{"id":316011,"date":"2021-12-12T08:44:56","date_gmt":"2021-12-12T12:44:56","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=316011"},"modified":"2021-12-12T08:44:56","modified_gmt":"2021-12-12T12:44:56","slug":"algo-mas-que-palabras-cuanto-mal-podria-ser-evitado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=316011","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS \u00a1CU\u00c1NTO MAL PODR\u00cdA SER EVITADO!"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>\u201cRompemos v\u00ednculos, sin crear esperanza alguna de caminantes, tomando el pedestal de la soberbia como impulso, la ingratitud y la envidia como vitalidad; y, en realidad, todo esto nos enferma de des\u00e1nimo, hasta dejarnos marchitos de dolor\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>=============================<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>=============================<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/strong>Multiplicamos los deseos, pero nos falta el ejercicio de la voluntad. Reproducimos nuestros afanes y desvelos, pero tampoco activamos el esp\u00edritu creativo. Andamos necesitados de sosiego y apenas buscamos tiempo para alimentar de poemas el alma, que es lo que en verdad nos tranquiliza el coraz\u00f3n, llen\u00e1ndonos de paz interior. Deber\u00edamos despojarnos, por tanto, de este corrupto ambiente, que nos ha hecho perder hasta nuestra propia conciencia; dej\u00e1ndonos sin aliento para continuar el abecedario de las pulsaciones y proseguir caminos nuevos. Como tantas veces he dicho: \u00a1Nos falta coraz\u00f3n y nos sobra coraza! As\u00ed no podemos innovar, dado que los cimientos existenciales son m\u00e1s po\u00e9ticos que poderosos. Por desgracia, nos puede el instinto dominador antes que la mano tendida. Rompemos v\u00ednculos, sin crear esperanza alguna de caminantes, tomando el pedestal de la soberbia como impulso, la ingratitud y la envidia como vitalidad; y, en realidad, todo esto nos enferma de des\u00e1nimo, hasta dejarnos marchitos de dolor. La situaci\u00f3n es bien clara, de agobio permanente y de necedad continua.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ciertamente, aumentan los muertos en vida, porque han dejado de ser algo digno, afectados por el grave virus de la indiferencia y la exclusi\u00f3n. \u00a1Cu\u00e1nto mal podr\u00eda ser evitado! El estigma social y la falta de cuidado entre semejantes contin\u00faan siendo los principales obst\u00e1culos, sobre todo en la b\u00fasqueda de asistencia para el germen de la desesperaci\u00f3n, lo que pone de relieve la necesidad de campa\u00f1as que nos conciencien en la escucha de la mente y en la sinton\u00eda entre similares. La intoxicaci\u00f3n social es tan fuerte que adem\u00e1s todo se confunde. La falsedad gobierna al mundo. Cada d\u00eda son m\u00e1s las personas que no se aguantan ni ellas mismas. As\u00ed pues, vivir, que es un depender y un compartir como especie pensante, se ha convertido en un triste morar de piedra en piedra. No acertamos a labrar horizonte alguno, nos endiosamos antes. Por otra parte, somos incapaces de implantar una convivencia arm\u00f3nica y de hermanarnos, fallamos en los principios y valores, en la recta raz\u00f3n que ha de ser y en el deber responsable. Por si fuera poco, caminamos ausentes e individualistas, levantando barreras y sembrando veneno.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Fruto de todo este aluvi\u00f3n de penurias son las m\u00faltiples contiendas que nos acorralan, ante el tremendo reinado de la malicia humana, que todo lo desequilibra, hasta el extremo que nuestra propio h\u00e1bitat, nos avisa continuamente del propio malestar de las haza\u00f1as humanas. Quiz\u00e1s tengamos que tomar otras v\u00edas m\u00e1s aut\u00e9nticas, como esas gentes que trabajan en los lugares m\u00e1s remotos y peligrosos para servir a las personas m\u00e1s vulnerables del mundo. Estar\u00eda bien que fuesen nuestro referente y supi\u00e9ramos rodearnos de lenguajes m\u00e1s interiores que exteriores. Envolvernos de m\u00edsticas que nos vivifiquen por dentro, despu\u00e9s del esfuerzo de batallar con las cruces que nos lanzamos unos contra otros, puede ser una buena terapia. De ah\u00ed, lo importante que es repensar sobre el trayecto andado y ver la manera de entonar un nuevo pulso regenerador, como expresi\u00f3n de amor, lo que nos invita a enraizar nuestros pasos en el buen decir y mejor obrar.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Precisamente, es la vida la que nos rejuvenece y nos da savia de continuidad. Desde luego, no es humano destruirnos. Tal vez ser\u00e1 saludable hacer recuento de lo vivido para comenzar a&nbsp; no enfrentarse a uno mismo y vivir con plenitud y dignidad, reconocerse parte del universo y compartir el diario de asombros que el camino nos ofrece. Proseguir amortajando nuestro propio andar es inaceptable. Cuerpo y esp\u00edritu o itinerarios y horizontes, forman parte de la atm\u00f3sfera arm\u00f3nica que requerimos y que hemos de trabajar, cada cual desde su misi\u00f3n viviente, para estar en un equilibrio natural y experimentar esa consideraci\u00f3n entre identidades diversas. En consecuencia, desfallecer en vida es lo peor que nos puede pasar como raza. Al fin y al cabo, todos necesitamos de una viva compa\u00f1\u00eda, al menos para poder abrir los ojos y disfrutar del singular concierto de los d\u00edas, siempre cargado de est\u00edmulos que nos renacen. El inolvidable rebrote de latidos, afines a la belleza y a la bondad, son los que nos hacen mejorar en todo, tambi\u00e9n en salud mental.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO \/ Escritor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>12 de diciembre de 2021.-<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cRompemos v\u00ednculos, sin crear esperanza alguna de caminantes, tomando el pedestal de la soberbia como impulso, la ingratitud y la envidia como vitalidad; y, en realidad, todo esto nos enferma de des\u00e1nimo, hasta dejarnos marchitos de dolor\u201d. ============================= V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ============================= &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Multiplicamos los deseos, pero nos falta el ejercicio de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,27],"tags":[],"class_list":["post-316011","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones","category-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/316011","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=316011"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/316011\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":316014,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/316011\/revisions\/316014"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=316011"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=316011"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=316011"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}