{"id":286014,"date":"2021-07-10T02:47:20","date_gmt":"2021-07-10T06:47:20","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=286014"},"modified":"2021-07-10T03:23:32","modified_gmt":"2021-07-10T07:23:32","slug":"pedro-henriquez-urena-en-las-letras-de-america-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=286014","title":{"rendered":"Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a En Las Letras De Am\u00e9rica II"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Te\u00f3filo Lappot Robles<\/p>\n\n\n\n<p>La incursi\u00f3n de Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a en la poes\u00eda fue relativamente fugaz y con luz mortecina. Lo hizo dentro de la corriente llamada Modernismo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En Flores de oto\u00f1o se resumi\u00f3 su paso por esa rama literaria: \u201c\u00a1 Flor de oro, flor de nieve,\/ ya ha pasado entre esplendores el est\u00edo,\/ya es la hora, desplegad vuestro bot\u00f3n!\u201d1&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Casi sepult\u00f3, a partir del 1911, esa faceta de su vida de escritor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es oportuno decir que escribi\u00f3 cuentos como los titulados El hombre que era perro, Con el cuervo y el coyote, En Jauja, Con el burro y el rat\u00f3n, La Sombra y otros. Tambi\u00e9n abord\u00f3 la tragedia antigua con su obra El nacimiento de Dionisos.2&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Bruno Rosario Candelier, actual presidente de la Academia Dominicana de Las Letras, en su obra ensay\u00edstica titulada Valores de las letras dominicanas, se\u00f1ala con suficiente fundamento y alta credibilidad, que Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a, junto con Juan Bosch y Manuel del Cabral forman \u201cla trilog\u00eda de los grandes escritores con repercusi\u00f3n internacional.\u201d3&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero se impone decir que lo que realmente coloc\u00f3 el nombre de Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a en lugares cimeros de la cultura de Am\u00e9rica fueron sus estudios literarios, ling\u00fc\u00edsticos, m\u00e9tricos y filol\u00f3gicos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Su inagotable capacidad de investigaci\u00f3n, en diapas\u00f3n con reflexiones profundas, &nbsp; grabaron su nombre con letras doradas en las letras continentales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a fue, en el fondo, un gran semi\u00f3logo, utilizada esa palabra en su vertiente filos\u00f3fica. Lo fue mucho antes de que la fama mundial cubriera al insigne italiano Umberto Eco con sus ensayos de ling\u00fc\u00edstica, est\u00e9tica y filosof\u00eda, as\u00ed como con su novela&nbsp; hist\u00f3rica&nbsp; titulada \u201cEl nombre de la rosa\u201d, que a pesar de su densa carga de misterios del siglo XIV en una abad\u00eda italiana situada entre los Alpes y los Apeninos tiene en su interior lo que se conoce como \u201cel hilo de Ariadna.\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Con justo reconocimiento Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a ha sido catalogado por muchos especialistas en literatura como el primer humanista de Latinoam\u00e9rica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Raz\u00f3n no les falta a los que as\u00ed han opinado, apertrechados con las herramientas del abundante material bibliogr\u00e1fico de tan preclaro dominicano.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por esa sobresaliente y singular calidad hoy se puede decir que cuando Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a explayaba su energ\u00eda conceptual para analizar la producci\u00f3n literaria de un escritor, en cualquiera de las ramas de la literatura, se produc\u00eda una visi\u00f3n colectiva favorable hacia el autor de referencia.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En no pocas ocasiones, si se ve desde la perspectiva ontol\u00f3gica, las observaciones de Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a sobre un sujeto determinado provocaban una especie de big bang o explosi\u00f3n positiva en la vida literaria del mismo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed lo hizo con escritores noveles, consagrados, contempor\u00e1neos suyos o de generaciones anteriores, dominicanos o de otras nacionalidades, famosos o casi an\u00f3nimos.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los hombres y mujeres de letras que fueron tocados por el fino y eficaz bistur\u00ed de Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a forman una amplia galer\u00eda. Muchos de ellos aparecen en sus obras completas, publicadas d\u00e9cadas despu\u00e9s de su muerte, ocurrida el 11 de mayo de 1946, en Buenos Aires, Argentina.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;En sus estudios literarios abord\u00f3, entre muchos otros, la producci\u00f3n de los dominicanos Jos\u00e9 Joaqu\u00edn P\u00e9rez, Gast\u00f3n Fernando Deligne, Manuel de Jes\u00fas Galv\u00e1n, Salom\u00e9 Ure\u00f1a de Henr\u00edquez, Federico Garc\u00eda Godoy, Virginia Elena Ortea y Mercedes Mota.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n abund\u00f3 en sus comentarios de gran calado sobre Jos\u00e9 Mart\u00ed, de quien dijo \u201chombre de pensamiento. H\u00e9roe consagrado est\u00e1. La gran fuerza de ese hombre era, repito, su pensamiento. Uno de los grandes escritores castellanos de su siglo.\u201d&nbsp; Sent\u00eda una gran admiraci\u00f3n y un profundo conocimiento sobre la obra literaria de ese ilustre cubano.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Analiz\u00f3 la obra del gran poeta nicarag\u00fcense Rub\u00e9n Dar\u00edo e hizo importantes ex\u00e9gesis sobre los escritores irlandeses Oscar Wilde y Bernard Shaw, as\u00ed como de los ingleses William Shakespeare y Arthur Wing Pinero.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por su ojo cr\u00edtico pasaron, adem\u00e1s, espa\u00f1oles tan famosos como Tirso de Molina, (quien con su nombre y su seud\u00f3nimo vivi\u00f3 en la ciudad de Santo Domingo por casi 3 a\u00f1os, en el siglo XVI) Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez, Miguel de Unamuno, Azor\u00edn, Marcelino Men\u00e9ndez y Pelayo, Pedro Calder\u00f3n de la Barca y otros. Entre los mexicanos menciono a&nbsp; Alfonso Reyes, sor Juana In\u00e9s de la Cruz y Juan Ruiz de Alarc\u00f3n, pero otros tambi\u00e9n pasaron por el tamiz de sus investigaciones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Fue Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a quien siglos despu\u00e9s de la desaparici\u00f3n de los abor\u00edgenes de esta tierra habl\u00f3 por primera vez del nombre de su idioma. Lo hizo en su obra titulada El Espa\u00f1ol en Santo Domingo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, con el peso de su autoridad en la materia, lo escribi\u00f3: \u201cDesigno el idioma que hablaban los indios de Santo Domingo con el nombre de ta\u00edno, adoptado por Loven y otras autoridades; este idioma pertenec\u00eda a la numerosa familia arahuaca que se extend\u00eda desde La Florida hasta los actuales territorios de Bolivia y el Paraguay.\u201d4&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;PHU y la ciudad de Santo Domingo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"526\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Pedro-Henriquez-Urena-En-Las-Letras-De-America-II-I-1024x526.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-286026\" srcset=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Pedro-Henriquez-Urena-En-Las-Letras-De-America-II-I-1024x526.jpg 1024w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Pedro-Henriquez-Urena-En-Las-Letras-De-America-II-I-300x154.jpg 300w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Pedro-Henriquez-Urena-En-Las-Letras-De-America-II-I-768x395.jpg 768w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Pedro-Henriquez-Urena-En-Las-Letras-De-America-II-I-1536x789.jpg 1536w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Pedro-Henriquez-Urena-En-Las-Letras-De-America-II-I-2048x1052.jpg 2048w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Pedro-Henriquez-Urena-En-Las-Letras-De-America-II-I-816x419.jpg 816w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En su libro Obra Cr\u00edtica Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a escribi\u00f3 sobre Santo Domingo esta estampa que retrata el impacto que siglos atr\u00e1s tuvo la misma en pa\u00edses cercanos:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201cLa ciudad de Santo Domingo del Puerto, fundada en el 1496\u2026en el mar Caribe fue durante dos siglos la \u00fanica con estilo de capital, mientras las soledades de Jamaica o de Curazao, y hasta Puerto Rico y Venezuela, desalentaban a moradores hechos a la cultura y vida social\u2026Los estudiantes universitarios acud\u00edan all\u00ed de todas las islas y de la tierra firme de Venezuela y Colombia.\u201d5&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al referirse al resplandor cultural de la que una vez se llam\u00f3 La Atenas del Nuevo Mundo (la ciudad de Sto.Dgo.) Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a refiere que en el siglo XVII un ex esclavo negro logr\u00f3 tal nivel de educaci\u00f3n que alcanz\u00f3 la categor\u00eda de orador de gran enjundia, y era tambi\u00e9n un te\u00f3logo que al&nbsp; explicar texto b\u00edblicos lograba la admiraci\u00f3n del arzobispo Francisco de Guadalupe y T\u00e9llez, quien escribi\u00f3 de \u00e9l que era: \u201csubjeto docto, the\u00f3logo, virtuoso, de gran fructo en el p\u00falpito, en la c\u00e1tedra\u2026\u201d. As\u00ed tambi\u00e9n opinaban otros, como los jueces de la Real Audiencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a, muy ajeno a lo que en realidad iba a ser el vendaval Trujillo en los siguientes lustros de la historia dominicana se ilusion\u00f3 con la idea de que \u00e9l pod\u00eda contribuir con la cultura de su pa\u00eds desde el claustro universitario de la ciudad de Santo Domingo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, el 8 de febrero de 1932, cargado m\u00e1s de quimeras que de cualquier otra cosa, cre\u00f3 la Facultad Libre de Filosof\u00eda y Letras, como una especie de \u201cthink tank\u201d de una parte de la intelectualidad dominicana de entonces, nucleando en su entorno figuras tan sobresalientes como Am\u00e9rico Lugo, Max Henr\u00edquez Ure\u00f1a, Viriato Fiallo, Francisco Javier Ruiz, Andrejulio Aybar y otros preclaros. Aquel ensayo de luz apenas dur\u00f3 un peque\u00f1o ramillete de meses.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Poco despu\u00e9s de la referida fecha sali\u00f3 del pa\u00eds, pues no soportaba la asfixia moral que ya iba arropando las m\u00e1s m\u00ednimas endijas de libertad de c\u00e1tedras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando abord\u00f3 la poes\u00eda l\u00edrica en el pa\u00eds, con su empalme de los mundos f\u00edsicos e ideales, se refiri\u00f3 a Jos\u00e9 Joaqu\u00edn P\u00e9rez, el c\u00e9lebre autor de Fantas\u00edas Ind\u00edgenas, calific\u00e1ndolo como \u201cla personificaci\u00f3n genuina del poeta l\u00edrico; el que expresa en ritmos su vida emotiva y nos da su historia personal\u2026\u201d6&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sus aportes a la ling\u00fc\u00edstica fueron muchos. Por ejemplo en una carta que aparece en el tercer tomo de su Epistolario \u00cdntimo, fechada en el 1919 y dirigida a su gran amigo (del cual fue en gran modo mentor) el mexicano Alfonso Reyes, le se\u00f1ala, con lujos detalles en cada caso, los que a su juicio son los 5 grupos ling\u00fc\u00edsticos de Am\u00e9rica: a) Grupo \u00edstmico, b) Grupo del mar Caribe, c) Grupo peruano, d) Grupo araucano y e) Grupo del Plata.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue de ese Alfonso Reyes, que luego tanto supo corresponderle como fiel guardi\u00e1n de sus tesoros como cr\u00edtico literario, que Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a dijo que surgi\u00f3 al mundo de las letras: \u201cen adolescencia precoz, luminosa y explosiva\u2026sus versos, al saltar de sus labios con temblor de flechas, iban a clavarse en la memoria de los \u00e1vidos oyentes\u2026\u201d7&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a, al analizar la producci\u00f3n literaria de Manuel de Jes\u00fas Galv\u00e1n, en el marco de su novela Enriquillo, se\u00f1al\u00f3 que su fuerte como escritor era el clasicismo acad\u00e9mico. A eso a\u00f1ado ahora que tambi\u00e9n ten\u00eda dicho novelista una considerable influencia de los restos humeantes de la escol\u00e1stica que por mucho tiempo se practic\u00f3 en las academias coloniales del pa\u00eds.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para fortalecer sus juicios sobre la inclinaci\u00f3n clasicista de Galv\u00e1n escribi\u00f3 en su ensayo titulado \u201cEnriquillo\u201d que: \u201cCuanto vino despu\u00e9s, resaltaba en \u00e9l como mera adici\u00f3n, cosa accidental no sustantiva.\u201d8&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como Galv\u00e1n se permiti\u00f3 la licencia de utilizar nombres reales, de figuras conocidas, y les atribuy\u00f3 determinados hechos, d\u00e1ndolos como verdades con categor\u00eda de axioma, sin as\u00ed serlos, Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a explic\u00f3 eso, en el mencionado escrito, con la siguiente indulgencia de un cr\u00edtico comprensivo: \u201cCede Galv\u00e1n a la costumbre, que Francia difundi\u00f3, de atribuir a los personajes hist\u00f3ricos amores de que la historia no habla.\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Bibliograf\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p>1-Flores de oto\u00f1o, poema. New York, EE.UU., octubre de 1901.Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>2-Obras Completas, tomo I. Editora&nbsp; Universal, 2003. Pp51-66.Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>3-Valores de las letras dominicanas. Ediciones Pucamaima, 1981. Bruno Rosario Candelier.<\/p>\n\n\n\n<p>4-El Espa\u00f1ol en Santo Domingo. Buenos Aires, Argentina, 1940. Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>5- Obra Cr\u00edtica. Editado por el&nbsp; Fondo de Cultura&nbsp; Econ\u00f3mica, 1960.Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>6-Horas de Estudios. Editora Ollendorf, Par\u00eds, Francia,1910. Reproducida en Obras Completas, tomo II. Editora Universal,2003.Pp45-50. Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>7-Obras Completas, tomo II. Estudios Literarios.Pp157.Editora Universal,2003. Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>8-Enriquillo (ensayo). Obra Cr\u00edtica, M\u00e9xico, 1960.Pp670-673. Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Te\u00f3filo Lappot Robles La incursi\u00f3n de Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a en la poes\u00eda fue relativamente fugaz y con luz mortecina. 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