{"id":298220,"date":"2021-09-19T18:55:22","date_gmt":"2021-09-19T22:55:22","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=298220"},"modified":"2021-09-19T18:55:22","modified_gmt":"2021-09-19T22:55:22","slug":"algo-mas-que-palabras-hacer-las-paces-es-nuestro-deber","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=298220","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras; Hacer las paces es nuestro deber"},"content":{"rendered":"\n<p>diariodominicano.com<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cAprender a soportarse a s\u00ed mismo es aprender a quererse y a ser capaz de amar a los dem\u00e1s\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por V\u00edctor Corcoba Herrero, escritor<\/p>\n\n\n\n<p>Espa\u00f1a, 19 de septiembre, 2021.- El mundo se ahoga en mil conflictos que han de cesar. Necesitamos un soplo de sosiego, una pausa en nuestro interior, para tomar otro rumbo en nuestra propia etapa viviente. Tenemos que recuperarnos, ya no solo de la pandemia COVID-19, sino tambi\u00e9n recobrar nuestro tiempo para reflexionar y hacer las paces entre nosotros. No hay mejor manera, para celebrar el camino recorrido, que confluir andares y tejer horizontes arm\u00f3nicos. Hemos de oponernos de forma un\u00e1nime a los actos vengativos, activando la comprensi\u00f3n y el abecedario del entendimiento, pues son estas peque\u00f1as cosas las que nos engrandecen en las sociedades humanas y en las familias.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ciertamente, andamos demasiado ocupados en nuestras luchas internas, absurdas e innecesarias todas ellas; y lo malo de todo este aire de calvarios, es que nos hemos acostumbrado a convivir con este hurac\u00e1n de pugnas, haciendo del planeta un verdadero caos de atrocidades. La cuesti\u00f3n es tan grave que cada d\u00eda es m\u00e1s complicado hacer realidad los acuerdos de paz. Hay una tendencia a la guerra, a la desuni\u00f3n, que ha llegado a afectar a las mismas instituciones mundiales, creadas precisamente para avivar los pactos cooperantes, encaminados a reconstruir espacios de concordia, que son los que en verdad transforman nuestro mundo en uno m\u00e1s igualitario, m\u00e1s justo, inclusivo, sostenible y saludable.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Volviendo al nacimiento hogare\u00f1o de las contiendas; quiz\u00e1s nos incumba propiciar una reeducaci\u00f3n que comience por aprender a sobrellevarnos, porque todos nosotros llevamos en nuestros interiores muchos defectos, multitud de vicios y batallas inconfesables, que han de hacernos repensar, al menos para reorientar actitudes repelentes. No olvidemos jam\u00e1s, que aprender a soportarse a s\u00ed mismo es aprender a quererse y a ser capaz de amar a los dem\u00e1s. Desde luego, esta vida es para vivirla; y, como tal, es un deber que estamos comprometidos a consumar. Es cierto, que es una obligaci\u00f3n compleja en dificultades, a veces pesada, pero es necesario aguantar las renuncias para recibir luego los gozos tras las sombras.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Adem\u00e1s, debemos hacer las paces con la naturaleza tambi\u00e9n. Vociferamos que necesitamos una econom\u00eda mundial verde, que reduzca las emisiones, ya que estamos al borde del abismo, pero somos incapaces de movilizarnos y encarar la situaci\u00f3n desde la unidad. Sin duda, se requiere una mejor gobernanza de la que poseemos. Ese mundo privilegiado tiene que bajarse de los pedestales y despojarse de todo. Tambi\u00e9n esa tierra ignorada de moradores sufrientes ha de salir de la desolaci\u00f3n, con coraje, interactuando entre s\u00ed para soportar el suplicio. El trabajo no es f\u00e1cil, hay que sumar y no restar esperanzas, hay que hermanarse y no dividirse, hay que servir y jam\u00e1s servirse del indefenso. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En ese hacer las paces, que es nuestro innato compromiso, la ayuda humanitaria resulta imprescindible para reconducir el panorama existencial. Un esp\u00edritu solidario es el buen comienzo, hacer familia es el buen fin, obrar unidos es el avanzar. Por eso, se requiere m\u00e1s que nunca crear mecanismos institucionales que nos aglutinen a todos, para dar voz e influencia a una nueva \u00e9poca, en la que no pueden envalentonarse aquellos que siembran el terror en cada paso. Tenemos, por tanto, una casa com\u00fan por la que conciliar lenguajes y sentimientos. Continuar bajo el contexto destructivo no es la soluci\u00f3n. La humanidad, en su conjunto, ha de despertar. Claro est\u00e1, sin obviar la herencia cultural, que ha de servirnos para educarnos en la tolerancia e instruirnos en los diversos caminos tomados, lo que implica respeto mutuo.<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, precisamos una sanaci\u00f3n que nos fraternice, que celebre el consenso y la buena disposici\u00f3n, que se oponga a la desavenencia y al esp\u00edritu interesado, a los actos de odio tanto en internet como fuera de esa nube envenenadora, que nos est\u00e1 demoliendo los v\u00ednculos. Evidentemente, sin parentescos que nos supediten va a ser dif\u00edcil forjar las paces asociados. Eso s\u00ed, la confianza no la perdamos, es lo \u00faltimo que debemos perder.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO \/ Escritor<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>diariodominicano.com \u201cAprender a soportarse a s\u00ed mismo es aprender a quererse y a ser capaz de amar a los dem\u00e1s\u201d. Por V\u00edctor Corcoba Herrero, escritor Espa\u00f1a, 19 de septiembre, 2021.- El mundo se ahoga en mil conflictos que han de cesar. Necesitamos un soplo de sosiego, una pausa en nuestro interior, para tomar otro rumbo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":277637,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19,27],"tags":[],"class_list":["post-298220","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mi-voz","category-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/298220","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=298220"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/298220\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":298221,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/298220\/revisions\/298221"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/277637"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=298220"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=298220"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=298220"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}