{"id":304682,"date":"2021-10-30T01:24:25","date_gmt":"2021-10-30T05:24:25","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=304682"},"modified":"2021-10-30T02:06:47","modified_gmt":"2021-10-30T06:06:47","slug":"la-doctrina-monroe-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=304682","title":{"rendered":"La Doctrina Monroe I"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Te\u00f3filo Lappot Robles <\/p>\n\n\n\n<p>La Doctrina Monroe fue divulgada el 2 de diciembre de 1823 por el presidente de los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica James Monroe.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Su principal redactor fue John Quincy Adams, entonces jefe de la diplomacia de dicho pa\u00eds y sucesor de Monroe.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicha doctrina es uno de los documentos m\u00e1s controversiales de pol\u00edtica internacional, pues m\u00e1s all\u00e1 de lo que dicen sus letras ha sido utilizada para cometer muchos abusos fuera de las fronteras de los EE.UU.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Su contenido revela la voluntad de los l\u00edderes estadounidenses de entonces de hacer frente a la hegemon\u00eda que durante siglos hab\u00edan tenido las potencias de Europa en el continente llamado Am\u00e9rica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Con ella pretend\u00edan sus editores, adem\u00e1s, a su decir, frenar los prop\u00f3sitos de la llamada Santa Alianza, una coalici\u00f3n militar que en la segunda d\u00e9cada del siglo XIX buscaba restaurar el absolutismo mon\u00e1rquico en algunos pa\u00edses europeos, con extensi\u00f3n a sus colonias ultramarinas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad la Doctrina Monroe se cre\u00f3 como una herramienta \u00fatil para convertir a&nbsp; los EE.UU. en el pa\u00eds m\u00e1s poderoso de la tierra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Fue uno de los primeros s\u00edmbolos de su naciente poder imperial. Para ellos era una especie de su toro Apis, solo que con m\u00e1s poder que aquel ser mitol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p>Contrario al preg\u00f3n de que era un escudo de defensa para todos los pa\u00edses de Am\u00e9rica, lo que se buscaba era que los EE.UU. impusieran su predominio frente a los dem\u00e1s pueblos de esta parte del mundo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las bases fundamentales de la Doctrina Monroe quedaron sustentadas por conveniencia econ\u00f3mica, geogr\u00e1fica, pol\u00edtica y militar de los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica, bajo su lema nacional&nbsp; E Pluribus Unum&nbsp; (\u201cde muchos, uno\u201d).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La conocida met\u00e1fora del palo y la zanahoria (dar y quitar), convertida en un sonsonete por la diplomacia estadounidense, ha encontrado en dicha doctrina una suerte de apoyo permanente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al analizar los hechos hist\u00f3ricos de las relaciones de los EE.UU. con las naciones de Am\u00e9rica Latina se comprueba que lejos de reivindicar la soberan\u00eda de sus vecinos lo que ha llegado del \u201cnorte revuelto y brutal\u201d han sido muchos abusos.<\/p>\n\n\n\n<p>El argumento propagand\u00edstico utilizado para materializar los prop\u00f3sitos que recorren de arriba abajo la Doctrina Monroe descansa en el ep\u00edgrafe \u201cAm\u00e9rica para los americanos.\u201d Se trata de un sofisma que esconde la vocaci\u00f3n ge\u00f3faga del potente pa\u00eds norteamericano.<\/p>\n\n\n\n<p>El objetivo real que subyace en esa doctrina era y es ampliar cada vez m\u00e1s las fronteras terrestres y mar\u00edtimas del pa\u00eds que la produjo, y tambi\u00e9n&nbsp; incrementar su hegemon\u00eda sobre los pa\u00edses situados m\u00e1s abajo del R\u00edo Bravo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es por eso que el calificativo que mejor le ha encajado a ese cuerpo de doctrina, en el contexto de su realidad hist\u00f3rica, es \u201cAm\u00e9rica para los norteamericanos.\u201d&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El ilustre&nbsp; Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a (llamado por Alfonso Reyes una reencarnaci\u00f3n de S\u00f3crates) pronunci\u00f3 en abril de 1921 una conferencia en la Universidad de Minnesota titulada Relaciones de Estados Unidos y el Caribe, en la cual critic\u00f3 fuertemente la Doctrina Monroe, explicando las veces que se hab\u00eda utilizado para avasallar a los pueblos caribe\u00f1os. Antes la hab\u00eda calificado, en un art\u00edculo de gran calado, como \u201cla doctrina peligrosa.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Como un aldabonazo que retumb\u00f3 desde el Medio Oeste de los EE.UU. el referido pol\u00edmata dominicano, al quejarse sobre el uso y abuso de la Doctrina Monroe, puntualiz\u00f3 lo siguiente:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLos que no hayan vivido en un peque\u00f1o pa\u00eds independiente no conocen el sentimiento que existe en ellos de estar elaborando su propia vida, creando su propio tipo y modo de ser, creando constantemente. Cada naci\u00f3n peque\u00f1a tiene alma propia y lo siente.\u201d1<\/p>\n\n\n\n<p>Se impone precisar que el sistema pol\u00edtico que siempre ha puesto en pr\u00e1ctica el referido imperio tiene sus propios c\u00f3digos. Tal vez por eso dicha doctrina originalmente tuvo poco eco en el Congreso de esa apabullante naci\u00f3n. No pas\u00f3 por el cedazo de una posible incorporaci\u00f3n como materia legislativa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aparentemente fue dejada de lado, pero segu\u00eda ah\u00ed como algo en estado larvario; como un cuerpo te\u00f3rico cuyo contenido pod\u00eda ser llevado a la pr\u00e1ctica en cualquier circunstancia, tal y como ha ocurrido muchas veces a lo largo del tiempo, para perjuicio de los pueblos latinoamericanos<\/p>\n\n\n\n<p>Los hechos posteriores demuestran con claridad meridiana que ese desinter\u00e9s congresual sobre las proyecciones de la Doctrina Monroe no estuvo presidido por una vocaci\u00f3n de apego, por ejemplo, a los conceptos trazados en el 1690 por John Locke en su obra titulada Tratado de gobierno civil. Tampoco lo fue atendiendo a las reflexiones que en el 1748, dentro de la Ilustraci\u00f3n francesa, difundi\u00f3 Montesquieu en su cl\u00e1sico libro Esp\u00edritu de las Leyes.<\/p>\n\n\n\n<p>Las argucias contenidas en la Doctrina Monroe a veces aparecen agachadas en un bosque de grandes \u00e1rboles, como cuando se ha alegado que la misi\u00f3n de los EE.UU. es proteger a los pa\u00edses d\u00e9biles de esta parte de la tierra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En ocasiones una ventisca parece sacar las mentiras de ese texto a una sabana abierta, con simples manchas de vegetaci\u00f3n. Es cuando el rutinario intervencionismo estadounidense se presenta con sus mil caras conocidas, siempre sin ning\u00fan hilo justificativo para imponer sus intereses. Ejercen el papel auto asignado de polic\u00eda del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>En la Doctrina Monroe, por lo que en ella se dice y por lo que con ella como excusa se ha hecho, puede estar la clave para entender al gran escritor colombiano Germ\u00e1n Arciniegas cuando en el 1982, desde La Sorbona, en Par\u00eds, Francia, proclam\u00f3 con gran \u00e9nfasis, en su conferencia titulada Am\u00e9rica es un ensayo, que:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cDe todos los personajes que han entrado a la escena en el teatro de las ideas universales, ninguno tan inesperado ni tan extra\u00f1o como Am\u00e9rica&#8230;Nuestra Am\u00e9rica sigue siendo un problema, y no es posible para nosotros escapar a sus tentaciones y desaf\u00edos.\u201d2&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El estudio de los hechos concernidos a la Doctrina Monroe demuestra que en su primera etapa, como instrumento pionero de manipulaci\u00f3n y negocios de los EE.UU., sirvi\u00f3 de plataforma para el intercambio de favores con algunos de los imperios europeos que incid\u00edan en los pa\u00edses del mar Caribe y de Sudam\u00e9rica. Fue lo contrario a lo que se pregonaba desde las oficinas gubernamentales de la ciudad de Washington.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esa verdad irrefutable era una continuaci\u00f3n de la pol\u00edtica de falsa neutralidad levantada por los EE.UU. en momentos en que varios pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina luchaban por su emancipaci\u00f3n de los colonizadores europeos. Entonces no exist\u00eda la susodicha doctrina.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa \u201cneutralidad\u201d fue echada por tierra cuando se produjo un incidente naval en el r\u00edo Orinoco, en el a\u00f1o1817, donde fueron capturadas y confiscadas por \u00f3rdenes de Sim\u00f3n Bol\u00edvar las goletas estadounidenses Tigre y Libertad, las cuales estaban cargadas de armas, municiones&nbsp; y vitualla para tropas colonialistas espa\u00f1olas acantonadas en la zona.<\/p>\n\n\n\n<p>Es oportuno se\u00f1alar que salvo los aludidos quid pro quo con Inglaterra, Espa\u00f1a o Francia, la Doctrina Monroe no se aplic\u00f3 abiertamente, por razones internas y externas, durante las administraciones sucesivas de los presidentes Monroe, Adams, Jackson, Van Buren, Harrison y Tyler.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s fue esa aparente dejadez la que llev\u00f3 al historiador bostoniano Dexter Perkins a escribir que la Doctrina Monroe: \u201cSe la coment\u00f3 raras veces en los diarios\u201d,&nbsp; ampliando que en Europa \u201cexist\u00eda una clara disposici\u00f3n a atribuir el mensaje a las exigencias de la pol\u00edtica nacional\u2026\u201d3&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Bibliograf\u00eda:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>1-Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a. Obras Completas. Tomo V(1921-1925).Editor UNPHU,1974.P288 y 289.<\/p>\n\n\n\n<p>2-Am\u00e9rica Ladina. Impresora Progreso, M\u00e9xico, 1993. Pp331-340. Germ\u00e1n Arciniegas.<\/p>\n\n\n\n<p>3-Historia de la Doctrina Monroe. Editorial Eudeba, Argentina, 1964. Dexter Perkins.<\/p>\n\n\n\n<p>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Te\u00f3filo Lappot Robles La Doctrina Monroe fue divulgada el 2 de diciembre de 1823 por el presidente de los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica James Monroe.&nbsp; Su principal redactor fue John Quincy Adams, entonces jefe de la diplomacia de dicho pa\u00eds y sucesor de Monroe. 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