{"id":33619,"date":"2019-12-14T20:05:00","date_gmt":"2019-12-14T20:05:00","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=33619"},"modified":"2019-12-14T20:05:00","modified_gmt":"2019-12-14T20:05:00","slug":"que-es-la-igualdad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=33619","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 es la igualdad?"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<\/p>\n<p>Latinoam\u00e9rica est\u00e1 encendida por protestas contra la desigualdad. Pero quienes la combaten no tienen claro qu\u00e9 proponer para resolverla.<\/p>\n<p><strong>Por Mart\u00edn Caparr\u00f3s<\/strong><\/p>\n<p><strong>El autor es periodista y novelista argentino.<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>   28 de noviembre de 2019 \/ The New York Times (enlace al final del articulo)<\/p>\n<p><strong>    <\/strong><\/p>\n<p><strong>MADRID.- <\/strong>Un fantasma recorre Am\u00e9rica Latina, y lo gu\u00eda una palabra. Chile despert\u00f3, Bolivia se parte, ardi\u00f3 Ecuador, Colombia se levanta, Argentina vot\u00f3, Per\u00fa se depura, Brasil desespera, M\u00e9xico clama, y en todos lados la palabra es la misma: \u00abdesigualdad\u00bb, como en \u00abefectos de la desigualdad\u00bb, \u00abrechazo de la desigualdad\u00bb, \u00abla lucha contra la desigualdad\u00bb.<\/p>\n<\/p>\n<p>La desigualdad es la raz\u00f3n de tantas cosas. La mentamos, la medimos, la deploramos, la comparamos: llevamos d\u00e9cadas jact\u00e1ndonos de que Am\u00e9rica Latina es la regi\u00f3n m\u00e1s desigual del mundo. Y no es que el mundo no compita. Muchas voces alertan de que se est\u00e1 volviendo cada vez m\u00e1s desigual: que los ricos son m\u00e1s y m\u00e1s ricos y los pobres, en comparaci\u00f3n, m\u00e1s y m\u00e1s pobres. Oxfam lo sabe mostrar con cifras impactantes. Por ejemplo, que las 26 personas m\u00e1s ricas del mundo poseen lo mismo que la mitad de la poblaci\u00f3n del planeta, unos 3.800 millones de personas. La desigualdad est\u00e1 por todas partes, pero a nosotros nos gusta saber que a ese juego no nos gana nadie y exhibimos, para confirmarlo, nuestros Ginis.<\/p>\n<\/p>\n<p>El \u00edndice o coeficiente de Gini es la medida m\u00e1s usada para medir el grado de concentraci\u00f3n de la riqueza: cuanto m\u00e1s alto m\u00e1s desigual y Am\u00e9rica Latina tiene, en conjunto, el Gini m\u00e1s alto del planeta. Y eso que baj\u00f3: en 2002 su Gini medio era de 53 puntos y ahora es de 46, encabezada por Brasil con 53.3. Para comparar: la media de los pa\u00edses europeos est\u00e1 alrededor de 30 puntos ?Espa\u00f1a en la punta con 36.2?. Canad\u00e1 tiene 34, Estados Unidos 41,5, M\u00e9xico 48,3.<\/p>\n<\/p>\n<p>Latinoam\u00e9rica es desigual por muchas razones pero, sobre todo, porque puede. Hay sociedades donde los m\u00e1s ricos necesitan que los m\u00e1s pobres sean menos pobres, donde los precisan para crear o consumir las riquezas que los enriquecen. Las econom\u00edas latinoamericanas, en general, no: basadas en la extracci\u00f3n y exportaci\u00f3n de materias primas ?desde la soja al cobre, del petr\u00f3leo a la coca?, pueden funcionar m\u00e1s all\u00e1 de esos millones de personas que no son necesarios ni para producir ni para consumir. Solo se necesita contenerlos: que no hagan demasiado l\u00edo, para lo cual alcanza con darles su limosna.<\/p>\n<\/p>\n<p>Repartir lo menos posible pero repartir algo: los pobres presionan, piden, a veces incluso exigen. En la primera d\u00e9cada del siglo, la pobreza y la desigualdad disminuyeron porque sus materias primas alcanzaron precios notables y sus gobiernos decidieron o aceptaron que no todo deb\u00eda ir a los bolsillos de siempre. Pero hace cinco a\u00f1os esos precios empezaron a caer y la pobreza dej\u00f3 de disminuir o, en varios pa\u00edses, aument\u00f3.<\/p>\n<\/p>\n<p>Poco a poco, las calles latinoamericanas se levantaron contra eso: los que hab\u00edan mejorado su situaci\u00f3n lo suficiente como para poder desear ciertas cosas ahora quieren tenerlas. Esas cosas pueden ser una lavadora, el respeto, una casa con cloaca, la opci\u00f3n de comer todos los d\u00edas o la de votar representantes que los representen algo m\u00e1s.<\/p>\n<\/p>\n<p>Es lo que empez\u00f3 a pasar en Brasil en 2013 y sigui\u00f3 desde entonces en muchos pa\u00edses de la regi\u00f3n. Pasa, ahora mismo, en los ejemplos m\u00e1s exitosos de los modelos supuestamente opuestos: el neoliberal en Chile y el progre en Bolivia. La causa \u00faltima, en ambos, ser\u00eda la desigualdad.<\/p>\n<\/p>\n<p>Que est\u00e1 por todas partes. Incluso los economistas m\u00e1s liberales, que sol\u00edan alabarla como un modo de fomentar la competencia y la productividad, se alarman y dicen que tantas diferencias crean una situaci\u00f3n riesgosa. Y, por supuesto, los progres la condenan como una aberraci\u00f3n y suelen usar esa condena como argumento para acceder al poder. As\u00ed que casi todos estamos contra la desigualdad: algunos por principio, otros por si acaso. Estamos en contra, decididamente en contra, solo que no sabemos qu\u00e9 es lo contrario.<\/p>\n<\/p>\n<p>La gran pol\u00edtica, en general, est\u00e1 hecha de opuestos indudables: lo contrario de la esclavitud es la libertad, de la monarqu\u00eda la rep\u00fablica, del machismo la paridad de g\u00e9neros. Pero casi nadie dice o cree que lo opuesto de la desigualdad sea la igualdad.<\/p>\n<\/p>\n<p>La igualdad apareci\u00f3 como bandera en 1789, cuando la Revoluci\u00f3n francesa la hizo, junto con la libertad y la fraternidad, su lema. Pero entonces se trataba de igualdad pol\u00edtica y jur\u00eddica: que nadie tuviera privilegios por raz\u00f3n de su cuna o condici\u00f3n, que todos los hombres ?no las mujeres? fueran, por fin, iguales ante la ley: que todos fueran ciudadanos. Casi cien a\u00f1os despu\u00e9s, otros movimientos europeos proclamaron que la igualdad deb\u00eda ser econ\u00f3mica y social: que todos los ciudadanos tuvieran m\u00e1s o menos lo mismo, que todo perteneciera a todos. Se llama socialismo y sus intentos no funcionaron. Ahora, la mayor\u00eda de los biempensantes que se manifiestan contra la desigualdad no proponen esa igualdad. Pero no est\u00e1 claro qu\u00e9 proponen.<\/p>\n<\/p>\n<p>Hay quienes hablan de \u00abigualdad de oportunidades\u00bb: la idea de que todos tengan las mismas opciones de partida y cada cual se desarrolle seg\u00fan su capacidad y voluntad y vaya construyendo sus desigualdades; la idea de que la vida es una carrera de obst\u00e1culos y lo que hay que asegurar es que todos puedan empezar a correr en la misma largada ?y despu\u00e9s, en la pista, los m\u00e1s fuertes se quedar\u00e1n con los triunfos y el resto habr\u00e1 perdido su oportunidad?. Es muy obvio que es falso: los m\u00e1s ricos tienen infinitamente m\u00e1s oportunidades que los m\u00e1s pobres; el origen y sus ventajas son la forma m\u00e1s radical de la desigualdad.<\/p>\n<\/p>\n<p>Muchos, entonces, se refugian en cierto sentido com\u00fan: bueno, que no haya taaaanta desigualdad. Su meta no es la igualdad sino la mesura: limar los extremos. No condenan que haya un mecanismo por el cual algunos se apropian de lo que otros producen, sino que se apropien demasiado.<\/p>\n<\/p>\n<p>El problema es la medida: \u00bfcu\u00e1nta es tanta? \u00bfQu\u00e9 es lo tolerable y lo que no? \u00bfQue todos tengan acceso a servicios de salud aunque uno tenga los mejores cuidados inmediatos y otro tenga que demorar tres meses su consulta? \u00bfQue uno espere vivir hasta los 80 a\u00f1os y otro hasta los 68? \u00bfQue todos tengan techo aunque uno lo tenga enorme y otro chiquito pura lata? \u00bfQue todos coman aunque unos se lleven el lomo y el salm\u00f3n y otros el guiso graso? \u00bfQue todos puedan educarse aunque uno lea en cuatro idiomas y otro con suerte entienda el diario?<\/p>\n<\/p>\n<p>Los conceptos relativos siempre son inc\u00f3modos: \u00bfqui\u00e9n define cu\u00e1l es el grado razonable, el grado soportable de desigualdad? El absoluto, en cambio, es f\u00e1cil de entender y muy dif\u00edcil de realizar. As\u00ed que, aunque casi todos deploramos la desigualdad, casi nadie sabe o se atreve a definir su opuesto. Hay un gran acuerdo en que algo es malo, ning\u00fan acuerdo en c\u00f3mo ser\u00eda bueno.<\/p>\n<\/p>\n<p>?Cuando lleguemos a la presidencia combatiremos esa desigualdad que emponzo\u00f1a la vida de nuestra sociedad.<\/p>\n<\/p>\n<p>?Por supuesto, se\u00f1or candidato. \u00bfY qu\u00e9 forma de igualdad quiere oponerle?<\/p>\n<\/p>\n<p>?Bueno, como le dir\u00eda&#8230;<\/p>\n<\/p>\n<p>Definir lo contrario de la tan denostada desigualdad ser\u00eda definir el proyecto ?pol\u00edtico, econ\u00f3mico, social? de cada sector. Ser\u00eda empezar a aclarar ciertas cosas, a ponerse en camino. Que eso parezca tan lejano es, casi, un signo de los tiempos.<\/p>\n<\/p>\n<p>Mart\u00edn Caparr\u00f3s (@martin_caparros) es periodista y novelista. Su libro m\u00e1s reciente es la novela Todo por la patria. Naci\u00f3 en Buenos Aires, vive en Madrid y es profesor at-large en Cornell y colaborador regular de The New York Times.<\/p>\n<\/p>\n<p>https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2019\/11\/28\/espanol\/opinion\/desigualdad-america-latina.html?te=1&#038;nl=el-times&#038;emc=edit_bn_20191129?campaign_id=42&#038;instance_id=14168&#038;segment_id=19170&#038;user_id=6f9010c8b6881441f7e53b21d70af78c&#038;regi_id=2761048820191129  <\/p>\n<\/p>\n<p>&#8212;<\/p>\n<h6> 2019-12-14 20:05:00 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=985'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=984'>984<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=985'>985<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>986<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=987'>987<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=988'>988<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1549'>1549<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1550'>1550<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=987'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=1550'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Latinoam\u00e9rica est\u00e1 encendida por protestas contra la desigualdad. 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