{"id":296353,"date":"2021-09-05T19:31:03","date_gmt":"2021-09-05T23:31:03","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=296353"},"modified":"2021-09-05T19:31:03","modified_gmt":"2021-09-05T23:31:03","slug":"algo-mas-que-palabras-multiples-crisis-humanitarias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=296353","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras; M\u00faltiples crisis humanitarias"},"content":{"rendered":"\n<p>diariodominicano.com<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cEl soplo asistencial\u00a0 tiene que caminar por todos los rincones del mundo\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por V\u00edctor C\u00f3rcoba Herrero, escritor <\/p>\n\n\n\n<p>Espa\u00f1a, 5 de septiembre, 2021.- Vivimos tiempos dif\u00edciles en todos los continentes. El agravamiento de situaciones verdaderamente escandalosas nos dejan sin aire. Hoy m\u00e1s que nunca, por tanto, se requiere la uni\u00f3n entre los moradores de la tierra, al menos para hacer frente al aluvi\u00f3n de crisis convergentes que nos acechan, que son considerables y variadas. Para empezar, tenemos que hallar otros vientos m\u00e1s humanos y saludables. Nos movemos en un ambiente contaminante que nos amortaja el alma. La sociedad tiene que soportar los elevados costos de este esp\u00edritu corrupto que nos est\u00e1 dejando sin fuerza; y, lo que es peor, sin vida para poder renacer y levantarnos. Son multitud las penurias que han de soportar muchos de nuestros an\u00e1logos. Necesitamos respirar otras atm\u00f3sferas menos repelentes, que donen vida y no la resten, que siembren paz y no conflictos, que generen lenguajes de amor y no de venganza. Porque, al fin, la desolaci\u00f3n que soportamos es tan fuerte que hemos enfermado por completo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin duda, la capacidad de entusiasmo se ha devaluado, en parte por esa ausencia de salud espiritual de nuestro propio linaje. Requerimos de otros ojos, de otros o\u00eddos y de otro tacto, para batallar por unos horizontes mucho m\u00e1s regeneradores. Andamos a la deriva y esto no es bueno para nadie. El soplo asistencial&nbsp; tiene que caminar por todos los rincones del mundo. Hay que ampliar el acceso humanitario si queremos vislumbrar un futuro m\u00e1s equitativo. Todas las culturas tenemos que hablar con una sola voz, para conciliar actitudes y mantener los derechos humanos, para poder ser agentes reconciliadores, mujeres y hombres de paz. Tambi\u00e9n los que nadan en riquezas, tampoco se sentir\u00e1n tranquilos, si no cuentan con la estimaci\u00f3n de los dem\u00e1s. As\u00ed, pues, para salir de este des\u00e1nimo circundante, la mejor terapia es la de tomar otras miradas que modifiquen nuestros interiores, el propio coraz\u00f3n, para entonar el cambio de la unidad reconciliada. Al fin y al cabo, lo trascendente, es poder dormir sin miedo y despertarse sin angustias.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Precisamente, esta sociedad dominadora y salvaje, requiere con urgencia hablar claro y profundo, para poder emigrar de este suicidio global que es la violaci\u00f3n de la verdad. No hay mayor tormento que la mentira permanente. La falsedad nos tritura ese aire libre que todos precisamos para transitar por la vida. Por desgracia, nos pasamos el tiempo desacredit\u00e1ndonos unos a otros, hasta llegar a la diab\u00f3lica expresi\u00f3n perversa que aviva los conflictos y fomenta las divisiones. De este modo, no podemos saltar de este enjambre de crisis. Desde luego, el mejor ant\u00eddoto contra este torrente de simulaciones, no son tanto las t\u00e1cticas tomadas como el propio talante de las personas, dispuestas a entrar en sinton\u00eda, a comprenderse y a entenderse a trav\u00e9s de un di\u00e1logo sincero entre todos y con todos, que es lo que en verdad tienen el potencial de transformar nuestras vidas y tambi\u00e9n nuestro planeta a trav\u00e9s de una aut\u00e9ntica energ\u00eda, capaz de armonizar modos y modales, a la hora de cohabitar y de coexistir.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En consecuencia, nunca es tarde para alejarse de las m\u00faltiples crisis humanitarias que nos dejan sin respiraci\u00f3n; de ah\u00ed, lo importante que es mantener el abrazo permanente y las fronteras abiertas. Ech\u00e9mosle imaginaci\u00f3n al momento, no perdamos el af\u00e1n y tampoco el desvelo para cancelar una \u00e9poca e inaugurar otra, promoviendo actuaciones responsables, fuertemente atra\u00eddas por el ideal de lo solidario. Los v\u00ednculos siempre est\u00e1n ah\u00ed, ayudando a vivir los momentos de dificultad, haciendo familia, creciendo en tronco, progresando en rama en suma. Ciertamente, puede que tengamos que atravesar el rio para ver nuevas perspectivas, donde impere la voz de lo justo y no quede ahogada por el injusto fragor de las armas. Hay que desarmarse. El prop\u00f3sito ha de ser otro. Vuelva la palabra a nosotros como espejo de reacci\u00f3n y acci\u00f3n fecunda, retorne la esencia de los ideales a nuestras vidas, reaparezca como estimulante vital la esperanza entre las nubes; porque en este andar por aqu\u00ed abajo, siempre hay que morir varias veces para despu\u00e9s resurgir. Que lo sepamos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0<strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO \/ Escritor<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>diariodominicano.com \u201cEl soplo asistencial\u00a0 tiene que caminar por todos los rincones del mundo\u201d Por V\u00edctor C\u00f3rcoba Herrero, escritor Espa\u00f1a, 5 de septiembre, 2021.- Vivimos tiempos dif\u00edciles en todos los continentes. El agravamiento de situaciones verdaderamente escandalosas nos dejan sin aire. 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