{"id":324827,"date":"2022-01-18T10:29:00","date_gmt":"2022-01-18T14:29:00","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=324827"},"modified":"2022-01-18T10:29:00","modified_gmt":"2022-01-18T14:29:00","slug":"el-jefe-perfecto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=324827","title":{"rendered":"\u00a1El jefe perfecto!"},"content":{"rendered":"\n<p>diariodominicano.com<\/p>\n\n\n\n<p>Oscar L\u00f3pez Reyes<\/p>\n\n\n\n<p>Santo Domingo, R. D.,  18  enero, 2022.-  El jer\u00e1rquico laboral m\u00e1s correcto y puro, \u00bfcu\u00e1l es\u2026?; el m\u00e1s completo, \u00bfsabes su nombre\u2026?, el m\u00e1s respetuoso de la dignidad humana y las leyes, \u00bflo recuerdas con aplausos?; el m\u00e1s excelente, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1\u2026?; el m\u00e1s insuperable, \u00bflo conoces?; el ideal, \u00bflo has visto?, y el \u00fanico, \u00bfte han hablado de \u00e9l?; \u00bfya le agradeces y veneras? \u00bfLo abrazar\u00edas y le desear\u00edas prosperidad y una vida venturosa e interminable?<\/p>\n\n\n\n<p>Y rememora amigablemente, aireado en una oficina exquisita y sublime, a un jefe o mayordomo r\u00fastico y hacendoso; peliagudo o complicado con su bozo jactancioso y su cara de espantajo; taimado y sin candil, torcido como una barcaza a la deriva; lacerante en un rej\u00f3n sin ventilaci\u00f3n, que lastima las fibras humanas m\u00e1s sensibles, y no festivo en el ara\u00f1ar laxo y deca\u00eddo de un verano con hojas secas y vientecillos que bruman en oleajes calurosos. \u00bfIr\u00edas a su sepelio?<\/p>\n\n\n\n<p>Cada quien tendr\u00e1 su respuesta, seg\u00fan sus experiencias\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>La plaga tapada (el mayordomo r\u00fastico), nos interesa ahora.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo m\u00e1s com\u00fan es escuchar las quejas sobre los comportamientos conductuales an\u00f3malos de funcionarios p\u00fablicos altos y medianos, presidentes y ejecutivos de empresas, profesores universitarios y b\u00e1sicos, dirigentes de gremios de profesionales y de proletarios\/operarios, l\u00edderes pol\u00edticos y presidentes de instituciones de inter\u00e9s social que pregonan, de la boca pa\u00b4fuera, luchan por el respeto de la dignidad individual y los derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sentimos verg\u00fcenza cuando, por razones atendibles, con frecuencia tenemos que sentarnos frente a un ancho escritorio de caoba, la poltrona de una potentada figura de la vida p\u00fablica nacional, que no tiene paramentum: grita hist\u00e9ricamente, en iras repentinas por cualesquier menudencias o pifias de un subordinado; insulta en los vej\u00e1menes m\u00e1s horrorosos, culpa a los dem\u00e1s de sus errores, ridiculiza, descalifica y amenaza en el confort de su castillo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Los ultrajes son su desahogo, sin percatarse que, por m\u00e1s amigo que sea del periodista, su proceder rechina. No puede ser callado. Hay que difundirlo, para que se sepa\u2026Si no se trata de ponerle freno con la denuncia, \u00a1Ave Mar\u00eda pur\u00edsima\u2026.!, que contin\u00fae como un insondable imponente, provocador de sinsabores.<\/p>\n\n\n\n<p>Como socorrista, les seguimos contando que el potentado no acepta sugerencias ni propuestas de otros, naufraga en la contradicci\u00f3n: hoy se\u00f1ala una cosa y ma\u00f1ana otra; se presume infalible, usa un lenguaje grotesco y soez en el estr\u00e9s de su presi\u00f3n sist\u00f3lica y en su alteraci\u00f3n mental inconsciente.<\/p>\n\n\n\n<p>El potentado, que no duerme siesta y entre sus empleados flauta con antipat\u00eda por su violencia psicol\u00f3gica, no se da cuenta que hiere y que esa huella repercute m\u00e1s en la individualidad que las magulladuras f\u00edsicas. Y posiblemente lo sepa cuando lea este art\u00edculo, o perciba que a \u00e9l le sirve el sombrero.<\/p>\n\n\n\n<p>Le diremos qu\u00e9 por su sentido de pertenencia de los empleados, sus maltratos verbales en el interaccionismo socio-laboral-tripolar: jefe, ambiente y subalterno, y en su exteriorizaci\u00f3n expresiva-motora cognitiva, califica como modelo para un estudio de casos: el de las p\u00e9simas relaciones interpersonales en la humillaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin donaire ni atractivo para sus colaboradores, igual puntean jerarcas de diversas instancias oficiales que, subidos en la azotea de la soberbia, muestran un exceso de autoridad, con escasa receptividad y poca comprensividad.<\/p>\n\n\n\n<p>Famosa se ha hecho la frase de que \u201clas palabras matan\u2026si la gente supiera que las palabras equivocadas destruyen sue\u00f1os, destruyen relaciones, destruyen autoestima, tendr\u00edan un filtro en la garganta. Si no eres capaz de alabar, de engrandecer, de admirar, de amar\u2026, \u00a1qu\u00e9date con la boca cerrada!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Los jefes p\u00fablicos y privados pisotean, horripilantemente, los estatutos jur\u00eddicos, en el taburete de desvar\u00edo de poder. Veamos los tres de m\u00e1s alta solemnidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El art\u00edculo 42 de la Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica expresa que \u201cToda persona tiene derecho a que se respete su integridad f\u00edsica, ps\u00edquica, moral y a vivir sin violencia\u201d y que \u201cNinguna persona puede ser sometida apenas, torturas o procedimientos vejatorios que impliquen la p\u00e9rdida o disminuci\u00f3n de su salud, o de su integridad f\u00edsica o ps\u00edquica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En tanto, el art\u00edculo 58, numeral 7, de la Ley No. 41-08 de Funci\u00f3n P\u00fablica estipula que el servidor p\u00fablico tiene a \u201crecibir un tratamiento justo en las relaciones interpersonales con compa\u00f1eros de trabajo, superiores y subalternos, derivadas de las relaciones de trabajo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>De su lado, el art\u00edculo 46 del C\u00f3digo Laboral indica que los superiores deber\u00e1n \u201cguardar a los trabajadores la debida consideraci\u00f3n, absteni\u00e9ndose de maltrato de palabra o de otra\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Altos directivos y jefes departamentales se libran de las querellas judiciales por el temor de sus subalternos de perder su trabajo, ante la intolerancia y la falta de un mimbre cr\u00edtico. Prefieren, amargamente, seguir sufriendo, con un dolor atravesado en la m\u00e9dula espinal, en el transferer de la excitaci\u00f3n y la c\u00f3lera de aquellos que, en ese silbato, reiteran su resistencia a los cambios.<\/p>\n\n\n\n<p>Los obsesivos-compulsivos laborales bajan la moral de sus colaboradores y fabrican adversarios silentes que serpentean escondidos en las monta\u00f1as de tormentos. Sufren m\u00e1s por las desconsideraciones que por los salarios precarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Moment\u00e1neamente, ellos s\u00f3lo aplacan la terquedad y los reproches, en los paseos vacacionales y en el acostar de los pozos aleg\u00f3ricos de las camillas de salas de emergencias, para que en sus gl\u00fateos les pongan sustancias relajantes. Son una especie de parches mal pegados, porque los desequilibrios internos est\u00e1n latentes y reviven al regresar a las tareas cotidianas.<\/p>\n\n\n\n<p>No bastan las inyecciones tranquilizantes, los cursos, maestr\u00edas ni los doctorados. Para su \u201csecurity pacific\u201d tienen que encampanarse en el auxilio de psicoterapeutas, de ejercicios de yoga o en las pr\u00e9dicas del trono religioso, con sinceridad, para que les saquen las toxicidades de sus cerebros y pantorrillas. El jefe siniestro, impetuoso e irrespetuoso precisa de autocontrol o de inteligencia emocional, para evitar la belicosidad del lenguaje.<\/p>\n\n\n\n<p>El respeto a la dignidad simboliza, sin ning\u00fan costo, la m\u00e1s anhelada recompensa como t\u00e9cnica de motivaci\u00f3n para la productividad, el pago, la compenetraci\u00f3n, la afinidad y la fidelidad. Los cuestionados sin menci\u00f3n de nombres, como abono a la esperanza de cambios, tienen que estudiar la teor\u00eda de la personalidad, y ver en qu\u00e9 rango se encuentran, y qu\u00e9 hacer para no seguir causando da\u00f1os a sus semejantes.<\/p>\n\n\n\n<p>A los de las falencias con disonancia cognitiva precitados se les ofrece la oportunidad de participar en la construcci\u00f3n de nuevas representaciones en la compatibilidad y la complementariedad, ausentes de conflicto\/distracci\u00f3n, para la focalizaci\u00f3n, el anclaje y la computaci\u00f3n de la nueva sem\u00e1ntica del jefe perfecto.<\/p>\n\n\n\n<p>17 de enero de 2022<\/p>\n\n\n\n<p>Oscar L\u00f3pez Reyes<br>Periodista-mercad\u00f3logo, escritor y art\u00edculista de El Nacional,<br>Ex Presidente del Colegio Dominicano de Periodistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>diariodominicano.com Oscar L\u00f3pez Reyes Santo Domingo, R. 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