{"id":307856,"date":"2021-11-13T04:47:24","date_gmt":"2021-11-13T08:47:24","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=307856"},"modified":"2021-11-13T18:00:32","modified_gmt":"2021-11-13T22:00:32","slug":"la-doctrina-monroe-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=307856","title":{"rendered":"La Doctrina Monroe III"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Por&nbsp; Te\u00f3filo Lappot Robles<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p><strong>El caso dominicano<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Muchos pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina han sido v\u00edctimas de la voracidad&nbsp; solapada contenida en la Doctrina Monroe.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En nombre de dicha doctrina y del Destino Manifiesto han sido muchos los abusos perpetrados contra los pueblos de esta zona del mundo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las t\u00e1cticas empleadas por los EE.UU., cuando van hacer uso de la Doctrina Monroe, es desatar previamente una propaganda ensa\u00f1osa contra su v\u00edctima de turno. Otra es lograr el favor de&nbsp; una parte de los l\u00edderes locales a trav\u00e9s de canonj\u00edas y otros beneficios particulares, as\u00ed como el reparto de migajas para embobar pueblos y hacerlos cautivos de sus intereses.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ambos mecanismos de signo imperial han estado presentes en Am\u00e9rica Latina y el Caribe, especialmente con el uso de las botas militares, desde el gran despojo de&nbsp; casi la mitad del territorio de M\u00e9xico en el 1845, hasta la invasi\u00f3n de Panam\u00e1 en el 1989.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el caso de la Rep\u00fablica Dominicana, por diversos motivos, adquiere alto relieve en esa cadena ignominiosa de arbitrariedades. Los hechos tr\u00e1gicos de 1904, 1916 y 1965 son manchas indelebles que llevan el sello del coloso del norte.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Un vistazo al pasado permite comprobar que en el 1854, hace ahora 167 a\u00f1os, se intent\u00f3 aplicar la referida doctrina por primera vez en el Caribe, y espec\u00edficamente en la Rep\u00fablica Dominicana.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los EUA pretendieron entonces apoderarse de la Bah\u00eda de Saman\u00e1, mediante artificios seudo legales. Quer\u00edan hacer de esa parte del nordeste dominicano una estaci\u00f3n naval y otras muchas cosas. Avanc\u00e9 algo al respecto en la segunda parte de esta breve serie.&nbsp;ikol Kigmass<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los papeles con membrete oficial que trajo al pa\u00eds en el 1853 el general William Cazneau, en calidad de Comisionado Plenipotenciario de los Estados Unidos, hab\u00eda uno firmado por el Secretario de Estado&nbsp; de dicho pa\u00eds, William Marcy, condicionando con exigencia vejatoria el reconocimiento de la independencia dominicana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed de cruda era la dicha nota: \u201c\u2026el m\u00e1s poderoso incentivo\u2026es la adquisici\u00f3n de las ventajas que los Estados Unidos esperan derivar de la posesi\u00f3n y control de una porci\u00f3n del territorio en la Bah\u00eda de Saman\u00e1\u2026\u201d1<\/p>\n\n\n\n<p>El pago ser\u00eda una renta anual que \u201cno deber\u00e1 exceder de dos o tres cientos d\u00f3lares\u201d, tal y como consta en documentos oficiales generados en ese intento de despojo, afortunadamente abortado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En eso estuvieron involucrados el presidente dominicano Pedro Santana, el presidente de los EE.UU. Franklin Pierce,&nbsp; el referido&nbsp; Secretario de Estado de ese pa\u00eds William Marcy y el citado William Cazneau, un tristemente c\u00e9lebre aventurero que hab\u00eda sido designado el 2 de&nbsp; noviembre de 1853 para representar en el pa\u00eds al gobierno norteamericano. Su condici\u00f3n de hombre sin escr\u00fapulos figura bien descrita por Sumner Welles en su obra La Vi\u00f1a de Naboth.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ese hecho, enmarcado en la Doctrina Monroe y en el mentado Destino Manifiesto, estuvo a punto de cuajar, lo cual hubiera sido una desgracia para el pueblo dominicano.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El entusiasmo de Cazneau era tan grande, ante la posibilidad de hacer m\u00faltiples negocios&nbsp; en la Rep\u00fablica Dominicana que arrojar\u00edan ping\u00fces beneficios para \u00e9l, sus socios y su pa\u00eds, que en su informe del 23 de enero de 1854 pon\u00eda en aviso al gobierno que representaba con estas palabras:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cQuiz\u00e1s no haya pa\u00eds en el mundo con tantos recursos minerales y agr\u00edcolas como \u00e9ste, entre los cuales se pueden contar el caf\u00e9, el cacao, la caoba, las maderas tint\u00f3reas y otros art\u00edculos que no se producen en los Estados Unidos.\u201d2&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ante el abejoneo en torno a entregar la Bah\u00eda de Saman\u00e1 a los EUA se desat\u00f3 un gran movimiento de protesta que inicialmente encabezaron los se\u00f1ores Robert H. Schomburgk, c\u00f3nsul de Inglaterra; P. Darasse y M. Raybaud, c\u00f3nsules de Francia;&nbsp; y Juan Abril y Eduardo Saint-Just representantes de Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que se\u00f1alar que en aquella etapa crucial del entonces joven Estado Dominicano los imperios de&nbsp; Francia e Inglaterra utilizaron barcos de guerra, que se desplazaron en zafarrancho de combate por puntos claves del litoral marino dominicano.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El primero en llegar fue el buque ingl\u00e9s llamado La Devastaci\u00f3n. Francia envi\u00f3, entre otras&nbsp; embarcaciones de guerra, La Pen\u00e9lope, una fragata dotada con 40 ca\u00f1ones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que resaltar que dichas potencias europeas actuaron as\u00ed s\u00f3lo motivadas por sus respectivos intereses. No por otra cosa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La gesti\u00f3n del citado enviado estadounidense fue un fracaso. Ante los obst\u00e1culos encontrados, Cazneau, Santana y otros decidieron modificar un primer documento de negocio, con el cual se hab\u00edan regodeado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por la repulsa que caus\u00f3 excluyeron del mismo el tema de la Bah\u00eda de Saman\u00e1. De todas maneras el Congreso de la Rep\u00fablica Dominicana no acept\u00f3&nbsp; el aludido acuerdo en la forma presentada por los interesados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al contrario, lo que se aprob\u00f3 fue una contundente enmienda que pulverizaba las pretensiones de los EUA, lo cual caus\u00f3 un gran disgusto al referido comisionado plenipotenciario, a sus valedores, as\u00ed como a Santana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pedro Mir, en su obra Ra\u00edces dominicanas de la Doctrina Monroe, se\u00f1ala que: \u201cEsta enmienda era la derrota aplastante de Cazneau, quien sab\u00eda que una semejante cl\u00e1usula ser\u00eda autom\u00e1ticamente rechazada por el Congreso norteamericano\u2026\u201d3&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En ese rechazo jugaron un papel clave muchos dominicanos que se opusieron al cercenamiento de una parte del territorio nacional. Por su patriotismo sufrieron pena de muerte, destierro o confinamiento.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Santana, en represalia contra los patriotas que contrariaron los deseos suyos y de sus socios, instal\u00f3 un tribunal espurio que actu\u00f3 como se dec\u00eda antes \u201ca verdad sabida y buena fe guardada.\u201d Es decir, sin formulismo legal, de manera sumaria, sin garant\u00edas para los procesados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como una continuaci\u00f3n de los efectos nefastos de la Doctrina Monroe hay que decir que desde noviembre de 1903 el pa\u00eds viv\u00eda una lucha pol\u00edtica entre horacistas y jimenistas, que desemboc\u00f3 en enfrentamientos armados, en lo que se conoce en la historia dominicana como la guerra de la Desuni\u00f3n. Los EE.UU., sin ning\u00fan derecho, decidieron intervenir para consolidar en el poder \u201ca uno de los suyos.\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El 11 de febrero de 1904 los cruceros estadounidenses Newark, Columbia y Olimpia bombardearon el pa\u00eds por el lugar entonces llamado Pajarito, hoy Villa Duarte. Cientos de soldados hicieron tierra durante 72 horas e impusieron la continuidad presidencial de Carlos Morales Languasco.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed tambi\u00e9n hay que se\u00f1alar que en el 1916 la Rep\u00fablica Dominicana fue invadida por miles de soldados norteamericanos. Dicha ocupaci\u00f3n dur\u00f3 8 largos a\u00f1os. El control del aparato productivo, el manejo de los impuestos y las finanzas nacionales se prolongar\u00eda por un tiempo mucho mayor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El presidente estadounidense Thomas Wodroow Wilson fue quien orden\u00f3 dicha invasi\u00f3n. El 6 de enero de 1916 ese mandatario pronunci\u00f3 un discurso en el cual dec\u00eda que la Doctrina Monroe s\u00f3lo exig\u00eda que los gobiernos europeos no extendieran sus sistemas pol\u00edticos \u201callende el Atl\u00e1ntico.\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, apenas cuatro meses despu\u00e9s (15 de mayo de 1916) ya el contraalmirante William Banks Caperton y el diplom\u00e1tico William&nbsp; W. Russell ten\u00edan bajo control militar a la Rep\u00fablica Dominicana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El 29 de noviembre del referido a\u00f1o el jefe supremo de los invasores, el susodicho gobernante Thomas Woodrow Wilson, declar\u00f3 oficial el il\u00edcito estado de ocupaci\u00f3n del pa\u00eds, ordenando de manera simult\u00e1nea un golpe de estado contra el digno presidente dominicano Francisco Henr\u00edquez y Carvajal y la inmediata designaci\u00f3n de un entorchado marino de nombre Harry Shepard Knapp como gobernador militar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mucho se ha escrito sobre esa ocupaci\u00f3n. No abundar\u00e9 ahora sobre esa afrenta contra el pueblo dominicano, que motiv\u00f3 la repulsa universal. S\u00f3lo citar\u00e9 a un ilustre caribe\u00f1o cuya bibliograf\u00eda es poco conocida aqu\u00ed.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Me refiero al historiador cubano Emilio Roig de Leuchsenring, quien al relatar en el a\u00f1o 1921 el hecho probado de que en el transcurso del tiempo la Doctrina Monroe hab\u00eda servido para justificar intromisiones de los EE.UU. en pa\u00edses latinoamericanos, con \u201cactos de ocupaci\u00f3n, de intervenci\u00f3n y de conquista\u201d, cit\u00f3 el caso dominicano:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSanto Domingo ocupado militarmente, desde 1916, so pretexto de posibles e inciertas violaciones de un tratado.\u201d4&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Bibliograf\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p>1-Papeles del Secretario de Estado No.21.USA. William Learned Marcy.1853-1857.<\/p>\n\n\n\n<p>2-Primer informe de Cazneau al Secretario de Estado Marcy. Sto.Dgo. 23 enero 1854.<\/p>\n\n\n\n<p>3-Ra\u00edces dominicanas de la Doctrina Monroe. Editora Taller,1974.Pp39-45. Pedro Mir.<\/p>\n\n\n\n<p>4- La Doctrina de Monroe y el pacto de la liga de las naciones. Imprenta el Siglo XX, 2da. edici\u00f3n, 1921. P17.Emilio Roig de Leuchesenring.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por&nbsp; Te\u00f3filo Lappot Robles El caso dominicano Muchos pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina han sido v\u00edctimas de la voracidad&nbsp; solapada contenida en la Doctrina Monroe.&nbsp; En nombre de dicha doctrina y del Destino Manifiesto han sido muchos los abusos perpetrados contra los pueblos de esta zona del mundo.&nbsp; Una de las t\u00e1cticas empleadas por los EE.UU., [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,27],"tags":[],"class_list":["post-307856","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/307856","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=307856"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/307856\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":308117,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/307856\/revisions\/308117"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=307856"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=307856"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=307856"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}