{"id":267989,"date":"2021-03-17T10:52:05","date_gmt":"2021-03-17T14:52:05","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=267989"},"modified":"2021-03-17T10:52:05","modified_gmt":"2021-03-17T14:52:05","slug":"baila-en-pandemia-con-austeridad-presidencial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=267989","title":{"rendered":"Baila en pandemia con austeridad presidencial"},"content":{"rendered":"\n<p>Oscar L\u00f3pez Reyes \u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Santo Domingo, R. D., 17 de marzo, 2021.-  Despu\u00e9s que le dieron una paliza en su postulaci\u00f3n electoral presidencial, como premio de consolaci\u00f3n a Alan Ignacio Macarrulos Fulgurita le pusieron el sombrero de Ministro Superior Plenipotenciario de la Rep\u00fablica, que exhibe como un monito mojado comiendo salchichas ruy\u00edas.\u00a0Ni siquiera a Fu\u00f1endito, su asistente bruto y olvidadizo, no se ha dignado en recibirle una sola llamadita, ni a\u00fancuando \u00e9ste estaba haciendo una colecta para celebrarle el cumplea\u00f1os a su novia.<\/p>\n\n\n\n<p>Como medio perdi\u00f3 el juicio, Alan Ignacio Macarulos Fulgurita se puso una pomada en su ojo m\u00e1gico, y s\u00f3lo abr\u00eda y cerraba los parpados para decir: \u00a1tenemos que cumplir la orden del jefe supremo de no subir la n\u00f3mina p\u00fablica! Y a seguidas, con todo y su locura equilibrada, criticaba a su correligionaria fan\u00e1tica Josefa, quien -cual si fuera una princesa robusta- no la obedec\u00eda y en los pasillos de su Superintendencia voceaba, refiri\u00e9ndose a los \u201cPLDesplumados\u201d: \u00a1s\u00e1quenlos a patadas limpias!, y que preparen los escritorios para los de nuestra cofrad\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Alan Ignacio Macarulos Fulgurita fue el candidato presidencial del partido, y todo aquel que se le acercaba y le anunciaba que iba a ganar con muchos votos, el pretendiente agrandaba los ojos como un bombillo, les levantaba los brazos a los charlatanes y les promet\u00eda villas y castillas, para cuando leguindaran la \u00f1o\u00f1a jefatural.<\/p>\n\n\n\n<p>Al \u201ccamarada\u201d antes citado se le enfri\u00f3 el cerebro inmediatamente se sent\u00f3 en el sill\u00f3n grandote y, vanidoso, comenz\u00f3 a mirar de reojos a sus ac\u00f3litos. Su mollera ardiente, carcomida por la ceguera, y su adrenalina bajaron m\u00e1s r\u00e1pido que una chichigua en banda. En pleno proselitismo, si alguien le advert\u00eda que iba a perder las elecciones, lo mandaba para donde el ginec\u00f3logo, le cerraba la boca con un pa\u00f1uelo, lo empujaba y ordenaba que no le dieran de la picadera.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando a ese Candidato Presidencial le preguntaban sobre los resultados de una encuesta acabada de realizar por una prestigiosa firma internacional, contestaba, sin analizarla pero jal\u00e1ndose los bigotes, que si lo daba como ganador era la m\u00e1s chula y estupenda del universo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, si la encuesta lo pon\u00eda abajo, tiraba un \u00a1Huy!, y dec\u00eda que no serv\u00eda ni para limpiarse los sobacos. Y, con el resguardo que la bruja Lola le amarr\u00f3 en un brazo y la cabeza poblada de fanfarroner\u00edas, se\u00f1alaba que si se la llevaban la romper\u00eda en mil pedazos y en un mitin la arrojar\u00eda hacia el aire, como ahora hace la curtida de Josefa con el decreto de austeridad del n\u00famero uno\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Alan Ignacio Macarulos Fulgurita viv\u00eda aburrido e inconforme con el cargo de Ministro Superior Plenipotenciario de la Rep\u00fablica, porque estaba frustrado por no haber podido subir a la c\u00fapula de la imponente mansi\u00f3n mandataria, y por los rejuegos sucios de los electores y hasta de sus seguidores. Estos fueron sus relatos, que le provocaba raqui\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>En su primera contienda comicial, el Candidato Presidencial le entreg\u00f3 a su amigo El Atl\u00e1ntico, que era cabez\u00f3n (esa grandeza no ten\u00eda nada que ver con enfermedad, cient\u00edficamente comprobado), una cantidad de dinero para que votara por \u00e9l, y luego de sufragar con el dedo le hizo la se\u00f1al de triunfo.<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda vez, El Atl\u00e1ntico (propuesto como una reserva natural por la enormidad de su cr\u00e1neo) recibi\u00f3 una suma mayor para repartirla entre militantes del partido (se cogi\u00f3 una parte) y, despu\u00e9s de votar, volvi\u00f3 a hacerle el gesto de victoria.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en la tercera competici\u00f3n presidencial tambi\u00e9n repiti\u00f3 la acci\u00f3n: se embolsill\u00f3 las migajas monetarias destinadas a los compinches de su boleta, abraz\u00f3 fuertemente a \u201csu candidato\u201d y le levant\u00f3 la mano derecha, vitore\u00e1ndolo.<\/p>\n\n\n\n<p>A los pocos meses, borracho y cansado de alzar el codo en una tertulia de tragos entre amigos, El Atl\u00e1ntico revel\u00f3 que al Candidato le cogi\u00f3 los cuartos tres veces y lo ech\u00f3 por otros, porque le gustaba verlo c\u00f3mo hac\u00eda gru\u00f1os y protestaba cuando perd\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Vencido, jam\u00e1s!&nbsp;Con una ventaja abismal en su contra y el 99% de los votos contados por la Junta Electoral, Alan Ignacio Macarulos Fulgurita segu\u00eda con una fe de barrabasada de que ganar\u00e1 el certamen. \u00a1Batint\u00edn, Batant\u00e1n, ni as\u00ed nos vencer\u00e1n!<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Esperanzado en que se produjera un milagro del Padre Eterno, y de que Dios nunca lo abandonar\u00e1, animaba a un fan\u00e1tico que hac\u00eda tocar una corneta, el Candidato Presidencial entonaba: \u00a1Peluqu\u00edn, peluqu\u00edn, nadie lo salva del \u201cderrot\u00edn\u201d!<\/p>\n\n\n\n<p>Conteo y patada voladora.&nbsp;Colocado el Candidato Presidencial frente a una mesa repleta de manjar y bebidas ex\u00f3ticas, y rodeado de fan\u00e1ticos cargados ilusiones, cuando escuch\u00f3 que el primer bolet\u00edn lo pon\u00eda por debajo, tir\u00f3 una patada voladora y tumb\u00f3 al suelo todos los platos y botellas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el segundo bolet\u00edn descendi\u00f3 mucho m\u00e1s, y exclam\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1Fraude!, \u00a1fraude suculento!, maldiciendo a los observadores internacionales, porque en su cara dejaron que le arrebataran la victoria.<\/p>\n\n\n\n<p>El Candidato sigui\u00f3 bajando y aceler\u00e1ndose, y antes de terminar el conteo electoral desde una mecedora cay\u00f3 pataleando boca arriba, donde tuvieron que echarle alcanfor en los dos hoyos de la nariz. Un perro realengo tuvo que lametearle los sesos y los jarretes, y s\u00f3lo as\u00ed se qued\u00f3 con la cabeza torcida, mirando hacia el cielo, pero vivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tirando la puerta por la ventana desde su trino, y sin canturreos, la princesa Josefa refer\u00eda que no le doblar\u00e1n las tripas como a Alan Ignacio Macarulos Fulgurita, a quien los huesos de la cara le quedaron como una l\u00e1mpara humeadora. La superintendente proclam\u00f3 que en la pr\u00f3xima nadie le ganar\u00e1, debido a que sabe repartir los puestos p\u00fablicos entre su gente, y combatir a los chochos que se despidieron, no s\u00f3lo tap\u00e1ndoles las cejas con los pampers que abandonaron, sino ocult\u00e1ndoles sus cuentas. \u00bfFueron dejadas en verde, amarilla o roja? &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Encima de sus escoltas, ella se burla de Alan Ignacio Macarulos Fulgurita. Recuerda que, cuando \u00e9ste fue derrotado vergonzosamente, su compa\u00f1ero de partido se orin\u00f3 en plena calle y sus seguidores lo cargaron dentro de una maleta hasta la casa. Sus compa\u00f1eros pidieron que no le dieran m\u00e1s aj\u00ed picante y el Candidato Presidencial con la voz estropajosa y por se\u00f1as pidi\u00f3 que los simpatizantes que le acompa\u00f1aban le devolvieran sus espejuelos, un pedazo del pantaloncillo y su cartera.<\/p>\n\n\n\n<p>Con los buches m\u00e1s gordos que una princesa medieval, olvidando que parte de los suyos est\u00e1n involucrados en un l\u00edo que no es de ropa, y burl\u00e1ndose en la pandemia de la disposici\u00f3n presidencial que dispone reducir la burocracia estatal, Josefa parece que asimil\u00f3 la experiencia sufrida por Alan Ignacio Macarulos Fulgurita. Y, para que no le pasen ese rodillo, aument\u00f3 la n\u00f3mima de su Superintendencia, con los ojos m\u00e1s abiertos que un b\u00faho.<\/p>\n\n\n\n<p>Luce que, con desparpajo, se vestir\u00e1 de galas, quiz\u00e1s para m\u00e1s adelante encaramarse en otro convencillo gubernamental, con la compraventa clientelar de la militancia partidaria. \u00a1Buen viaje, y buena suerte!, benefactora bocachiquense, porque emula, 105 despu\u00e9s, a Desiderio Arias.<\/p>\n\n\n\n<p>Oscar L\u00f3pez Reyes<br>Periodista-mercad\u00f3logo, escritor y art\u00edculista de El Nacional,<br>Ex Presidente del Colegio Dominicano de Periodistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Oscar L\u00f3pez Reyes \u00a0 Santo Domingo, R. 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