{"id":273405,"date":"2021-04-25T18:34:16","date_gmt":"2021-04-25T22:34:16","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=273405"},"modified":"2021-04-25T18:34:16","modified_gmt":"2021-04-25T22:34:16","slug":"algo-mas-que-palabras-hay-que-buscar-los-analgesicos-linguisticos-precisos-que-nos-hagan-mas-expresivos-de-lo-armonico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=273405","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras:           \u201cHay que buscar los analg\u00e9sicos ling\u00fc\u00edsticos precisos que nos hagan m\u00e1s expresivos de lo arm\u00f3nico\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>diariodominicano.com<\/p>\n\n\n\n<p>Santo Domingo, R. D., 25 de abril, 2021.- La evoluci\u00f3n es una realidad que hemos de labrar. Es nuestra misi\u00f3n. No podemos seguir anclados en los viejos esquemas. Nuestra especial naturaleza tiene un innato deseo de moverse, pero tambi\u00e9n la capacidad de corregir nuestros propios defectos. La novedad es permanente en nuestras vidas. Todo cambia, nada permanece. Lo trascendental es renacer. No importan las \u00e9pocas oscuras, el \u00e1nimo nunca envejece. Es cuesti\u00f3n de innovar, de pararse y de ver lo vivido, de volver a la fuente de la observaci\u00f3n y recuperar la fortaleza original del esp\u00edritu creativo. Dejemos que broten nuevos caminos. Escuch\u00e9monos entre s\u00ed. Dialoguemos m\u00e1s y mejor. El respeto ante todo y sobre todo lo dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Rompamos el bosquejo de las armas. Esto ha de ser la primera obligaci\u00f3n nuestra. Las contiendas ya sabemos el legado que nos dejan, decadencia y ruina. Por otra parte, el mundo no es de nadie y es de todos. Esto tambi\u00e9n nos exige que hagamos una distribuci\u00f3n equitativa de sus caudales. Practiquemos el coraz\u00f3n de verdad. No hay otro modo de salir de este estado enfermizo, que nos acosa tanto como nos ahoga. Adem\u00e1s, de ejercer la pr\u00e1ctica por lo aut\u00e9ntico, nos conviene desnaturalizar todo signo de poder que no sirve para dar vida. Al tiempo, hagamos prop\u00f3sito de entendernos; seguramente entonces aliviaremos tensiones y derribaremos del horizonte, miradas que matan y lenguajes que repelen.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa ruptura de viejos esquemas, tenemos que aprender de lo vivido. Hay que buscar los analg\u00e9sicos ling\u00fc\u00edsticos precisos que nos hagan m\u00e1s expresivos de lo arm\u00f3nico. As\u00ed, por ejemplo, si la diplomacia se ha visto que alivia nerviosismos, surquemos esos abecedarios antes de que den lugar a un conflicto. Lo verdaderamente cruel&nbsp; es permanecer pasivos. Los aires del mundo se mudan en la medida en que nosotros cooperamos. Crecemos asistiendo. Esta convicci\u00f3n nos permite conservar el entusiasmo en medio de la desolaci\u00f3n. Desde luego, tenemos que ser exigentes con nosotros mismos y desafiantes del tiempo por el que nos ha tocado transitar. Sin perder nuestros distintivos v\u00ednculos, con nuestros predecesores, la verdadera novedad radica en no desfallecer de una tarea tan exigente y desafiante, como la de hacer camino y generar huellas.<\/p>\n\n\n\n<p>Sea como fuere, hemos de reconocer cada cual consigo mismo, que estamos llamados a dar continuidad a ese per\u00edodo de adhesi\u00f3n que imprime la propia vida a trav\u00e9s del abrazo permanente de sus horizontes. La interrupci\u00f3n de ese ciclo viviente nos deja sin raz\u00f3n de ser. Ojal\u00e1 enmendemos ese esp\u00edritu de crueldad que nos domina, cada vez que impedimos la llegada de un ser vivo a nuestro h\u00e1bitat existencial. El territorio de la falsedad hay que desenmascararlo igualmente. Pensemos que somos parte de ese poema verdadero de amor que engendra vida. No le pongamos las ataduras de la muerte a un inocente. Ser\u00e1 por siempre, un hecho inhumano de grav\u00edsima ofensa moral, por mucha tolerancia que vertamos.<\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, de ning\u00fan modo deber\u00edamos concebir la transformaci\u00f3n como un desprenderse y distanciarse de uno mismo, y tampoco como un olvido de nuestras ra\u00edces, ya que son estas cepas las que realmente nos echan hacia el avance. No olvidemos, que la memoria es el guardi\u00e1n del juicio, algo esencial en este tiempo para dilucidar esa informaci\u00f3n fiable, que es la que nos pone en sinton\u00eda con los mandatos benignos. Indudablemente, en esa marcha hacia adelante, nada puede pararse, tampoco los discernimientos necesarios para progresar en este orbe nuestro que se desarrolla de manera fugaz. Lo significativo es no caminar solos. Necesitamos sentirnos acompa\u00f1ados, m\u00e1xime en un momento en el que abundan los huracanes excluyentes. Lo prioritario, quiz\u00e1s sea, desterrar este anest\u00e9sico bienestar de unos pocos, que lo \u00fanico que siembran en su interior es la idolatr\u00eda del dinero. El esp\u00edritu corrupto es la mayor enfermedad planetaria. Los poderosos se sirven de los d\u00e9biles como jam\u00e1s. Sin duda, hoy m\u00e1s que nunca, falta una est\u00e9tica que nos gobierne, unos liderazgos \u00e9ticos y una ciudadan\u00eda que no se deje adoctrinar por los farsantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Detesto estos modelos que no tienen escr\u00fapulos, a la hora de pervertirlo todo, hay que romper con ellos m\u00e1s pronto que tarde. Me niego a que nos roben tambi\u00e9n la esperanza. El fruto de las humanas adversidades espero que nos lleve a replantearnos, cuando menos la situaci\u00f3n de nuestros andares, que han de centrarse en menos culto al cuerpo y m\u00e1s donaci\u00f3n de alma. S\u00f3lo as\u00ed, este pueblo con muchos rostros, ser\u00e1 capaz de fomentar la expresi\u00f3n de una renovada cultura que nos fraternice. Por consiguiente, hay que dejar de lado cualquier \u00e1mbito dominador, lo que requerimos es otra actitud m\u00e1s consoladora, m\u00e1s de servicio, m\u00e1s de movilizarnos humanamente. En verdad, nunca es tarde para enmendar errores pasados. Lo justo es tomar fuerzas para interpelarse, verter acciones de cercan\u00eda, fomentar otros procesos de acompa\u00f1amiento m\u00e1s desinteresados, cuidar la fragilidad que somos, avivar el gesto an\u00edmico de ser miembros de ese hogar com\u00fan, que ha de ser verde, pero que est\u00e1 en alerta roja, por nuestros ego\u00edsmos.&nbsp; Toca, pues, arrancar bocetos que nos destruyen como linaje. Hag\u00e1moslo con urgencia.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO \/ Escritor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>25 de abril de 2021.-<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>diariodominicano.com Santo Domingo, R. D., 25 de abril, 2021.- La evoluci\u00f3n es una realidad que hemos de labrar. Es nuestra misi\u00f3n. No podemos seguir anclados en los viejos esquemas. Nuestra especial naturaleza tiene un innato deseo de moverse, pero tambi\u00e9n la capacidad de corregir nuestros propios defectos. La novedad es permanente en nuestras vidas. Todo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":273406,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19,27],"tags":[],"class_list":["post-273405","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mi-voz","category-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/273405","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=273405"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/273405\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":273407,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/273405\/revisions\/273407"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/273406"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=273405"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=273405"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=273405"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}