{"id":279609,"date":"2021-06-05T03:04:53","date_gmt":"2021-06-05T07:04:53","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=279609"},"modified":"2021-06-12T15:08:43","modified_gmt":"2021-06-12T19:08:43","slug":"la-esclavitud-en-el-caribe-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=279609","title":{"rendered":"LA ESCLAVITUD EN EL CARIBE II"},"content":{"rendered":"\n<p>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES<\/p>\n\n\n\n<p>La isla bautizada en el 1492 como La Espa\u00f1ola fue el primer foco de la esclavitud en Am\u00e9rica. As\u00ed lo revelan los registros de la historia que se han ido tejiendo desde la llegada de los conquistadores espa\u00f1oles. S\u00f3lo sobre lo acontecido en ella es que trata esta corta serie.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"526\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/La-Esclavitud-En-El-Caribe-I111-1024x526.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-279639\" srcset=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/La-Esclavitud-En-El-Caribe-I111-1024x526.jpg 1024w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/La-Esclavitud-En-El-Caribe-I111-300x154.jpg 300w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/La-Esclavitud-En-El-Caribe-I111-768x395.jpg 768w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/La-Esclavitud-En-El-Caribe-I111-1536x789.jpg 1536w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/La-Esclavitud-En-El-Caribe-I111-2048x1052.jpg 2048w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/La-Esclavitud-En-El-Caribe-I111-816x419.jpg 816w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Cuando Crist\u00f3bal Col\u00f3n orden\u00f3 la construcci\u00f3n del llamado Fuerte de la Navidad, con los restos de la carabela Santa Mar\u00eda, ya ten\u00eda en su mente retornar a Espa\u00f1a para dar a los reyes de aquel entonces poderoso imperio la gran noticia de su llegada a tierra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En su viaje de regreso al llamado viejo continente, que arranc\u00f3 de esta isla el 4 de enero de 1493, llevaba una clara prueba de que hab\u00eda surgido en el Caribe la esclavitud.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, Col\u00f3n&nbsp; esa vez no s\u00f3lo llev\u00f3 a Espa\u00f1a oro y muestras de la flora y fauna de las tierras adonde hab\u00eda llegado sino tambi\u00e9n abor\u00edgenes en condici\u00f3n de esclavos. As\u00ed lo consigna \u00e9l mismo en sus notas personales.<\/p>\n\n\n\n<p>En colindancias con el detalle de los objetos que llevaba en su primer retorno a Espa\u00f1a tambi\u00e9n anot\u00f3 que en el litoral marino del norte isle\u00f1o divis\u00f3 lo que erradamente describi\u00f3 como un tr\u00edo de sirenas \u201cno tan bellas como se hab\u00eda supuesto.\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed lo reprodujo en el 1828, junto con otras cosas de inter\u00e9s hist\u00f3rico ocurridas en las dos \u00faltimas semanas de diciembre de 1492, entre Cuba y la isla de la cual el pa\u00eds forma parte, el historiador estadounidense Washington Irving en su obra Vida y viajes de Crist\u00f3bal Col\u00f3n.1&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo anterior significa que antes de afianzarse tierra adentro el violento proceso de la conquista de la isla llamada por los ta\u00ednos Quisqueya, ya la esclavitud, de hecho, estaba implantada por mandato de Col\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al terrible Pedro de Margarit, catal\u00e1n de la comarca del Ampurd\u00e1n, jefe militar en el segundo viaje de Col\u00f3n a esta tierra, le correspondi\u00f3 realizar de forma organizada y met\u00f3dica las primeras, m\u00e1s violentas y numerosas demostraciones de lo que ser\u00eda la esclavitud contra los nativos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El principal punto de operaciones de Margarit para llevar a cabo robos, violaciones, cr\u00edmenes de sangre y esclavitud cruda y dura contra los conquistados fue la fortaleza llamada Santo Tom\u00e1s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pertinente es decir que la alta dosis de criminalidad que anidaba en la mente de los jefes conquistadores espa\u00f1oles se reforzaba con no poca frecuencia por mentes cultivadas, cuya misi\u00f3n se presum\u00eda era morigerar los temperamentos atrabiliarios de Col\u00f3n y su corte de asesinos, mediante el uso de biblia, rosario y cruz en manos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Fue el caso, por citar un ejemplo, del sacerdote Juan Infante, quien el 14 de marzo de 1495, en los cerros circundantes del valle de la Vega Real, calific\u00f3 a los ind\u00edgenas de \u201ccobardes, miserables y esclavos del demonio\u201d al tiempo que conminaba a Col\u00f3n, en su calidad de confesor del Almirante, para que acometiera \u201c a nuestros enemigos, hasta deshacerlos y desvaratarlos\u2026\u201d2&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El reparto de los indios en condici\u00f3n de esclavos fue una macabra pr\u00e1ctica que se fue extendiendo. No se les consideraba seres humanos y se proclamaba como una verdad rotunda que ellos carec\u00edan de los atributos espirituales de los seres racionales, ubic\u00e1ndolos en la parte del reino animal donde se clasifican las bestias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los gobernantes coloniales Francisco de Bobadilla (Comendador de la Orden de Calatrava), Nicol\u00e1s de Ovando C\u00e1ceres (Caballero de la Orden de Alc\u00e1ntara) y el virrey Diego Col\u00f3n fueron de los primeros jerarcas en las operaciones de la esclavitud de los ind\u00edgenas en La Espa\u00f1ola.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sus gobiernos quedaron en gran parte marcados, entre otras cosas negativas, por los crueles maltratos a los ind\u00edgenas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las tristemente c\u00e9lebres encomiendas, que como s istema de explotaci\u00f3n laboral, en escala de esclavitud, ya exist\u00edan en los territorios \u201cno cristianos\u201d conquistados por el imperio espa\u00f1ol antes de la llegada de Crist\u00f3bal Col\u00f3n a esta tierra, tuvieron su mayor impacto en Am\u00e9rica, y particularmente en el Caribe.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para s\u00f3lo hacer una simple referencia a lo anterior valga decir que el famoso racionero Antonio S\u00e1nchez Valverde, de cuya memoria hay muchas cosas que aclarar (por sus actuaciones en p\u00falpitos, c\u00e1tedras, foros, libros y otras cotidianidades), escribi\u00f3 sobre el mencionado Gobernador General Bobadilla lo siguiente:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn vez de dar libertad a los Indios conforme a las piadosas intenciones de los Reyes, les redujo a la m\u00e1s dura servidumbre, haciendo un censo de todos ellos y distribuy\u00e9ndolos entre los habitantes para el beneficio de las Minas, de cuya violencia se sigui\u00f3 considerable menoscabo en su n\u00famero.\u201d3&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Quien puso con mayor abundancia y rigor en pr\u00e1ctica las encomiendas de ind\u00edgenas en La Espa\u00f1ola, especialmente a partir del 1505, fue el aludido Ovando C\u00e1ceres.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La misi\u00f3n de esos esclavos (capturados en \u201cguerras justas\u201d, dec\u00edan los colonialistas) se centraba en dos ejes: crear riquezas a los encomenderos con trabajos en minas de metales preciosos y producirles alimentos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los beneficiados con las encomiendas eran generalmente jefes militares, comerciantes, hacendados, hateros y funcionarios del tren administrativo de la colonia, pero tambi\u00e9n cualquier espa\u00f1ol que tuviera alguna cercan\u00eda con los gobernadores y sus validos, sin importar su \u00edndole aventurera.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Peor a\u00fan, fueron beneficiados con esa malsana pr\u00e1ctica de gobierno sujetos clasificados como holgazanes, vagabundos y p\u00edcaros que lograron \u201cpasar a Indias\u201d con la creencia de que obtendr\u00edan de este lado del Atl\u00e1ntico oro o al menos beneficios que les permitieran llevar una vida muelle a costa del trabajo esclavizado de los ind\u00edgenas que les asignaran.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esos tipos estaban conscientes de que en la isla La Espa\u00f1ola eran letra muerta (como se dice en el lenguaje jur\u00eddico) las c\u00e9dulas reales de los a\u00f1os 1508 y 1509, emitidas por el entonces regente de la Corona castellana, Fernando II de Arag\u00f3n, alias \u201cel Cat\u00f3lico\u201d, mediante las cuales le ordenaba al gobernador Nicol\u00e1s de Ovando que pusiera a trabajar a personajillos espa\u00f1oles que se la pasaban en estado ocioso y maquinando trapacer\u00edas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque para entonces Mateo Alem\u00e1n no hab\u00eda escrito su novela titulada Guzm\u00e1n de Alfarache (1599), parece que ese autor se inspir\u00f3 en algunos de los cap\u00edtulos de esa obra cl\u00e1sica de la picaresca en muchos de los sujetos que por estas tierras caribe\u00f1as ejercieron d\u00e9cadas antes de encomenderos de los nativos, visti\u00e9ndose bajo un manto espurio de supuesta honorabilidad:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTodos roban, todos mienten, todos enga\u00f1an y lo peor es que se vanaglorian de ello\u2026\u201d4&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es de rigor decir que el acelerado proceso de exterminio de los ind\u00edgenas de La Espa\u00f1ola oblig\u00f3 a las autoridades coloniales espa\u00f1olas a importar indios de lugares cercanos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Fray Bartolom\u00e9 de las Casas fue uno de los pocos cronistas de la \u00e9poca colonial que dejaron para la posteridad informaciones que permiten tener una idea clara de lo que entonces ocurri\u00f3 con los seres humanos que habitaban esta tierra en el a\u00f1o 1492. Hizo revelaciones que permitir descubrir hechos abominables contra los ind\u00edgenas que fueron m\u00e1s all\u00e1 de las muertes mismas por hechos violentos, por maltratos o por enfermedades contagiosas que llegaron aqu\u00ed con los conquistadores espa\u00f1oles.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En su obra titulada Brev\u00edsima Relaci\u00f3n de la Destrucci\u00f3n de las Indias (la cual contribuy\u00f3 en parte para que se modificaran algunas coordenadas del llamado Derecho Indiano) el sevillano que en sus primeros a\u00f1os en Am\u00e9rica se hab\u00eda beneficiado del cruel sistema de las encomiendas, pero que fue adem\u00e1s de historiador un sagaz te\u00f3logo, jurista, fil\u00f3sofo y obispo de Chiapas, en el sur de M\u00e9xico, expuso entre muchas otras cosas, con el dramatismo requerido por la gravedad del exterminio de los ind\u00edgenas, que:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn la isla Espa\u00f1ola, que fue la primera, como decimos, donde entraron cristianos y comenzaron los grandes estragos y perdiciones de estas gentes y que primero destruyeron y despoblaron, comenzaron los cristianos a tomar las mujeres e hijos a los indios para servirles y para usar mal de ellos, y comerles sus comidas\u2026\u201d5&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Les correspondi\u00f3 a los padres dominicos, el cuarto domingo de Adviento del a\u00f1o 1511, en la vibrante voz de Fray Ant\u00f3n de Montesino, enrostrarles a las autoridades coloniales encabezadas por el virrey Diego Col\u00f3n, los cr\u00edmenes que durante a\u00f1os se hab\u00edan ido cometiendo contra los ta\u00ednos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El domingo siguiente el sacerdote Montesino fue m\u00e1s contundente a\u00fan en su denuncia de los incalificables abusos y cr\u00edmenes contra los ind\u00edgenas, lo cual cre\u00f3 una gran perplejidad en las autoridades, comerciantes, militares y encomenderos presentes frente al podio del altar de la iglesia que sirvi\u00f3 de escenario a aquella proclama de defensa de los derechos humanos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El historiador Ram\u00f3n Marrero Aristy, nacido el 14 de junio del a\u00f1o 1913 en San Rafael del Yuma, cuando ese hermoso poblado era una zona rural de Hig\u00fcey, escribi\u00f3 sobre lo anterior en su libro versado sobre el origen y el destino del pueblo dominicano, lo siguiente:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cA partir de este segundo serm\u00f3n habr\u00eda de producirse un largo per\u00edodo de luchas, estando de un lado, los poderosos de la isla y muchos poderosos de Espa\u00f1a, y del otro lado, los modestos frailes dominicos, sin influencia y sin ayuda m\u00e1s que de Dios.\u201d6 <strong>&nbsp;&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lo cierto es que cuando el valiente sacerdote Montesino se coloc\u00f3 frente al p\u00falpito, por segunda vez consecutiva en el hist\u00f3rico 1511,&nbsp; para ampliar su admonici\u00f3n, y otra vez \u201cante lo mejorcito de la colonia\u201d, utiliz\u00f3 la sentencia de Job como fuente de su pieza oratoria.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El historiador Jos\u00e9 Chez Checo, en su importante obra titulada \u201cMontesino 1511.Dimensi\u00f3n universal de un serm\u00f3n\u201d, al referirse a esa segunda fil\u00edpica se\u00f1ala que Montesino comenz\u00f3 diciendo lo siguiente:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTornar\u00e9 a referir desde su principio mi ciencia y verdad, que el domingo pasado os prediqu\u00e9 y aquellas mis palabras, que as\u00ed os margaron, mostrar\u00e9 ser verdaderas.\u201d7&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es el mismo Marrero Aristy quien en su referida obra describe que el mencionado&nbsp; Gobernador y Virrey envi\u00f3 a la metr\u00f3poli a un cura (Alonso de Espinal) \u201cimpresionable y f\u00e1cil de enga\u00f1ar\u201d con un pliego acusatorio contra los dominicos, buscando contrarrestar lo dicho por Montesino. Mientras el primero fue recibido con entusiasmo por los c\u00fambilas y socios de negocios que el se\u00f1or Col\u00f3n ten\u00eda en los pasillos y aposentos de la Casa Real, Montesino fue visto \u201ccomo agente del demonio.\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando ya se observaban claras se\u00f1ales de que los pocos ind\u00edgenas que quedaban en pies en la isla La Espa\u00f1ola, y otras del arco antillano, pronto desaparecer\u00edan los jefes espa\u00f1oles emprendieron una masiva compra de&nbsp; africanos para someterlos al suplicio de la esclavitud. Ese terrible cap\u00edtulo lo abordar\u00e9 en la siguiente entrega.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Bibliograf\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p>1-Vida y viajes de Crist\u00f3bal Col\u00f3n.Copia digital de la edici\u00f3n abreviada. Imprenta de la Patria, Valpara\u00edso, Chile, 1894.Pp99- 122. Washington Irving.<\/p>\n\n\n\n<p>2-Apuntes para la historia eclesi\u00e1stica de la Arquidi\u00f3cesis de Santo Domingo.Tomo I. SDB. Editora de Santo Domingo 1979. P18.Carlos Rafael Nouel Pierret.\u00b4<\/p>\n\n\n\n<p>3-Idea del valor de la Isla Espa\u00f1ola.Editora Nacional.1971.P105.Antonio S\u00e1nchez Valverde.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>4-Guzm\u00e1n de Alfarache. Ediciones Castilla, Madrid.2014. Mateo Alem\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>5-Brev\u00edsima relaci\u00f3n de la destrucci\u00f3n de las Indias. Editorial Espasa, con anotaciones de Jos\u00e9 Miguel Mart\u00ednez Torrej\u00f3n. Fray Bartolom\u00e9 de las Casas.<\/p>\n\n\n\n<p>6-La Rep\u00fablica Dominicana: origen y destino del pueblo cristiano m\u00e1s antiguo de Am\u00e9rica.Volumen I. Pp71-75.Editora del Caribe, 1957. Ram\u00f3n Marrero Aristy.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>7-Montesino 1511.dimensi\u00f3n universal de un serm\u00f3n. Editora B\u00faho, 2011.P82. Jos\u00e9 Chez Checo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=278571\">LA ESCLAVITUD EN EL CARIBE I <\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=280773\">LA ESCLAVITUD EN EL CARIBE III<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES La isla bautizada en el 1492 como La Espa\u00f1ola fue el primer foco de la esclavitud en Am\u00e9rica. As\u00ed lo revelan los registros de la historia que se han ido tejiendo desde la llegada de los conquistadores espa\u00f1oles. 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