{"id":297271,"date":"2021-09-11T04:33:18","date_gmt":"2021-09-11T08:33:18","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=297271"},"modified":"2021-09-11T04:33:18","modified_gmt":"2021-09-11T08:33:18","slug":"batallon-de-higuey-y-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=297271","title":{"rendered":"Batall\u00f3n De Hig\u00fcey y II"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Te\u00f3filo Lappot Robles<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>Despu\u00e9s de la Independencia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Batall\u00f3n de Hig\u00fcey puso en pr\u00e1ctica diferentes estilos de combate, al socaire de lo que conviniera a los intereses del pueblo dominicano en cada ocasi\u00f3n. Ello se desprende al analizar los resultados de su accionar en el terreno b\u00e9lico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Realiz\u00f3 m\u00faltiples jornadas \u00e9picas durante los 11 a\u00f1os que el pueblo dominicano tuvo que luchar contra invasores haitianos que luego de proclamarse la independencia nacional, el 27 de febrero de 1844, pretend\u00edan eliminar la naciente Rep\u00fablica Dominicana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esa organizaci\u00f3n de aguerridos combatientes era sui g\u00e9neris. Dependiendo de las circunstancias se desdoblaba en escuadradas, escuadrones o pelotones, pero en todo momento manteniendo su nombre original en cualquier lugar. As\u00ed fue en los enfrentamientos contra haitianos, y tambi\u00e9n frente a espa\u00f1oles, franceses, ingleses y antipatriotas criollos.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre le correspondi\u00f3 luchar en guerras de invasi\u00f3n, adapt\u00e1ndose con una asombrosa rapidez a terrenos de batallas tan diferentes como Sabana Larga, en Dajab\u00f3n; J\u00e1cuba, en Puerto Plata o en diversos puntos de la sabana de Guabatico y \u00e1reas adyacentes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El Batall\u00f3n de Hig\u00fcey se fue consolidando con el paso del tiempo en su objetivo de defender la soberan\u00eda dominicana. A sus integrantes no les importaba que en el teatro de operaciones tuvieran que actuar como frente o como retaguardia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed tambi\u00e9n, tal vez sin ninguno de ellos haber le\u00eddo ni una cartilla de t\u00e1cticas militares, sab\u00edan c\u00f3mo combatir cuando eran encuentros de frente y lo hac\u00edan diferente cuando, en clave de guerrillas, ten\u00edan que tirarse al monte para atacar de manera sigilosa al enemigo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la batalla del 19 de marzo de 1844, en Azua de Compostela, acompa\u00f1ando al general Antonio Duverg\u00e9, estuvieron presentes los hig\u00fceyanos, quienes con su vozarr\u00f3n colectivo como santo y se\u00f1a dec\u00edan, antes de cada acometida al enemigo, \u00a1Batall\u00f3n de Hig\u00fcey!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A la batalla del 6 de diciembre de 1844, para recuperar el estrat\u00e9gico cerro de Cachim\u00e1n, en la periferia del r\u00edo Artibonito, los miembros de esa unidad b\u00e9lica llegaron con su merecida fama de bravura y su gran habilidad en el uso del arma blanca.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los jefes militares haitianos himplaban como panteras, tanto en Cachim\u00e1n como en otros lugares, pero comoquiera se impusieron los fusiles y los machetes de los dominicanos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El 17 de junio de 1845 miembros destacados de ese cuerpo armado tambi\u00e9n combatieron en la zona de amortiguamiento del lomer\u00edo que circunda el \u00e1rea de Cachim\u00e1n. Con ellos estaban, entre otros, el bravo coronel El\u00edas Pi\u00f1a, quien luego muri\u00f3 por heridas recibidas en combates en los zarzales cercanos al poblado de B\u00e1nica.<\/p>\n\n\n\n<p>La infanter\u00eda y la sencilla artiller\u00eda del Batall\u00f3n de Hig\u00fcey llenaron en los hechos p\u00e1ginas de gloria en el proceso de consolidaci\u00f3n de la soberan\u00eda dominicana.<\/p>\n\n\n\n<p>Una prueba m\u00e1s de lo anterior se verifica con su presencia en los intensos combates librados en septiembre de 1845 en el llamado \u201csur profundo\u201d, espec\u00edficamente en lugares como Las Matas de Farf\u00e1n, Los Jobos, Estrelleta, Matayaya, Sabana Mula, Las Ca\u00f1itas y otros parajes y poblados vecinos, donde fueron derrotados los generales extranjeros Morisset, Toussaint y Tel\u00e9maque juntos con miles de soldados bajo sus \u00f3rdenes.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed lo describe Jos\u00e9 Gabriel Garc\u00eda, considerado como padre de la historiograf\u00eda dominicana: \u201c\u2026reserv\u00e1ndose el general Puello el mando de la retaguardia, que form\u00f3 con el Batall\u00f3n de Hig\u00fcey y dos piezas de artiller\u00eda, mandadas por los sargentos Juan Andr\u00e9s Gat\u00f3n e Hilario S\u00e1nchez\u2026se generaliz\u00f3 el combate\u2026durante dos horas consecutivas, al cabo de las cuales principi\u00f3 a perder terreno el haitiano\u2026\u201d1&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La bizarra actuaci\u00f3n de Cleto Villavicencio, sobresaliente componente de dicha unidad de combate, ha sido resaltada por algunos cronistas que han desmenuzado los hechos ocurridos en la batalla de Las Carreras, desarrollada el 21 de abril de 1849 en el poblado de ese nombre (situado entre Ocoa, Ban\u00ed y Azua), el cual figura en la topocetea del pa\u00eds como uno de los m\u00e1s importantes lugares hist\u00f3ricos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El Batall\u00f3n de Hig\u00fcey, con el acicate de su valiente abanderado Le\u00f3n Concepci\u00f3n, (quien sin miedo a la muerte penetraba a las filas enemigas con el lienzo tricolor en alto) sirvi\u00f3 de gran auxilio al general Jos\u00e9 Mar\u00eda Cabral, en la c\u00e9lebre Batalla de Santom\u00e9, librada el 22 de diciembre de 1855, al oeste de la ciudad de San Juan de la Maguana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es pertinente decir, para poner en mejor perspectiva lo que all\u00ed ocurri\u00f3, (juicio con el que estoy de acuerdo) que esa batalla fue definida por el acucioso historiador C\u00e9sar A. Herrera Cabral como la acci\u00f3n \u201c\u2026 donde Cabral rubric\u00f3 definitivamente la Independencia Nacional. Bajo el filo de los machetes vengadores, el ej\u00e9rcito haitiano se desband\u00f3 impotente.\u201d2&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En la Restauraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La Restauraci\u00f3n fue una guerra de car\u00e1cter popular, en la cual los patriotas que luchaban por revertir la anexi\u00f3n eran campesinos, trabajadores, artesanos, comerciantes y peque\u00f1os burgueses.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El Batall\u00f3n de Hig\u00fcey, que al calor de los combates lleg\u00f3 a especializarse en t\u00e1cticas de guerrilla, no se andaba \u201ccon poes\u00eda\u201d a la hora de entablar combate con el enemigo.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sus miembros se caracterizaban por la determinaci\u00f3n de siempre ganar, como se impone en el arte de la guerra, tal y como ense\u00f1an muchos manuales militares desde el gran estratega Sun Tzu hasta el gran te\u00f3rico de la ciencia militar moderna&nbsp; el sabio prusiano Carl von Clausewitz, para s\u00f3lo citar dos autores eminentes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez a esos combatientes criollos les cabr\u00eda aquella impactante frase del cuento semi-teatral de Jos\u00e9 Ram\u00f3n L\u00f3pez titulado De la Restauraci\u00f3n, cuyo escenario lo sit\u00faa su autor montecriste\u00f1o en Puerto Plata, 3 a\u00f1os antes de \u00e9l nacer:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00a1Poeta\u2026Don Gonzalo! Aqu\u00ed somos guerreros o comerciantes. Para la poes\u00eda, la Naturaleza.\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El Batall\u00f3n de Hig\u00fcey estuvo disponible desde la primera hora para enfrentar con las armas la execrable anexi\u00f3n del pa\u00eds al reino de Espa\u00f1a. Eso se comprueba de una y mil maneras. Y no s\u00f3lo por el protag\u00f3nico papel de su jefe de avanzada, el coronel Dionisio Troncoso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, cuando ya era m\u00e1s que evidente que los anexionistas ten\u00edan sazonado el plato de la traici\u00f3n para entregar el pa\u00eds a la susodicha potencia colonial, patriotas dominicanos exiliados en Curazao le enviaron al patricio Francisco del Rosario S\u00e1nchez una reveladora misiva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dicha comunicaci\u00f3n estaba fechada el 6 de febrero de 1861.Fue enviada a Hait\u00ed, donde estaba el m\u00e1rtir S\u00e1nchez ultimando los detalles de una expedici\u00f3n armada para impedir que se consumara la entrega de la patria de Duarte a la referida potencia colonial ib\u00e9rica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Comprobado qued\u00f3, por los hechos siempre tozudos, que no era tal el apoyo ofrecido a los h\u00e9roes dominicanos por el presidente Fabre Geffrard. En poco tiempo ese gobernante haitiano, que todav\u00eda algunos confundidos creen que fue solidario con la Rep\u00fablica Dominicana, abandon\u00f3 el compromiso que hab\u00eda asumido y en parte fue responsable de la hecatombe que tuvo a S\u00e1nchez como su v\u00edctima m\u00e1s prominente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la aludida comunicaci\u00f3n, firmada por figuras tan conocida en las p\u00e1ginas amarillas de la historia dominicana como Jos\u00e9 Mar\u00eda Cabral, Pedro Alejandrino Pina, Manuel Mar\u00eda Gautier, Franco Savi\u00f1\u00f3n, Valent\u00edn Ram\u00edrez y otros le informan a S\u00e1nchez la disponibilidad que para la lucha contra el proyecto anexionista ten\u00eda el \u201ccomandante Manuel de Luna en Hig\u00fcey.\u201d3&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En esa misma carta hacen saber que han constatado al general Contreras para que, por su conocida capacidad de organizador militar, pudiera \u201cutilizar sus influencias desde el Ozama hasta Hig\u00fcey.\u201d En ese caso fallaron en sus prop\u00f3sitos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En ese Juan Contreras pes\u00f3 m\u00e1s sus v\u00ednculos de subordinaci\u00f3n ciega a Santana que su deber patri\u00f3tico. Aunque sin mucho entusiasmo se inclin\u00f3 por la anexi\u00f3n, fat\u00eddica decisi\u00f3n que le cost\u00f3 la vida y coloc\u00f3 una gruesa e indeleble mancha en su memoria.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nadie mejor que el historiador y narrador S\u00f3crates Nolasco para describir el drama de Contreras: \u201cLuch\u00f3 a rega\u00f1adientes por causa que no cre\u00eda la mejor, hasta caer en Maluco abatido por Olegario Tenares, que entr\u00f3&nbsp; en la Guerra de Restauraci\u00f3n con \u00edmpetu de hurac\u00e1n y, quiz\u00e1s, con similar discernimiento al que un hurac\u00e1n\u2026\u201d4&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Era tal la confianza, bien correspondida, que se ten\u00eda sobre el Batall\u00f3n de Hig\u00fcey, para causas patri\u00f3ticas, que 16 d\u00edas despu\u00e9s de la misiva citada m\u00e1s arriba los indicados ciudadanos, en clara referencia a esa aguerrida unidad de combate, le enviaron otra al mismo S\u00e1nchez sugiri\u00e9ndole la posibilidad de que ellos salieran de Curazao en una \u201cexpedici\u00f3n que deba movilizar a Hig\u00fcey y Saman\u00e1, siquiera para llamar la atenci\u00f3n de Santana.\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante le indicaban que: \u201cSi no es as\u00ed y los hig\u00fceyanos deben irse de esta isla a hacer el desembarque ser\u00eda muy importante el vapor, porque ya a estas horas Santana debe tener armada una fuerte escuadrilla.\u201d5&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es pertinente se\u00f1alar que el mencionado comandante Manuel de Luna fue un miembro distinguido del Batall\u00f3n de Hig\u00fcey, quien hab\u00eda combatido con gran gallard\u00eda en las luchas libradas durante 11 a\u00f1os para consolidar la independencia nacional, con motivo de los reiterados ataques del invasor haitiano.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los patriotas restauradores que formaban parte del c\u00edrculo m\u00e1s cercano del patricio Francisco Del Rosario S\u00e1nchez, y que cayeron fusilados el 4 de julio de 1861 en San Juan de la Maguana, por \u00f3rdenes de Santana, estaban los&nbsp; capitanes del Batall\u00f3n de Hig\u00fcey Pedro Zorrilla y Luciano Sol\u00eds.6&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el este<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El c\u00e9lebre Batall\u00f3n de Hig\u00fcey se visti\u00f3 una vez m\u00e1s de gloria en los campos y pueblos del oriente del pa\u00eds. Fue parte importante en la derrota que tuvieron los espa\u00f1oles y malos dominicanos que eran sus compinches.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En septiembre de 1863 los anexionistas pensaban que en las praderas, lomas, mogotes y collados del este dominicano iban a derrotar a los restauradores.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al frente de esos aprestos b\u00e9licos estaba Pedro Santana Familias, quien desde el 28 de marzo de 1862 ostentaba sin ning\u00fan pudor el t\u00edtulo nobiliario espa\u00f1ol de marqu\u00e9s de Las Carreras, una de las gratificaciones que recibi\u00f3 de parte de la reina Isabel II de Espa\u00f1a.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No fue un chovinista dominicano, sino el capit\u00e1n del ej\u00e9rcito de ocupaci\u00f3n espa\u00f1ol Ram\u00f3n Gonz\u00e1lez Tablas quien, en su densa y muchas veces parcializada obra titulada La dominaci\u00f3n y \u00faltima guerra de Espa\u00f1a en Santo Domingo, rese\u00f1\u00f3 sobre el poder\u00edo de fuego, el numeroso personal de combate, el gran avituallamiento y en fin el fuerte apoyo log\u00edstico que ten\u00edan los anexionistas para intentar avasallar a los patriotas dominicanos que provenientes de diferentes lugares del territorio nacional se mov\u00edan desde la ribera del R\u00edo Ozama, a su paso por la ciudad de Santo Domingo, hasta los campos m\u00e1s al oriente de Hig\u00fcey.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed lo escribi\u00f3 el antedicho Gonz\u00e1lez Tablas: \u201cEl martes, 15 de septiembre de 1863, sali\u00f3 de Santo Domingo el general Santana, con una columna compuesta del batall\u00f3n de cazadores de Bail\u00e9n, del batall\u00f3n de San Marcial, parte del de Vitoria, una compa\u00f1\u00eda de ingenieros, dos piezas de monta\u00f1a, sesenta caballos del escuadr\u00f3n de cazadores de Santo<strong> <\/strong>Domingo y cuatrocientos voluntarios de infanter\u00eda y caballer\u00eda de las reservas de San Crist\u00f3bal.\u201d7&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En los meses siguientes las tropas anexionistas que se desplazaban por diversos puntos de la regi\u00f3n oriental recibieron importantes refuerzos, entre ellos el batall\u00f3n del Rey, el regimiento de La Habana, etc.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Era la parte visible de una fren\u00e9tica&nbsp; campa\u00f1a tratando de prolongar la ocupaci\u00f3n del territorio dominicano. Muy diferente fue la realidad. Se produjo una debacle para los usurpadores de la soberan\u00eda dominicana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La cartograf\u00eda b\u00e9lica de dicha \u00e9poca permite comprobar que hubo constantes movimientos de tropas desde Mojarra hasta el desembarcadero de Gato, en la zona de Hig\u00fcey; as\u00ed como desde los sitios llamados el Sill\u00f3n de la Viuda y Guanuma hasta Los Yagrumos, pasando Pulgar\u00edn, Manchado y El Jovero.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No valieron las maniobras directas o indirectas de altos oficiales anexionistas,&nbsp; como Carlos de Vargas Cerveto, La G\u00e1ndara, Santana (marqu\u00e9s de Las Carreras), Deogracias Hevia, Juan Suero, B\u00e1ez (mariscal de campo del ej\u00e9rcito espa\u00f1ol), Antonio Abad Alfau, Jos\u00e9 Mar\u00eda P\u00e9rez, Mariano Goicoechea, Ram\u00f3n Fajardo y otros.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A esos jerarcas militares anexionistas les result\u00f3 fallida la consigna que predicaban a sus soldados para que en los combates contra los restauradores fueran exactos \u201ccomo en un ejercicio doctrinal.\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cerrando esta serie de dos entregas es v\u00e1lido decir que en la regi\u00f3n oriental, y en todos los escenarios de guerra del pa\u00eds, el resultado final de la Guerra de Restauraci\u00f3n fue el triunfo resonante del pueblo dominicano.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La restauraci\u00f3n de la independencia dominicana fue una de las m\u00e1s altas demostraciones del coraje del pueblo dominicano. All\u00ed donde fuere que la p\u00f3lvora se vistiera de gloria restauradora estaba el Batall\u00f3n de Hig\u00fcey.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Bibliograf\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p>1-Obras completas.Vol. I.Tomos I y II. Editora Amigo del Hogar, 2016.P490.Jos\u00e9 Gabriel Garc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>2-Divulgaciones hist\u00f3ricas. Editora Taller,1989.P118. C\u00e9sar A. Herrera Cabral.<\/p>\n\n\n\n<p>3-Carta a S\u00e1nchez. Curazao, 6-febrero-1861.Franco Savi\u00f1\u00f3n, J.M. Cabral, P.A. Pina, Valent\u00edn Ram\u00edrez. J.M. Gonz\u00e1lez, M.M. Gautier.<\/p>\n\n\n\n<p>4- Dos Juan Contreras. Obras completas.2-Ensayos Hist\u00f3ricos. Editora Corripio,1994.P283.S\u00f3crates Nolasco.<\/p>\n\n\n\n<p>5-Acerca de Francisco del R. S\u00e1nchez. Editora Taller, 1976.P101. Emilio Rodr\u00edguez Demorizi.<\/p>\n\n\n\n<p>6-La hecatombe de San Juan o los m\u00e1rtires del 4 de julio de 1861.Editado por el AGN, 2013. Manuel de Jes\u00fas Rodr\u00edguez.<\/p>\n\n\n\n<p>7-La dominaci\u00f3n y \u00faltima guerra de Espa\u00f1a en Santo Domingo. Editora de Santo Domingo, 1974.P176. Ram\u00f3n Gonz\u00e1lez Tablas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Te\u00f3filo Lappot Robles &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Despu\u00e9s de la Independencia El Batall\u00f3n de Hig\u00fcey puso en pr\u00e1ctica diferentes estilos de combate, al socaire de lo que conviniera a los intereses del pueblo dominicano en cada ocasi\u00f3n. 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