{"id":325077,"date":"2022-01-19T10:19:13","date_gmt":"2022-01-19T14:19:13","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=325077"},"modified":"2022-01-19T10:19:13","modified_gmt":"2022-01-19T14:19:13","slug":"la-derechizacion-de-los-partidos-y-la-corporativizacion-de-los-medios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=325077","title":{"rendered":"La derechizaci\u00f3n de los partidos y la corporativizaci\u00f3n de los medios"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Juan Carlos Espinal<\/p>\n\n\n\n<p>Cuarenta y ocho a\u00f1os de golpes de estado, 1962- 1963, de conflictos sociales y pol\u00edticos, 1966-1978; de miedos y de recelos, 1978- 1986; de afilar cuchillo para sus propias gargantas, 1990-1994; por ejemplo, no pod\u00edan borrarse as\u00ed como as\u00ed. Los engranajes de la maquinaria electoral de las elites de los partidos pol\u00edticos tradicionales continuaban girando alrededor del gran capital especulativo, en todas las circunscripciones. Las \u00e9lites del status que siguieron sospechando que cualquier movimiento opositor no era m\u00e1s que un astuto recurso de las minor\u00edas sindicalizadas desplazadas para hacer bajar la guardia al gobierno y derrotarlo mejor.<\/p>\n\n\n\n<p>El hundimiento de la institucionalidad democr\u00e1tica, 1966-1978, la desintegraci\u00f3n continua del PRD, 2000-2004 y la disoluci\u00f3n del estado de derecho hizo imposible pretender que nada hab\u00eda cambiado y, menos a\u00fan, creerlo. Pero, si algo hab\u00eda cambiado, \u00bfQu\u00e9 era realmente lo que hab\u00eda cambiado? La guerra civil, 1963-1965, hab\u00eda transformado el panorama pol\u00edtico en tres sentidos. En primer lugar, hab\u00eda eclipsado totalmente las rivalidades pol\u00edtico-ideol\u00f3gicas y congelado los conflictos socio-econ\u00f3micos.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos partidos tradicionales, el PRSC, por ejemplo, desaparecieron porque las grandes corporaciones de la \u00e9poca pos revoluci\u00f3n se desvanecieron para dar paso a otras, y con ellas sus rivalidades sobre las dependencias satelitales que gobernaban. Otros grupos empresariales como el PRD acabaron porque los grupos de \u00e9lite de los partidos pol\u00edticos tradicionales, excepto los que hab\u00edan quedado relegados a la segunda o tercera divisi\u00f3n de la pol\u00edtica nacional, el PQDC de El\u00edas Wessin y Wessin, por ejemplo, y las relaciones entre ellas ya no eran aut\u00f3nomas ni, en realidad, mucho m\u00e1s que de inter\u00e9s coyuntural.<\/p>\n\n\n\n<p>El PRSC de Joaqu\u00edn Balaguer y el PLD de Juan Bosch enterraron sus diferencias despu\u00e9s de 1995, por el hecho de Jose Francisco Pena Gomez formar parte del mismo bando liderado por los intereses politicos de los norteamericanos y la hegemon\u00eda capitalista de Washington sobre la Uni\u00f3n Europea no permit\u00eda que la sostenibilidad interna del peso respecto al d\u00f3lar se descontrolara. A\u00fan as\u00ed, es asombrosa la rapidez con que se perdi\u00f3 de vista la principal preocupaci\u00f3n de los organismos internacionales al acabar el ciclo de una era neo liberal, a saber, la inquietud del PLD y sus bases de sustentaci\u00f3n social y pol\u00edtica acerca de los planes de recuperaci\u00f3n de la econom\u00eda pol\u00edtica y de los proyecto asociales y anti sociales del FMI para cobrar las deudas hist\u00f3ricas acumuladas y compensar las derrotas sociales. En segundo lugar, el hundimiento econ\u00f3mico de las fuerzas sociales de clases medias se debi\u00f3 al franco estancamiento de la producci\u00f3n nacional, m\u00e1s que a un error de planificaci\u00f3n demogr\u00e1fica.<\/p>\n\n\n\n<p>Las viejas industrias de CORDE entraron en decadencia, y su productividad anterior, tras las privatizaciones, cuando simbolizaban la religi\u00f3n oficial del estado en su conjunto, hizo que su decadencia fuese m\u00e1s evidente. Los mineros de la \u201cRosario Dominicana\u201d que en los a\u00f1os ochenta se contaban por cientos, acabaron siendo m\u00e1s escasos que los licenciados universitarios de la UASD. La industria sider\u00fargica canadiense, la \u201cFalconbridge\u201d, empleaba ahora a menos gente que las hamburguesas Mc Donalds. Cuando no desaparecieron, las transnacionales corporativas se iban de los viejos pa\u00edses satelitales a otros para\u00edsos fiscales, en el gran caribe tercermundista, America Central, Panama, Islas Caiman o alli donde el discurso de la competitividad existiera.<\/p>\n\n\n\n<p>La industrial textil, de la confecci\u00f3n y del calzado, es decir, los \u201czonas franqueros,\u201d emigr\u00f3 en masa hacia Am\u00e9rica Central. La cantidad de empleados en la industria textil y de la confecci\u00f3n de pantalones \u201cjeans\u201d, por ejemplo, se redujo a menos de la mitad entre 2000 y 2008.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras desaparec\u00edan las \u00faltimas reservas naturales estrat\u00e9gicas, las autoridades p\u00fablicas \u2013 pienso ahora en la Barrick Gold \u2013 de Medio Ambiente bajaban a las minas abandonadas para mostrar a la opini\u00f3n p\u00fablica lo que antes hab\u00edan hecho las multinacionales en la eterna explotaci\u00f3n de la oscuridad capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>Las antiguas zonas azucareras del Este dominadas por la Gulf and Western se convirtieron en cinturones de miseria, una especie de museo experimental del Neoliberalismo de los EEUU, que los empresarios agrupados en el CONEP o la Zona Industrial de Herrera, explotaban, con cierto \u00e9xito, en todos los sentidos.<\/p>\n\n\n\n<p>El turismo todo incluido y barato sustituy\u00f3 a las antiguas industrias, aunque no eran las mismas industrias, a menudo no estaban en los mismos lugares, y lo m\u00e1s probable era que la Asociaci\u00f3n de Hoteleros y de Propietarios de Restaurantes estuviese organizada de modo diferente.<\/p>\n\n\n\n<p>El periodismo rosado de los a\u00f1os noventa, que hablaba en las revistas \u201cEn Sociedad\u201d y en \u201cRitmo Social\u201d del Listin Diario lo sugiere. Las grandes f\u00e1bricas de producci\u00f3n se encontraban muchas veces en ciudades o regiones marginales de la Provincia Santo Domingo, dominadas por varias industrias, unidas marginales por la segregaci\u00f3n residencial y por el lugar de trabajo, en una sociedad multic\u00e9fala: todos los barrios de Herrera, los Alcarrizos, Pantojas y Haina si vale, carec\u00edan de las caracter\u00edsticas sociales de la modernidad. Era una imagen poco realista del crecimiento econ\u00f3mico, pero representaba algo m\u00e1s que una verdad pol\u00edtica simb\u00f3lica.<\/p>\n\n\n\n<p>En los lugares donde las viejas estructuras industriales florecieron, como en los pa\u00edses de industrializaci\u00f3n reciente del tercer mundo o las econom\u00edas capitalistas industriales, frenadas por el neoliberalismo, las semejanzas con econom\u00edas dependientes del FMI habla por s\u00ed misma, en lo que hoy es lo que ahora es la ruina del Ingenio R\u00edo Haina.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde luego, al final de la era de las privatizaciones, y de forma harto visible en los a\u00f1os noventa, las clases medias, y los trabajadores, acabaron siendo v\u00edctimas de los nuevos monopolios y nuevas brechas tecnolog\u00edas, especialmente los hombres y mujeres no calificados, o s\u00f3lo a medias, de las cadenas de montaje, f\u00e1cilmente sustituibles por m\u00e1quinas autom\u00e1ticas. Con el paso de las d\u00e9cadas, la gran expansi\u00f3n de la econom\u00eda de servicios, de los a\u00f1os ochenta y noventa, dio paso a una etapa de problemas econ\u00f3micos y en el nuevo milenio, la producci\u00f3n nacional, por ejemplo, dej\u00f3 de expandirse al ritmo acelerado de antes.<\/p>\n\n\n\n<p>La fuga de capitales era evidente. Las crisis financieras de principios de los a\u00f1os ochenta volvieron a generar paro masivo por primera vez en los veinte a\u00f1os subsiguientes al fraude Baninter, por lo menos en algunos gobiernos mal aconsejados, como el del Ing. Hip\u00f3lito Mej\u00eda Dom\u00ednguez, la crisis financiera desencaden\u00f3, por ejemplo, una verdadera quiebra institucional. Rep\u00fablica Dominicana, en el Siglo 21, entre 2000- 2004, destruy\u00f3 1,000,000 de empleos indirectos.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre 2002 y 2004, por ejemplo, la cifra total de desempleados potenciales se dispar\u00f3, cerca de la cual no ha logrado recuperarse en torno de la poblaci\u00f3n activa civil del conjunto de la econom\u00eda de servicios desarrolladas, en donde a estas alturas se encontraba muy por encima del 20 por 100.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, las fuerzas sociales de clases medias, salvo en casos excepcionales, siempre hab\u00edan sido una minor\u00eda de la poblaci\u00f3n activa. En segundo lugar, la crisis de la clase trabajadora y de sus movimientos sociales, sobre todo en la vieja clase proletaria, fue evidente mucho antes de que se produjesen indicios serios de decadencia entre las izquierdas populistas.<\/p>\n\n\n\n<p>En tercer lugar, esta , la del Siglo XXI, no fue una crisis de clase, sino de conciencia. A finales del Siglo XX, las vario pintas y nada m\u00e1s homog\u00e9neas poblaciones de Navarrete, Licey al medio y Nagua, por ejemplo, que se ganaban la vida vendiendo su trabajo manual a cambio de un bajo salario aprendieron a verse como una clase trabajadora \u00fanica, y a considerar este hecho como el m\u00e1s importante de su existencia, con mucho de su situaci\u00f3n como seres humanos excluidos, dentro de una sociedad que se llamaba democr\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>O por lo menos lleg\u00f3 a esta conclusi\u00f3n un n\u00famero suficiente de profesionales liberales de clases medias como para convertir a las \u00e9lites de los partidos pol\u00edticos tradicionales y personalidades independientes y sus movimientos externos, que apelaban a ellos esencialmente en \u00e9pocas electorales, en su calidad de asalariados, como as\u00ed indicaban sus nombres, en tendencias empresariales representativas de los diferentes grupos sociales en pugna. De hecho, la econom\u00eda de bienes de consumo no perecederos para las masas hab\u00eda colapsado en todas partes en el per\u00edodo de globalizaci\u00f3n neoliberal.<\/p>\n\n\n\n<p>Los hijos de los funcionarios p\u00fablicos, por ejemplo, no esperaban ir a los liceos p\u00fablicos y, rara vez iban a los hospitales p\u00fablicos de emergencias del sistema de seguridad social. Casi nunca se matriculaban en la universidad del estado. Un economista de derechas, Fernando \u00c1lvarez Bogaert, enviado al CEA durante los doce a\u00f1os del Dr. Balaguer regreso boquiabierto: \u201c\u2026Os d\u00e1is cuenta, habr\u00eda contado a sus colegas d\u00e9cadas despu\u00e9s\u201d \u201c\u2026Los camaradas capitalistas de EEUU y sus aliados sat\u00e9lites de la periferia del Gran Caribe estaban quebrando\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis global del capitalismo neoliberal hab\u00eda congelado la situaci\u00f3n nacional en los anos de pos guerra, y al hacerlo, hab\u00eda estabilizado lo que era un estado de cosa provisional y por fijar.<\/p>\n\n\n\n<p>El congreso actual era el caso m\u00e1s visible: durante cuarenta y ocho a\u00f1os permaneci\u00f3 dividido De facto, si no, durante largos periodos, de ap\u00e9ndice del Poder Ejecutivo y, m\u00e1s all\u00e1 de la reelecci\u00f3n y el Presidencialismo, se convirti\u00f3 en parte, en sectores representativos de la crisis de gobernabilidad de las diferentes tribus pol\u00edticas. La desintegraci\u00f3n del PRSC reunific\u00f3 al PLD, hundi\u00f3 al PRD y dej\u00f3 los partidos pol\u00edticos satelitales anexionados al bipartidismo, separados del resto de la sociedad civil por el presupuesto nacional que ahora era independiente de la constituci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, en el Siglo 21, la estabilizaci\u00f3n del pa\u00eds no era la paz. Apenas pas\u00f3 alg\u00fan a\u00f1o entre 1962 y 1995, por ejemplo, sin que hubiese conflictos sociales graves en alguna parte. No obstante, los conflictos socio pol\u00edticos estaban contenidos por las fuerzas armadas, o amortiguados por el miedo de los organismos internacionales a que provocasen una insostenibilidad abierta entre las \u00e9lites.<\/p>\n\n\n\n<p>Las reclamaciones de fraude electoral, hist\u00f3ricamente hablando, por ejemplo, eran antiguas y constantes, pero no condujeron al caos institucional, hasta que la Junta Central Electoral dej\u00f3 de ser un foco de tensi\u00f3n balaguerista y de confrontaci\u00f3n autom\u00e1tica entre los partidos pol\u00edticos tradicionales. Despu\u00e9s de 1990, es seguro que el \u201cFMI\u201d hubiera desaconsejado firmemente cualquier aventura reeleccionista en la zona. Por supuesto, el desarrollo de la pol\u00edtica interna de los partidos pol\u00edticos no result\u00f3 congelada de la misma forma, salvo all\u00ed en donde tales cambios alteraran o pareciesen alterar, la lealtad a la institucionalidad dominante respectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, solo una cosa parec\u00eda s\u00f3lida e irreversible ante tanta incertidumbre: los extraordinarios cambios sociales y pol\u00edticos, que experiment\u00f3 la econom\u00eda fondo monetarista de post guerra, sin precedentes en su magnitud, sus consecuencias en las sociedades urbano-rurales en proceso de urbanizaci\u00f3n, impactaran en consecuencia. Estos cambios ocuparan, o deber\u00edan ocupar, un espacio mucho mayor en las tribunas nacionales, y en los medios electr\u00f3nicos, en los an\u00e1lisis pol\u00edticos de radio y televisi\u00f3n, en especial en los art\u00edculos y portadas de opini\u00f3n de los peri\u00f3dicos de circulaci\u00f3n nacional. Ahora, dirigimos nuestra atenci\u00f3n hacia la construcci\u00f3n de un futuro mejor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Juan Carlos Espinal Cuarenta y ocho a\u00f1os de golpes de estado, 1962- 1963, de conflictos sociales y pol\u00edticos, 1966-1978; de miedos y de recelos, 1978- 1986; de afilar cuchillo para sus propias gargantas, 1990-1994; por ejemplo, no pod\u00edan borrarse as\u00ed como as\u00ed. 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