{"id":289416,"date":"2021-07-28T14:42:41","date_gmt":"2021-07-28T18:42:41","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=289416"},"modified":"2021-07-28T14:51:04","modified_gmt":"2021-07-28T18:51:04","slug":"nestor-e-rodriguez-la-nostalgia-de-la-diaspora-es-una-agrimensura-del-afecto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=289416","title":{"rendered":"N\u00e9stor E. Rodr\u00edguez: La nostalgia de la di\u00e1spora es una agrimensura del afecto"},"content":{"rendered":"\n<p>diariodominicano.com<\/p>\n\n\n\n<p>Por Vianco Mart\u00ednez <\/p>\n\n\n\n<p>Santo Domingo, R. D.,  28 de julio, 2021.- Estuvo aqu\u00ed, caminando entre los tramos de la \u00faltima la Feria del Libro, bajo el sol de mayo y las incumplidas amenazas de lluvia. Hace a\u00f1os dej\u00f3 atr\u00e1s su pa\u00eds, la Rep\u00fablica Dominicana, para probar suerte al otro lado del mar. Su madre era maestra y ten\u00eda la vida por delante y su pa\u00eds no le ofrec\u00eda demasiadas posibilidades. Y se fue. Y ah\u00ed est\u00e1, impartiendo clases de literatura latinoamericana en Toronto, Canad\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>N\u00e9stor Rodr\u00edguez ten\u00eda doce a\u00f1os cuando parti\u00f3, de la mano de la maestra que era su madre, a vivir al extranjero. Corr\u00eda 1984, un a\u00f1o orwelliano, y la crisis causada por la impericia de un gobierno y por la firma con los tecn\u00f3cratas del Fondo Monetario Internacional, que dejaron a su paso una matanza de ciudadanos y un ambiente irrespirable en la econom\u00eda nacional. Crecieron los n\u00fameros de la di\u00e1spora dominicana, y N\u00e9stor y su madre fueron parte de esos n\u00fameros.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201c<\/em><\/strong>Al terminar mis estudios doctorales de literatura&nbsp;en&nbsp;la Universidad de Emory en Estados Unidos, consegu\u00ed un contrato de profesor visitante en una peque\u00f1a universidad de Pensilvania:&nbsp;Dickinson College. All\u00ed labor\u00e9 por&nbsp;un a\u00f1o, hasta que en 2003 compet\u00ed por&nbsp;un puesto en la Universidad de Toronto como profesor de literatura latinoamericana. Llevo dieciocho a\u00f1os en Canad\u00e1&nbsp;ense\u00f1ando literatura del Caribe y tambi\u00e9n la ensay\u00edstica y la&nbsp;poes\u00eda del continente\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Rodr\u00edguez ha publicado&nbsp;<em>Escrituras de desencuentro en Rep\u00fablica Dominicana<\/em>&nbsp;(Siglo XXI, 2005 y Editora Nacional, 2007), traducido al ingl\u00e9s como&nbsp;<em>Divergent Dictions: Contemporary Dominican Literature<\/em>&nbsp;(Caribbean Studies Press, 2010);&nbsp;<em>La isla y su env\u00e9s: representaciones de los nacional en el ensayo dominicano<\/em>&nbsp;(Instituto de Cultura Puertorrique\u00f1a, 2003),&nbsp;<em>Cr\u00edtica para tiempos de poco fervor<\/em>&nbsp;(Banco Central de la Rep\u00fablica Dominicana, 2009) e&nbsp;<em>Interposiciones<\/em>&nbsp;(Zem\u00ed, 2018). Adem\u00e1s,&nbsp;<em>Poes\u00eda reunida<\/em>&nbsp;(Zemi Book, 2018).<strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Algunos de los libros escritos por la di\u00e1spora huelen a mar y a lejan\u00edas \u00bfSon m\u00e1s nost\u00e1lgicos los libros de la di\u00e1spora?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Escrituras-deDesencuentro28-7-21.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-289420\" width=\"182\" height=\"287\" srcset=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Escrituras-deDesencuentro28-7-21.jpg 219w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Escrituras-deDesencuentro28-7-21-190x300.jpg 190w\" sizes=\"auto, (max-width: 182px) 100vw, 182px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 si sean libros m\u00e1s nost\u00e1lgicos, pero es claro que la nostalgia es un tema que predomina en ellos en mayor medida que los producidos en la tierra natal. Pero se trata de una nostalgia que va m\u00e1s all\u00e1 del \u00e1mbito de lo geogr\u00e1fico. Es una a\u00f1oranza m\u00e1s cercana a las agrimensuras del afecto o, como sugiere la rusa Svetlana Boym, la nostalgia de un tiempo en el que no \u00e9ramos nost\u00e1lgicos, el tiempo en el que sent\u00edamos que todo estaba en su lugar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 nacionalidad tiene la literatura de la di\u00e1spora?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Creo que, como la de la tierra natal, tiene la nacionalidad del mundo. Si es literatura buena, el color local que pudiera tener har\u00e1 que lectores de cualquier parte se identifiquen con los conflictos que viven sus personajes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los escritores de la di\u00e1spora no son le\u00eddos ni asimilados en su lugar de acogida y tampoco circulan en forma suficiente en su pa\u00eds de origen. Usted mismo ha dicho que la literatura dominicana, en general, al menos en Estados Unidos y Canad\u00e1, es invisible. \u00bfEntonces, es la di\u00e1spora literaria una tierra de nadie?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando hablaba de la relativa invisibilidad de la literatura dominicana en Norteam\u00e9rica me refer\u00eda espec\u00edficamente al contexto acad\u00e9mico. Hace unos veinte a\u00f1os era una rareza encontrar art\u00edculos sobre nuestras letras en revistas profesionales de renombre. En la actualidad el panorama es muy diferente. Ese cambio se puede explicar por m\u00faltiples razones.<\/p>\n\n\n\n<p>Por un lado, los estudios dominicanos se han desarrollado a pasos agigantados en la academia norteamericana y europea de los \u00faltimos diez a\u00f1os. Tambi\u00e9n la literatura dominicana se ha beneficiado de una mejor distribuci\u00f3n, de la mano de editoriales independientes y sellos internacionales que le han empezado a prestar atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro factor importante que ha incidido en la proyecci\u00f3n de la literatura dominicana reciente ha sido la propia labor de los creadores, muchos de ellos due\u00f1os de una obra considerable que circula ampliamente en los circuitos acad\u00e9micos internacionales. En cuanto a la recepci\u00f3n de la literatura de esos mismos autores en Rep\u00fablica Dominicana, el panorama no ha cambiado mucho.<\/p>\n\n\n\n<p>La circulaci\u00f3n del libro dominicano a nivel nacional sigue siendo escasa. Esto a pesar de iniciativas encomiables en pro de su mayor distribuci\u00f3n. Dentro de ese estado de cosas, la literatura de la di\u00e1spora se mueve con dificultad.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay muchos autores de la di\u00e1spora que apenas se conocen en Rep\u00fablica Dominicana. Rhina Espaillat, por ejemplo, es una poeta de una obra important\u00edsima que deber\u00eda figurar en todas las antolog\u00edas. Lo mismo pasa con la obra de Josefina B\u00e1ez, de las m\u00e1s estudiadas de nuestra literatura en la academia norteamericana.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que la literatura de la di\u00e1spora dominicana sigue siendo relativamente invisible, pero esa realidad ha ido cambiando a pasos agigantados en los \u00faltimos quince a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfLa literatura de la di\u00e1spora no corre el riesgo de \u201cdesacostumbrarse\u201d del lugar de origen, y de que eso repercuta en sus propuestas tem\u00e1ticas y est\u00e9ticas?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pienso que m\u00e1s bien es una literatura que enriquece el pensar el lugar de origen al conectar la Isla con otros ejes y coordenadas. Al estudiar a fondo la literatura de la di\u00e1spora dominicana terminas entendiendo que esos contactos con las sociedades receptoras, lejos de hacer borrosa la marca del lugar de origen lo que hacen es remarcar su vigencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfEn qu\u00e9 condiciones escribe un escritor de la di\u00e1spora?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Escribe en condiciones similares a las del escritor de la tierra natal en el sentido de que debe robarles tiempo a las tareas propias de la supervivencia laboral para hacer literatura.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfEscribir desde la distancia le aporta o le resta a un escritor de la di\u00e1spora?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Me da la impresi\u00f3n de que para el escritor de la di\u00e1spora la distancia geogr\u00e1fica del pa\u00eds de origen permite examinar aspectos poco felices de la cultura dominicana sin la presi\u00f3n del espacio cultural tan politizado de la Isla.<\/p>\n\n\n\n<p>En la obra de los escritores de la di\u00e1spora, por lo general la mirada desde el afuera permite la identificaci\u00f3n desapasionada de patrones de autoritarismo, rituales y problem\u00e1ticas que la cotidianidad insular normaliza al punto de la ceguera.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, desde la narrativa, la obra temprana de Aurora Arias, Fernando Valerio Holgu\u00edn, Rita Indiana y Rey And\u00fajar, producida cuando estos escritores resid\u00edan en la Isla, evidencia una dicci\u00f3n que fluye a contracorriente de la norma.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero es al estar lejos de su tierra natal cuando producen el grueso de su obra, que gana en finura y complejidad. En la misma l\u00ednea puedo identificar ejemplos entre los poetas. Ah\u00ed est\u00e1 la obra mexicana de Ariadna V\u00e1squez Germ\u00e1n, impresionante; y la espa\u00f1ola de Alejandro Gonz\u00e1lez Luna, autor de uno de los mejores poemarios dominicanos que he le\u00eddo en los \u00faltimos a\u00f1os:\u00a0<em>Donde el mar termina<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que reconocer la pertinencia de escritores que habitan la geograf\u00eda insular con una obra tan incisiva como la de los autores que mencionaba antes en su capacidad de desmitificar esos aspectos cuestionables en la sociedad dominicana del tercer milenio.<\/p>\n\n\n\n<p>La narrativa de \u00c1ngela Hern\u00e1ndez, Alanna Lockward y Miguel Yarull es buen ejemplo de ello. A este conjunto de autores dominicanos que desde adentro ven la Isla con la lucidez de la distancia cr\u00edtica hay que sumar el trabajo de escritores caribe\u00f1os establecidos desde hace d\u00e9cadas en Santo Domingo y que han hecho suya la cultura dominicana al punto de convertirla en motivo central de importantes proyectos est\u00e9ticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, entiendo que&nbsp;<em>Reinbou<\/em>&nbsp;del puertorrique\u00f1o Pedro Cabiya es, junto con&nbsp;<em>De abril en adelante<\/em>de Veloz Maggiolo, una de las mejores novelas sobre las derivas de la Guerra de Abril en el imaginario dominicano. Como el caso de Cabiya, podr\u00eda mencionar adem\u00e1s el del cubano Jos\u00e9 Fern\u00e1ndez Peque\u00f1o, quien vivi\u00f3 por much\u00edsimos a\u00f1os en Rep\u00fablica Dominicana antes de trasladarse a la Florida. La narrativa de Fern\u00e1ndez Peque\u00f1o participa de esa mirada a distancia que en mi opini\u00f3n caracteriza a la mejor literatura dominicana.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfEl reto de reafirmar la identidad que se le atribuye a la creaci\u00f3n literaria es m\u00e1s visceral y m\u00e1s perentorio en la literatura de la di\u00e1spora?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En algunos autores de la di\u00e1spora s\u00ed lo es. Pero en general la tendencia es a que el tema de la identidad aparezca en los textos de la di\u00e1spora supeditado a otros. Entiendo que el tema del autoritarismo en sus m\u00faltiples vertientes es el que ha recibido m\u00e1s atenci\u00f3n como motivo literario en la producci\u00f3n de los escritores de la di\u00e1spora.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfA\u00fan est\u00e1 pendiente la gran obra de la di\u00e1spora?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Creo que la di\u00e1spora dominicana ya ha dado tres grandes obras:\u00a0<em>Dominicanish<\/em>\u00a0de Josefina B\u00e1ez,\u00a0<em>The Brief Wondrous Life of Oscar Wao<\/em>\u00a0de Junot D\u00edaz y\u00a0<em>Where Horizons Go<\/em>\u00a0de Rhina Espaillat.\u00a0\u00a0<em>\u00a0<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente:  <strong>Por\u00a0<\/strong><a href=\"https:\/\/acento.com.do\/autor\/index.html?user_slug=vmartinez\">VIANCO MART\u00cdNEZ\/ESPECIAL PARA ACENTO.COM.DO<\/a><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>diariodominicano.com Por Vianco Mart\u00ednez Santo Domingo, R. 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