{"id":32454,"date":"2019-06-12T15:29:36","date_gmt":"2019-06-12T15:29:36","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=32454"},"modified":"2019-06-12T15:29:36","modified_gmt":"2019-06-12T15:29:36","slug":"los-franciscanos-capuchinos-en-republica-dominicana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=32454","title":{"rendered":"LOS FRANCISCANOS CAPUCHINOS EN REP\u00daBLICA DOMINICANA"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Teofilo--Lappot-Robles 1.jpg\" \/>  <\/p>\n<p>POR TE\u00d3FILO  LAPPOT ROBLES<\/p>\n<\/p>\n<p>Los Franciscanos Capuchinos son una orden del credo cat\u00f3lico con una brillante impronta en el quehacer religioso y social de la Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n<p>Las actividades de la orden de los Franciscanos en la colectividad dominicana vienen de lejos en el tiempo. Incluso antes de crearse en su interior la vertiente de los Capuchinos.  <\/p>\n<p>La presencia Franciscana en suelo dominicano se remonta a la \u00e9poca en que comenz\u00f3 el proceso de colonizaci\u00f3n de Espa\u00f1a en el Caribe; pero en principio su asistencia a los feligreses fue de manera individualizada, con sacerdotes que iban y ven\u00edan, adscritos a autoridades eclesi\u00e1sticas diocesanas.<\/p>\n<p>Por eso es de mucha importancia la labor de recopilaci\u00f3n de la historia de los Franciscanos  y concretamente de los Capuchinos en el seno del pueblo dominicano. <\/p>\n<p>Fray Santiago Bautista Guerrero es un brillante sacerdote dominicano, sanjuanero por m\u00e1s se\u00f1as. Pertenece a la antiqu\u00edsima orden de los Hermanos Menores Capuchinos Franciscanos.<\/p>\n<p>A su indicada calidad Fray Santiago une su vocaci\u00f3n por la historia, as\u00ed como sus aptitudes de investigador perseverante que gusta examinar en cada caso los por qu\u00e9 de las cosas, hasta llegar a la verdad monda y lironda, coronando su din\u00e1mica de vida con altas credenciales de gran preocupado por los problemas sociales del pueblo dominicano.<\/p>\n<p>Es proverbial su brillantez en el p\u00falpito, el escenario predilecto para explicar de manera sencilla pasajes de la Biblia que se internan por los caminos de la apolog\u00e9tica, de modo que calen hondo en la mente de los feligreses. <\/p>\n<p>Como p\u00e1rroco que fue en la iglesia San Francisco de As\u00eds Paz y Bien, importante ubicado en el lado oriental  de la  hist\u00f3rica y  de cinco veces centenaria ciudad de Santo Domingo, denunciaba con la vehemencia propia del que est\u00e1 apertrechado de la verdad las lacras pol\u00edticas, econ\u00f3micas y sociales que corroen al pa\u00eds.<\/p>\n<p>Desde cualquier otro lugar donde las circunstancias lo han llevado en su peregrinar sacerdotal siempre ha sido un l\u00e1tigo, como fiel seguidor de la doctrina cristiana, para aquellos que haciendo uso y abuso de una autoridad pasajera han actuado y act\u00faan contra los indefensos.<\/p>\n<p>Las pr\u00e9dicas y las valientes denuncias de Fray Santiago Bautista Guerrero dejan la grata impresi\u00f3n de que en su portentosa mente siempre hay un resquicio para  recordar el verso \u00abvosotros, los humildes, los del mont\u00f3n salidos&#8230;\u00bb, como arranca el poema A los h\u00e9roes sin nombre, de Federico Berm\u00fadez Ortega.<\/p>\n<p>La Orden de los Frailes Menores Capuchinos Franciscanos, importante columna de la primera y antiqu\u00edsima entidad religiosa fundada por San Francisco de As\u00eds, tiene en este distinguido dominicano a uno de sus miembros m\u00e1s consagrados.<\/p>\n<p>Fray Santiago Bautista ha escrito una obra muy importante para conocer el itinerario que para favorecer al pro com\u00fan ha realizado aqu\u00ed la orden religiosa de la cual forma parte de manera activa.<\/p>\n<p>El libro se titula Perspectiva Hist\u00f3rica de la acci\u00f3n misionera de los Frailes Capuchinos en Santo Domingo. Es de gran valor donde no caben los cepos integristas, y, por tanto, en sus p\u00e1ginas se airea la verdad pasada, la crudel\u00edsima realidad de este presente complicado y las perspectivas proyectadas de cara a  lo que queda del presente siglo, el cual por una mir\u00edada de factores comenz\u00f3 entre nosotros dando tumbos.<\/p>\n<p>En sus p\u00e1ginas se refleja el diario vivir de los capuchinos que ejercen su misi\u00f3n en el pa\u00eds. Su sencillez y compromiso con los m\u00e1s humildes es parte de la gracia que acompa\u00f1a a los sacerdotes cat\u00f3licos comprometidos con sus feligreses, aquellos que  no se cubren con oropeles ni se solazan con el relumbr\u00f3n, sino que act\u00faa como el pastor que huele a oveja, como gusta decir al Papa Francisco. <\/p>\n<p>Esta obra de historia, fruto del af\u00e1n escudri\u00f1ador de su autor, es tambi\u00e9n una clarinada que sirve de alerta a los dominicanos. En sus p\u00e1ginas se comprueba que los hechos del pasado se mezclan con el ideal de redenci\u00f3n social de una actualidad llena de sorpresas cotidianas.<\/p>\n<p>Aunque el autor, modesto y discreto como es, nunca ha pretendido ser un Lucius Apelius, lo cierto es que este libro es una especie de Liber Memorialis (circunscrito al \u00e1mbito de la parte que nos toca en el Caribe Insular) ya que en el mismo  tambi\u00e9n se recoge la participaci\u00f3n de religiosos que aunque no eran franciscanos dejaron sus nombres grabados en el largo proceso de conquista y colonizaci\u00f3n de la isla La Espa\u00f1ola. <\/p>\n<p>Hay que recordar que a esta tierra le toc\u00f3 ser primada en muchas cosas, siendo el germen de esa larga singladura la presencia protag\u00f3nica del Padre Bernardo Boil en el solar de La Isabela, donde celebr\u00f3 el 6 de enero de 1493, rodeado de otros 12 sacerdotes, la primera misa en Am\u00e9rica, en calidad de representante del entonces Papa Alejandro VI, quien para tales fines emiti\u00f3 y firm\u00f3 una Bula Pontificia. <\/p>\n<p>Boil era de la orden creada por el santo ermita\u00f1o San Francisco de Paula, pero  junto a \u00e9l estaban en La Isabela, en aquella fecha hist\u00f3rica, los franciscanos Rodrigo P\u00e9rez, Juan de Tis\u00edn y Juan de la Duela. El contenido de ese primer serm\u00f3n ten\u00eda un sabor a los pregones que en Umbr\u00eda, Italia, hizo tantas veces San Francisco de As\u00eds.<\/p>\n<p> El catal\u00e1n-aragon\u00e9s Fray Ram\u00f3n Pan\u00e9, que a su condici\u00f3n de catequizador un\u00eda la de antrop\u00f3logo, fue otro religioso que aunque era de la Orden San Jer\u00f3nimo estaba empapado por un esp\u00edritu franciscano, tal y como se comprueba especialmente en la parte de los relatos de la teogon\u00eda ind\u00edgena, que hace en varios de los 26 cap\u00edtulos que forman su libro titulado Relaci\u00f3n acerca de las antig\u00fcedades de los indios, escrito en su refugio del Santo Cerro.<\/p>\n<p>Los registros hist\u00f3ricos consignan que en el territorio que hoy es la Rep\u00fablica Dominicana ha habido franciscanos desde el a\u00f1o 1493.<\/p>\n<p>Entre los m\u00e1s conocidos capuchinos que estuvieron aqu\u00ed hay que mencionar al  Obispo Rocco Cocchia, Manuel Higinio del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas Arjona y Ca\u00f1ete (que ese era el nombre bautismal del c\u00e9lebre Fray Cipriano de Utrera) y Francisco Panal, que no era otro que el mismo fray Leopoldo Mar\u00eda de Ubrique.<\/p>\n<p>El Obispo Panal fue el valiente capuchino andaluz que el 4 marzo de 1961 le plant\u00f3 cara desde el presbiterio de la Catedral de La Vega a una fiera encolerizada que lanzaba sus \u00faltimas dentelladas, sintiendo que se le agotaba el poder que usurp\u00f3 aqu\u00ed  por 30 largos a\u00f1os. En la ocasi\u00f3n pronunci\u00f3 un vigoroso serm\u00f3n que, con jaculatorias impactantes y acrimonia de por medio, inclinaba el p\u00e9ndulo hacia el lado de la libertad del pueblo dominicano.  <\/p>\n<p>Los capuchinos, como organizaci\u00f3n religiosa, llegaron formalmente al pa\u00eds en el 1909, hace ahora 110 a\u00f1os. Su instalaci\u00f3n propiamente dicha, con los c\u00f3digos usuales de la Iglesia Cat\u00f3lica, se produjo el 3 de julio de 1970.<\/p>\n<p>Trajeron con ellos la filosof\u00eda que a la robusta orden franciscana le insufl\u00f3 Fray Mateo de Bascio, fundador de los capuchinos, con el benepl\u00e1cito del Papa Clemente VII, quien le concedi\u00f3 la aprobaci\u00f3n el 3 de julio de 1528, mediante la Bula Religionis Zelus.<\/p>\n<p>Como se comprueba en las p\u00e1ginas de este libro, la provechosa presencia de los capuchinos dentro del pueblo dominicano abarca esencialmente tres \u00e1mbitos: espiritual, educativo y social, sin dejar de lado ning\u00fan aspecto de los muchos que inciden en la sociedad, vista en su conjunto.<\/p>\n<p>Los variados y sustanciosos aportes que para el despertar de la conciencia social de los dominicanos hacen esos esforzados religiosos hay que analizarlos desde la perspectiva planteada en la famosa enc\u00edclica Madre y Maestra, promulgada el 15 de mayo de 1961 por el Papa Juan XXIII.<\/p>\n<p>El tema de la justicia en su m\u00e1s amplio y variado significado ha sido uno de los motores del desplazamiento de los capuchinos en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Los ejemplos que aparecen en este libro demuestran que la b\u00fasqueda de la equidad entre los seres humanos es el com\u00fan denominador de esos frailes consagrados a una misi\u00f3n que va m\u00e1s all\u00e1 de hacer bautismos y dar hostias.<\/p>\n<p>Pienso que romper la barrera de la ignorancia, y combatir las causas que generan las carencias entre los m\u00e1s, es la escalera particular de los capuchinos para llegar al techo, acogi\u00e9ndome a una reflexi\u00f3n del sabio te\u00f3logo jud\u00edo de origen cordob\u00e9s Maim\u00f3nides.<\/p>\n<p>Las muchas labores positivas que han llevado a cabo los capuchinos en el pa\u00eds confirman que a ellos no les importa que por hacer el bien les pueda ocurrir como a Don Quijote y a Sancho con los 12 galeotes, encabezados por Gin\u00e9s de Pasamonte, que luego de ser liberados de la cadena de la esclavitud lanzaron una lluvia de piedras contra sus libertadores. <\/p>\n<p>Al leer esta obra del biblista Fray Santiago Bautista Guerrero se comprueba que el trabajo multifac\u00e9tico de los franciscanos capuchinos en la Rep\u00fablica Dominicana se ha ido forjando como una especie de argamasa convertida en una pieza s\u00f3lida, hermosa y  \u00fatil; burilada por manos de  diestros y perseverantes alfareros del alma.<\/p>\n<p>Los Franciscanos Capuchinos, esparcidos en las diferentes regiones del  territorio nacional, han hecho y hacen ahora con admirable firmeza una labor religiosa, educativa y social de gran impacto. <\/p>\n<p>En cada caso van al fondo de los problemas que cubren un extenso abanico de las manifestaciones humanas. La cronolog\u00eda contenida en esta obra de Fray Santiago as\u00ed lo prueba. Se mueven como abejas laboriosas, la inmensa mayor\u00eda de ellos en el anonimato.<\/p>\n<p> Se mueven con caridad cristiana, entre los m\u00e1s humildes y carenciados, como si en sus acciones estuviera presente la impactante expresi\u00f3n b\u00edblica, con alcance ecum\u00e9nico, y sabor a anatema: \u00aba los tibios los vomita Dios.\u00bb<\/p>\n<p>Mientras otros se pavonean entorchados con el poder sacral, los franciscanos capuchinos que han pasado por la isla de Santo Domingo han ejercido su apostolado cristiano con discreci\u00f3n y vibrante celoso sacerdotal. Lo que hacen hoy es una continuidad del pasado.<\/p>\n<p>El recuento riguroso que hace en este libro fray Santiago Bautista Guerrero les permite a los lectores comprobar que los capuchinos practican la espiritualidad y la pobreza, como centro de su idealismo b\u00e1sico, con un inocultable ascetismo, inherente al colectivo religioso que son, pero esencialmente enarbolado por cada uno de sus miembros como un juramento inviolable de compromiso individual.<\/p>\n<p>Hay que ponderar que el autor de este maravilloso libro recoge fielmente el celo apost\u00f3lico con que han actuado los Franciscanos Capuchinos que han servido en la Rep\u00fablica Dominicana, desde su trayectoria ministerial y tambi\u00e9n misionera, lo cual se traduce en una clara visi\u00f3n de caridad ejercida en favor del pueblo.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<h6> 2019-06-12 15:29:36 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=1330'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1329'>1329<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1330'>1330<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>1331<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1332'>1332<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1333'>1333<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1549'>1549<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1550'>1550<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=1332'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=1550'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES Los Franciscanos Capuchinos son una orden del credo cat\u00f3lico con una brillante impronta en el quehacer religioso y social de la Rep\u00fablica Dominicana. 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