{"id":32384,"date":"2019-07-17T20:30:23","date_gmt":"2019-07-17T20:30:23","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=32384"},"modified":"2019-07-17T20:30:23","modified_gmt":"2019-07-17T20:30:23","slug":"la-afectividad-presidencial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=32384","title":{"rendered":"La afectividad presidencial"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"img3\/oscar-lopez-reyes.jpg\" \/>  <\/p>\n<p><strong>        Por Oscar L\u00f3pez Reyes<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>                La afectividad y la falta de institucionalidad se vierten,  en la conjura de la confianza, como los infractores que yugulan en la desventura-desdicha de los jefes de Estado,  algunos de los cuales han terminado  en erg\u00e1stulas y en el zafac\u00f3n de la historia. El grande de Fidel Castro (Cuba)  se configura como un paradigma, porque desech\u00f3 el querer-agradecer-complacer.<\/p>\n<\/p>\n<p>                La veleidad de presidentes de la Rep\u00fablica, por su d\u00e9ficit de car\u00e1cter y seriedad;  el desapego a los principios postulados, como la misi\u00f3n y los objetivos, y el liderazgo en la barca apreciativa-lucrativa, bruma tripolar de la \u00abemoci\u00f3n ps\u00edquica\u00bb, as\u00ed como los malos consejos de ambiciosos e improvisados,  conducen a mandatarios a un matadero.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>                En el anclaje del interaccionismo palaciego, en una especie de amor rom\u00e1ntico o plat\u00f3nico con el \u00abcamarada\u00bb y reponer la inversi\u00f3n electoral hecha por el  colaborador, se patea la racionalidad, en el horizonte tridimensional:  <\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>                1.- Encari\u00f1amiento con  los compa\u00f1eros \u00absacrificados\u00bb por el partido y el triunfo comicial. Esos fieles enceguecen, en vista de que el primer ejecutivo de la Naci\u00f3n  cree todas las cosas que le dicen, y  s\u00fabditos se\u00f1oriales aprovechan la intimidad y confidencias para defraudar. El adagio dice que en la confianza es que est\u00e1 el peligro.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>                2.- Cumplimiento de los  compromisos de campa\u00f1a. Los que aportaron financieramente no fue por filantrop\u00eda, sino como inversi\u00f3n para ser recuperados con una  tasa de retorno r\u00e1pida y jugosa, en el techado de los privilegios.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>                3.- Engatusamientos a  presidentes de la Rep\u00fablica.  Se dejan embaucar por prestantes desarrolladores reales y tambi\u00e9n por aventureros, muchos de ellos extranjeros que,  vestidos con prendas de lujos y lenguajes repletos de sortilegios sem\u00e1nticos,  les presentan  proyectos \u00abventajosos\u00bb, que aprueban con las mejores intenciones, o acicateados por sobornos de allegados.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>            Fidel Castro gobern\u00f3 a Cuba, durante medio siglo, sin conmiseraci\u00f3n ante la corrupci\u00f3n y el narcotr\u00e1fico. En 1989 fueron condenados por drogas y  fusilados cuatro oficiales militares, entre ellos el general de divisi\u00f3n y h\u00e9roe Arnaldo Ochoa. En China se suministran la misma receta.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>            En cambio, en las naciones n\u00f3rdicas los grados  de corrupci\u00f3n son baj\u00edsimos, los castigos son penales y pecuniarios y, con m\u00e1s ah\u00ednco, con el repudio colectivo, como tocar platos cuando un sentenciado est\u00e1 en un restaurante. Si no lo abandona, se retiran los parroquianos.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>            En Rep\u00fablica Dominicana han sido promulgadas numerosas leyes anti-corrupci\u00f3n, pero su aplicaci\u00f3n ha sido obstaculizada por gobernantes, a trav\u00e9s de la C\u00e1mara de Cuentas y el Ministerio P\u00fablico, para proteger -por afectividad  y solidaridad- a partidarios. Disminuir\u00e1 la impunidad s\u00f3lo con la reestructuraci\u00f3n de estos y otros organismos y el modelo populista-clientelar; el  saneamiento de los partidos y la elecci\u00f3n-designaci\u00f3n en funciones p\u00fablicas de personas de acendrados principios \u00e9tico-morales.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<\/p>\n<p>Lunes 15 de julio de 2019<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Cordialmente,<\/p>\n<\/p>\n<p>Oscar L\u00f3pez Reyes<\/p>\n<p>Periodista, escritor y columnista del peri\u00f3dico El Nacional,<\/p>\n<p>Director Escuela de Comunicaci\u00f3n Universidad O&amp;M,<\/p>\n<p>Ex Presidente del Colegio Dominicano de Periodistas<\/p>\n<h6> 2019-07-17 20:30:23 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=1268'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1267'>1267<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1268'>1268<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>1269<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1270'>1270<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1271'>1271<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1549'>1549<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1550'>1550<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=1270'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=1550'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Oscar L\u00f3pez Reyes La afectividad y la falta de institucionalidad se vierten, en la conjura de la confianza, como los infractores que yugulan en la desventura-desdicha de los jefes de Estado, algunos de los cuales han terminado en erg\u00e1stulas y en el zafac\u00f3n de la historia. 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