se ofrece una s\u00f3lida formaci\u00f3n moral, de la que tan necesitado est\u00e1 el mundo presente. Para soportarse y soportarnos, mal que nos pese, se requiere reencontrarse con uno mismo, con sus progenitores enraizados en la existencia del propio \u00e1rbol viviente. Adem\u00e1s, nos hace falta el aut\u00e9ntico di\u00e1logo, ponerlo en valor con la aceptaci\u00f3n rec\u00edproca entre culturas, sentirnos libres y liberados de la legi\u00f3n de dominadores que habitan la tierra, reforzar el v\u00ednculo de los derechos humanos y poner fin a la multitud de atropellos que a diario se producen, que nos denigran totalmente y nos impiden la convivencia. De lo contrario, el trauma ser\u00e1 grande y la humanidad morir\u00e1 de desolaci\u00f3n y cansancio. Sea como fuere, la apuesta por el futuro no debe derrumbarse jam\u00e1s, est\u00e1 en un mayor cuidado del esp\u00edritu de la raz\u00f3n a trav\u00e9s de un sensato saber digerir y dirigirse. Es cuesti\u00f3n de quererse, respetarse y de mantenerse activo en el rechazo de la violencia deplorable y del extremismo ciego. Un esp\u00edritu cooperante de punta a punta lo aguanta, con el objetivo de hallar una quietud que, sin faltar una coma, lo hermana. No olvidemos que la buena predisposici\u00f3n es la mejor ayuda y, con voluntad, se consigue hasta que los corazones de piedra sientan y abandonen cualquier forma de intransigencia y discriminaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO \/ Escritor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>06 de Marzo de 2022.-<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa tolerancia es lo que nos hace entendernos y armonizarnos, mientras la intolerancia cubre la tierra de l\u00e1grimas\u201d. ============================= V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ============================= &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La penuria m\u00e1s grande de una sociedad, radica en las tremendas desigualdades entre an\u00e1logos. Por una parte, tenemos ese mundo privilegiado, que del principio al fin lo conforma a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":28,"featured_media":304837,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-336406","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/336406","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/28"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=336406"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/336406\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":336407,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/336406\/revisions\/336407"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/304837"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=336406"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=336406"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=336406"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}