{"id":32345,"date":"2019-08-15T19:24:29","date_gmt":"2019-08-15T19:24:29","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=32345"},"modified":"2019-08-15T19:24:29","modified_gmt":"2019-08-15T19:24:29","slug":"la-restauracion-y-la-anexion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=32345","title":{"rendered":"LA RESTAURACI\u00d3N  Y LA ANEXI\u00d3N"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"img3\/La-Restauracion-y-La-Anexion.jpg\" \/>  <\/p>\n<p><strong>                 POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>La Anexi\u00f3n de la Rep\u00fablica Dominicana al Reino de Espa\u00f1a, ejecutada en el a\u00f1o 1861, fue uno de los acontecimientos m\u00e1s negativos de la historia nacional. <\/p>\n<p>Los hechos, que son tozudos, demostraron el inmenso da\u00f1o causado a una naci\u00f3n que apenas ten\u00eda 17 a\u00f1os de haberse liberado del yugo de un ocupante que pretendi\u00f3 hacer desaparecer de los dominicanos eso que los griegos llamaban en la antig\u00fcedad el ethos.<\/p>\n<p>Ese crimen contra la Patria no fue un acontecimiento fortuito, ni producto del azar que tanto ha incidido en grandes hechos de la humanidad. Ni siquiera porque la Rep\u00fablica Dominicana estuviera \u00abcautiva en los grillos del personalismo\u00bb, como han invocado, en diferentes aspectos, algunos historiadores.<\/p>\n<p>La Anexi\u00f3n a Espa\u00f1a fue el resultado de todo un tinglado de intereses pol\u00edticos, sociales y econ\u00f3micos de un grupo reducido, pero hegem\u00f3nico, en la incipiente vida republicana del pa\u00eds, que estaba  encarnado en la figura tosca de Pedro Santana Familia.<\/p>\n<p>Algunos comentaristas de cuchipanda y cuchufleta han llegado al colmo de atribuir ese hecho nefando a una predestinaci\u00f3n del m\u00e1s all\u00e1, como si hubiera sido impulsado por un Dios \u00abque juega a los dados&#8230;\u00bb, para expresarlo con las palabras que le dijera el f\u00edsico alem\u00e1n jud\u00edo Albert Einstein a su colega y compatriota Max Born, co-fundador de la f\u00edsica cu\u00e1ntica.1 <\/p>\n<p>La Guerra Restauradora, en cambio, demostr\u00f3 el coraje, la valent\u00eda y la firme decisi\u00f3n del pueblo dominicano de mantener su Independencia, sin parar mientes en los sacrificios supremos que significaba enfrentarse a un feroz imperio que durante siglos hab\u00eda demostrado el alcance de sus garras.<\/p>\n<p>Eran diferentes las fuerzas que se unieron para reconquistar la soberan\u00eda nacional vendida, pero el eje transversal de esa lucha con dimensiones \u00e9picas era demostrar el esp\u00edritu ind\u00f3mito y la firme vocaci\u00f3n de libertad del pueblo dominicano.<\/p>\n<p>Desde el mismo momento en que se produjo la Anexi\u00f3n los dominicanos demostraron su inconformidad con esa fat\u00eddica decisi\u00f3n, y actuaron en consecuencia como un resorte para enfrentarse a esa iniquidad.<\/p>\n<p>A pocas horas de arriarse la bandera nacional en la vetusta ciudad de Santo Domingo, para en su lugar hacer flotar la del Reino de Espa\u00f1a, el pueblo de San Francisco de Macor\u00eds se alz\u00f3 contra tal perfidia. El 2 de Mayo del mismo 1861 Jos\u00e9 Contreras y otros patriotas atacaron en Moca a los usurpadores. <\/p>\n<p>En poco tiempo tambi\u00e9n estaban en territorio dominicano el patricio Francisco del Rosario S\u00e1nchez, y otros valientes dominicanos, en pie de guerra para enfrentar en el Sur a las tropas espa\u00f1olas y sus aliados criollos. S\u00f3lo un despreciable acto de traici\u00f3n hizo fracasar aquella expedici\u00f3n patri\u00f3tica.<\/p>\n<p>Fueron las primeras se\u00f1ales de que los anexionistas no disfrutar\u00edan de \u00abmiel sobre hojuelas\u00bb en territorio dominicano. Luego ocurr\u00edan otros muchos actos de rebeld\u00eda, como los ocurridos en febrero de 1863 en Neiba, Sabaneta, Guayub\u00edn y Montecristi.<\/p>\n<p>Dicho lo anterior al margen de una mir\u00edada de opiniones, vertidas desde antes del mismo 1861 hasta nuestros d\u00edas, con enfoques realistas, afincadas en coordenadas l\u00f3gicas unas; y otras claramente tendenciosas y falsas.<\/p>\n<p><strong>Opiniones sobre la Restauraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p> Juan Bosch arranca sus comentarios sobre la Restauraci\u00f3n indicando que fue obra de la peque\u00f1a burgues\u00eda, en una lucha por el poder contra los  hateros que desde el 1844 \u00abmantuvieron al pa\u00eds en un pu\u00f1o\u00bb, aunque acota que los dos a\u00f1os y medio anteriores al 16 de agosto de 1863 el gobierno visible era Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>El autor de Composici\u00f3n Social Dominicana consign\u00f3 que \u00abtal parece que a partir del momento en que los dominicanos se alzaron contra el poder espa\u00f1ol la tierra de Santo Domingo se convirti\u00f3 en un volc\u00e1n que disparaba sin cesar sobre el pa\u00eds un fuego destructor.\u00bb2 <\/p>\n<p>Se extrae como conclusi\u00f3n de esa visi\u00f3n ensay\u00edstica que la Guerra de Restauraci\u00f3n pendulaba sobre intereses de clases sociales, que luego tuvieron como nichos pol\u00edticos los partidos Rojo y Azul, con sus correspondientes contradicciones y  las consabidas matizaciones de sub grupos econ\u00f3micos. <\/p>\n<p>La Guerra Restauradora ha sido enfocada desde otra perspectiva por el historiador Cass\u00e1. Para \u00e9l los preparativos de esa haza\u00f1a liberadora del pueblo dominicano  contra los espa\u00f1oles se basaban en que Luper\u00f3n \u00abse estableci\u00f3 en Sabaneta, poblaci\u00f3n cercana a la frontera norte, donde cultiv\u00f3 la amistad del comandante de armas, Santiago Rodr\u00edguez&#8230;Pacientemente Luper\u00f3n fue sumando personas a una acci\u00f3n de propaganda con el prop\u00f3sito de desencadenar la insurrecci\u00f3n armada&#8230;Luper\u00f3n se puso de acuerdo con otros conjurados de la L\u00ednea Noroeste para iniciar la rebeli\u00f3n.\u00bb3  <\/p>\n<p>Sin embargo, Ram\u00f3n Gonz\u00e1lez Tablas, un oficial espa\u00f1ol con cualidades de pol\u00edgrafo, retorciendo la verdad y tratando de hundir la dignidad del pueblo dominicano, pretendi\u00f3 en vano descalificar el esp\u00edritu aguerrido de los restauradores, tildando su voluntad de ser libres como \u00abhija del ego\u00edsmo\u00bb y presentando la f\u00e9rrea oposici\u00f3n a la Anexi\u00f3n como \u00abagravios inventados por la exageraci\u00f3n pol\u00edtica.\u00bb4 <\/p>\n<p>A esos dicharachos se les contraponen las opiniones divulgadas en la ciudad de Nueva York (en plena Guerra Restauradora) por el escritor, diplom\u00e1tico y pol\u00edtico dominicano, nacido en Puerto Rico, Alejandro Angulo Guridi:<\/p>\n<p>\u00abEl hermoso espect\u00e1culo que ofrece al mundo el heroico pueblo dominicano en la lucha desigual pero victoriosa que desde agosto \u00faltimo viene sosteniendo contra Espa\u00f1a, merece la simpat\u00eda y la ayuda moral y material de todos los hombres libres de los pa\u00edses latino-americanos&#8230;\u00bb5 <\/p>\n<p><strong>El cuarto fuego de Santiago fue luminoso<\/strong><\/p>\n<p>Las lenguas de fuego no fueron ajenas al proceso restaurador. La ciudad de Santiago de los Caballeros aport\u00f3 una cuota elevada de sacrificios, al ver convertida en hoguera gran parte de su infraestructura. <\/p>\n<p>Ese fue el cuarto incendio que sufr\u00eda en su historia esa gran ciudad, entonces un pueblo de modestas dimensiones. Los tres primeros siniestros fueron con intenciones perversas de doblegar a sus moradores. <\/p>\n<p>El del 6 de septiembre de 1863 fue al parecer imprescindible, si uno se sit\u00faa en el \u00e1mbito de la t\u00e1ctica militar contra los anexionistas. Dicho eso sin tener que profundizar en la escala gnoseol\u00f3gica de la justificaci\u00f3n y sin entrar en el terreno epistemol\u00f3gico del apoyo, a posteriori, de ese hecho como tal. <\/p>\n<p>Por las calles, callejones y cuestas de la ciudad de Santiago de los Caballeros los h\u00e9roes de la Restauraci\u00f3n transitaron victoriosos sobre las cenizas necesarias.<\/p>\n<p>En la ocasi\u00f3n la espada m\u00e1s sobresaliente fue la del glorioso h\u00e9roe General Gregorio Luper\u00f3n, cuya bravura elev\u00f3 hasta la b\u00f3veda del espacio sideral dominicano el deseo de libertad. <\/p>\n<p>El reci\u00e9n fallecido historiador Hugo Tolentino Dipp ha sido hasta el presente el que mejor ha descrito, a mi modesto juicio, el periplo restaurador de ese insigne personaje que desde una humilde cuna puertoplate\u00f1a se empin\u00f3 hasta las cumbres donde reposan los inmortales. El riguroso an\u00e1lisis que hace sobre Luper\u00f3n (a quien Juan Suero, apodado el Cid Negro, jur\u00f3 una mil veces que iba a matar) no deja ning\u00fan resquicio de duda sobre su papel protag\u00f3nico en el triunfo de las armas dominicanas frente a los anexionistas, compuestos por espa\u00f1oles y criollos renegados.6 <\/p>\n<p>Hasta donde s\u00e9, los detractores de la Restauraci\u00f3n, que los ha habido, no han cuestionado, con sustento cre\u00edble, esa acci\u00f3n de guerra. Ha sido descrita como un blas\u00f3n que permiti\u00f3 llenar de gloria, una vez m\u00e1s, a la segunda ciudad del pa\u00eds. Los restauradores no pod\u00edan moverse con melindres ante la mort\u00edfera maquinaria de los anexionistas.<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s el pr\u00f3cer Pedro Francisco Bon\u00f3, en carta fechada el 15 de septiembre de 1880, dirigida a Tom\u00e1s Pastoriza, describ\u00eda lo ocurrido en la ciudad de Santiago de los Caballeros as\u00ed:<\/p>\n<p> \u00abViv\u00eda en Santiago en el 1863 y fui una de las v\u00edctimas del incendio de ese a\u00f1o. Casas, tienda, almac\u00e9n, biblioteca, todo se quem\u00f3; y s\u00f3lo salv\u00e9 la ropa que me cubr\u00eda, que a los ocho d\u00edas ya estaba hecha jirones.\u00bb7 <\/p>\n<p>Es pertinente decir que quien as\u00ed escribi\u00f3, a parte de sus grandes virtudes personales, fue Comisionado de la Guerra Restauradora, y como tal rese\u00f1\u00f3 la pobreza (10 cajas de municiones, 5 trabucos, unas manos de pl\u00e1tanos, una banda de tocino y pocos fusiles\u00bb) que palp\u00f3 en el Cant\u00f3n de Bermejo, lugar de los contornos de Cevicos, que fue un punto luminoso de esa lucha liberadora. Luego Bon\u00f3 fue Ministro de Relaciones <strong>Exteriores y de Hacienda.<\/strong><\/p>\n<p>Fue sobre los m\u00faltiples episodios de relevancia hist\u00f3rica ocurridos durante la Guerra Restauradora en la gran ciudad del Cibao que el acucioso historiador S\u00f3crates Nolasco escribi\u00f3 el primero de marzo de 1940 lo siguiente:<\/p>\n<p> \u00abEn la inteligencia y en la masa de Santiago est\u00e1 la Restauraci\u00f3n de la Rep\u00fablica, como Dios est\u00e1 en el Verbo. H\u00e9roe es el pueblo: hero\u00edna es la ciudad ilustre&#8230;Tintos en sangre caminan. Sangre y barro y agua de lluvia chorrean hasta los talones; \u00abpero sus botas no ensuciaron, estamparon huellas de luz.\u00bb8 <\/p>\n<p>Confundido anexionista; convencido restaurador<\/p>\n<p>El primer presidente civil que tuvo el pa\u00eds, Benigno Filomeno de Rojas, aunque al comienzo de la Anexi\u00f3n mostr\u00f3 alg\u00fan nivel de simpat\u00eda por ella, luego fue un aut\u00e9ntico restaurador. Sus hechos est\u00e1n ah\u00ed como una se\u00f1al indeleble de su compromiso patri\u00f3tico. <\/p>\n<p>Ese personaje de la vida p\u00fablica dominicana fue uno de los m\u00e1ximos exponentes de la tesis sobre el relevante papel de las masas populares en el rescate de la soberan\u00eda nacional, la cual hab\u00eda sido entregada a Espa\u00f1a por platos de lentejas y charrateras confeccionadas en las fundiciones de la ib\u00e9rica ciudad de Toledo.<\/p>\n<p>Resumo la visi\u00f3n de don Benigno sobre lo anterior indicando que en sus escritos reivindic\u00f3 que la revoluci\u00f3n dominicana pertenec\u00eda a  sus moradores de a pie. \u00abDeben persuadirse de que a un pueblo que ha gozado la libertad no es posible sojuzg\u00e1rsele sin el exterminio de sus hombres&#8230;\u00bb9 <\/p>\n<p>Entre los muchos poemas inspirados en la Guerra Restauradora hay que mencionar el tr\u00edptico po\u00e9tico de la eximia Salom\u00e9 Ure\u00f1a de Henr\u00edquez (Diez y Seis de Agosto (1874); Hecatombe (1878) y  El 16 de Agosto (1879). En ellos denuncia \u00abla ambici\u00f3n de la hidra gigante\u00bb, resalta la Patria \u00abba\u00f1ada por el sol de la esperanza\u00bb y sobre \u00abla sangre meritoria que corriera en El Cercado\u00bb la califica de \u00abvil mancha infamatoria para el espa\u00f1ol osado.\u00bb10<\/p>\n<p>Por el simbolismo de su contenido reproduzco parcialmente una canci\u00f3n de autor an\u00f3nimo, que apareci\u00f3 entre los papeles del legendario combatiente restaurador hig\u00fceyano Eustaquio Ducoudray Villavicencio. Dice as\u00ed: \u00ab&#8230;Que al trav\u00e9s de la espesa manigua\/Brilla el sol de la Restauraci\u00f3n.\/A las armas manig\u00fceros.\/Que viva la libertad.\/Que somos dominicanos.\u00bb11<\/p>\n<p><strong>Pareceres sobre la Anexi\u00f3n a Espa\u00f1a<\/strong><\/p>\n<p>Uno de los h\u00e9roes claves de la consolidaci\u00f3n del proceso independentista dominicano, el general Pedro Santana Familia, en la ocasi\u00f3n nucleando los sectores m\u00e1s conservadores del pa\u00eds, encabez\u00f3 la fronda de los traidores  que cometieron el matricidio contra la Patria que reci\u00e9n comenzaba su presencia en el concierto de los pueblos libres del mundo.<\/p>\n<p>La par\u00e1bola vital de Santana demuestra que nunca crey\u00f3 en los destinos nacionales, y que las jornadas b\u00e9licas que encabez\u00f3 con su peonada seibana se sustentaban en otros motivos.<\/p>\n<p>Una de las tantas pruebas elocuentes que reafirma el criterio de que el nombrado Marqu\u00e9s de Las Carreras nunca pens\u00f3 en la viabilidad de una Rep\u00fablica Dominicana libre se extrae de los ataques que lanz\u00f3 contra N\u00fa\u00f1ez de C\u00e1ceres, cuando el 18 de marzo de 1861, en los actos protocolares de la Anexi\u00f3n, dijo ante los nuevos amos neocoloniales sandeces como \u00e9stas:<\/p>\n<p>\u00abS\u00f3lo la ambici\u00f3n y el resentimiento de un hombre nos separ\u00f3 de la madre patria&#8230;La Espa\u00f1a nos protege&#8230;reconoce nuestras libertades&#8230;Espa\u00f1a trae paz a este suelo tan combatido, y con la paz sus ben\u00e9ficas consecuencias.\u00bb12 <\/p>\n<p>Son m\u00faltiples las interpretaciones que desde el primer momento se fueron divulgando sobre los por qu\u00e9 del nefasto acto anexionista. Algunos de manera simulada y otros de forma abierta justifican el desposo de la soberan\u00eda que el pueblo dominicano s\u00f3lo hab\u00eda disfrutado durante 17 a\u00f1os. Once de esos a\u00f1os fueron batallando contra los vecinos del oeste de la isla, que pretend\u00edan volver hacia la tierra ubicada al este del r\u00edo Masacre, alegando unos fueros nulos, inexistentes.<\/p>\n<p>Los hechos hist\u00f3ricos no se pueden tapar con la gruesa lona del olvido. Tarde o temprano la verdad aflora. Hay abundante documentaci\u00f3n en los archivos coloniales espa\u00f1oles que revelan el disgusto de la Casa Real de Espa\u00f1a con motivo de la Independencia dominicana de 1844, pues la ve\u00edan como un comportamiento que pod\u00eda ser imitado por otros pueblos antillanos que a\u00fan estaban bajo su control ( Cuba, Puerto Rico).<\/p>\n<p>Al poco tiempo del  glorioso trabucazo de Mella en la Puerta de la Misericordia comenz\u00f3 un laborantismo para cercenar la libertad del pueblo dominicano. La abundante glosa hist\u00f3rica con relaci\u00f3n a esa verdad sin maquillaje recoge los intercambios entre el General Serrano, a la saz\u00f3n m\u00e1ximo representante de Espa\u00f1a en Cuba, y emisarios de los hateros y otros conservadores criollos, entre ellos el espa\u00f1olizado Felipe Alfau Bustamante, cuya lucha en los campos de batallas donde se bati\u00f3 contra los haitianos nunca fue por amor a la Rep\u00fablica Dominicana. <\/p>\n<p>Esas informaciones permitieron al historiador V\u00edctor Garrido hablar de felon\u00eda y  sostener que: \u00abLa Anexi\u00f3n no fue un acto improvisado. Fue premeditado, deliberado y negociado durante un largo tiempo&#8230;No obedeci\u00f3 tampoco a la necesidad de preservarnos, como se ha dicho por algunos.\u00bb13 <\/p>\n<p>Sobre ese punto de nuestra historia ha escrito abundantemente, y con pruebas de gran valor documental, Luis \u00c1lvarez?L\u00f3pez, catedr\u00e1tico dominicano en la Universidad CUNY, de la ciudad de New York. Su ensayo hist\u00f3rico sobre la Anexi\u00f3n y la Restauraci\u00f3n es una fuente confiable para entender muchos aspectos de ambos hechos que forman parte sustantiva de la historia dominicana.14 <\/p>\n<p>La Anexi\u00f3n vista desde el oeste del Paso de los Vientos<\/p>\n<p>El despojo de la soberan\u00eda del pueblo dominicano, en el a\u00f1o1861, fue objeto de gran preocupaci\u00f3n en otros pueblos antillanos.<\/p>\n<p> Se interpret\u00f3, con sobrada raz\u00f3n, que se trataba de un hecho que marcar\u00eda la voluntad de Espa\u00f1a en expandir en el Caribe su pasada hegemon\u00eda colonial.<\/p>\n<p>Un culto investigador cubano (aunque con algunos flecos err\u00e1ticos al dejar entrever que fue una decisi\u00f3n del pueblo y no explicar que se trat\u00f3 de una iniciativa prohijada por un renegado y reducido grupo que no crey\u00f3 en el esp\u00edritu de combate de los dominicanos) defini\u00f3 la Anexi\u00f3n, en un libro publicado por primera vez en el 1908, en Francia, de esta manera: \u00abLa reanexi\u00f3n a Espa\u00f1a de la parte oriental  de la antigua isla Espa\u00f1ola fue error muy craso y muy grave. Ambas partes procedieron bien enga\u00f1adas; Santo Domingo crey\u00f3 obtener con Espa\u00f1a la paz y tranquilidad que el estado an\u00e1rquico de la rep\u00fablica y el miedo a posibles invasiones del vecino Hait\u00ed irremediablemente le quitaban; y Espa\u00f1a imagin\u00f3 que Santo Domingo ser\u00eda una colonia m\u00e1s a explotar y gobernar como explotaba a Cuba y Puerto Rico, sin reconocer ni otorgar a sus hijos especie alguna de franquicia local ni derecho pol\u00edtico.\u00bb15 <\/p>\n<p>Otros autores de Am\u00e9rica Latina tambi\u00e9n han analizado tanto la Anexi\u00f3n como la Restauraci\u00f3n. El grueso de las opiniones sobre ambos hechos hist\u00f3ricos se decanta en ensalzar el car\u00e1cter bizarro del pueblo dominicano, que fue capaz de derrotar de manera contundente a decenas de miles de soldados espa\u00f1oles curtidos en guerras en diferentes lugares del mundo. <\/p>\n<p><strong>La curia en la Anexi\u00f3n y en la Restauraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Si alg\u00fan sacerdote quiso mantener de manera solapada su condici\u00f3n de anexionista fue el mismo Pedro Santana quien se encarg\u00f3 de delatarlo, pues el 20 de diciembre de 1862 divulg\u00f3 una lista de los curas que apoyaban la entrega de la soberan\u00eda dominicana a Espa\u00f1a. Comenzaba con el c\u00e9lebre hombre de mundo Gabriel Moreno del Christo; quien con alzacuello y otros ornamentos clericales llev\u00f3 una vida sibarita, y conclu\u00eda con Francisco Xavier Billini.16<\/p>\n<p>El padre Francisco Javier Billini fue un anexionista de primera hora y as\u00ed se mantuvo cuando ya la bandera tricolor dominicana volvi\u00f3 a ondear con el simbolismo que ella representa.<\/p>\n<p>Los m\u00e1s gruesos calificativos negativos, pero realistas, hacia Billini los expresa Jos\u00e9 Luis S\u00e1ez Ramo, un culto historiador y sacerdote jesuita que dirige el Archivo de la Catedral Metropolitana, quien maneja abundantes documentos sobre el pasado eclesi\u00e1stico criollo y  quien a su vasta cultura une un esp\u00edritu justo y sereno al momento de hacer la ex\u00e9gesis de la actuaci\u00f3n de personajes cat\u00f3licos del pasado dominicano, import\u00e1ndole poco el espeso maquillaje con que est\u00e9n revestidos como figuras connotadas, siendo muchos de ellos perfectos sepulcros blanqueados.<\/p>\n<p>Contrario a Billini, Fernando Arturo de Meri\u00f1o defendi\u00f3 al principio la Independencia Nacional. Cuando ya estaban abiertas todas posibilidades de que se le diera un zarpazo a la libertad conquistada por el pueblo dominicano, como en efecto ocurri\u00f3 el 18 de marzo de 1861, cuando baj\u00f3 a ras de suelo la bandera confeccionada por Concepci\u00f3n Bona y subi\u00f3 hasta la c\u00faspide de un m\u00e1stil el lienzo de Espa\u00f1a, el Arzobispo Fernando Arturo de Meri\u00f1o no se anduvo por las ramas.<\/p>\n<p> El 27 de febrero anterior, aniversario de la Patria, frente Pedro Santana Familia, apodado el Chacal de Guabatico, Meri\u00f1o habl\u00f3 del ego\u00edsmo, como una filosof\u00eda subversiva, que se anida y queda simbolizado en la pasi\u00f3n por incentivos poderosos. En  esa misma pieza oratoria sostuvo que el patriotismo es la primera de las virtudes c\u00edvicas y el lazo fraternal que estrecha a los hijos de un mismo pa\u00eds.17 <\/p>\n<p>Luego, tal vez por los avatares de su existencia en el exilio, Meri\u00f1o tuvo una deriva en su pensamiento, como se comprueba sin anfibolog\u00eda de ning\u00fan tipo en la misiva que le remiti\u00f3 desde su canonj\u00eda en Puerto Rico, el 16 de agosto de 1863, a su amigo Carlos Nouel.18 <\/p>\n<p>Incluso, por la verdad hist\u00f3rica, se impone decir que el Padre Meri\u00f1o \u00abprest\u00f3 juramento de fidelidad a S.M. y a las leyes del Reino\u00bb, tal y como consta en un ensayo sobre la Anexi\u00f3n, de la autor\u00eda del historiador Alcides Garc\u00eda Lluberes.19 <\/p>\n<p>Poniendo en perspectiva, o m\u00e1s bien en su justo lugar, los hechos de nuestro pasado, en este caso espec\u00edfico la Anexi\u00f3n y la Restauraci\u00f3n, se impone recordar, en medio de las anomias del presente, a un educador y ensayista de la calidad de Enrique Pat\u00edn Veloz cuando al exponer sobre el complejo de Concho Primo lo sintetiz\u00f3 as\u00ed:<\/p>\n<p>\u00abEs el conjunto de pensamientos prejuiciosos originados por el estilo de vida de nuestros antepasados durante el per\u00edodo revolucionario de nuestra historia.\u00bb20 <\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p>1-Carta de Albert Einstein a Max Born,1925.<\/p>\n<p>2-Composici\u00f3n Social Dominicana. Impresora Soto Castillo,2013.P255.Juan Bosch.<\/p>\n<p>3-Personajes Dominicanos. Tomo II.P19.Editora Alfa y Omega,2013. Roberto Cass\u00e1.<\/p>\n<p>4-Historia de la dominaci\u00f3n y \u00faltima guerra de Espa\u00f1a en Santo Domingo. Editora de Santo Domingo,1974. Cap\u00edtulo IV.P50.Ram\u00f3n Gonz\u00e1lez Tablas.<\/p>\n<p>5- Santo Domingo y Espa\u00f1a. Imprenta M.W.Siebert,New York,1864; insertado en Escritos sobre la Restauraci\u00f3n. Editora Centenario,2002.Pp107-160 . Alejandro Angulo Guridi.<\/p>\n<p>6-Gregorio Luper\u00f3n. Biograf\u00eda pol\u00edtica. Editora Alfa y Omega,1981.Hugo Tolentino Dipp.<\/p>\n<p>7-Papeles de Pedro F. Bon\u00f3, Editora del Caribe, 1964.<\/p>\n<p>8-Obras Completas. Editora Corripio, 1994. Pp347-350.S\u00f3crates Nolasco.<\/p>\n<p>9-Documentos de Benigno Filomeno de Rojas.<\/p>\n<p>10-Diez y Seis de Agosto, Hecatombe y El 16 de Agosto, poemas. Salom\u00e9 Ure\u00f1a de Henr\u00edquez.<\/p>\n<p>11-Vetilio Alfau Dur\u00e1n en el List\u00edn Diario.Escritos(I).Editora Corripio, 1994.Pp620 y 621.<\/p>\n<p>12-Discurso del 18 de marzo de 1861.Pedro Santana Familia.<\/p>\n<p>13-Los Puello. Editora Taller, 1974.V\u00edctor Garrido.<\/p>\n<p>14-Diecis\u00e9is conclusiones fundamentales sobre la Anexi\u00f3n y la Guerra de la Restauraci\u00f3n (1861-1865). Editora Argos, 2005. Luis \u00c1lvarez?L\u00f3pez.<\/p>\n<p>15-C\u00f3mo acab\u00f3 la dominaci\u00f3n espa\u00f1ola en Am\u00e9rica. Editora Rarebook, 2013.Enrique Pi\u00f1eyro.<\/p>\n<p>16-Antecedentes de la Anexi\u00f3n a Espa\u00f1a. Editora Montalvo,1995.P308. Emilio Rodr\u00edguez Demorizi.<\/p>\n<p>17-Discurso conmemorativo de 17 aniversario de la Independencia Nacional. 27 de febrero de 1861.Fernando Arturo de Meri\u00f1o.<\/p>\n<p>18-Correspondencia de Fernando Arturo de Meri\u00f1o a Carlos Nouel. 16 de agosto de 1863.<\/p>\n<p>19-De la Era de la Anexi\u00f3n. Revista Cl\u00edo. Edici\u00f3n No.90. Mayo-agosto,1951.P 99.Alcides Garc\u00eda Lluberes.<\/p>\n<p>20-Complejo de Concho Primo. Observaciones de nuestra psicolog\u00eda popular. Publicado en el 1950.Enrique Pat\u00edn Veloz.<\/p>\n<h6> 2019-08-15 19:24:29 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=1232'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1231'>1231<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1232'>1232<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>1233<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1234'>1234<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1235'>1235<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1549'>1549<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1550'>1550<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=1234'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=1550'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES La Anexi\u00f3n de la Rep\u00fablica Dominicana al Reino de Espa\u00f1a, ejecutada en el a\u00f1o 1861, fue uno de los acontecimientos m\u00e1s negativos de la historia nacional. Los hechos, que son tozudos, demostraron el inmenso da\u00f1o causado a una naci\u00f3n que apenas ten\u00eda 17 a\u00f1os de haberse liberado del yugo de un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-32345","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mi-voz"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/32345","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=32345"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/32345\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=32345"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=32345"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=32345"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}