{"id":32891,"date":"2020-11-01T11:16:59","date_gmt":"2020-11-01T11:16:59","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=32891"},"modified":"2020-11-01T11:16:59","modified_gmt":"2020-11-01T11:16:59","slug":"etica-y-derechos-humanos-principios-educacionales-para-la-vida-humana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=32891","title":{"rendered":"\u00c9tica y Derechos Humanos: principios educacionales para la vida humana"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"img3\/word. Diego.docx IMAGEN 1.jpg\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"img3\/word. Diego.docx IMAGEN 2jpg.jpg\" \/>  <\/p>\n<p><strong>\u00c9tica y Derechos Humanos: principios educacionales para la vida humana<\/strong><\/p>\n<p><strong>    Barometro Latinoamericano  <\/strong><\/p>\n<p><strong>Por Diego Olivera Evia:<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Problematizar y reflexionar sobre los derechos humanos y la \u00e9tica es una tarea ardua. La cuesti\u00f3n primera es, por donde partir, considerando que se trata de dos temas tan amplios y tan sin concreci\u00f3n, sin plasticidad en la realidad en que vivimos, tanto en el plano global como local.  Todav\u00eda una mirada m\u00e1s apresurada nos permite percibir que tanto los derechos humanos como la \u00e9tica poseen su historicidad, su lugar, su tiempo y su espacio donde sus sentidos y significados fueron y son construidos y reconstruidos por la acci\u00f3n y relaci\u00f3n humana. Por eso, su lugar para nuestro an\u00e1lisis y reflexi\u00f3n y nuestra propia realidad, en la cual su universalidad a\u00fan es una ausencia casi universal. \u00abLos derechos humanos, por definici\u00f3n, tienden a ser universales. Aun cuando, su caracter\u00edstica m\u00e1s universal es su violaci\u00f3n universal.\u00bb (Lienemann, 1982, p. 80)<\/p>\n<\/p>\n<p>No ocurre algo diferente con la \u00e9tica, que, en el per\u00edodo de la Modernidad, fue librada de las relaciones humanas, de las cuestiones de la convivencia humana por la ciencia positivista, por la racionalidad t\u00e9cnica y cient\u00edfica, utilitarista, promotora del poder, del poder del dinero, y de la producci\u00f3n.<\/p>\n<\/p>\n<p>Todos tenemos nuestra construcci\u00f3n humana, nuestra historia personal y social a partir de las diferentes culturas a las que pertenecemos. Aun as\u00ed, encima de \u00e9stas existen macro fen\u00f3menos, resultantes del campo cient\u00edfico econ\u00f3mico y pol\u00edtico, desarrollados a lo largo de las \u00faltimas d\u00e9cadas, que reclaman una profundizaci\u00f3n en las orientaciones y en las normativas \u00e9ticas universales. Reh\u00e9n del mundo sist\u00e9mico, del poder y del dinero, el desarrollo econ\u00f3mico y tecnol\u00f3gico ha beneficiado s\u00f3lo a un peque\u00f1o n\u00famero de personas sobre la faz de la tierra, en detrimento de las condiciones m\u00ednimas de vida para la mayor\u00eda de los seres humanos y para el medio ambiente. Si, por un lado, las cat\u00e1strofes naturales pueden ser evitadas o mitigadas, mediante un planeamiento que tenga la vida como n\u00facleo central, por otro lado, las tragedias, resultantes de la ganancia, de la incompetencia social y de corrupciones estructurales y personales, contin\u00faan segando vidas e impidiendo dignidad y abundancia para la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n mundial.<\/p>\n<\/p>\n<p>Es significativa la visi\u00f3n de esa realidad planetaria ilustrada por Forrester, en su libro O Horror Econ\u00f3mico, en el cual afirma que,<\/p>\n<\/p>\n<p>son millones de personas, digo bien, personas, colocadas entre par\u00e9ntesis, por tiempo indefinido, tal vez sin otro l\u00edmite a no ser la muerte, tienen derecho apenas a la miseria o a su amenaza m\u00e1s o menos pr\u00f3xima, la p\u00e9rdida muchas veces de un techo, la p\u00e9rdida de toda la consideraci\u00f3n social y asimismo de toda la auto consideraci\u00f3n. Al drama de las identidades precarias o anuladas. Al m\u00e1s vergonzoso de los sentimientos: la verg\u00fcenza. (Forrester, 1997, p. 10) <\/p>\n<\/p>\n<p>Este es el resultado de las pol\u00edticas neoliberales llevadas a cabo por las potencias econ\u00f3micas del planeta, que crearon mecanismos internacionales de pillaje: Banco Mundial, Organizaci\u00f3n de Cooperaci\u00f3n y de Desarrollo Econ\u00f3mico ?OCDE-, Fondo Monetario Internacional -FMI?, entre otros, sobre los pueblos tercermundistas o pa\u00edses en desarrollo.<\/p>\n<\/p>\n<p>Las caracter\u00edsticas de esta nueva fase del capitalismo est\u00e1n centradas en la globalizaci\u00f3n de la econom\u00eda, en el fin de las fronteras econ\u00f3micas, en el desmantelamiento del Estado y en la destrucci\u00f3n de los derechos sociales, tales como salud, educaci\u00f3n, vivienda, transporte, comunicaci\u00f3n, estabilidad de empleo, desvaloraci\u00f3n y destrucci\u00f3n de las econom\u00edas macrorregionales (Ahlert, 2003, p. 122-123).<\/p>\n<\/p>\n<p>El fil\u00f3sofo Armildo Stein se refiere a esta realidad como un cuadro de horrores de nuestro mundo globalizado.  Se trata, seg\u00fan este fil\u00f3sofo, de macro fen\u00f3menos macabros de orden material y que nos chocan diariamente a trav\u00e9s de los medios o in loco: la muerte de millones de seres humanos por el hambre, principalmente em el tercer mundo; la violencia de las guerras regionales, \u00e9tnicas, tribales y econ\u00f3micas con centenas de millares de muertos; las dolencias end\u00e9micas, epid\u00e9micas y estacionales entre los pueblos m\u00e1s pobres; la violencia urbana produciendo terror y miedo en todos; las cat\u00e1strofes clim\u00e1ticas, de la civilizaci\u00f3n, en el tr\u00e1nsito. L<\/p>\n<\/p>\n<p>La explotaci\u00f3n por el trabajo esclavo, de adultos y crianzas; la prostituci\u00f3n de menores, usados como objetos en el turismo; la desesperaci\u00f3n de los excluidos del proceso social; la persecuci\u00f3n y la extinci\u00f3n de las minor\u00edas de todos los tipos; la exclusi\u00f3n de la salud y la privaci\u00f3n de la palabra de las mayor\u00edas pobres y explotadas; la agresi\u00f3n de los media y de la propaganda, violentando la fr\u00e1gil estructura del deseo; la desconsideraci\u00f3n de los ancianos, de los jubilados, de los enfermos, de los desempleados y de las mujeres llenas de hijos; la mortalidad infantil; el desperdicio, el almacenamiento de alimentos con fines especulativos; la destrucci\u00f3n de los recursos naturales del planeta; la manipulaci\u00f3n de las esperanzas y de los sue\u00f1os de la juventud.<\/p>\n<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n existen macro fen\u00f3menos de otro orden, y que, progresivamente, aprendemos a ver mediante las ciencias humanas. Son los fen\u00f3menos que envuelven directamente la historia de cada individuo, como: la destrucci\u00f3n de las identidades personales y la multiplicaci\u00f3n de los bordelindes; la dimensi\u00f3n de las perversiones y la consagraci\u00f3n de la transgresi\u00f3n como el modo de ascenso social; la p\u00e9rdida de la relaci\u00f3n con el \u00abmundo\u00bb<\/p>\n<\/p>\n<p>Y el incremento de las psicosis; el mito individual del neur\u00f3tico y la difusi\u00f3n del sufrimiento ps\u00edquico; la infantilizaci\u00f3n del adulto y la precoz conversi\u00f3n en objeto sexual de los ni\u00f1os; el narcisismo generalizado y la multiplicaci\u00f3n de las relaciones de modelaci\u00f3n en los otros; <\/p>\n<\/p>\n<p>La fatiga sexual generalizada y la difusi\u00f3n de la permisividad como contrapartida; la delegaci\u00f3n de la autoridad de los padres a los grupos etarios de los hijos y la muerte de los modelos adultos en la formaci\u00f3n de la identidad personal; la p\u00e9rdida de la substancia \u00e9tica y el avance de la estatificaci\u00f3n de las relaciones personales; el deterioro de la relevancia social del trabajo y la p\u00e9rdida del valor biogr\u00e1fico del trabajo; la desaparici\u00f3n del valor de la verdad y la consagraci\u00f3n del pensamiento estrat\u00e9gico; el fin de la justicia como principio pol\u00edtico fundamental y la justificaci\u00f3n por el procedimiento correcto; el fin de las referencias absolutas y la fragmentaci\u00f3n de las historias de vida.<\/p>\n<\/p>\n<p>La crisis de la pandemia crece en el planeta y la decadencia humana<\/p>\n<p>Cuando Jos\u00e9 Arcadio Buend\u00eda se dio cuenta de que la peste hab\u00eda invadido el pueblo, reuni\u00f3 a los jefes de familia para explicarles lo que sab\u00eda de la enfermedad del insomnio, y se acordaron medidas para impedir que el flagelo se propagara a otras poblaciones de la ci\u00e9naga. Fue as\u00ed como les quitaron a los chivos las campanitas que los \u00e1rabes cambiaban por guacamayas, y se pusieron a la entrada del pueblo a disposici\u00f3n de quienes desatend\u00edan los consejos y s\u00faplicas de los centinelas e insist\u00edan en visitar la poblaci\u00f3n. Todos los forasteros que por aquel tiempo recorr\u00edan las calles de Macondo ten\u00edan que hacer sonar su campanita para que los enfermos supieran que estaban sanos.<\/p>\n<\/p>\n<p>No se les permit\u00eda comer ni beber nada durante su estancia, pues no hab\u00eda duda de que la enfermedad s\u00f3lo se transmit\u00eda por la boca, y todas las cosas de comer y de beber estaban contaminadas por el insomnio. En esa forma se mantuvo la peste circunscrita al per\u00edmetro de la poblaci\u00f3n. Tan eficaz fue la cuarentena, que lleg\u00f3 el d\u00eda en que la situaci\u00f3n de emergencia se tuvo por cosa natural, y se organiz\u00f3 la vida de tal modo que el trabajo recobr\u00f3 su ritmo y nadie volvi\u00f3 a preocuparse por la in\u00fatil costumbre de dormir\u00ab. Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, Cien a\u00f1os de soledad.<\/p>\n<\/p>\n<p>A\u00fan no hemos podido metabolizar -como dice el profesor Joseba Achutegui- el shock terrible del coronavirus en todos los \u00e1mbitos sociales, pol\u00edticos y econ\u00f3micos. Aunque tememos y podemos intuir, que la cat\u00e1strofe va a afectar a muchos de los modelos y valores sobre los que se asienta nuestra vida personal y social. La angustia, el miedo y la incertidumbre sobre el futuro que nos aguarda, individualmente y como pa\u00eds, pesa como una losa insoportable a la hora de identificar qu\u00e9 nos est\u00e1 pasando y que nos pasar\u00e1 cuando esta pesadilla acabe.<\/p>\n<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s esta siniestra distop\u00eda que sufrimos hoy, abra paso ma\u00f1ana a un tiempo de cambios y transformaciones que impida que el feroz capitalismo neoliberal -que domina el sistema mundo sin contrapesos, ni piedad- contin\u00fae sometiendo al planeta a una veloz carrera hacia su destrucci\u00f3n, reduciendo a los ciudadanos a meros generadores de plusval\u00eda y figurantes inermes de la codicia de las oligarqu\u00edas transnacionales. O, por el contrario, que esta crisis facilite la consolidaci\u00f3n de un modelo a\u00fan m\u00e1s destructivo, en el que la preservaci\u00f3n del planeta, los derechos humanos y la democracia, la libertad, la fraternidad y la justicia acaben siendo antiguallas arqueol\u00f3gicas para estudio de hermeneutas y nost\u00e1lgicos.<\/p>\n<\/p>\n<p>Pero a pesar de la negra y espesa niebla de la pandemia, emerge ya una aut\u00e9ntica tormenta de ideas, perspectivas y reflexiones, que como los ciegos del \u00abEnsayo sobre la ceguera\u00bb de Saramago, nos pueden ir sirviendo de gu\u00edas que nos ayuden a desentra\u00f1ar algunas claves para comprender qu\u00e9 est\u00e1 pasando y qu\u00e9 puede pasar.<\/p>\n<\/p>\n<p>Es el caso del coreano Byung Chul Han, en este art\u00edculo se\u00f1ala la profundidad del cambio civilizatorio que anuncia la doble utilizaci\u00f3n de la tecnolog\u00eda, por un lado, como instrumento de dominio totalitario y, por otro, como escudo benefactor ante los males de nuestro tiempo. La utilizaci\u00f3n del big data, los m\u00f3viles, las aplicaciones inform\u00e1ticas y las redes sociales en la \u00absoluci\u00f3n asi\u00e1tica\u00bb de la pandemia -que est\u00e1 resultando probablemente eficiente- nos adentra en un mundo manejado por poderes cada vez m\u00e1s inaccesibles e incontrolables para los ciudadanos. Un arquetipo de sociedad que puede devenir en una horripilante distop\u00eda que combine una especie de irrealidad virtual tipo Matrix, con sus a\u00f1adidos de reino de las fake news totalitarias imaginadas por Orwell en su \u00ab1984\u00bb y el dominio de los machos alfa y el consumo masivo del \u00absoma\u00bb de la felicidad del \u00abMundo feliz\u00bb de Huxley.<\/p>\n<\/p>\n<p>Claro que la alternativa de la \u00absoluci\u00f3n neoliberal\u00bb que propugna el grotesco tr\u00edo Boris\/Trump\/Bolsonaro -con su correlato de secuaces- es a\u00fan m\u00e1s espantosa: un mundo en el que impere con mano de hierro la milagrosa \u00abmano invisible\u00bb del libre mercado sin l\u00edmites, ni regulaciones, que favorece una suerte de darwinismo social en el que s\u00f3lo pueden sobrevivir los m\u00e1s aptos. Ante una cat\u00e1strofe humana como la del covid-19, les trae sin cuidado condenar a muerte a millones de viejos, pobres y enfermos, porque lo m\u00e1s importante no es la vida humana, si no la sagrada \u00abeconom\u00eda\u00bb, es decir los intereses del sistema capitalista.<\/p>\n<\/p>\n<p>Pero a pesar de utilizar los mismos o an\u00e1logos instrumentos tecnol\u00f3gicos y autoritarios, existe una diferencia entre la \u00absoluci\u00f3n neoliberal\u00bb de lucha contra el coronavirus y la \u00absoluci\u00f3n asi\u00e1tica\u00bb: al menos \u00e9sta \u00faltima antepone salvar vidas humanas.<\/p>\n<\/p>\n<p>Por supuesto, en toda \u00e9poca la tecnolog\u00eda ha tenido la doble funci\u00f3n de fuerza liberadora y de opresi\u00f3n. Se trata de una interacci\u00f3n en la que la sociedad participa y decanta, con revoluciones, reformas o evoluciones. Ahora en Espa\u00f1a, en la lucha contra la pandemia, lo que debe hacer, a mi juicio, el gobierno de coalici\u00f3n es ganarse a la mayor\u00eda de la sociedad con medidas concretas y eficientes, esencialmente que se fortalezca el sistema sanitario y se cree un potente escudo social que proteja realmente a todos los sectores golpeados por la profunda crisis que va a producir inexorablemente.<\/p>\n<\/p>\n<p>Para que ello sea posible habr\u00e1 que liquidar ya el da\u00f1ino ciclo auster\u00edsima y tejer las alianzas que empujen a la UE a una pol\u00edtica de reconstrucci\u00f3n, caiga quien caiga y cueste lo que cueste. Si no fuese posible ese cambio en la UE, su futuro ser\u00e1 una progresiva y muy tensa descomposici\u00f3n y un paso hacia la irrelevancia geopol\u00edtica de Europa en la nueva correlaci\u00f3n de fuerzas mundial. S\u00f3lo as\u00ed -defendiendo la salud de la poblaci\u00f3n y apoyando a los trabajadores y los sectores m\u00e1s golpeados por la nueva crisis- el gobierno progresista encontrar\u00e1 el apoyo de una ?respuesta popular? democr\u00e1tica.<\/p>\n<\/p>\n<p>De fracasar en esa estrategia, es muy probable que se vaya construyendo una mayor\u00eda social y pol\u00edtica contraria, que acabe confiando el gobierno a un bloque de fuerzas compuesta por una extrema derecha populista ultra nacionalista y xen\u00f3foba, el conservadurismo nacional cat\u00f3lico y el catecismo neoliberal.<\/p>\n<\/p>\n<p>Para ello las derechas usar\u00e1n todos los recursos, trampas y demagogia a su alcance, pero su fuerza radicar\u00e1 esencialmente en los errores y debilidades de la coalici\u00f3n de gobierno. La batalla no se dirimir\u00e1 en internet, ni tampoco en las pol\u00edticas de comunicaci\u00f3n y la fabricaci\u00f3n de storytelling por parte del spin doctor de turnoo.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Periodista, Historiador y Analista Internacional<\/strong><\/p>\n<p><strong>diegojolivera@gmail.com<\/strong><\/p>\n<h6> 2020-11-01 11:16:59 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=32'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=31'>31<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=32'>32<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>33<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=34'>34<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=35'>35<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1549'>1549<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1550'>1550<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=34'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=1550'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c9tica y Derechos Humanos: principios educacionales para la vida humana Barometro Latinoamericano Por Diego Olivera Evia: Problematizar y reflexionar sobre los derechos humanos y la \u00e9tica es una tarea ardua. La cuesti\u00f3n primera es, por donde partir, considerando que se trata de dos temas tan amplios y tan sin concreci\u00f3n, sin plasticidad en la realidad [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-32891","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mi-voz"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/32891","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=32891"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/32891\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=32891"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=32891"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=32891"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}