{"id":296244,"date":"2021-09-04T22:37:11","date_gmt":"2021-09-05T02:37:11","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=296244"},"modified":"2021-09-05T00:33:51","modified_gmt":"2021-09-05T04:33:51","slug":"vientos-de-la-sombra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=296244","title":{"rendered":"VIENTOS DE LA SOMBRA"},"content":{"rendered":"\n<p>Jos\u00e9 Mercader <\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLos mejores amigos son los muertos que escriben\u201d <\/p>\n\n\n\n<p>(El Caribe) &#8211; La noticia fue tr\u00e1gica seg\u00fan lo cont\u00f3 Carlos Ruiz: muri\u00f3 el Sr. Sempere, due\u00f1o de la Librer\u00eda Sempere e hijo y miembro de la Sociedad del Cementerio de los Libros Olvidados. Dej\u00f3 una peque\u00f1a deuda porque las pocas ganancias le daban apenas para mantener el negocio y compartir con una banda de poetuchos y supuestos escritores, que no hab\u00edan escrito nada nunca, pero que el t\u00edtulo les daba beneficios por lo menos para que ellos mismos se lo creyeran frente a un espejo. <\/p>\n\n\n\n<p><br>A muchos y much\u00edsimos les regalaba los libros y no hab\u00eda uno solo que \u00e9l no hubiese le\u00eddo. A mi me ayud\u00f3 a entender que efectivamente, los muertos hablan. <\/p>\n\n\n\n<p><br>\u00bfCu\u00e1ntas horas se pierden, se desperdician hablando con unos supuestos amigos que mucho vociferean y no dicen absolutamente nada? Peor a\u00fan, despu\u00e9s de dos traguitos te repiten alguna an\u00e9cdota que se le deposit\u00f3 en alg\u00fan rinc\u00f3n del cerebro y que les vuelve al subconsciente, doblan a la derecha en la esquina del consciente y se encaminan por la pista de la lengua hasta chocar con tus o\u00eddos.<br> <\/p>\n\n\n\n<p>El mismo Carlos Ruiz, de quien me hice amigo, sin que \u00e9l lo supiera, porque cogi\u00f3 el Expresso de Media Noche a destiempo, ha pasado 644 p\u00e1ginas cont\u00e1ndome una de las historias mas maravillosa, humana e inteligente que jam\u00e1s me han contado: La Sombra del Viento. <\/p>\n\n\n\n<p>No hay repeticiones de borracho o de amn\u00e9sico. Cuando abre su boca de p\u00e1ginas ordenadas por una numeraci\u00f3n, solo la cierra cuando los p\u00e1rpados no pueden m\u00e1s, no los de \u00e9l. <\/p>\n\n\n\n<p>No conforme con la historia de Juli\u00e1n Carax sigui\u00f3 con la de David Martin en \u201cEl Juego del \u00c1ngel\u201d. En la historia de Juli\u00e1n, una sola mirada de envidia, le forj\u00f3 a su mejor amigo un odio y un rencor que ocupa toda la narraci\u00f3n. Javier no soport\u00f3 que Juli\u00e1n fuera feliz con su amor imposible y mucho menos que fuera un escritor excelente. <\/p>\n\n\n\n<p><br>Juli\u00e1n escrib\u00eda para satisfacerse, por el placer de escribir, como todo artista. Ni la fama y menos el dinero eran sus metas. <\/p>\n\n\n\n<p><br>Las barreras familiares que erigen muros e impiden el desarrollo normal de los hijos y m\u00e1s las hijas, se convirtieron en el Goliat que el peque\u00f1o Juli\u00e1n deb\u00eda derrotar para liberar a su eterno amor.<br> <\/p>\n\n\n\n<p>Los mejores amigos vivos son los que a su vez han tenido muchos amigos muertos que siguen contando sus experiencias y sus creaciones. Con estos no tienes que hacer ni de profesor decodificador ni de siquiatra. Con ellos no se instala ni la envidia ni las malas artes de la mentira y las falsas poses\u2026 la falsa amistad. <\/p>\n\n\n\n<p><br>Sin secciones de espiritismo, cada noche me visita uno que casi siempre se queda hasta que no haya llegado a la p\u00e1gina final de su mon\u00f3logo. <\/p>\n\n\n\n<p><br>Hay otros que visitan y entonces eres t\u00fa quien les pide que te vuelvan a contar sus historias como los buenos cuentos que no cansan a los ni\u00f1os. Con el Coronel me pasa que cada vez que mi amigo colombiano me lo cuenta, por petici\u00f3n voluntaria, encuentro nuevas maravillas ocultas en alg\u00fan rinc\u00f3n de su casa en el lejano Macondo. <\/p>\n\n\n\n<p><br>Otro, que a pesar de sus a\u00f1os, nunca me niega la hermosa narraci\u00f3n de su caballero andante y siempre le encuentro la frescura y gracia que encontr\u00e9 cuando me lo cont\u00f3 por primera vez hace ya muchos a\u00f1os. <\/p>\n\n\n\n<p><br>Muchos amigos solo aprendieron el lenguaje ef\u00edmero hablado. No contribuyeron al avance de la humanidad para decir y denunciar las vilezas que confrontamos desde siempre a las que tememos y quiz\u00e1s nos acomodamos. Cuando mueren son los primeros que olvidamos porque no aprendieron a hablar despu\u00e9s de muertos. Solo el recuerdo mantiene vivo a los amigos idos por un tiempito. <\/p>\n\n\n\n<p><br>Los libros son el eco de las reflexiones. Sin el fanatismo religioso y los intereses particulares comerciales cada libro deber\u00eda ser una nueva luz, un avance del pensamiento como ocurr\u00eda en la antigua Grecia. Con la aparici\u00f3n de nuevos fil\u00f3sofos, el mundo sal\u00eda poco a poco de las tinieblas de la ignorancia. Cada nuevo fil\u00f3sofo, conoc\u00eda a la perfecci\u00f3n los que le preced\u00edan a los que criticaba dejando su aporte, que en la mayor\u00eda de casos era un paso adelante. Por eso hay que tener cuidado con los muertos que elegimos de amigos porque muchos no entendieron nada y mantuvieron el atraso sin nada nuevo que decir. Esos muertos que contin\u00faan hablando en voz alta en cada pueblo, son parte de su cultura. No o\u00edrles y no sumar otro cap\u00edtulo a sus cuentos es parar la rueda de la Historia.<br> <\/p>\n\n\n\n<p>Los muertos que me hablan no me lavan el cerebro ni me piden que les aprenda de memoria. Mis muertos me divierten y me advierten de vivencias que son huellas de la humanidad y que repetirlas es de necio. <\/p>\n\n\n\n<p><br>Mis muertos aciertan y se equivocan, pero no te envenenan. <\/p>\n\n\n\n<p><br>Carlos, por ejemplo, me ha guiado por su Barcelona, sus calles, casonas antiguas, Gaud\u00ed, los caf\u00e9s del puerto, los atardeceres con sol y con lluvia. <\/p>\n\n\n\n<p><br>Te cuenta los m\u00e9todos de la polic\u00eda franquista, c\u00f3mo enga\u00f1aban a la gente para hacerlos caer en sus trampas, c\u00f3mo era su esp\u00edritu mezquino y salvaje.<\/p>\n\n\n\n<p><br>A veces voy por las Ramblas y no s\u00e9 si sue\u00f1o o leo. Escribo y solo la falta del tacleteo de una Underwood me dice que soy yo y no David Mart\u00edn que no conoci\u00f3 el teclado de una Apple, HP o Dell. <\/p>\n\n\n\n<p>Las intrigas de Ruiz Zaf\u00f3n no se resuelven como los casos de Kurt Wallander o de Holmes, en media hora. \u00c9l va y viene sin perder el tim\u00f3n y la ruta de su historia, como hacen los buenos escritores. <\/p>\n\n\n\n<p><br>A pesar de su saga de cuatro vol\u00famenes independientes e interconectados, no es una receta de Alm\u00edbar Coelho, empalagosa y dirigida a enga\u00f1ar dogm\u00e1ticos domables. <\/p>\n\n\n\n<p><br>Ruiz no viene de Plut\u00f3n, tiene de todo los anteriores, de Do\u00f1a Agatha, del Conan Doyle, de Don Benito, pero con su propia levadura.<br> <\/p>\n\n\n\n<p>En fin, que, de los amigos muertos, de este Zaf\u00f3n no me he podido zafar. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Mercader \u201cLos mejores amigos son los muertos que escriben\u201d (El Caribe) &#8211; La noticia fue tr\u00e1gica seg\u00fan lo cont\u00f3 Carlos Ruiz: muri\u00f3 el Sr. Sempere, due\u00f1o de la Librer\u00eda Sempere e hijo y miembro de la Sociedad del Cementerio de los Libros Olvidados. 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